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Lansi Lenguaje Científico Internacional |
Formación de los Nombres |
A partir de la Clasificación Binaria Universal hemos conseguido una cadena
de bits, ceros y unos, que ahora debemos convertir en una palabra.
Para ello seguiremos
los siguientes pasos:
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Parece complicado, pero no lo es tanto. Para comprender mejor el proceso vamos a realizar una búsqueda binaria completa para varios conceptos, y seguiremos paso a paso el proceso de crear la palabra correspondiente:
Ejemplos
Busquemos en CBU el concepto Gato. Para alcanzarlo desde el inicio de CBU hemos recorrido una serie de ramas, en cada una de las cuales había un bit, que podía ser 0 ó 1.
Concreto 0, Ser vivo 0, Animal 0, Vertebrado 0, Mamífero 00, Carnívoro 00, Orden Fisípedos 010, Félido 01, Gato 00
Al llegar al concepto Gato hemos conseguido la siguiente cadena de bits: 000000000100100
Perro
Concreto 0, Ser vivo 0, Animal 0, Vertebrado 0, Mamífero 00,
Carnívoro 00, Orden Fisipedos 010, Cánido 00, Perro 00
000000000100000 => 0000-0000-0100-000 =>
0000-0000-0100-0000 => 0-0-4-0 => C0-V0-C4-V0-C1 => SOBOL
Animal
Concreto 0, Ser vivo 0, Animal 0
000 => 0000 => 0 => C0-V1 => SE
Miedo
Abstracto 1, Humanidades 0, Naturales 0, Sicología 1, Emociones
0, Subjetivas 1, Primitivas 1, Negativas 1, Miedo 0
100101110 => 1001-0111-0 => 1001-0111-0000 => 9-7-0
=> C9-V7-C0-V3 => DUASIO
Para calcular el significado de una palabra desconocida se procede a la inversa.
Este cálculo no siempre es necesario ya que por aproximación podemos saber con bastante precisión lo que significa una palabra nueva. Por ejemplo, ya hemos visto lo parecidas que son las palabras que describen a un gato y a un perro. Pues bien, si alguna vez nos hablan de un animal llamado SOBER sabremos que se encuentra en el mismo orden de los carnívoros. Sólo tendremos que analizar las ultimas letras para saber si es un lobo, una hiena, un león o un tigre, aunque esos son animales tan habituales que lo más probable es que hayamos aprendido sus nombres de la misma forma en que se aprenden en cualquier otro idioma, por observación y memorización. A pesar de todo, aquí la memorización resulta mucho más fácil, pues de entrada todos los nombres de animales del orden de grandes carnívoros empiezan por SOB. Memorizar los nombres de todas las especies de felinos carnívoros nos costaría mucho menos esfuerzo que si tuviéramos que aprenderlos en cualquier otro idioma de la tierra.
Y lo bueno de este sistema es que mientras más palabras conozcamos más fácil nos resultará colocar una palabra nueva en su lugar correspondiente para saber lo que significa.
Puede ocurrir lo siguiente. Un zoólogo mantiene una charla informal con un economista y le dice: "En el Amazonas han descubierto un animal nuevo al que han llamado XXX". El zoólogo no lo describe, tan solo da su nombre. El economista JAMÁS ha oído esa palabra, pero por la primera letra sabe que se trata de un animal vertebrado. La segunda letra le dice que es un anfibio. Lo que significan las siguientes letras ya no lo sabe, él es economista, no zoólogo, pero se ha hecho la idea perfectamente de que el zoólogo está hablando de una especie de rana. Si en lugar de un economista se tratase de otro zoólogo, que conoce perfectamente esa rama del conocimiento, podría conocer muchos más detalles sobre las características del animal.
Este sistema tiene también una desventaja, y es que las palabras que
designen conceptos muy semejantes tendrán una pronunciación muy similar. En
cualquier idioma, si al escribir el nombre de un leopardo nos equivocamos y
escribimos leopando, no nos costará darnos cuenta de que la palabra está mal
escrita y nos daríamos cuenta en seguida de lo que el hablante o escribiente
quería decir.
Incluso si estamos hablando de animales, al oír la expresión "me
encontré con un galo", sabemos de inmediato que algo no tiene sentido,
así que asumiremos que nuestro interlocutor quería decir gato.
En Lansi, si alguien me dice que se encontró con un tigre pero el ruido
ambiente o la mala pronunciación distorsionan el mensaje, yo podría oír una
letra distinta. Si esa letra es del principio de la palabra nos llevaría a
una rama distinta de CBU, por lo que detectaríamos enseguida la pifia
cometida. Pero si la letra errónea es del final de la palabra podríamos
entender Puma, o Lobo, o Hiena o Pantera.
¿Podemos hacer algo para evitar este tipo de errores?.
En realidad hemos hecho todo lo que podíamos hacer. Hemos elegido un alfabeto con consonantes y vocales que se pueden distinguir con claridad, que requieren muy poco esfuerzo de pronunciación. Si dos personas no tienen problemas de dicción ni de audición, este problema no se presentará casi nunca. Pero si tienen alguno de esos problemas o descuidan la buena pronunciación, corren el riesgo de confundirse, pero eso pasaría también en cualquier otro idioma.
Por otro lado, en todos los idiomas hay palabras que pueden tener dos o
más significados según el contexto. Véase Gato, por ejemplo. "Iba por
la carretera y me encontré un gato". ¿Quiere decir un gato animal o un
gato de levantar coches?. O quizás un gato de carpintero.
En Lansi cada palabra tiene un significado preciso, por lo que no se puede
presentar ese problema.
Otra cosa que tampoco existe en Lansi son los sinónimos, pero ¿hacen falta?.
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