VII Jesús relata su encuentro con la Sabiduría fiel
- Y cuando Jesús hubo hablado así a sus discípulos, todos se prosternaron a la vez, y lo adoraron, diciendo:
— Nosotros, tus discípulos, hemos sido elevados sobre todos los hombres, por la grandeza de las cosas que nos estás diciendo.
- Y Jesús siguió hablando, y dijo a sus discípulos:
— Oíd lo que me ocurrió con los archones de los doce eones, y con todos sus archones, y sus maestros, y sus dignidades, y sus ángeles, y sus arcángeles.
- »Cuando vieron la brillante vestidura que había sobre mí, y cada uno vio el misterio de su nombre en la vestidura brillante de que yo iba cubierto, todos se prosternaron unánimemente, adorando mi brillante investidura, y diciendo: El Señor del universo nos ha cambiado.
- »Y cantaron a coro un cántico desde el interior de los interiores, y todas sus triples potencias, y sus antepasados, y sus ángeles, y sus fuerzas engendradas de sí mismos, y sus virtudes, y sus dioses, y todos sus magnates.
- »Y vieron a los guardianes de sus regiones, al perder parte de su fuerza, caer en una gran debilidad, y tuvieron gran miedo ellos mismos.
- »Y descubriendo el misterio de su nombre en mi envoltura, se apresuraron a venir a adorarlo, y no pudieron por la suma luz que había conmigo.
- »Y alejándose un poco, lo adoraron. Y adoraron la luz de mí investidura, y todos cantaban un himno del interior de los interiores.
- »Y sucedió que cuando los guardianes que hay al lado de los archones vieron todas estas cosas, cayeron en el abatimiento y se desplomaron fuera de sus regiones.
- »Y quedaron como los habitantes del mundo cuando son heridos de muerte, y no alentaban, y estaban del mismo modo que cuando yo les arrebaté su fuerza.
- »Y he aquí que cuando yo me alejaba de estos eones, cada uno de los que están en los doce eones fueron restituidos a sus sitios, y cometieron acciones malas, según el modo en que yo los había dispuesto.
- »Porque pasan seis meses vueltos hacia la izquierda, cometiendo hechos generosos en sus tres ángulos, y en sus cuatro ángulos, y en los que están en su región.
- »Y otros seis meses mirando a la derecha, y hacia sus tres ángulos, y hacia sus cuatro ángulos, y hacia los que pertenecen a su región.
- »Y éste es el modo como irán aquellos que están en el Heimarméné y en las esferas.
- »Y ocurrió que subí muy luego a las regiones superiores, hacia los velos de la trecena región de los eones.
- »Y cuando llegué ante sus velos, éstos se abrieron delante de mí.
- »Y entré a la trecena región de los eones, y encontré sola a la Sabiduría fiel, sin que ninguno de los eones estuviese cerca de ella.
- »Y estaba bajo la decimotercera región de los eones, y sentados, y lloraba porque no la habían conducido a la decimotercera región, que es su lugar en las regiones superiores.
- »Y se afligía por los sufrimientos que le había causado el orgullo de uno de los tres triples poderes. Y cuando yo os hable de la emanación, os diré el misterio de su creación.
- »Y cuando me vio la Sabiduría fiel, y contemplé la luz que me rodeaba, y en la que no faltaba ninguna especie de luz, sufrió una gran turbación.
- »Y mirando la luz de mi vestidura, vio el misterio de mi nombre trazado sobre mi vestidura, y todo el esplendor de su misterio como lo había sido desde el principio en las regiones superiores y en la trece región de los eones.
- »Y dirigió un himno a la luz que había en las regiones superiores, que ella vio en los velos del tesoro de la luz.
- Y cuando Jesús hubo dicho estas cosas a sus discípulos, María se adelantó, y dijo:
— Señor, yo te he oído decir que la divina Sabiduría estaba también en los veinticuatro próbolos, pero no estaba en su región, porque tú has dicho: Yo la encontré debajo de la decimotercera región de los eones.
