LVIII Los discípulos piden a Jesús que les comunique los últimos misterios

  1. Y Jesús dijo a sus discípulos:
    — Regocijaos.
  2. »Porque vuestros pecados os son remitidos y vuestras faltas borradas, y vosotros sois dignos de entrar en el reino de mi Padre.
  3. Y cuando hubo hablado así, los discípulos sintieron una gran alegría.
  4. Y dijo Jesús:
    — Este es el misterio que transmitiré a los hombres sinceros y de limpio corazón.
  5. »Y sus faltas y pecados les serán remitidos hasta el día en que les comuniquéis este misterio.
  6. »Mas no deis este misterio sino al hombre que siga los preceptos que os he dado.
  7. »Porque es el misterio del bautismo de los que les perdonan sus pecados y les borran sus faltas.
  8. »Y porque es el bautismo de la primera ofrenda, que conduce a la región de la verdad y a la región del interior de la luz.
  9. Y sus discípulos dijeron:
    — Maestro, revélanos los misterios de la luz de tu Padre.
  10. »Porque te hemos oído decir: hay un bautismo de humo, y un bautismo del soplo de la luz santa, y hay la unción pneumática, que conduce las almas al tesoro de la luz.
  11. »Enséñanos esos misterios para que entremos en posesión del reino de tu Padre.
  12. Y Jesús les dijo:
    — Ningún misterio hay más grande que el que queréis conocer.
  13. »Porque conducirá vuestras almas a la luz de las luces y a las regiones de la verdad y la bondad.
  14. »Y a las regiones del Santo de todos los Santos, y a las regiones en que no hay hombre, ni mujer, ni forma ninguna.
  15. »Sino sólo una luz constante e inefable, porque no hay nada más sublime que estos misterios que queréis conocer.
  16. »Porque son los misterios de los siete caminos y las cuarenta y nueve potencias.
  17. »Y no hay ningún nombre más elevado que el nombre que contiene todos los nombres y todas las luces y todas las potencias.
  18. »Y al que conozca este nombre, al salir de su cuerpo material, no lo podrán enojar tinieblas, ni archones, ni arcángeles, ni potencias.
  19. »Porque si dice ese nombre al fuego, se apagará, y si a las tinieblas, desaparecerán.
  20. »Y si lo dice a los demonios y a los satélites de las tinieblas exteriores, y a los archones y a las potencias de las tinieblas, todos perecerán, para que su llama arda.
  21. »Y clamarán: Santo eres, santo eres, santo de todos los santos.
  22. »Y si se dice este nombre a los satélites de los castigos, y a sus dignidades, y a todas sus fuerzas, y a Barbelo, y al Dios invisible, y a los tres dioses de las triples potencias, caerán unos sobre otros.
  23. »Y serán destruidos, y clamarán: Luz de toda luz de las luces infinitas, acuérdate de nosotros y purifícanos.
  24. Y cuando Jesús hubo dicho estas palabras, todos los discípulos lanzaron grandes gritos y sollozaban.

[Falta el final de este capítulo]

