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Lansi Lenguaje Científico Internacional |
Patronímicos |
Los patronímicos son los nombres de personas, ciudades, países, planetas o cualquier objeto que se quiera diferenciar con un nombre propio de los demás objetos de su misma naturaleza.
Los patronímicos se deben pronunciar tal como deba hacerse en su idioma
original, sin intentar "lansificar" su pronunciación o forma de
escribirse.
No obstante, para asegurarnos de no confundirnos le antepondremos la palabra AR.
El motivo de que los patronímicos no se traduzcan es por respetar el nombre original de las cosas. Si una persona llamada Richard viene a visitarnos, sería de muy mala educación que la rebautizáramos y la llamáramos Ricardo. Como también lo sería por su parte si después de decirle nuestro nombre él lo tradujese a su idioma para llamarnos con una palabra que no es nuestro nombre, por más que procedan de la misma raíz latina.
Puede haber personas a las que no les importa que les llamen John, o Jean, o Sean o Iván. Personalmente, cuando un extranjero me dice su nombre, intento pronunciarlo de la forma más parecida a la que él lo ha pronunciado. Lo demás parecería de muy mala educación.
Y no solo eso, ¿qué pasaría si digo "Ayer vi a Guillermito Puertas,
el dueño de Ventanas"?
Mucha gente no entendería a quien me refiero.
Por otra parte, intentar cambiar el nombre de un país o ciudad es algo que también lleva a confusiones estúpidas. New York no es Nueva York, London no es Londres y Sevilla no es Seville. Adaptar patronímicos a un idioma ajeno lo único que hace es complicar el idioma sin aportar ninguna ventaja.
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