- Y Jesús, contestando, dijo a sus discípulos:
— La fiel Sabiduría estaba en la trecena región de los eones, donde están todas sus hermanas invisibles, que son, ellas mismas, los veinticuatro próbolos del gran invisible.
- »Y ocurrió que por orden del primer misterio, la Sabiduría divina miró a lo alto y vio las alas del tesoro de la luz.
- »Y deseé ir a aquella región, pero no pudo llegar. Y dejó de efectuar el misterio de la trecena región de los eones, y dirigió un himno a la luz de las regiones inferiores, que está en la luz de las alas del tesoro de la luz.
- »Y cuando ella elevaba su himno a las regiones superiores, todos los archones que están en las doce regiones de los eones sintieron odio hacia ella, porque ellos estaban en las regiones inferiores, y ella se detuvo en sus misterios y quiso elevarse por encima de ellos.
- »Y por esto se irritaron contra ellas y la odiaron.
- »Y el gran triple poder orgulloso, que es la tercera de las triples potencias y que reside en la trecena región de los eones, aquel que fue insumiso, no dando toda la pureza de la fuerza que había en él, y no mostrando la luz pura en el tiempo en que los archones dieron su pureza, quiso ser soberano en toda la trecena región de los eones y en las que están debajo.
- »Y aconteció que todos los archones de las doce regiones de los eones se enfurecieron contra la Sabiduría fiel, que estaba sobre ellos.
- »Y sintieron hacia ella odio sumo, y el gran triple poder orgulloso de que os he hablado siguió a los archones de las doce regiones de los eones, y se irritó contra la Sabiduría fiel.
- »Y la odió extremadamente, porque quería ir a la luz que está sobre él, y proyectó fuera de sí una gran fuerza con rostro de león, hecha de la materia de que es él.
- »Y proyectó muchas otras emanaciones materiales, y las proyectó a las regiones inferiores, en medio del caos, para que tendiesen lazos a la Sabiduría fiel y le quitasen la fuerza que hay en ella.
- »Porque quería ir a la región superior que hay sobre ellos, y porque dejó de cumplir sus misterios.
- »Y ella continuó llorando, buscando la luz que había visto.
- »Y los archones que permanecían en el misterio de que ellos se ocupan, tuvieron odio contra ella, y todos los guardianes que vigilan las puertas de los eones tuvieron también odio contra ella.
VIII Acechanzas que tiende el gran triple poder a la Sabiduría fiel
- »Y ocurrió, según disposición del primer orden, que el gran triple poder orgulloso, que es uno de los tres poderes, condujo a la Sabiduría a la decimotercera región de los eones.
- »Y era para que contemplase los lugares del infierno y viese en aquellos lugares su potencia de luz con rostro de león.
- »Y quería que fuese allí, para que le quitasen la luz que había en ella.
- »Y la Sabiduría miró desde arriba, y vio la fuerza de aquella luz en la región de los infiernos, y no supo que pertenecía al triple poder orgulloso.
- »Sino que pensó que provenía de la luz que ella había visto desde el principio en la región superior, y que venía de las alas del tesoro de la luz.
- »Y pensó dentro de sí: Iré a tomar la luz que los eones de la luz han creado para mí, a fin de que yo pueda llegar a la luz de las luces, que está en la altura de las alturas.
- »Y con estos pensamientos salió de su lugar hacia la trecena región de los eones, y subió hacia los doce eones.
- »Y los archones de los eones la vieron y se irritaron contra ella, porque quería elevarse a las regiones superiores.
- »Y al salir de las doce regiones de los eones, vino a los parajes del caos, y avanzó hacia la fuerza de la luz con cara de león para devorarla.
- »Y todos los defensores de la materia la rodearon. Y la gran fuerza de la luz con faz de león devoró la potencia de la luz en la Sabiduría y purgó su luz, que ella había devorado, y su materia.
