XIV La Sabiduría fiel impetra por octava vez el auxilio de la luz

  1. Y Jesús prosiguió su discurso a sus discípulos.
  2. Y dijo:
    — Cuando la Sabiduría fiel hubo dicho su séptima plegaria en el caos, y sin que aún me hubiese llegado orden del primer misterio para libertarla, elevándola sobre el caos, por mi propio impulso, y en virtud de mi misericordia, sin esperar la orden, la conduje a un lugar despejado sobre el caos.
  3. »Y sus enemigos cesaron momentáneamente de atormentarla, creyendo que iba a ser definitivamente arrojada en el caos.
  4. »Y la fiel Sabiduría ignoraba que yo la asistía y me desconocía del todo.
  5. »Y persistía en celebrar el tesoro de la luz, que había visto antes y al que seguía fiel.
  6. »Y pensaba que era él el que la asistió, y como era fiel a la luz, creía que su súplica se escucharía y sería llevada del caos.
  7. »Mas no se había aún cumplido la disposición del primer misterio a fin de que su ruego fuese escuchado.
  8. »Escuchad, pues, y yo os diré cuántas cosas sucedieron a la fiel Sabiduría.
  9. »Ocurrió que, cuando yo la llevé a un lugar más desahogado del caos, las emanaciones del triple poder dejaron de atormentarla creyendo que yo la iba a llevar completamente al caos.
  10. »Y cuando supieron que la Sabiduría fiel no era conducida al caos, volvieron a torturarla sumamente.
  11. »Y por eso ella elevó su octava súplica.
  12. »Y dijo de este modo:
    »Yo he puesto, ¡oh luz!, mi corazón en ti; no me dejes en el caos. Escúchame y líbrame en tu pensamiento.
  13. »Vuelve mi espíritu hacia mí y líbrame; sé mi salvador, ¡oh luz!, y líbrame.
  14. »Llévame a tu luz, porque tú eres mi salvador y tú me conducirás hacia ti.
  15. »Y por el misterio de tu nombre, indícame tu camino y dame tu misterio.
  16. »Y líbrame de la fuerza de rostro de león y de mis enemigos, que me han tendido asechanzas.
  17. »Porque tú eres mi salvador y yo entregaré la pureza de mi luz en tus manos.
  18. »Libértame, ¡oh luz!, en tu conocimiento.
  19. »Y tú te irritarás contra aquellos que vigilan contra mí, para que no se apoderen de mí totalmente.
  20. »Porque yo he creído en la luz, y yo te adoraré y cantará tus alabanzas, para que tengas piedad de mí y vuelvas tu corazón a la pena en que me encuentro.
  21. »Y tú me librarás y me restituirás mi fuerza fuera del caos.
  22. »Y no me abandonarás a la fuerza con rostro de león, mas me conducirás a la región en que la aflicción no existe.
  23. Y cuando Jesús habló así a sus discípulos, continuó.
  24. Y dijo:
    — Cuando la fuerza de faz de león supo que la Sabiduría fiel no había sido arrojada en el caos, vino con todas las otras emanaciones materiales del triple poder.
  25. »Y otra vez atormentaron a la fiel Sabiduría. Y cuando la torturaban, ella prosiguió impetrando.
  26. »Y dijo:
    »Ten piedad de mí, luz, porque ellos me atormentan aún.
  27. »Y cuanto hay en mí, y mi fuerza y mi espíritu son turbados, según tu orden, ¡oh luz!
  28. »Y mi fuerza ha sufrido grandes perjuicios, mientras yo estaba sujeta a tormentos.
  29. »Y el número de mi tiempo está en el caos.
  30. »Y mi luz se ha eclipsado, porque mi fuerza me ha sido arrebatada.
  31. »Y cuantas fuerzas había en mí han sido destruidas.
  32. »Y soy impotente ante todos los archones de los eones que me odian y ante las veinticuatro emanaciones en cuyas regiones yo estaba.
  33. »Y mi hermano ha temido seguirme, en vista de las persecuciones en que me ha visto sumida.
  34. »Y todos los archones de las regiones superiores me han mirado como la materia en que no hay ninguna luz.
  35. »Y me he convertido como en una fuerza material que ha caído lejos de los archones.
  36. »Y cuantos están en los eones han dicho: Ella es como el caos.
  37. »Y todas las fuerzas que no tienen misericordia han venido sobre mí, para quitarme toda mi luz.
  38. »Pero yo he creído en ti, luz, y he dicho: Tú eres mi salvador, y mi suerte, que tú has marcado, está en tu mano.
  39. »Líbrame, pues, de los enemigos que me acusan y me persiguen.
  40. »Extiende tu luz sobre mí, porque yo no soy nada en tu presencia, y consérvame en tu misericordia.
  41. »Y no consientas que caiga sobre mí la ignominia.
  42. »Porque es a ti, oh luz, a quien yo glorifico en mis himnos.
  43. »Que el caos envuelva a mis perseguidores y que sean sumergidos en las sombras infernales.
  44. »Cierra la puerta a quienes quieren devorarme.
  45. »Y dicen: arranquémosle la luz que hay en ella.
  46. »Porque yo no les he hecho ningún mal.

