XXVII Jesús libera a la Sabiduría fiel de sus enemigos y la conduce a la región prometida
- »Y se dirigió a la luz, clamando:
»Luz, he aquí que Adamas, el fautor de lo injusto, ha entrado en cólera.
- »Y ha creado un próbolo obsceno y un segundo próbolo. Y ha procreado el caos.
- »Quítale, ¡oh luz!, el caos que ha creado para llevarme a él y privarme de mi luz.
- »Y destruye la resolución que ha tomado de quitarme mi luz.
- »Y en castigo de su injusticia al quererme quitar mi luz, quítale todas las suyas.
- »Tales fueron las palabras que la Sabiduría fiel dijo en su himno.
- »Que aquel cuya inteligencia haya comprendido las palabras de la fiel Sabiduría salga aquí para explicarlas.
- Y Marta se adelantó, y dijo:
— Señor, yo he comprendido las palabras de la Sabiduría fiel. Permíteme explicarlas claramente.
- Y el primer misterio contestó a Marta. Y le dijo:
— Yo te permito, Marta, explicar las palabras del himno de la fiel Sabiduría.
- Y dijo Marta:
— Señor, esas palabras las profetizó tu fuerza de luz por boca de David, en el séptimo salmo.
- »Diciendo:
»Mi Dios es un juez verdadero, fuerte y compasivo.
- »Y si vosotros no os convertís, él aguzará sus armas.
- »Y tenderá su arco, y lo manejará, y sus flechas os acabarán.
- Y cuando Marta hubo concluido, el primer misterio la miró y le dijo:
— Está bien, Marta; dichosa tú eres.
- Y sucedió que, una vez que Jesús hubo explicado a sus discípulos todo lo que había experimentado la Sabiduría fiel cuando fue precipitada en el caos.
- Y el modo según el cual ella dirigía himnos a la luz para que la salvase y la sacase del caos.
- Y cómo la introdujo en la duodécima región de los eones, y cómo la luz la protegió en todas las aflicciones que le habían infligido los archones, porque quería elevarse a la luz.
- Jesús continuó su discurso. Y dijo:
— Enseguida tomé a la fiel Sabiduría y la llevé a la decimotercera región de los eones.
- »Y había allí una luz inmensa, superior a toda otra luz.
- »Y la llevé a la región del veinticuatro invisible, donde había una luz infinita.
- »Y todos quedaron turbados viendo venir conmigo a la Sabiduría.
- »Y la conocían, mas no me conocían a mí.
- »Porque creían que era la emisión de la región de la luz.
- »Y cuando la Sabiduría fiel vio a sus compañeros invisibles, se llenó de una extrema alegría.
- »Y quiso mostrarles los milagros que yo había hecho por ella, desde que yo me encontraba en el mundo de los humanos hasta que la conduje a la región de la luz.
XXVIII La Sabiduría fiel alaba a Jesús en medio del veinticuatro invisible
- »Y elevándose entre los veinticuatro invisibles y estando en medio de ellos, me elevó un himno.
- »Y dijo:
»Yo declaro ante ti, ¡oh luz!, que tú eres el Redentor y el Salvador eterno.
- »Y entonaré un himno a la luz que me ha librado y protegido contra la mano de mis enemigos los archones.
- »Porque tú me has librado en todas las regiones: lo mismo en las regiones superiores que en el fondo del caos.
- »Y en las esferas de los archones de los eones y cuando yo descendí de la altura.
- »Y cuando me perdí en las regiones en las que no hay ninguna luz.
- »Porque yo no hubiera podido volverme a ti en la decimotercera región de los eones.
- »Pues que no había en mí ninguna luz ni fuerza alguna, que mi fuerza estaba agobiada bajo la aflicción.
- »Y la luz me ha protegido en todos mis dolores y me ha escuchado cuando yo estaba entregada a mis enemigos.
- »Y me ha indicado el camino en la región de los eones, para conducirme a la decimotercera región de los eones, que es mi morada.
- »Yo te rindo homenaje, ¡oh luz!
- »Porque tú me has salvado. Y yo te celebraré, y a tus milagros, ante la raza de los hombres.
- »Y porque cuando yo estaba privada de mi fuerza, tú me has dado la fuerza.
- »Y cuando yo estaba privada de mi luz, tú me has infundido una luz pura.
- »Porque yo he estado en las tinieblas y en las sombras del caos.
- »Y he estado sujeta por duras cadenas en el caos en que no hay luz alguna.
- »Porque yo he merecido la ira de la luz al desobedecer su mandato y salir de la región que me correspondía.
- »Y cuando hube descendido, fui privada de mi fuerza y de mi luz.
