Desde que comenzó la Era Industrial, los problemas que ésta ha planteado a la Humanidad han sido casi tan grandes como los beneficios que le ha aportado.
Escasez de recursos, contaminación, aglomeraciones urbanas, cambios climáticos, extinción de especies animales, desertización, bosques incendiados, y un largo etcétera han hecho que la Humanidad se encuentre dividida en dos grandes bloques humanos: Aquellos que disfrutan de las ventajas de la tecnología y los que sufren las consecuencias de su abuso indiscriminado.
Muchos de esos problemas son debidos a la
falta de consideración de algunas empresas que sólo buscan el
beneficio económico, sin mirar el perjuicio que puedan causar al
medio ambiente por su abusivo derroche de energía.
También tienen culpa las personas que ponen su comodidad por
encima de la conveniencia, no molestándose en separar las
basuras reciclables o despilfarrando inconscientemente la
energía, pensando que con ello no hacen daño a nadie.
Piensan que el esfuerzo de uno solo no servirá de nada, pero se
equivocan, porque el esfuerzo de muchos "unos" podría
suponer al cabo del año suficiente ahorro (económico,
energético y alimenticio) para ayudar a muchos cientos de
personas en los paises más desfavorecidos.
A pesar de todo, aunque contásemos con la
solidaridad y la buena voluntad de todos los habitantes del mundo
industrializado, no sería suficiente para ayudar a todos los que
lo necesitan.
Son demasiados los problemas que nos acosan, y demasiado tiempo
el que llevamos esperando que se resuelvan por sí solos.
En ocasiones también hemos intentado resolver los viejos
problemas aplicando viejas soluciones, pero no han servido de
mucho, porque las viejas soluciones servían mientras los viejos
problemas nos llegaban a las rodillas. Ahora que nos llegan al
cuello, no hay forma de que las viejas soluciones nos puedan
ayudar.
| Cuando las
ideas convencionales se agotan sin encontrar una
solución, es conveniente salirse de los caminos
trillados y buscar una solución no convencional. Por ejemplo, coge seis lápices y, sin romper ninguno, forma cuatro triángulos idénticos. La mayor parte de la gente pondrá los lápices sobre la mesa y lo intentará durante varios minutos antes de rendirse o decir que es imposible, pero la respuesta es fácil si nos salimos del plano y nos apoyamos en una tercera dimensión. Sólo hay que colocar tres lápices formando un triángulo sobre la mesa y otros tres, unidos por el extremo superior, apoyándose sobre cada una de las esquinas del triángulo formado sobre la mesa. La figura obtenida es un tetraedro, y resuelve el problema solicitado. Gerard K.O'Neill |
En el caso de los problemas que actualmente agobian a la Humanidad, también es posible buscar una solución en el espacio. En algún caso puede que no nos sirva de mucho, pero en otros es posible que el espacio nos aporte soluciones imposibles de encontrar en la Tierra.
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Lo curioso de los problemas planteados es que si resolvemos el primero de ellos, el de la energía, los demás se verán tremendamente aliviados sin que haya que tomar ninguna medida adicional.
Pero por muy bonito que sea el paisaje, si
está al otro lado de un profundo barranco no podremos llegar
hasta a él. Así que la siguiente pregunta es:
¿Podemos llevar a cabo las soluciones planteadas?
¿Tenemos capacidad tecnológica para ello?.