- »Y la arrojaron en el caos, que es en su mitad de llamas y en su otra mitad de tinieblas.
- »Y había un archón con rostro de león, y era Ialdabaört, de quien yo os he hablado muchas veces.
- »Y cuando todo esto sucedió, la Sabiduría se encontró en una extremada debilidad.
- »Y la fuerza de la luz con rostro de león comenzó a arrebatar todas las fuerzas de la luz en la Sabiduría, y todas las fuerzas de la materia del poder orgulloso rodearon a la vez a la Sabiduría y la atormentaron.
- »Y la Sabiduría fiel, lanzando grandes gritos, se dirigió a la luz de las luces que vio desde el principio, implorando su ayuda.
- »Y le suplicó, con estas palabras: Luz de las luces, a quien he implorado desde el comienzo, escucha ahora, ¡oh luz!, mis súplicas.
- »Protégeme, luz, porque malos pensamientos han entrado en mí.
- »Y he mirado, ¡oh luz!, las regiones del infierno, y he visto la luz en ese lugar, y he venido aquí pensando alcanzar esa luz.
- »Y he caído en las tinieblas que son el caos del infierno.
- »Y no he podido volver a mí lugar, porque he sido atormentada por todos mis enemigos, y la fuerza del rostro de león me ha arrebatado la luz que había en mí, y yo he implorado tu auxilio, y mi voz no se ha elevado en las tinieblas.
- »Y he mirado a lo alto, para que la luz en la que creo me asista.
- »Y cuando he mirado a lo alto, he visto todos los archones de una multitud de eones.
- »Y mirándome en este estado, se alegraban de mis gritos. Y yo no les he hecho ningún mal.
- »Mas me odian sin motivos. Y cuando los próbolos del triple poder han visto que los archones de los eones se regocijaban de mi mal, han comprendido que los archones de los eones no me prestarían su socorro.
- »Y los que me afligían injustamente han tenido confianza y me han arrebatado la luz que yo había recibido de ellos.
- »Mas tú, luz verdadera, sabes que yo he hecho esas cosas cándidamente, creyendo que la luz de faz de león era tuya.
- »Y el pecado que he cometido es patente ante ti.
- »No permitas, Señor, que yo permanezca más tiempo así. Porque yo he creído desde el principio en tu luz.
- »Señor, luz de las fuerzas, no me dejes más tiempo privada de tu luz, porque por ansia de tu luz he caído en la aflicción y la vergüenza me ha cubierto.
- »Y por ansia de tu luz he quedado extraña a mis hermanas invisibles, y a las emanaciones del gran Barbelón.
- »Y esto me ha ocurrido, ¡oh luz!, porque he deseado penetrar en tu círculo.
- »Y ha venido contra mí la cólera del orgulloso, aquel que no escuchó tu orden para que expandiese su luz.
- »Porque yo he estado en la región de los eones y no he practicado su misterio, y todos los guardianes de las puertas de las regiones de los eones me buscaban, y cuantos comprenden sus misterios me perseguían.
- »Mas yo he mirado hacia ti, luz, y he creído en ti.
- »No me dejes en la aflicción de la oscuridad del caos, mas líbrame de estas tinieblas.
- »Si tú quieres venir a salvarme, grande es tu misericordia; escúchame en la verdad, y sálvame.
- »Estas son las palabras que dijo la Sabiduría fiel, y el que tenga oídos para oír que oiga.
IX Jesús responde a las consultas de María, Marta y Pedro
- Y María dijo:
— Señor, mis oídos reciben la luz y yo oigo en mí fuerza de luz.
- »Oye, pues, lo que tengo que decir sobre las palabras de la fiel Sabiduría al confesar su pecado.
- »Tu fuerza de luz ha sido profetizada por boca de David, cuando dijo en su salmo sesenta y ocho: Dios mío, protégeme, porque las aguas han llegado hasta mi alma.