- »Y nadie me socorrió, y cuando mis enemigos me torturaban, yo me dirigía a la luz.
- »Y ella me protegió contra todos mis enemigos.
- »Y rompió mis cadenas y me sacó de las tinieblas y de la aflicción del caos.
- »Yo te glorifico, luz, porque tú me has salvado.
- »Y porque tus milagros han sido patentes ante la raza de los hombres.
- »Porque tú has roto las elevadas puertas de las tinieblas y los duros grillos del caos.
- »Y cuando mis enemigos me mortificaban, yo he dirigido un himno a la luz y ella me ha librado de todos mis perseguidores.
- »Porque al enviar tu emanación hacia mí, ella me ha dado fuerza y me ha sacado de todas mis aflicciones.
- »Yo te ensalzo, luz, porque tú me has salvado y porque has hecho milagros ante la Humanidad.
- »Es el himno que pronunció la fiel Sabiduría cuando se encontraba en el centro del veinticuatro invisible.
- »Para hacer saber cuántos milagros había hecho yo por ella.
- »Y para que se supiese que, viniendo al mundo de los humanos, yo les había transmitido los misterios de las regiones superiores.
- »Que aquel cuyo entendimiento haya sido iluminado se llegue a explicar este himno proferido por la Sabiduría fiel.
- Y cuando Jesús acabó de decir estas palabras, se adelantó Felipe.
- Y dijo:
— Señor, alta está mi mente y me siento capaz de interpretar el himno de la Sabiduría.
- »Porque sobre esto profetizó David en el salmo ciento seis, cuando dijo: Rendid homenaje al Señor.
- »Porque es compasivo y su misericordia se extiende hasta la eternidad.
- »Y ésta es, Señor, la explicación del himno de la Sabiduría.
- Cuando Jesús lo escuchó, dijo:
— Es verdad, Felipe.
- »Bienaventurado tú eres; porque ésa es la explicación del himno que elevó la Sabiduría fiel.
XXIX María Magdalena pregunta a Jesús sobre la esencia, composición y modo de ser de los veinticuatro invisibles
- Y después de todas estas cosas, María Magdalena se adelantó y adoró los pies de Jesús.
- Y dijo:
— Señor, no te incomodes si te interrogo.
- »Porque nosotros nos informamos de todo con celo ardiente.
- »Tú nos has dicho siempre: Buscad y encontraréis. Llamad y se os abrirá.
- »¿Cuál es, Señor, aquel que encontraremos? ¿Quién es aquel a quien hemos de llamar?
- »¿Quién puede darnos la explicación de las palabras sobre las que te preguntamos?
- »Porque tú nos has dado el conocimiento de la luz y nos has revelado cosas sublimes.
- »No hay en el mundo ser humano que tenga este conocimiento.
- »Nadie existe en las regiones superiores de los eones que pueda explicarnos el sentido de las palabras que tú dices.
- »Sólo tú, que todo lo sabes y en todo eres perfecto, nos lo puedes explicar.
- »Porque nosotros no inquirimos estas cosas como los demás hombres que hay en el mundo.
- »Sino que las buscamos en el conocimiento que de las regiones superiores nos has dado tú.
- »Y las buscamos también en el lugar de la explicación perfecta con que tú nos has instruido.
- »No te incomodes, Señor, contra mí.
- »Mas revélame la palabra sobre cuyo sentido yo te interrogue.
- Y cuando Jesús hubo oído las palabras que había dicho María Magdalena, le contestó:
— Pregunta lo que quieras, pregunta.
- »Y yo te revelaré con interés y verdad cuanto tú has de hacer.
- »En verdad, en verdad, os digo que os entreguéis a una gran alegría y a un júbilo extremo.
- »Y que me preguntéis celosamente sobre todo. Porque yo me regocijaré informándoos fielmente de lo que os conviene saber.
- »Pregunta lo que quieras conocer y te lo explicaré con satisfacción.
- Y cuando María oyó las palabras del Salvador, tuvo sumo regocijo.
- Y dijo a Jesús:
— Mi Salvador y Señor, ¿cómo son los veinticuatro invisibles?
- »¿Y cómo son sus regiones, y de qué especie son, o de qué género es su luz?
- Y Jesús contestó a María:
— ¿Qué hay parecido en este mundo a ellos?
- »¿A qué los comparará y qué es lo que de ellos podré deciros?
- »Nada en este mundo les es comparable, nada que se les pueda asimilar.
- »Porque nada hay en este mundo que sea de la especie de las cosas del cielo.
- »En verdad os digo que cada invisible es mayor que el cielo y que la esfera que está bajo él.
- »Porque nada hay en este mundo más deslumbrante que la luz del sol.
