LIII Jesús promete otra vez a sus discípulos el conocimiento de todos los misterios
- Y cuando los discípulos oyeron estas palabras, se prosternaron ante Jesús.
- Y lo adoraron y dijeron:
— Somos dichosos.
- »Porque nos has revelado tantas maravillas, que estamos por encima de todos los hombres.
- Y continuaron rogándole y le dijeron:
— Revélanos para qué son estos diversos caminos.
- Y María vino hacía él y le besó los pies.
- Y dijo:
— Señor, ¿cuáles son los secretos de los caminos del medio?
- »Porque tú nos has dicho que están situados sobre grandes tormentas.
- »¿Cómo están ordenadas y cómo hemos de librarnos de ellas?
- »¿Y cómo se apoderan de las almas y qué tiempo pasan las almas en sus tormentos?
- »Ten piedad de nosotros, Señor y Salvador nuestro.
- »Porque nosotros tememos que los señores de estos caminos se apoderen de nuestras almas y las sometan a terribles tormentos y nos priven de la luz de tu Padre.
- »No permitas que caigamos en la desgracia de ser alejados de ti.
- Y cuando María hubo hablado así, llorando, Jesús, por su gran misericordia, le contestó:
- Y le dijo:
— Regocijaos, hermanos amados, que habéis abandonado a vuestros padres por mi nombre.
- »Porque yo os daré todo conocimiento y os revelaré todos los misterios.
- »Y os mostraré los misterios de los doce archones de los eones, y de sus funciones y de sus categorías.
- »Y la manera de invocarlos, para llegar a sus regiones.
- »Y os daré el misterio del decimotercer eón y el modo de invocarlo para alcanzar sus regiones.
- »Y os daré el misterio del bautismo de los que pertenecen al medio, y la forma de invocarlos, para llegar a su región.
- »Y os comunicaré el misterio de los que pertenecen a la derecha, que es nuestra región, y la manera de invocarlos, para alcanzarla.
- »Y os daré todo misterio y todo conocimiento, y así seréis llamados los hijos completos que poseen todo conocimiento y están instruidos de todo misterio.
- »Bienaventurados vosotros, entre todos los hombres de la tierra, porque las hojas de la luz han venido en vuestra edad.
LIV Jesús habla de los demonios a sus discípulos
- Y Jesús continuó su discurso y dijo:
— Jeû, el padre de mi padre, tomó trescientos sesenta archones entre los archones de Adamas que no tenían fe en los misterios de la luz.
- »Y los encadenó en las regiones del aire en las que estamos ahora, encima de la esfera.
- »Y estableció sobre ellos cinco grandes archones, que son los que están en el camino del medio, que se llama Paraplez.
- »Y es un archón que tiene la figura de una mujer cuya cabellera baja hasta sus pies.
- »Y hay bajo su dirección veinticinco archidemonios.
- »Y éstos son los jefes de otros muchos demonios y estos demonios son los que entran en los hombres.
- »Para que se entreguen a la cólera y a las malas acciones, y son los que se apoderan de las almas de los pecadores y los atormentan con el humo de sus tinieblas y con sus suplicios.
- Y María dijo:
— Perdona que te pregunte, Señor, y no te incomodes por mi afán de saberlo todo.
- Y Jesús dijo:
— Pregunta lo que quieras.
- Y María dijo:
— Señor, revélanos cómo los demonios se apoderan de las almas, para que mis hermanos lo sepan también.
- Y Jesús dijo:
— El padre de mi padre, que es Jeû, y es el que vigila a todos los archones y a los dioses, y a todas las potencias hechas de la materia de la luz, y Melquisedec, enviado de todas las luces que purifican entre los archones, los conducen al tesoro de la luz.
- »Porque ellos son dos grandes luces y su misión es ésta: Descendiendo hacia los archones, se purifican en ellos, y Melquisedec separa la parte de luz que ha purificado entre los archones para llevarla al tesoro de la luz.