LIX Jesús explica a sus discípulos los castigos reservados a los maldicientes

  1. »Y la conducirán al camino del medio para que los archones la atormenten durante seis meses y ocho días.
  2. »Y cuando la esfera gire, la entregará a sus satélites, para que la arrojen a la esfera de los eones.
  3. »Y los satélites de la esfera la llevarán hasta el agua del interior de la esfera, para que el fuego la devore y sea grandemente atormentada.
  4. »Y vendrá Jalukam, el sirviente de Sabaoth Adamas, que da a las almas el cáliz del olvido.
  5. »Y llevará un cáliz lleno del agua del olvido, para darlo a esta alma.
  6. »Para que beba y olvide todas las regiones que ha recorrido, y sea arrojada al cuerpo que le corresponde, y se aflija constantemente en su corazón.
  7. Y María dijo:
    — Señor, el hombre que persevere en la maledicencia, ¿dónde va y cuál es su castigo?
  8. Y Jesús dijo:
    — Cuando el que persevere en la maledicencia sale de su cuerpo, Abiuth y Carmon, servidores de Ariel, vienen y están con él tres días enseñándole todas las criaturas del mundo.
  9. »Y la llevan al infierno y la hacen sufrir tormentos durante once meses y veintiún días.
  10. »Y luego la llevan al caos, con Jaldabaoth y sus cuarenta y nueve demonios.
  11. »Para que cada uno de éstos pase en ella once meses y veintiún días, haciéndola sufrir el martirio del humo.
  12. »Y la sacarán de los ríos de humo y la conducirán a los lagos de fuego para hacerla sufrir durante once meses y veintiún días.
  13. »Y la llevarán otra vez al camino del medio, para que cada archón la atormente haciéndola sufrir sus suplicios durante once meses y veintiún días.
  14. »Y la llevarán al templo de la luz, donde se hace la separación de los justos y de los pecadores.
  15. »Y cuando gire la esfera la entregan a sus satélites, para que la arrojen a la esfera de los eones.
  16. »Y los satélites de la esfera la conducirán al agua del interior de la esfera, para que el humo la devore y sea grandemente atormentada.
  17. »Y Jaluham, sirviente de Sabaoth Adamas, dará a esta alma el agua del olvido, para que olvide las regiones que ha atravesado.

LX Jesús explica los castigos reservados a los ladrones y a los homicidas

  1. Y María dijo:
    — ¡Malhaya los pecadores!
  2. Y Salomé dijo:
    — Señor, ¿qué castigo tiene un homicida que no haya cometido más que ese homicidio?
  3. Y dijo Jesús:
    — Cuando un homicida que no haya cometido otro pecado deja su cuerpo, los satélites de Jaldabaoth lo entregan a un gran demonio en forma de caballo, para que durante tres días corra con ella por el mundo.
  4. »Y la llevarán a lugares llenos de nieve y hielo, para que esté allí tres años y seis meses.
  5. »Y la conducirán luego al caos, hacia los cuarenta y nueve demonios de Jaldabaoth, para que cada uno la atormente tres años y seis meses.
  6. »Y la llevarán luego a Proserpina, para que la atormente durante tres años y seis meses.
  7. »Y la conducirán a la vía del medio, para que cada archón la haga sufrir los suplicios de sus regiones durante tres años y seis meses.
  8. »Y la conducirán a la región de la luz, donde se hace la separación de los justos y de los pecadores.
  9. »Y cuando gire la esfera, será arrojada en las tinieblas exteriores, hasta que levantándose las tinieblas del medio, sea disuelta.
  10. »Y éste es el castigo del que mata.
  11. Y Pedro dijo:
    — Señor, tú has contestado a la pregunta de las mujeres.
  12. »Y también nosotros te queremos interrogar.
  13. Y Jesús dijo a María y a las mujeres:
    — Dejad sitio a vuestros hermanos.
  14. Y Pedro dijo:
    — Señor, ¿cuál es el castigo de un ladrón que persevera en su pecado?
  15. Y Jesús dijo:
    — Cuando su tiempo sea cumplido, los sirvientes de Adonis vendrán a él.
  16. »Y lo sacarán de su cuerpo y lo harán recorrer el mundo durante tres días, mostrándole sus criaturas.
  17. »Y lo llevarán al infierno, y lo harán sufrir los suplicios durante tres meses, ocho días y dos horas.
  18. »Y lo llevarán a los demonios de Caldauoth, para que cada uno lo atormente tres meses, ocho días y dos horas.
  19. »Y lo llevarán a los archones del medio, para que cada uno lo atormente tres meses, ocho días y dos horas.
  20. »Y lo llevarán a la virgen de la luz, donde son separados los justos de los pecadores, y cuando la esfera gire, será entregado a los eones de la esfera.
  21. »Y ellos lo conducirán al agua del interior de la esfera y lo harán sufrir grandes tormentos.
  22. »Y vendrá Jaluham, y le dará el cáliz del olvido, y lo hará olvidar cuanto ha visto, y entrará en el cuerpo de un cojo, ciego y lisiado.
  23. »Y éste es el castigo del ladrón.