- »Pero, en verdad, en verdad, os lo digo: Los veinticuatro invisibles tienen una luz diez mil veces más brillante que la del sol de este mundo.
- »Y la luz del gran antepasado invisible es diez mil veces más brillante que la luz que os he dicho que tienen los veinticuatro invisibles.
- »Mas esperad un poco y yo os conduciré a ti y los discípulos, tus hermanos, a todos los lugares de las regiones superiores.
- »Y llevaré a los tres fundamentos el primer misterio y hasta el lugar único del círculo del Inefable.
XXX Jesús describe a sus discípulos el aspecto de las regiones superiores
- »Y entonces veréis en la realidad esas formas que no tienen parangón.
- »Y cuando os haya conducido a las regiones superiores, veréis la gloria de los que pertenecen a las regiones superiores.
- »Y sentiréis una admiración extrema y, cuando os lleve a la región de los archones de la Heimarméné, veréis la gloria en que están.
- »Y miraréis al mundo que está ante vosotros como la obscuridad de la obscuridad.
- »Y cuando miréis al mundo que habita el género humano, os parecerá un grano de polvo, por la gran distancia que os separará de él.
- »Y cuando os conduzca a la región de los doce eones, veréis la gloria en que están.
- »Y esta gloria os hará ver la región de los archones de la Heimarméné como la obscuridad de las tinieblas y ella será ante mí como un grano de polvo.
- »Y cuando os haya llevado a la región trece de los eones, las doce regiones de los eones os parecerán como la obscuridad de las tinieblas.
- »Y cuando miráis las doce regiones de los eones, os parecerán como un grano de polvo.
- »Y cuando os lleve a la región del medio y veáis la gloria que allí brilla, la decimotercera región de los eones os parecerá la obscuridad de las tinieblas.
- »Y si desde allí miráis a los doce eones, y a sus esferas, y cuanto los acompaña, os parecerán, por la distancia y por la superioridad sobre ellos, como un grano de polvo.
- »Y cuando os haya conducido a las regiones de aquellos que pertenecen a la derecha, y veáis la gloria en que están, las regiones de los que pertenezcan al centro os parecerán como la noche del mundo de los hombres.
- »Y al mirar el centro, vuestros ojos lo verán como un grano de polvo, por la gran distancia que lo separa de las regiones donde habitan los que están a la derecha.
- »Y cuando yo os conduzca a la tierra de luz donde está el tesoro de la luz, para que veáis la gloria que esplende [resplandece] allí, las regiones de la derecha os parecerán como la luz de mediodía en el mundo de los hombres cuando el sol no brilla.
- »Y cuando miréis las regiones de la derecha, os parecerán como un grano de polvo, por la gran distancia que las separa del tesoro de la luz.
- »Y cuando yo os conduzca a las regiones de los que han recibido los misterios de la luz, para que veáis la gloria de luz en que están, la tierra de la luz os parecerá semejante a la luz del sol del mundo del género humano.
- »Y cuando miréis a la tierra de la luz, la distancia y lo inferior que es os la harán parecer como un grano de polvo.
- Y cuando Jesús acabó de decir estas palabras a sus discípulos, María Magdalena se adelantó.
- Y dijo:
— Señor, no te incomodes si te pregunto, porque nosotros nos informamos con celo de todas las cosas.
- Y Jesús contestó a María:
— Pregunta lo que quieras preguntar.
- »Y yo te contestaré claramente, sin parábola, y os diré todas las cosas desde el interior de los interiores hasta el exterior de los exteriores.
- »Y desde el Inefable hasta la obscuridad de las tinieblas, para que tengáis de todo conocimiento completo.
- »Dime, pues, María, lo que deseas saber y yo te lo revelaré con satisfacción.
- Y ella dijo:
— Señor, los hombres que hayan recibido los misterios de la luz ¿serán más ensalzados en tu reino que los próbolos del tesoro de la luz?
- »Porque yo te he oído decir: Cuando os haya llevado a la región de los que recibieron los misterios, la región de la tierra de la luz os parecerá como un grano de polvo.
- »Y esto por la gran distancia y la gran gloria en que está la región de los que han recibido los misterios.
- »Dinos, pues, Señor: ¿Los hombres que reciban los misterios serán más ensalzados que la tierra de la luz?
- »¿Serán, pues, más altos que ella en el reino de luz?
- Y Jesús contestó a María:
— Bien está que te informes con celo de todo.
- »Mas yo te hablaré de la misión de los eones y de la erección del universo.
