| Documental | El Mapa de Vinlandia (The Vinland Map) |
| Serie | Tesoros al Descubierto T1 E5 2012 |
| El Mapa de Vinlandia: ¿Es un Mapa de América antes de ser descubierta por Colón? ¿O es una excelente falsificación del siglo XX? | |
En la Universidad de Yale, en New Haven, se conserva un mapa manuscrito en pergamino que se ha datado por Carbono 14 a mediados del siglo XV, unos 50 años antes del descubrimiento de América.
En él se muestran los tres continentes conocidos, Europa, Asia y África, y unas tierras al Oeste del Mar Atlántico a las que se les da el nombre de Vinlandia.
Estas tierras están justo donde debería estar la costa Norte de Norteamérica.
Los textos escritos en el mapa afirman que las tierras de Vinlandia fueron descubiertas por Leif y Bjarni.
Leif Ericson, nacido el año 970 en Islandia, fue uno de los mejores navegantes vikingos de su época. Sus métodos de navegación eran de los mejores y, aunque no tenían brújulas magnéticas, habían inventado otro tipo de brújulas con los que se podían orientar en medio del océano. (Ver {EnlacePagina(760)} y {EnlacePagina(761)})
Las sagas vikingas afirman que los vikingos llegaron a Vinlandia y establecieron colonias que se mantuvieron allí al menos por 300 años.
El mapa de Vinlandia pudo hacerse copiando antiguos mapas vikingos, pero hay varios problemas.
Nunca se han encontrado mapas vikingos. De hecho, los historiadores piensan que los vikingos no utilizaban mapas, sino que transmitían la información de forma oral. Si los vikingos dejaron de navegar sobre el 1100 ¿cómo se conservó el conocimiento de Vinlandia hasta el 1450 en que se dibujó el mapa?
Se intenta seguir el rastro del mapa desde su supuesta composición, pero no hay ningún dato, ninguna mención, hasta que a finales de la década de 1950 alguien intentó venderlo a la British Library.
En esa época estaba encuadernado dentro de un libro que era una copia de un libro del siglo XIII, La Relación Tártara que describe una reunión entre misioneros cristianos y mongoles de Gengis Khan.
La British Library sabe que el vendedor está relacionado con un estafador español, duda de la autenticidad del libro y no lo compra.
En 1960, el vendedor viaja a New Haven, USA, y lo ofrece a otro comerciante, Lawrence Withem.
En esas mismas fechas un donante anónimo le da a la Universidad de Yale un manuscrito del siglo XV con garantía de autenticidad llamado El Espejo de la Historia.
Withem observó que el libro que le ofrecían tenía unos agujeros provocados por gusanos a través de las hojas del libro. Y se dio cuenta de que si colocaba El Espejo de la Historia entre el Mapa de Vinlandia y La Relación Tártara, los agujeros coincidían perfectamente.
Todas esas hojas habían formado parte de un mismo libro que luego fue dividido en dos tomos.
Esto convence a Witham de que el manuscrito es verdadero y un mecenas lo compra por un millón de dólares, donándolo a la Universidad de Yale.
Tras cuatro años de estudios, un equipo de investigación de Yale determina que el libro conteniendo los tres documentos fue escrito en Alemania durante el Concilio de Basilea, iniciado en 1430 y que duró diez años. En él se reunieron dignatarios de la iglesia de toda Europa, incluidos los países nórdicos. Durante el concilio se reunieron numerosos conocimientos y es posible, incluso probable, que fuera entonces cuando se compuso el libro.
La Universidad de Yale anuncia el descubrimiento el 12 de Octubre de 1964.
Mientras tanto, de forma independiente y sin conocimiento de la historia de este mapa, el explorador noruego Helge Instad encuentra un asentamiento vikingo en la costa de Terranova, en L'Anse aux Meadows.
Las pruebas son irrebatibles. Aproximadamente en el año 1000 un grupo de unos 80 vikingos llegaron a la costa de Terranova y fundaron un asentamiento. Las pruebas arqueológicas revelan, sin embargo, que este asentamiento duró poco tiempo, no más de 10 años antes de fracasar y ser abandonado.
Los textos del mapa de Vinlandia afirman que el último año del Papa Pascual un obispo de Groenlandia viajó a Vinlandia, pero eso fue (1117) casi 100 años después de que el asentamiento fuera abandonado.
Existe otra posibilidad. En L'Anse aux Meadows se han encontrado nueces de nogal blanco, que no existen hasta unos 2.000 Km más al Sur en la costa de Canadá, en el Río San Lorenzo. L'Anse Aux Meadows fracasó, pero tal vez sus habitantes emigraran a un nuevo asentamiento más al Sur, aún no descubierto.
