Somos Cuerpo y Mente.
Y la Mente no para de hacerse preguntas.
Durante miles de años las religiones han dado respuesta a estas preguntas. Respuestas acertadas o equivocadas, pero respuestas que a muchas personas han satisfecho.
A otras personas no, y las mentes inquietas han querido conocer otras respuestas, saber qué dicen otras religiones, otras filosofías.
Hay muchas religiones. Tantas que sería demasiado difícil hacer un compendio exhaustivo de todas ellas. En su lugar voy a dar una sencilla introducción a las tres religiones que más han influído en el mundo actual.
Las llamo Las Religiones de Adán porque las tres creen en Adán como primera persona creada por Dios, un dios que es el mismo en las tres religiones, aunque cada una le de un nombre distinto.
Se que es muy poco, pero espero que os sirva como inicio y os anime a conocer acerca de otras muchas religiones, pero teniendo una cosa presente:
Ninguna religión tiene una respuesta total y absoluta a todas las preguntas del universo.
La Verdad es demasiado grande para que pueda ser comprendida por una sola mente humana o descrita en un libro.
Cada religión tiene una parte de La Verdad, una pequeña pieza de un rompecabezas infinito.
Y teniendo en nuestras manos una sola pieza de ese gigantesco rompecabezas, nuestra vanidad nos lleva a creer que lo que poseemos es TODA LA VERDAD y que los demás están equivocados. Y para justificar los cabos sueltos que quedan en los márgenes de la pieza que poseemos intentamos atar esos cabos con algo de imaginación.
El resultado es que muchas personas, muchas religiones, muchas iglesias, poseen una pieza de La Verdad Infinita. Si creemos que solo nuestra pieza es verdadera perderemos la oportunidad de conocer las otras piezas de La Verdad que conocen otras personas.
Un favor te pido: Busca La Verdad, busca la pieza de La Verdad Infinita que conoce cada persona, que atesora cada iglesia. Intenta distinguir esa pieza de La Verdad, de las mentiras y supersticiones que la rodean, puestas allí no con ánimo de engañar, sino de atar los cabos sueltos, de intentar disimular que, en realidad, solo sabemos una ínfima parte de las cosas que desearíamos saber.
Ojalá que en estas páginas encuentres algunas de esas piezas, y si te place, comparte con otros las piezas que ya has descubierto.
Escrito y publicado el 10 de Mayo de 2001
Nota 7 de Marzo de 2026
Escribí esta serie de artículos hace 25 años, en el 2001.
Desde entonces han pasado cosas que me han hecho cambiar de opinión respecto a algunas de estas ideas.
No he querido corregir nada. Así es como yo pensaba entonces. En muchas cosas sigo pensando igual. En otras, he cambiado de opinión.
Estoy seguro de que a todos vosotros también os ha pasado alguna vez lo mismo.