XV Novena plegaria de la Sabiduría fiel

  1. Y Mateo, cuando Jesús hubo hablado así, se adelantó.
  2. Y dijo:
    — Señor, tu luz me ha instruido para que yo explique la octava plegaria de la Sabiduría fiel.
  3. »Porque tu fuerza ha profetizado en el salmo treinta de David, diciendo: En ti he puesto, Señor, mi corazón.
  4. »No permitas que se me humille eternamente.
  5. Y oyendo estas palabras, dijo Jesús:
    — En verdad te digo, Mateo, que cuando el número perfecto sea cumplido, y cuando el universo sea destruido, yo estaré sentado en el tesoro de la luz.
  6. »Y vosotros estaréis sentados sobre las doce fuerzas de la luz, hasta que sean restablecidos los rangos de los doce salvadores en las regiones de cada uno de ellos.
  7. Y continuó hablando y dijo:
    — ¿Comprendéis lo que os he dicho?
  8. Y María se adelantó y dijo:
    — Señor, tú siempre nos has hablado en parábolas.
  9. »Y nos has dicho en ellas: Yo estableceré con vosotros un reino como el que mi Padre ha establecido conmigo.
  10. »Y comeréis y beberéis en mi mesa y en mi reino.
  11. »Y estaréis sentados en los doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
  12. Y Jesús contestó:
    — Está bien, María.
  13. Y continuó y dijo a sus discípulos:
    — Y las emanaciones del triple poder continuaron atormentando, en el caos, a la Sabiduría fiel.
  14. »Y ella pronunció su novena súplica y dijo:
    »¡Oh luz, confunde a los que me arrebatan mi fuerza y devuélveme la que me han quitado!
  15. »Ven y sálvame. Porque grandes tinieblas me envuelven y me afligen.
  16. »Di a mi fuerza: yo te libertaré.
  17. »Y que cuantos quieren arrebatarme mi luz sean privados de su fuerza y vuelvan al caos.
  18. »Que sean reducidos a la impotencia los que quieren quitarme mi luz.
  19. »Que su fuerza sea como el polvo y que tu ángel, Ieû, los hiera.
  20. »Y si quieren ascender a lo alto, que las tinieblas los rodeen.
  21. »Y que sean arrojados en el caos, y que Ieû, tu ángel, los persiga para herirlos en las tinieblas del infierno.
  22. »Porque me han tendido asechanzas y lo mismo la fuerza con faz de león.
  23. »Y sin que yo los haya dañado, me atormentan y me quieren arrancar mi fuerza toda.
  24. »Arranca, ¡oh luz!, la pureza a la fuerza de faz de león, sin que ella lo sepa.
  25. »Y confunde el proyecto que ha maquinado el triple poder, para arrebatar mi fuerza, y arrebátale la suya.
  26. »Y mi fuerza se regocijará en la luz y será alegre, porque tú la habrás salvado.
  27. »Y todas las partes de mi fuerza dirán: no hay más salvador que tú.
  28. »Porque me has librado de la fuerza con rostro de león que me arrebataba mi fuerza.
  29. »Y me salvarás de todos los que me quitan mi fuerza y mi luz.
  30. »Porque se han levantado contra ti, profiriendo mentiras, y diciendo que yo conocía el misterio de la luz de la región superior.
  31. »Y me apremiaban, exclamando: Dinos los misterios de la luz de la región superior.
  32. »Mas yo ignoraba esos misterios y me han infligido grandes males.
  33. »Porque yo he sido fiel a la luz de la región superior.
  34. »Y me he sentado en las tinieblas, con el alma sumida en el duelo.
  35. »Sálvame, ¡oh luz, a la que elevo mis himnos!
  36. »Porque yo sé que tú me salvarás, pues que yo hacía tu voluntad cuando estaba en la región de los eones.
  37. »Y yo cumplía tu voluntad como las potencias invisibles que están en mis regiones y yo lloraba, buscando con celo tu luz.
  38. »Y ahora mis enemigos me rodean, y se alegran de mis males, y me infligen sin piedad grandes aflicciones.
  39. »Y rechinan los dientes contra mí y me quieren arrebatar toda mi luz.
  40. »¿Hasta cuándo, luz, permitirás que sigan afligiéndome?
  41. »Libra mi fuerza de sus malos propósitos y presérvame de la fuerza con rostro de león. Porque yo estoy sola en estas regiones.
  42. »Y en medio de cuantos se han juntado contra mí, yo te glorifico, ¡oh luz!
  43. »Y clamaré siempre a ti, en medio de todos los que me afligen.
  44. »Que no se regocijen más sobre mí, atormentándome y quitándome mi fuerza.
  45. »Tú conoces su astucia, ¡oh luz! No permitas que tu ayuda se aleje de mí.
  46. »Apresúrate, ¡oh luz! Júzgame en tu bondad y véngame.
  47. »¡Oh luz de las luces! Que mis enemigos no me arrebaten mi luz.
  48. »Y que no digan entre sí: Nuestra fuerza se ha reforzado con su luz.
  49. »Y que no digan: Hemos devorado su fuerza.
  50. »Sino que las tinieblas los rodeen y hagan impotentes a aquellos que me quieren robar mi luz.
  51. »Y que aquellos que dicen: Nosotros hemos robado su fuerza y su luz, sean hundidos en el caos y en las tinieblas.
  52. »Sálvame, para que yo sea en gozo.
  53. »Porque yo aspiro a la trecena región de los eones, que es la región de la justicia.
  54. »Y para que yo diga a toda hora: La luz de Ieû, tu ángel, irá aumentando de brillo.
  55. »Y mi lengua cantará eternamente tus alabanzas en la decimotercera región de los eones.