Tal vez. No hay pruebas de que esto ocurriera. No hay pruebas irrebatibles de que el mapa sea verdadero.
A veces, cuando no se puede demostrar un hecho, puede resultar útil intentar demostrar el contrario.
En 1973 se hizo un análisis con las técnicas más modernas para determinar la composición de la tinta usada en el mapa.
En este análisis se encontró Dióxido de Titanio, Anatasa, una sustancia que nunca ha existido en las tintas fabricadas antes del siglo XX.
Pero para algunos defensores de la autenticidad del mapa esto tampoco es irrebatible. La Atanasa se encuentra de forma natural en algunas arenas. ES POSIBLE que el mapa se hiciera en el siglo XV y se usara ese tipo de arena como material secante de la tinta.
La datación por Carbono 14 permite determinar que el pergamino fue fabricado en los alrededores de 1450, pero un buen falsificador podría haber adquirido una hoja en blanco de un libro antiguo, de esa época. La hoja se fabricó en 1450 pero podría haber sido escrito por un falsificador moderno.
¿Hay alguna forma de demostrar de forma irrebatible que el mapa es verdadero o una inteligente falsificación?
Al examinar la isla de Groenlandia en el mapa se ve que está dibujada como una isla, pero no fue circunnavegada hasta el siglo XX. En el siglo XV se la representaba de una forma mucho más imprecisa. ¿Significa esto que los vikingos llegaron a circunnavegarla y nunca quedara constancia de ello? ¿O que tal vez el falsificador ignoraba que la costa norte de Groenlandia no podía ser conocida en aquella época?
Kirsten Seaver, autora de "Mapas, Mitos y Hombres" está convencida de que es una falsificación, e incluso se atreve a aventurar quién pudo hacerla y con qué fin.
Ha partido de las intenciones y características que debía reunir el posible autor.
El mapa afirma que 400 años antes de Colón, la Iglesia Católica envió un obispo a una comunidad cristiana de descendientes de vikingos que se había establecido en América. Eso significa que el autor quería recalcar la importancia de la iglesia en el descubrimiento de aquél nuevo mundo.
También es importante tener en cuenta que el falsificador debía ser un gran erudito, un excelente cartógrafo conocedor de los mapas antiguos y de las formas en que se elaboraban las tintas medievales. Y debía tener acceso a pergaminos en blanco de la época anterior a Cristóbal Colón.
Católico, erudito, cartógrafo, devoto de los países nórdicos y deseoso de atribuir a la Iglesia un papel muy importante en el descubrimiento de América.
El Padre Joseph Fisher, sacerdote católico, historiador y cartógrafo germano-austríaco, que vivió en la época del ascenso del nazismo en Alemania, reunía todas esas características.
La teoría de Seaver es que Fisher hizo la falsificación durante el ascenso del nazismo, con la intención de vendérselo a los Nazis, que por esa época estaban intentando reconstruir, más bien reinventar, el pasado de Alemania para justificar y defender la superioridad de la raza aria sobre todas las demás, corrompidas por la mezcla de razas.
Durante la II Guerra Mundial el mapa fue robado y acabó en manos de un particular que lo sacó a la venta en 1957.
La teoría es muy controvertida y no ha sido aceptada por otros investigadores. Las pruebas caligráficas comparando los textos del mapa con cartas personales de Fisher no han podido determinar si fueron escritas por la misma persona o no.
Aún no hay pruebas seguras de cuál es el verdadero origen del mapa. La mayoría de los investigadores opina que es falso, pero sólo el tiempo podrá resolver este enigma.
Es perfectamente posible que en 1450 se publicara un libro con las contracubiertas en blanco y que un falsificador del siglo XX lo adquiriera, lo dividiera en dos libros y usara las páginas en blanco para falsificar un mapa.
Pero es irrebatible que el mapa existía en 1957. En aquella época ya existían los métodos de datación por radiocarbono (desde el año 1949) así que si el falsificador lo sabía buscaría un libro antiguo que tuviera algunas hojas en blanco.
También me parece muy extraño que alguien supiera, desde tres siglos antes de Colón, que existían unas vastas tierras allende el Océano, y que nadie hiciera el menor intento de conquistarlas, colonizarlas o, simplemente, de informar de ellas.
CREO que el Mapa de Vinlandia es falso, pero parece que sólo futuras investigaciones podrán demostrarlo.
Escrito y Publicado el 8 de Diciembre de 2014