XXXI Jesús explica a sus discípulos los misterios de los doce salvadores, las parábolas y los árboles del tesoro de la luz
- »Porque ya os lo dije: Cuando os haya conducido a las regiones que son patrimonio de aquellos que han recibido los misterios de la luz, las regiones de los próbolos de la luz no os parecerán más que un grano de polvo, y como la luz del sol del día.
- »Y estas cosas ocurrirán en el tiempo de la erección del universo.
- »Y los doce salvadores de los tesoros, y los doce rangos de aquellos que son los próbolos de las siete voces y de los cinco árboles estarán conmigo en las regiones del patrimonio de la luz.
- »Y estarán conmigo en mi reino.
- »Y cada uno estará sobre sus próbolos, y cada uno será rey sobre su gloria, grande sobre su grandeza y pequeño sobre su pequeñez.
- »Y el salvador del próbolo de la primera voz estará en la región de las almas que recibieron el primer misterio del primer misterio en mi reino.
- »Y el salvador del próbolo de la segunda voz estará en la región de las almas que recibieron el segundo misterio del primer misterio en mi reino.
- »Y el salvador del próbolo de la tercera voz estará en la región de los que recibieron el tercer misterio del primer misterio en el patrimonio de la luz.
- »Y el salvador del próbolo de la cuarta voz del tesoro de la luz estará en la región de las almas de los que recibieron el cuarto misterio del primer misterio en el patrimonio de la luz.
- »Y el salvador del próbolo de la quinta voz del tesoro de la luz estará en la región de las almas que recibieron el quinto misterio del primer misterio en el patrimonio de la luz.
- »Y el sexto salvador del próbolo de la sexta voz residirá en las regiones de las almas que hayan recibido el sexto misterio del primer misterio.
- »Y el séptimo salvador del próbolo de la séptima voz del tesoro de la luz estará en la región de las almas que recibieron el séptimo misterio del primer misterio en el tesoro de la luz.
- »Y el octavo salvador, que es el salvador del próbolo del primer árbol del tesoro de la luz, estará en la región de las almas que reciben el octavo misterio del primer misterio en el patrimonio de la luz.
- »Y el noveno salvador, que es el salvador del próbolo del segundo árbol del tesoro de la luz, estará en la región de las almas que reciben el noveno misterio del primer misterio en el patrimonio de la luz.
- »Y el décimo salvador, que es el salvador del próbolo del tercer árbol del tesoro de la luz, estará en la región de las almas que reciben el décimo misterio del primer misterio en el patrimonio de la luz.
- »Y el undécimo salvador, que es el salvador del próbolo del cuarto árbol del tesoro de la luz, estará en la región de las almas que reciben el onceno [undécimo] misterio del primer misterio en el patrimonio de la luz.
- »Y el duodécimo salvador, que es el salvador del próbolo del quinto árbol del tesoro de la luz, estará en la región de las almas que reciben el duodécimo misterio del primer misterio en el patrimonio de la luz.
- »Y los siete amén, y los cinco árboles, y los tres amén estarán a mi derecha, como reyes que subsisten en el patrimonio de la luz.
- »Y los salvadores gemelos que son el hijo del hijo.
- »Y los nueve guardianes estarán a mi izquierda, como reyes que siguen siendo en el patrimonio de la luz.
- »Y cada uno de los salvadores será rey sobre su próbolo, en el patrimonio de la luz, como lo son en el tesoro de la luz.
- »Y los nueve guardianes de los tesoros de la luz estarán más elevados que los salvadores en el patrimonio de la luz.
- »Y los salvadores gemelos estarán más elevados que los nueve guardianes en el reino.
- »Y los tres amén estarán más elevados que los dos salvadores gemelos en el reino.
- »Y los cinco árboles estarán más elevados que los tres amén en el patrimonio de la luz.
- »Y Jeû, guardián de las posesiones de la luz, y el gran Sabaoth, el bueno, serán reyes sobre el primer salvador de la primera voz del tesoro de la luz, que está en la región de aquellos que reciban el primer misterio del primer misterio.
- »Porque Jeû es el guardián de las regiones de los que están a la derecha, y Melquisedec, el gran heredero de la luz. Y los dos grandes jefes que emanan de la luz elegida, que es la pureza misma, y que se extiende desde el primer árbol hasta el quinto.
- »Jeû es el obispo de la luz, que emana el primero en la pureza de la luz del primer árbol.
- »Y es el guardián del patrimonio de los que pertenecen a la derecha y emanan del segundo árbol, y los dos jefes emanan también de la pura luz elegida del tercero y del cuarto árbol en el tesoro de la luz.
- »Y Melquisedec emana del quinto árbol.
- »Y el gran Sabaoth, el bueno, a quien yo he llamado mi Padre, emana de Jeû, el guardián de la luz.