Documental La Esclavitud (Ancient Slavery)
Serie Las Normas de la Biblia E1 2014
Las normas por las que se regía la esclavitud en el mundo antiguo.

La Liberación de los Esclavos Huidos

No entregaras a su amo el esclavo que acude a ti escapándose de su amo.

Deuteronomio 23,15

En la Biblia no se prohíbe ni critica la esclavitud, más bien se acepta. Sin embargo esta norma parece socavar los cimientos de la esclavitud.

Si un esclavo huye de su amo ¿no puede ser perseguido ni recuperado?

Da la impresión de que con esta norma se pretendía que los esclavos aceptaran voluntariamente su condición, pero si no la aceptaban podían huir y quedar libres. Como consecuencia, los amos debían tratar a sus esclavos de una forma humana y justa, sin someterlos a tratos insoportables, o se verían en la tesitura de perderlos.

No ocurría así en otros países donde los esclavos recibían un trato de lo más inhumano. En Roma, por ejemplo, si un esclavo se fugaba podía ser perseguido, recapturado y entregado a su amo que podía elegir el castigo que le administraría. El castigo podía ser encadenarlo, azotarlo, mutilarlo o incluso matarlo para escarmiento y aviso de los demás esclavos.

Así ocurrió con la rebelión de los esclavos dirigida por Espartaco en el año 73 aC. El director de una escuela de gladiadores trataba con excesiva crueldad a los esclavos gladiadores y 78 gladiadores se rebelaron y huyeron hacia el Vesubio. Los rebeldes atrajeron a más esclavos que querían ser libres y llegaron a ser una fuerza de más de 40.000 hombres que resistieron durante dos años los intentos del ejército romano por recapturarlos.

Al final fueron derrotados y los últimos 6.000 rebeldes capturados fueron crucificados a lo largo de la Vía Apia.

Pero los judíos habían sido esclavos en Egipto. Una de las frases más repetidas es "No olvides que una vez fuiste esclavo".

Les costó mucho conseguir la libertad y tal vez por eso la apreciaban más que otros bienes y no deseaban arrebatarla a quien aspirara a ella.

La Esclavitud de la Mujer

A la mujer le dijo: Aumentaré tu sufrimiento en el embarazo. Con dolor parirás a tus hijos. Tu deseo te llevará a tu marido, y él tendrá autoridad sobre ti.

Génesis 3,16

Con esta norma incluida en el primer libro de la Biblia, la mujer es condenada a ser sierva y esclava de su marido. De hecho, la mujer casi nunca fue apreciada en la antigüedad más que como procreadora, trabajadora en las labores del hogar, o para satisfacer las necesidades sexuales de los hombres.

Las mujeres, desde niñas, debían trabajar para su padre, que era su propietario y que podía venderlas cuando y a quien quisiera a cambio de un precio. En el Israel antiguo este precio solía ser de 50 monedas de plata.

Cuando eran vendidas como esposas su marido la respetaría como madre de su prole, pero si no le daba descendencia su situación podía ser muy precaria.

En situaciones de extrema necesidad económica un padre podía vender a sus hijas e hijos como esclavos, y sus nuevos amos tenían todos los derechos de propiedad, incluso los sexuales. Podían acostarse con ellas y ofrecerlas a los invitados, o incluso prostituirlas.

Los Hijos de las Esclavas

Ningún nacido de una unión ilegítima entrará en la congregación de Jehovah. Ni aun en la décima generación.

Deuteronomio 23,2

En el año 721 aC el ejército asirio conquistó el norte de Israel y envió al exilio a diez de las doce tribus. Estas tribus no regresaron jamás y hoy se las conoce como las Diez Tribus Perdidas de Israel.

Conscientes de su propia debilidad como pueblo, los israelitas establecieron una serie de normas muy estrictas para aumentar la cohesión social de la sociedad israelita y esas normas condenaban a los extranjeros y a los nacidos de esclavos o uniones ilícitas como adulterios o incestos.

Los nacidos de esclavos eran considerados esclavos, pero aún los nacidos de libres, si habían nacido de un embarazo no deseado, podían ser rechazados y "expuestos", lo que significaba abandonarlos en una plaza pública para que cualquiera que pasara pudiera tomarlo como esclavo o, si no era escogido, que muriera de hambre. Esto era costumbre habitual en Roma y en otros pueblos de la antigüedad, pero había costumbres aún más crueles, como cuando los niños no deseados eran arrojados vivos directamente al fuego o a un vertedero de basuras, donde era devorado por las ratas y los perros.

En Roma, cuando un padre acepta a su hijo lo sienta sobre sus rodillas (genus) y lo acepta como genuino.

En Egipto, hace 2.000 años, los niños eran expuestos junto a montones de estiércol (kopr). Los que eran recogidos allí recibían un nombre que empezaba por kopr.

La Esclavitud Temporal

Si tu hermano hebreo, hombre o mujer, se vende a ti, te servirá seis años, y al séptimo lo dejarás ir libre de ti.

Deuteronomio 15,12

La Biblia da un período límite para la esclavitud de un hebreo, pero en ocasiones algunos esclavos prefieren seguir viviendo como tales antes de enfrentarse a las dificultades de ser personas libres. En tal caso pueden decidir seguir siendo esclavos y el amo hace su condición permanente agujereándole la oreja.

La Circuncisión

Este es Mi Pacto con vosotros y vuestros descendientes. Todo varón entre vosotros será circuncidado.

Génesis 17,10

Preparando la Circuncisión de un Soldado EgipcioLa costumbre de la circuncisión era corriente en Egipto, donde en el siglo XXIII aC los soldados eran circuncidados antes de su primera batalla.

Los israelitas que vivieron en Egipto varios siglos más tarde debieron adquirir allí esa costumbre.

Posteriormente los egipcios abandonaron esa práctica pero los judíos que huyeron en el Éxodo la conservaron y la convirtieron en una seña de identidad para diferenciarse de los demás pueblos de su entorno.

En el siglo II el emperador Adriano prohibió la práctica de la circuncisión en todo el imperio lo que provocó varios conflictos con los judíos que querían seguir practicándola. En una procesión religiosa judía unos soldados romanos mostraron sus penes incircuncisos a los judíos y se mofaron de ellos, provocando la última rebelión religiosa de los judíos, dirigida por Simon Bar Kochba desde el año 147 al 150 y que acabó con decenas, tal vez centenas de miles de muertos entre el pueblo hebreo.

Los Cabellos

No cortaréis los extremos de vuestro cabello, y no estropearéis la punta de vuestra barba.

Levítico 19,27 

Los cananeos tenían la costumbre de recortar sus barbas como muestra de luto al morir un familiar. Puede ser que esta norma se incluyera, como otras muchas, para diferenciar a los israelitas de sus pueblos vecinos.

 

Escrito y Publicado el 20 de Enero de 2015