Sin embargo, dejadme argumentar ahora desde un punto de vista radicalmente distinto al que hemos mantenido hasta ahora.

Imaginad que el nuestro sea el único planeta en todo el universo que haya desarrollado una especie de seres inteligentes capaces de poner la ciencia al servicio de sus deseos para viajar a otras estrellas.

Imaginad el futuro. El Hombre explorará el espacio, enviará naves a otros planetas y estrellas. Construirá Ciudades en el Espacio, colonizará y se expandirá llegando a lugares a donde nadie ha podido llegar.

Quizás sea posible viajar más rápido que la luz, quizás no, pero aunque no sea posible, el ansia de exploración del Hombre le llevará a enviar naves tripuladas a otros planetas, a otras estrellas. Aunque el viaje dure cien años, habrá gente dispuesta a ello y se enviarán, no una nave tripulada sino una ciudad de varios miles de habitantes que viajará con sus escuelas, con sus fábricas, con sus niños y ancianos. Sus hijos y nietos llegarán a otras estrellas con su corte de planetas, las explorarán.

Quizás no encuentren planetas habitables y sigan su camino. Puede ser que mientras tanto la población se haya duplicado y decidan detenerse lo suficiente para construir otra ciudad espacial usando materiales extraídos de algún asteroide, partiendo después cada una en una dirección diferente.

Quizás encuentren un planeta habitable y haya personas que decidan establecerse en él. La colonia espacial se quedará durante varios años ayudando a establecerse a la población planetaria.

Construirán una nueva civilización. La Colonia espacial reemprenderá su viaje a otras estrellas mientras la colonia planetaria sobrevive durante siglos y se expande colonizando todo el planeta.

Puede que miles de años más tarde hayan olvidado su origen, o puede que no. Quizás hayan olvidado la ciencia y vuelto a una sociedad más primitiva, pero tarde o temprano volverán a tener una civilización tecnológica y algunos de sus miembros decidirán reemprender la conquista del espacio, camino de nuevas estrellas.

A veces dos grupos, separados por varios miles de años de separación, volverán a reunirse en otra estrella, quizás haya guerras, quizás se abracen a sus antiguos hermanos. Seguirán explorando, porque ese es el signo de la humanidad, el inconformismo, el querer buscar siempre nuevos horizontes. Se extenderán en todas direcciones, colonizando cada vez más y más planetas.

Si las naves pueden conseguir una velocidad de un décimo de la velocidad de la luz, aunque la mitad del tiempo la dediquen a paradas, tardarán apenas un par de millones de años en explorar y colonizar planetas a lo largo de toda la galaxia.

Entonces elevarán sus miradas a las galaxias más cercanas, Andrómeda, Magallanes, y los más aventureros emprenderán un viaje que les llevará cientos de miles de años.

Y ahora pensad: Si una civilización extraterrestre siguiese el mismo camino que nosotros sin duda seguiremos, tarde o temprano llegaremos a un sistema estelar que ya haya sido colonizado por los extraterrestres, o ellos llegarán a un planeta colonizado por humanos.

Pero ¿qué motivos hay para pensar que ellos hayan empezado a expandirse al mismo tiempo que nosotros?

La Paradoja de Fermi

Si la vida inteligente fuera tan probable como hemos comentado hasta ahora, la primera civilización de seres inteligentes podría haber aparecido en nuestra Galaxia apenas 10.000 MM de años después del Big Bang, es decir, hace 3.500 MM de años.

En ese tiempo cualquier civilización que hubiera aparecido en nuestra galaxia hubiera colonizado todos los planetas habitables de la galaxia mucho antes de que en la Tierra los primeros organismos pluricelulares surgieran de los mares.

A partir de que una civilización empiece a colonizar el espacio, solo harían falta entre dos y cinco millones de años para colonizar todos los planetas habitables de la galaxia.

Si hace tan solo cinco millones de años, en nuestra galaxia se hubiera desarrollado una civilización extraterrestre, ésta habría seguido los mismos pasos y hoy en día todos los planetas habitables de nuestra galaxia estarían habitados y nosotros, sencillamente, hubiéramos sido colonizados cuando aún éramos simples simios y quizás no hubiéramos llegado al punto en el que estamos.

Pero esto no ha ocurrido, lo cual parece indicar que nuestra galaxia, al menos hasta hace unos cinco millones de años, no ha desarrollado una civilización extraterrestre que tenga interés en viajar a las estrellas.

Esto me lleva a la conclusión de que, una de dos, o somos los primeros o es que la vida inteligente es realmente tan improbable que quizás no haya otros seres inteligentes en muchas galaxias a la redonda.

Bien, quizás seamos los primeros. Aprovechémoslo. 

 

 

Los Peligros de la Vida Fin de La Probabilidad de la Vida