XVI Jacobo explica el significado de la novena plegaria de la Sabiduría fiel, y María interpreta las palabras de Cristo

  1. Y cuando Jesús hubo dicho estas palabras a sus discípulos, dijo:
    — Que aquel que entre vosotros haya comprendido nos dé la explicación.
  2. Y Jacobo se adelantó y abrazó el pecho de Jesús.
  3. Y dijo:
    — Señor: tu soplo me ha infundido inteligencia y estoy presto a explicar lo que nos has dicho.
  4. »Porque es respecto a esto lo que profetizó tu fuerza, mediante la voz de David, en su salmo treinta y cuatro.
  5. »Diciendo: Juzga, Señor, a aquellos que me agravian, combate a aquellos que me combaten.
  6. Y cuando Jacobo hubo hablado así, dijo Jesús:
    — Tú has hablado bien, Jacobo.
  7. »Porque ésa es la explicación de la novena súplica de la fiel Sabiduría.
  8. »Y en verdad, en verdad os digo, que vosotros entraréis conmigo en el reino de los cielos antes que todos los invisibles y todos los dioses y todos los archones que están con el eón trece y con el eón doce.
  9. »Y no solamente vosotros, sino todo el que haya practicado mis misterios.
  10. Y cuando el Salvador hubo hablado así, dijo:
    — ¿Comprendéis lo que acabo de decir?
  11. Y dijo María:
    — Señor, es lo que nos has dicho otras veces.
  12. »Que los últimos serán los primeros y que los primeros serán los últimos.
  13. »Porque los creados antes que nosotros son los invisibles, pues que existieron antes que el género humano.
  14. »Y los dioses, y los archones, y los hombres que reciban tus misterios entrarán los primeros en el reino de los cielos.
  15. Y dijo Jesús:
    — Así es, María.