- »Y pasarán ciento treinta y tres años y nueve meses en los tormentos de ese lugar.
- »Y después de ese tiempo, cuando la esfera del menor Sabaoth, Dios, se vuelva hacia el primer eón de la esfera que se llama Afrodita y llegue a la séptima figura de la esfera, que es la luz, será entregada a los satélites que están entre los que pertenecen a la izquierda y a la derecha.
- »Y el gran Sabaoth, el bueno, soberano de todo el mundo y de toda la esfera, mirará desde lo alto a las almas que están en tormento y las enviará otra vez a la esfera.
- Y Jesús siguió hablando y dijo:
— El segundo lugar es el que se llama Arioith, la Etiópica, que es un archón hembra negro.
- »Y tiene bajo sí catorce demonios y está sobre otros muchos demonios.
- »Y estos demonios que están bajo Arioith la Etiópica son los que hacen a los hombres incendiarios, y los que los excitan a combatir, para que cometan muertes.
- »Y endurecen los corazones de los hombres para que hagan homicidios.
- »Y las almas sometidas a este grado estarán ciento trece años en su región y serán atormentadas por su humo y por su ardor.
- »Y cuando gire la esfera vendrá el menor Sabaoth, el bueno, a quien se llama en el mundo Zeus.
- »Y cuando llegue a la cuarta esfera de los eones, y cuando llegue Afrodita, para que venga a la sexta esfera de los eones, que se llama Capricornio, será entregada a los que están entre los que pertenecen a la izquierda y a la derecha.
- »Y Jeû mirará a la derecha, para que el mundo se agite, así como los eones de todas las esferas.
- »Y mirará el lugar en que habita Arioith la Etiópica.
- »Y todas sus regiones serán deshechas y todas las almas que padecen sus tormentos serán sacadas de ellos.
- »Y serán arrojadas otra vez a la esfera, para que perezcan en su humareda oscura y en su ardor.
LV Jesús sigue describiendo los diversos tormentos a que se verán sometidas las almas
- Y Jesús continuó y dijo:
— El tercer rango se denomina Hécate, y está dotado de tres rostros, y tiene bajo sí veintisiete demonios.
- »Y éstos son los que entran en los hombres para incitarlos al perjurio y a la mentira y a desear lo que no poseen.
- »Y las almas que caigan en poder de Hécate serán entregadas a sus demonios para que las atormenten con su ardor.
- »Y durante ciento quince años y seis meses, las atormentarán, haciéndolas sufrir terribles suplicios.
- »Y cuando la esfera gire para que llegue el buen Sabaoth, el menor, que pertenece al medio y se llama Zeus en el mundo, y para que llegue a la octava esfera de los eones que se llama Escorpión.
- »Y para que Bombastis, que se llama Afrodita, llegue a la segunda esfera denominada Tauro, se correrán los velos de los que pertenecen a la izquierda y a la derecha.
- »Y el pontífice Melquisedec mirará desde arriba para que se conmuevan la tierra y las montañas.
- »Y los archones serán tumbados, y mirará a todas las regiones de Hécate, para que sean disueltas, a fin de que perezcan y de que las almas que hay en ellas sean arrojadas otra vez a la esfera y sucumban al ardor de sus tormentos.
- Y Jesús, siguiendo, dijo:
— El cuarto rango se llama Tifón.
- »Y es un potente archón bajo cuyo dominio están treinta y dos demonios.
- »Y éstos son los que entran en los hombres para incitarlos a la impureza y al adulterio y a ocuparse sin cesar en las obras de la carne.
- »Y las almas que este archón tenga bajo su poder pasarán ciento treinta y ocho años en sus regiones.
- »Y los demonios que están bajo él las atormentarán con su ardor.
- »Y cuando gire la esfera para que llegue el menor Sabaoth, que pertenece al medio y que se llama Zeus, y cuando llegue a la novena esfera de los eones que pertenecen al medio y se llaman Dozotheu y Bombastis, y en el mundo Afrodita, llegará un tercer eón al que se llama los gemelos.