- Y dijo luego María:
— Tal es, Señor, la explicación de la súplica de la Sabiduría fiel.
- [No hay versículo 5]
- Y siguió hablando, y dijo:
— La fiel Sabiduría elevó un himno de este modo:
- »Luz de las luces, yo creo en ti; no me dejes para siempre en las tinieblas.
- »Ayúdame y protégeme en tus misterios. Acerca tu oído a mí y sálvame.
- »Que la fuerza de tu luz me preserve y me lleve hasta los eones elevados.
- »Y líbrame de la fuerza de faz de león y de todos mis enemigos.
- »Porque yo he creído en ti desde el comienzo, y tú eres mi salvador y mi tesoro de luz.
- »Mi boca está llena de gloria, para que cante siempre tus alabanzas y el misterio de tu grandeza.
- »No me dejes en el caos y no me abandones. Porque mis enemigos me han querido arrebatar toda mi luz.
- »Vuélvete a mí, ¡oh luz!, y líbrame de estos malvados.
- »Que quienes han querido quitarme mi fuerza caigan, ¡oh luz!, en las tinieblas.
- Y cuando dijo estas palabras, Jesús preguntó a sus discípulos:
— ¿Comprendéis lo que os digo?
- Y Pedro se adelantó, y dijo:
— Señor, no permitas hablar siempre a esta mujer, porque ocupa nuestro puesto y no nos deja hablar nunca.
- Y Jesús dijo a sus discípulos:
— Adelántese y hable aquel en quien obre la fuerza de la inteligencia.
- »Porque yo veo, Pedro, tu fuerza en el conocimiento de las palabras que dijo la fiel Sabiduría.
- »Ven, pues, y da tu explicación entre tus hermanos.
- Y Pedro fue, y dijo:
— Señor, tu fuerza ha sido profetizada por David en el salmo sesenta y nueve, cuando dijo: Señor Dios mío, piensa en socorrerme.
- Y el Salvador dijo:
— Ésa es la explicación del himno de la Sabiduría fiel.
- »Dichosos vosotros entre todos los hombres de la tierra, porque os he revelado estos misterios.
- »Y en verdad os lo digo: Yo os explicaré los misterios de todas las regiones de mi Padre y de todas las regiones del primer misterio.
- »Para que lo que aprobéis en la tierra sea aprobado en el reino de las regiones superiores, y para que lo que rechacéis en la tierra sea rechazado en el reino de mi Padre, que está en los cielos.
- »Escuchad, pues, y entended las palabras que la Sabiduría fiel pronunció.
- »Luz de las fuerzas, protégeme.
- »Que los que quieren quitarme mi luz sean hundidos en el caos.
- »Y que sean sumidos en las tinieblas los que me persiguen diciendo: Seremos más fuertes que ella.
- »Que se regocijen cuantos buscan la luz y que digan siempre: Yo celebraré el misterio de los que quieren tu misterio.
- »Protégeme, pues, ¡oh luz!, porque yo necesito mi luz, que mis enemigos me quieren arrebatar.
- »Tú eres mi salvador, luz; sácame y libértame de este caos.
- Y cuando Jesús hubo expuesto así a sus discípulos el cántico tercero de la Sabiduría fiel, agregó:
- — Que quien comprenda el sentido del tercer cántico de la fiel Sabiduría se adelante a darnos su explicación.
- Y Marta se abrazó a sus pies, dando gritos y llorando, y entregándose al dolor y a la humillación.
- Y dijo:
— Señor, ten piedad de mí y extiende sobre mí tu misericordia, y permite que dé yo la explicación del tercer himno de la Sabiduría fiel.
- Y Jesús, dando la mano a Marta, dijo:
— Bienaventurado el que se humille, porque él disfrutará misericordia.
- »Dichosa tú eres, Marta: Danos la explicación del canto de la fiel Sabiduría.
- Y Marta dijo:
— Tu fuerza, Señor, ha sido profetizada en el salmo setenta de David, cuando dijo: Señor, creo en ti. No permitas que yo sea humillado para siempre.
