Los Evangelios Apócrifos

Bienvenidos a MasLibertad

Torrejón de Ardoz

Areas de Ciencias

Documentales y Libros

Áreas de Religión

Las Religiones de Adán

La Biblia Apócrifa

Los Evangelios Apócrifos

Evangelios Gnósticos

Apócrifos de la Infancia

Protoevangelio de Santiago

Evangelio Griego de Tomás Israelita

Evangelio Latino de Tomás Israelita

Evangelio Árabe de la Infancia

Evangelio Armenio de la Infancia

La Natividad de María

Evangelio de Pseudo-Mateo

Historia Copta de José el Carpintero

Introito y I

II a IV

V a X

XI a XIII

XIV a XVI

XVII y XVIII

XIX y XX

XXI a XXIII

XXIV a XXVII

XXVIII y XXIX

XXX a XXXII

Historia Árabe de José el Carpintero

Apócrifos de la Pasión

Fragmentos y Citas

Los Manuscritos del Mar Muerto

Historia del Cristianismo

Ideario de Religión

Economía y Política

La Última Página

Datos de Usuario

AnónimoEntrar
IP18.206.48.142

Datos de Pagina

Evangelio Copto de José. XIV a XVI Trastornos físicos y mentales de José

Creada18-06-2013
Modificada16-08-2015
Total Visitas190
Septiembre3

Evangelio Copto de José, el Carpintero

XIV Enfermedad de José

Y se dirigió en seguida a Nazareth, la villa en que habitaba. Y sufrió la enfermedad de que debía morir, según el destino de todo hombre. Y su enfermedad era más grave que ninguna de las que había sufrido desde el día en que fue puesto en el mundo.
He aquí los estados de vida de mi querido padre José. Alcanzó la edad de cuarenta años. Tomó mujer. Vivió cuarenta y nueve años con su mujer, y, cuando ésta murió, pasó un año solo. Mi madre pasó luego dos años en su casa, luego que los sacerdotes se la hubieran confiado, dándole esta instrucción:
— Vela por ella hasta el momento de cumplir vuestro matrimonio.
Al comenzar el tercer año de vivir ella con él, y en el quinceno año de la vida de ella, me puso en el mundo por un misterio que únicamente comprendemos yo, mi Padre y el Espíritu Santo, que sólo somos uno.

XV Trastornos físicos y mentales de José

Y el total de los días de la vida de mi padre, el bendito viejo José, fue de ciento once años, conforme a la orden que había dado mi buen Padre. El día en que dejó su cuerpo fue el 26 del mes de epifi. Entonces, el oro fino que era la carne de mi padre José comenzó a transmutarse, y la plata que eran su razón y su juicio se alteró. Olvidó el comer y el beber y se equivocaba en su oficio.
Ocurrió, pues, que ese día, 26 de epifi, cuando la luz comenzaba a extenderse, mi padre José se agitó mucho sobre su lecho. Sintió un vivo temor, lanzó un profundo gemido y se puso a gritar con gran turbación, expresándose de este modo:

XVI Trenos de José

¡Malhaya yo en este día!
¡Malhaya el día en que mi madre me parió!
¡Malhaya el seno en que recibí el germen de vida!
¡Malhayan los pechos cuya leche mamé!
¡Malhayan las rodillas en que me he sentado!
¡Malhayan las manos que me sostenían hasta que fui mayor, para entrar en el pecado!
¡Malhayan mi lengua y mis labios, que se han empleado en la injuria, la calumnia, la detracción y el engaño!
¡Malhayan mis ojos, que han visto el escándalo!
¡Malhayan mis oídos, que han gustado de escuchar frívolos discursos!
¡Malhayan mis manos, que han tomado lo que no les pertenecía!
¡Malhayan mi estómago y mi vientre, que han tomado alimentos que no les correspondían y que, si hallaban alguna cosa de comer, la devoraban más que una llama pudiera hacerlo!
¡Malhayan mis pies, que tan mal han servido a mi cuerpo, llevándolo por otras vías que las buenas!
¡Malhaya mi cuerpo, que ha tornado mi alma desierta y extraña al Dios que la creó!
¿Qué haré yo ahora? Estoy cercado por todas partes.
En verdad, malhaya todo hombre que cometa pecado.
En verdad que la misma turbación que yo he visto en mi padre Jacobo cuando dejó su cuerpo caer hoy sobre mí, desgraciado que soy.
Pero es Jesús, mi Dios, el árbitro de mi suerte, quien cumple su voluntad en mí.

 

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

Aviso Legal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Si lo desea, puede Ampliar Información

Aceptar Cookies

Bienvenidos a MasLibertad | ¿Quién soy yo? | Cartas al Autor | Aviso Legal sobre Cookies