LXI Castigo de los soberbios y de los blasfemos

  1. Y Andrés dijo:
    — ¿Qué castigo sufrirá el soberbio?
  2. Y Jesús respondió:
    — Cuando su tiempo se cumpla, los satélites de Ariel llevarán su alma durante tres días y la harán ver las criaturas del universo.
  3. »Y la llevarán al infierno y será atormentada durante veinte meses.
  4. »Y la llevarán a Jaldabaoth, y a sus cuarenta y nueve demonios, para que cada uno la atormente veinte meses.
  5. »Y la llevarán al camino del medio, para que cada archón la atormente otros veinte meses.
  6. »Y la llevarán a la virgen de la luz, para separarla, y cuando la esfera gire, será arrojada a los eones de la esfera.
  7. »Y será llevada al agua del interior de la esfera y su humo la atormentará.
  8. »Y Jaluham le dará el agua del olvido, para que olvide cuanto ha visto.
  9. »Y será arrojada en un cuerpo (...), para que todos la desprecien.
  10. »Y éste es el castigo del hombre soberbio.
  11. Y Tomás dijo:
    — ¿Qué castigo sufre el hombre que constantemente blasfema?
  12. Y Jesús dijo:
    — Cuando su tiempo se haya cumplido, los satélites de Jaldabaoth llegarán a él, y lo atarán por la lengua a un gran demonio en forma de caballo, que lo hará recorrer durante tres días el mundo, atormentándolo.
  13. »Y lo llevarán a un lugar lleno de nieve y frío, para atormentarlo durante once años.
  14. »Y lo llevarán al caos de Jaldabaoth y de sus cuarenta y nueve demonios, para que cada uno lo atormente durante once años.
  15. »Y lo conducirán a las tinieblas exteriores hasta que sea entregada al gran archón en figura de dragón que recorre las tinieblas.
  16. »Y esta alma será dejada en las tinieblas para que perezca.
  17. »Porque tal es el castigo del blasfemo.

LXII Bartolomé, Tomás y Juan hacen preguntas a Jesús

  1. Y Bartolomé dijo:
    — ¿Qué pena sufre el hombre que peca contra natura?
  2. Y dijo Jesús:
    — El castigo de este hombre es igual que el del blasfemo.
  3. »Y cuando su tiempo se cumpla, los satélites de Jaldabaoth llevarán su alma hacia los cuarenta y nueve demonios, para que cada uno la atormente once años.
  4. »Y la llevarán a ríos de humo y a lagos de pez hirviente, llenos de demonios, y será atormentada aquí durante once años.
  5. »Y luego la llevarán a las tinieblas exteriores hasta el día del juicio.
  6. »Y será separada y hundida en las tinieblas exteriores, para que perezca.
  7. Y Tomás dijo:
    — Hemos sabido que hay hombres que comen hostias hechas con semen de hombre y sangre menstrual de mujer.
  8. »Y dicen: Confiamos en Erán y en Jacob.
    »¿Es esto lícito?
  9. Y Jesús, en este momento, tuvo gran cólera contra el mundo.
  10. Y dijo a Tomás:
    — En verdad os digo que ningún pecado puede superar a éste.
  11. »Y los que lo cometan serán conducidos a las tinieblas exteriores.
  12. »Y no serán vueltos a traer a las esferas, sino que perecerán en las tinieblas exteriores, en un lugar donde no hay luz ni misericordia, sino llanto y rechinar de dientes.
  13. »Porque todas las almas que sean conducidas a las tinieblas exteriores perecerán.
  14. Y Juan dijo:
    — ¿Qué será del hombre que no ha cometido pecado, mas no ha encontrado los misterios?
  15. Y Jesús dijo:
    — Cuando el tiempo de este hombre se haya cumplido, los servidores de Bainchôôôch, que es uno de los tres poderes divinos, vendrán por su alma y la conducirán a la alegría.
  16. »Y recorrerán con ella el mundo durante tres días, para mostrarle en gozo a todas las criaturas del mundo.
  17. »Y la llevarán al infierno para mostrarle sus suplicios, mas no se los harán sufrir.
  18. »Pero el vapor de la llama de los tormentos la rozará.
  19. »Y la llevarán a la vía del medio, para mostrarle los tormentos, y el vapor de la llama la rozará.
  20. »Y la conducirán a la virgen de la luz, y será colocada ante el buen Sabaoth, el menor, que pertenece al medio.
  21. »Hasta que la esfera gire y Zeus y Afrodita vengan bajo la forma de la virgen de la luz.
  22. »Y Cronos y Aries vendrán con ella.
  23. »Y el alma de este justo será entregada a los satélites de Sabaoth y la llevarán a los eones de la esfera, para que la conduzcan al agua del interior de la esfera.
  24. »Para que su humo ardiente entre en ella y la consuma y la haga sufrir grandes tormentos.
  25. »Y Jaluham, el que da a las almas el cáliz del olvido, vendrá y le hará beber el agua del olvido, para que olvide todo lo que ha visto.
  26. »Y después el sirviente de Sabaoth el menor, el bueno, traerá un vaso lleno de prudencia y sabiduría, y en el que está la aflicción.
  27. »Y lo hará beber a esta alma y será colocada en un cuerpo donde no podrá dormir, pero podrá olvidar, por el brebaje de aflicción que se le ha dado.
  28. »Y su corazón se purificará, a fin de que pueda buscar los misterios de la luz, hasta que los encuentre, según la orden de la virgen de la luz, y para que entre en posesión de la luz eterna.