- »Y éste es, Señor, el sentido del tercer himno de la fiel Sabiduría.
- Y cuando Jesús oyó estas frases de Marta, dijo:
— Marta, tú has hablado bien.
X Interpretación que da Juan a la cuarta plegaria de la Sabiduría fiel
- Y Jesús, continuando su discurso, dijo a sus discípulos:
— La Sabiduría fiel hizo su cuarta plegaria.
- »Y la dijo antes que la fuerza de rostro de león y las emanaciones materiales que había con ella y que había enviado el poder orgulloso volviesen a atormentarla.
- »Y dijo así: Luz en la que yo he creído, oye mi ruego, y que mi voz ascienda hasta tu morada.
- »No vuelva lejos de mí la imagen de tu luz.
- »Mas dirígela a mí, que estoy en la aflicción.
- »Arráncame, sálvame de esta destrucción, porque mi tiempo desaparece y yo me estoy convirtiendo en materia.
- »Mi luz me ha sido quitada y mi fuerza ha sido destruida.
- »Y he perdido la memoria de mi misterio, al que he sido consagrada desde el principio.
- »Y mi fuerza ha sucumbido en virtud de mi espanto.
- »Y me he convertido como en un demonio que habita en la materia, o como en un decano que está sólo en el aire.
- »Y mis enemigos han dicho: En lugar de la luz que hay en ella, la llenaremos del caos.
- »Y he devorado el sudor de mi sustancia y la amargura de las lágrimas de la materia de mis ojos.
- »Para que los que me atormentan no me arrebaten estas otras cosas.
- »Y todas estas cosas, luz, me han sucedido por tu disposición, y ha sido tu decisión y tu voluntad que me sucedieran.
- »Y tu voluntad me ha traído al infierno y he venido al infierno como la fuerza del caos.
- »Y mi fuerza se ha helado en mí.
- »Señor: Tú eres la luz en la eternidad y visitas en toda Ocasión a los afligidos.
- »Álzate, luz, busca mi camino y el alma que hay en mí.
- »Porque se ha cumplido la orden que tú habías dado para mi aflicción.
- »Y ha llegado el tiempo de que yo busque mi camino y mi alma; el tiempo que tú has marcado para buscarme.
- »Y en este tiempo, todos los archones de los eones de la materia temerán tu luz.
- »Y todas las emanaciones de la decimotercera región de los eones de la materia temerán los misterios de tu luz.
- »Para que los demás se revistan de la pureza de su luz cuando el Señor busque la fuerza de nuestra alma.
- »Y este misterio es el modelo ofrecido a la raza que está por crear, y esta raza eleva un himno a las regiones superiores.
- »Y la luz mira desde lo alto de su luz y mirará toda la materia, para oír los gemidos de los que están encadenados.
- »Para romper la fuerza de las almas, cuya fuerza ha sido sujeta, y para poner su nombre en el alma y su misterio en la fuerza.
- Y cuando Jesús hubo hablado así a sus discípulos, dijo:
— He aquí la cuarta plegaria de la Sabiduría fiel. Y el que sepa comprender que comprenda.
- Y cuando Jesús dijo esto, Juan se adelantó, y adoró el pecho de Jesús, y dijo:
— Señor, perdóname y déjame que yo dé la explicación de la cuarta plegaria que elevó la fiel Sabiduría.
- Y Jesús dijo a Juan:
— Yo te autorizo y te animo a dar la explicación de la cuarta plegaria que elevó la Sabiduría fiel.
- Y Juan repuso y dijo:
— Señor, tu fuerza ha profetizado lo que dijo la fiel Sabiduría en el salmo ciento uno de David.
- »Señor: Oye mi plegaria y que mis clamores lleguen a ti.
- Y al concluir Juan estas palabras, dijo Jesús:
— Es acertado, Juan, y en el reino de la luz te está reservado un puesto.