- »Y serán corridos los velos que hay entre los que pertenecen a la izquierda y a la derecha, y el poderoso archón que se llama Zaraxax.
- »Y mirará a la morada de Tifón, para que sus regiones sean destruidas.
- »Y para que las almas sometidas a sus tormentos sean arrojadas a la esfera, para que sucumban en su ardor.
- »Y el quinto rango pertenece al archón llamado Jachtanubus.
- »Y es un potente archón que tiene bajo sí muchos demonios.
- »Y éstos son los que entran en los hombres para que cometan injusticias y favorezcan a los pecadores.
- »Y para que reciban regalos y hagan juicios inicuos, sin cuidarse de los pobres.
- »Y si no hacen penitencia, antes que sus almas dejen sus cuerpos, caerán en poder de este archón.
- »Y las almas que este archón posea serán entregadas a los suplicios durante ciento cincuenta años y ocho meses, y sufrirán sumamente por el ardor de sus llamas.
- »Y cuando gire la esfera para que llegue el buen Sabaoth, el menor, que llaman en el mundo Zeus, y llegue a la oncena esfera de los eones y llegue Afrodita a la quinta esfera de los eones, se correrán los velos que hay entre los que pertenecen a la izquierda y a la derecha.
- »Y el gran Ino, el bueno, mirará desde las regiones superiores, las regiones de Jachtanabus.
- »Para que sus regiones sean destruidas y para que las almas sometidas a sus tormentos sean arrojadas a la esfera y perezcan en sus suplicios.
- »Y éstos son los secretos de las rutas del medio, sobre los que me habéis preguntado.
LVI Jesús hace ver a sus discípulos el fuego, el agua, el vino y la sangre
- Y cuando los discípulos hubieron oído estas palabras, se prosternaron ante Jesús.
- Y lo adoraron, diciendo:
— Ayúdanos, Señor, para librarnos de los terribles tormentos que están reservados a los pecadores.
- »¡Desgraciados los hijos de los hombres, que van a tientas en las tinieblas y no saben nada!
- »Ten piedad de nosotros, Señor, en la gran ceguera en que estamos.
- »Y ten piedad de toda la raza de los hombres, porque sus enemigos acechan sus almas, como los eones su presa.
- »Porque quieren extraviarlos y hacerlos caer en las regiones de los tormentos.
- »Ten piedad de nosotros, Señor, y líbranos de esta gran turbación del espíritu.
- Y Jesús contestó a sus discípulos:
— Tened confianza y no temáis.
- »Dichosos vosotros, porque yo os haré señores de todos los hombres y ellos os serán sumisos.
- »Acordaos de que os he dicho que os daré la llave del reino de los cielos.
- »Y os repito que os la daré.
- Y cuando Jesús hablaba así, las regiones del camino del medio quedaron ocultas.
- Y Jesús resplandecía con una luz brillante.
- Y Jesús dijo a sus discípulos:
— Aproximaos a mí.
Y se aproximaron.
- Y se volvió hacia los cuatro puntos del horizonte, y pronunció un nombre supremo sobre su cabeza, y les predicó, y les sopló en los ojos.
- Y Jesús les dijo:
— Mirad.
- Y levantaron los ojos, y vieron una luz extraordinaria tal como no la hay en la tierra.
- Y Jesús dijo:
— Mirad y ved. ¿Qué veis?
- Y ellos contestaron:
— Vemos el fuego, el agua, el vino y la sangre.
- Y Jesús dijo:
— En verdad os digo que yo no he traído, al venir al mundo, más que ese fuego, y esa agua, y ese vino, y esa sangre.
- »Porque he traído el agua y el fuego de la región de la luz de las luces.
- »Y he traído el vino y la sangre de las regiones de Barbetis.
- »Y después mi Padre me ha enviado el Espíritu Santo bajo forma de paloma.