LXIII Postrera invocación de los discípulos

  1. Y María dijo:
    — Un hombre que haya cometido un pecado o una falta cualquiera, y no encuentre los misterios de la luz, ¿será sometido a la vez a esos diversos suplicios?
  2. Y Jesús dijo:
    — Los sufrirá. Y si ha cometido tres pecados, sufrirá tres castigos.
  3. Y Juan dijo:
    — ¿Puede salvarse un hombre que haya cometido todos los pecados y todas las faltas si encuentra al fin los misterios de la luz?
  4. Y Jesús dijo:
    — El que haya cometido todos los pecados y todas las faltas y encuentra al fin los misterios de la luz será perdonado de todos sus pecados y faltas, y entrará en posesión de los tesoros de la luz.
  5. Y Jesús dijo a sus discípulos:
    — Cuando la esfera gire y sea mudada, de manera que Cronos y Aries lleguen junto a la virgen de la luz, y Zeus y Afrodita lleguen a la virgen, girando en sus órbitas, éste será un día de gozo, al ver estas dos estrellas de luz ante ella.
  6. »Y en este instante las almas de que ella puebla los círculos de las esferas de los eones, para que vengan al mundo, serán buenas y justas.
  7. »Y se convertirán en los misterios de la luz, hasta que sean enviadas otra vez a descubrir los misterios de la luz.
  8. »Y si Aries y Cronos llegan a la virgen, dejando tras ella a Júpiter y Afrodita, para que no los vea, las almas que en este momento sean lanzadas a la esfera serán propensas a la cólera, y perversas, y no descubrirán los misterios de la luz.
  9. Y cuando Jesús hubo hablado así a sus discípulos en medio del infierno, ellos clamaron.
  10. Y dijeron, llorando:
    — Malhaya, malhaya los pecadores que sufren el olvido y la indiferencia de los archones hasta que salen de sus cuerpos para sufrir estos tormentos.
  11. »Ten piedad de nosotros, hijo del santo, ten piedad de nosotros, para que seamos preservados de los castigos y de los suplicios reservados a los pecadores.
    »Ten piedad de nosotros, aunque hayamos pecado, Señor nuestro y luz nuestra.

Fuente: Los Evangelios Apócrifos, por Edmundo González—Blanco.