XVII El primer misterio envía a Jesús para socorrer a la Sabiduría fiel

  1. Y Jesús prosiguió hablando a sus discípulos.
  2. Y dijo:
    — Y ocurrió que cuando la fiel Sabiduría hubo elevado su novena plegaria, la fuerza que tenía rostro de león la atormentó con más fuerza.
  3. »Y le quería arrebatar su luz. Mas la Sabiduría fiel se dirigió, clamando, hacia la luz.
  4. »Y dijo: Luz en la que he creído desde el principio, y por la que he sufrido tantos dolores, ven y socórreme.
  5. »Y su ruego fue entonces atendido.
  6. »Porque el primer misterio lo oyó y me envió a mí para asistirla.
  7. »Y vine para ayudarla y la reconduje en el caos.
  8. »Porque había sufrido grandes penas y aflicciones a causa de su fe en la luz.
  9. »Y así, fui enviado por el primer misterio para socorrerla en todo.
  10. »Y aunque yo no había ido aún al mundo de los eones, sobrevine entre todos ellos.
  11. »Y ninguno de ellos lo supo, ni los que pertenecen a lo interior de lo interior, ni los que están en lo exterior de lo exterior.
  12. »Y todo lo sabía el primer misterio. Y cuando llegué al caos para ayudarla, ella me vio.
  13. »Porque yo resplandecía con una gran luz y me presentaba misericordioso.
  14. »Y no me presentaba altanero, como la fuerza con faz de león que arrebaté la fuerza y la luz a la Sabiduría, y que la atormentó para quitarle cuanta luz había en ella.
  15. »Y me vio brillando con una luz diez mil veces más poderosa que la de la fuerza con rostro de león.
  16. »Y comprendió que yo venía de las regiones superiores, en cuya luz ella había tenido fe desde el comienzo de las cosas.
  17. »Y la fiel Sabiduría tuvo entonces confianza y elevó su décima súplica.
  18. »Y dijo:
    »Yo he clamado a ti, luz de las luces.
  19. »Y en mi aflicción me has oído; preserva ahora mi fuerza de los labios injustos y engañosos.
  20. »Porque estoy envuelta en las asechanzas y calumnias de los orgullosos y de los que no conocen la misericordia.
  21. »Malhaya yo, que tan lejos estoy de mi morada, y me veo forzada a habitar en el caos.
  22. »Porque mi fuerza no está en las regiones que me pertenecen.
  23. »Y he hablado con dulzura a mis enemigos, y cuando yo les hablaba con dulzura, ellos me han atacado sin motivo.

XVIII La fuerza satánica de rostro de león se encoleriza ante Jesucristo

  1. Y cuando Jesús hubo dicho estas palabras a sus discípulos, dijo:
    — Que se adelante aquel que se sienta infundido de inteligencia y que explique la décima impetración de la Sabiduría fiel.
  2. Y Pedro contestó y dijo:
    — Señor, tu fuerza de luz ha profetizado esto por boca de David.
  3. »Cuando dijo en el salmo ciento diecinueve: He clamado a ti, Señor, en mi aflicción.
  4. »Y tú me has oído, Señor, mas preserva mi alma de los labios injustos y de la lengua mentirosa.
  5. »Tal es, Señor, la explicación de la décima plegaria de la fiel Sabiduría, tal como ella la pronunció cuando se sentía atormentada por las emanaciones materiales del triple poder, y éstas y la fuerza de faz de león la hacían sufrir extremadamente.
  6. Y dijo Jesús:
    — Bien está, Pedro. Has hablado justamente.
  7. Y continuó Jesús hablando a sus discípulos.
  8. Y dijo:
    — Cuando la fuerza que tenía cara de león se acercaba a mí, al ir hacia la fiel Sabiduría, me vio resplandecer con una luz inmensa.
  9. »Y se llenó de cólera y proyecté fuera de sí una muchedumbre de otras emanaciones enfurecidas.
  10. »Y entonces la Sabiduría fiel pronunció su undécima plegaria, y dijo:
  11. »¿Por qué la fuerza (de faz de león) se apresta a hacer el mal?
  12. »Su propósito era herirme y robar la luz que había en mí.
  13. »Porque yo he preferido descender al caos que permanecer en la región del decimotercero eón, que es la región de la justicia.
  14. »Y han querido envolverme en sus astucias, para arrebatarme toda mi luz.
  15. »Mas la luz les quitará toda su luz y destruirá toda su materia.
  16. »Y les arrebatará toda su luz y no los dejará permanecer en el decimotercero eón, su morada.
  17. »Y no dejará sus nombres entre los nombres de los vivos.
  18. »Y las veinticuatro emanaciones verán lo que sucede a la fuerza con faz de león.
  19. »Para que tomen ejemplo, y teman, y no sean indóciles.
  20. »Y darán la pureza de su luz y te verán, para que te glorifiquen.
  21. »Y habrán de decir: he aquí el que no ha dado el brillo de su luz para salvarse.
  22. »Mas quiere ser glorificado en todo el esplendor de su luz, y él ha dicho: Yo arrebataré la luz de la Sabiduría infiel.
  23. »Y que aquel cuya fuerza sea exaltada se adelante y diga la explicación de la undécima plegaria de la Sabiduría fiel.