- »El fuego, el agua y el vino son para curar todos los pecados del mundo.
- »Y la sangre es para la salvación de los hombres.
- »Y yo la recibí bajo la forma de Barbetis, la gran potencia de Dios.
- »Y el Espíritu atrae a sí todas las almas y las lleva a las regiones de la luz.
- »Y por eso os he dicho que he venido a traer el fuego sobre la tierra, esto es, que venía a castigar con fuego los pecados del mundo.
- » Y por eso dije a la Samaritana: Si tú conoces los dones de Dios, y a aquel que te ha dicho: Dame agua para beber, tú misma le habrías pedido el agua de la vida, para que fuese para ti un manantial constante hasta lo eterno.
- »Y por eso os he dado el cáliz de la vida.
- »Porque es la sangre de la alianza, que será vertida por vosotros, para la remisión de vuestros pecados.
- »Y por eso fue hundida en mi costado una lanza y brotó agua y sangre.
- ȃstos son los misterios de la luz, que remiten los pecados y son los nombres de la luz.
- Y cuando Jesús hubo dicho esto, todos los poderes siniestros volvieron a sus regiones.
LVII Jesús hace un sacrificio ante sus discípulos
- Y Jesús y sus discípulos quedaron sobre la montaña de Galilea.
- Y los discípulos le dijeron:
— ¿Cuándo remitirás nuestros pecados y nos harás dignos del reino de tu Padre?
- Y Jesús dijo:
— En verdad os digo que no sólo puedo remitiros vuestros pecados y aun haceros dignos del reino de mi Padre.
- »Sino que puedo concederos el poder de perdonar los pecados, para que los que perdonéis en la tierra sean perdonados en los cielos.
- »Y para que lo que atéis en la tierra sea atado en los cielos.
- »Yo os daré el misterio del reino de los cielos para que lo hagáis conocer a los hombres.
- Y dijo Jesús:
— Traedme fuego y ramas de palmera.
- Y le trajeron lo que les pedía. Y Jesús puso un vaso de vino a su derecha y otro a su izquierda.
- Y colocó la ofrenda delante y puso el cáliz de agua ante el vaso de vino que estaba a la derecha.
- Y puso el cáliz de vino ante el vaso de vino que estaba a la izquierda.
- Y alineó los panes en medio de los cálices.
- Y puso el cáliz de agua junto a los panes.
- Y Jesús, manteniéndose ante la ofrenda, colocó tras de sí a sus discípulos, que iban todos vestidos de lino.
- Y tenía en sus manos el sello del nombre del Padre de los tesoros de la luz.
- [No hay versículo 15]
- Y clamó, diciendo:
— Escuchadme, Padre mío, Padre de todas las paternidades, a quien he elegido para perdonar todos los pecados.
- »Remite los pecados de mis discípulos y purifícalos, para que sean dignos de entrar en el reino de mi Padre.
- »Padre del tesoro de la luz, sé propicio a los que me han seguido y han observado mis mandamientos.
- »Que vengan, Padre de toda paternidad, aquellos que perdonan los pecados.
- »Remitid los pecados y extinguid las faltas de estas almas.
- »Que sean dignas de ser admitidas al reino de mi Padre, Padre de la luz.
- »Porque yo conozco a tus grandes potencias.
- »Y yo las invoco: Aner, Bebiô, Athroni, Heoureph, Heôné, Souphen, Kuitousochreôph, Manônbi, Mnenor, Jonôni, Chôcheteôph, Chôchê, Anêmph, remitid los pecados de estas almas.
- »Extinguid sus faltas, las que han sido hechas con conocimiento y las que han sido hechas sin conocimiento.
- »Que los que participan en esta ofrenda sean dignos de entrar en tu reino, ¡oh mi santo Padre!
- »Y si me oyes, Padre mío, y les perdonas sus pecados, y los consideras dignos de entrar en tu reino, dame un signo.
- Y el signo fue dado.