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¿Hay una Cámara Escondida tras los muros de la Tumba de Tutankamón? ¿Puede yacer allí el cuerpo desaparecido de su madrastra, la Reina Nefertiti?

Creada11-10-2016
Modificada21-05-2017
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Diciembre2

Reseña del Documental La Camara Oculta de la Tumba del Rey Tut de la serie Tesoros al Descubierto

La Tumba del Rey Tut: La Cámara Oculta

En Noviembre de 2.015 las autoridades egipcias permitieron que se escaneara el interior de la tumba de Tutankamón. En la pared Norte se descubrieron algunas anomalías que podrían indicar que tras ella hay una cámara aún no explorada.

¿Qué tesoros podría esconder?

La Tumba de Tut-Ank-Amón

En el Valle de los Reyes se encuentran las tumbas de más de 25 faraones de hace más de 3.000 años. Todas ellas habían sido saqueadas y sus tesoros habían desaparecido. Pero en el fondo del valle quedó una que no fue encontrada.

En 1.922, el arqueólogo Howard Carter la localizó y en ella hizo un descubrimiento impresionante: La tumba y los tesoros fúnebres del rey Tutankamón.

Los tesoros, muchos de oro macizo, tienen un valor de más de mil millones de dólares, pero para los arqueólogos es aún más valiosa la información que se ha podido conocer de esos objetos.

Y ese conocimiento ha dejado en el aire numerosos misterios.

A pesar de la riqueza de su contenido, la tumba de Tut es muy modesta, con sólo cuatro cámaras de mediano tamaño. La mayoría de las demás tumbas del Valle de los Reyes, aunque saqueadas, eran mucho más grandes.

Los egipcios solían ser bastante ordenados en la colocación de sus enseres, pero en la tumba de Tut los objetos encontrados estaban amontonados sin cuidado.

También son extrañas las pequeñas manchas que salpican las paredes de las cámaras, que no se encuentran en otras tumbas de la época.

Plano de la Tumba de TutankamónAl bajar por la escalera, la primera cámara gira a la derecha, lo que también es extraño ya que en las tumbas de todos los reyes hay que girar a la izquierda. Para nosotros no parece que ese hecho tenga importancia, pero para los egipcios la izquierda representaba la masculinidad, por eso las tumbas de los reyes se encontraban siempre a la izquierda de la entrada. Aparte de ésta, la única tumba que tiene un giro a la derecha es la de Hatsepsut, una de las pocas reinas de Egipto.

Al parecer, esta tumba no se construyó para un hombre, sino para una mujer.

Máscara de la Tapa de los Vasos Canopes de TutankamónTambién los vasos canopes, donde los embalsamadores guardaban los órganos internos, tienen en la tapa un retrato del difunto, y este retrato no se parece al rostro de la máscara funeraria de Tutankamón. Más bien parecen el rostro de una mujer.

De hecho, un análisis cuidadoso de la máscara funeraria indica que originalmente tenía el rostro de una mujer, pero luego fue retocado, añadiendo oro de distinta composición y calidad, para modificar el rostro y hacerlo más parecido al rey Tut.

Incluso las orejas perforadas son características de las esculturas de mujeres egipcias, pero no se conoce ninguna escultura de rey que tenga las orejas perforadas.

El Pectoral de Nefertiti

Pectoral de NefertitiUna de las piezas encontradas en la tumba de Tut es un pectoral, una pieza enjoyada que se colocaba sobre el pecho del difunto.

En él está inscrito el nombre de Tut, pero si se observa con detenimiento, bajo las líneas que dibujan el nombre aparecen otras líneas, como si el nombre de Tut se hubiera sobrescrito sobre un nombre anterior.

A partir de una ampliación de alta resolución se puede descifrar parte del texto sobrescrito, que parece ser Nefer-Nefru-Atón. Este es el nombre que se le dio como Corregente a la madrastra de Tut: Nefertiti.

Nefertiti se había casado con el controvertido rey Akenatón, que había intentado instaurar una nueva religión monoteista adoradora del dios Atón, el Sol.

Hizo construir una nueva capital en Amarna, a mitad de camino entre Tebas y Menfis.

Tuvo varias esposas, aunque su favorita siempre fue Nefertiti. Su hijo heredero se llamó en principio Tut-Ank-Atón, Imagen Viva de Atón.

En Amarna se comenzó a construir una tumba en la que Nefertiti debía ser enterrada a su muerte, pero la obra fue abandonada en mitad de la construcción y nunca se usó como enterramiento.

La Reina Corregente

Según una inscripción encontrada en la tumba de Tut, Nefertiti no era sólo la esposa de Akenatón. También era, desde un año antes de su muerte, su corregente, gobernaba con su marido Akenatón, y como corregente recibía el nombre de Nefer-Nefru-Atón.

Según el egiptólogo Aidan Dodson, Akenatón temía que tras su muerte, si su hijo Tut era demasiado joven, su revolución religiosa podría ser abortada, por eso nombró a Nefertiti como faraona corregente. Tas la muerte de Akenatón le sucedió su hijo de nueve años, y su madrastra Nefertiti siguió siendo su corregente.

Sin embargo, la revolución religiosa de Akenatón era demasiado radical para el pueblo egipcio, al destruir las creencias y los templos de tres mil años de historia religiosa, y tras su muerte hubo numerosos disturbios por parte de aquellos que querían volver a la adoración de los dioses tradicionales. El nombre y el rostro de Akenatón fue borrado de muchos monumentos, estelas y grabados y todo parecía indicar que el destino de su esposa y su hijo estaban en peligro.

El peligro fue conjurado cambiando el nombre de Tut-Ank-Atón por Tut-Ank-Amón, permitiendo que se restauraran los cultos religiosos abolidos algunos años antes y volviendo a trasladar la capital de Amarna a Tebas.

Una estela encontrada en Tebas es una plegaria al dios Amón, fechada en el tercer año del reinado de Nefertiti. Como fue nombrada corregente un año antes de la muerte de Akenatón, se deduce que Nefertiti siguió siendo reina de Egipto al menos durante los dos primeros años del reinado de Tut.

Un Enterramiento Apresurado

Algo extraño y fuera de lo común es que las paredes de la cámara de la tumba de Tut tienen manchas de moho. Ya estaban así cuando Carter la descubrió en 1.920, y es la única tumba del Valle de los Reyes en la que se ha encontrado moho.

Eso parece indicar que el moho se formó antes o inmediatamente después de que la cámara fuera sellada, probablemente por el hecho de que se selló cuando las pinturas de las paredes estaban aún húmedas. El hecho de que los trazos de pintura se hicieran con mucha rapidez y sin el cuidado habitual en otras tumbas, indica que las pinturas se realizaron a toda velocidad, probablemente en una semana o diez días, cuando lo habitual es que se necesiten meses, y hasta años, en pintar las paredes de la tumba de un rey.

La tumba de Horemheb, muerto apenas 12 años después que Tut, tiene las paredes talladas en relieves y sobre ellos destacan unas bellas pinturas aplicadas con meticuloso cuidado, perfectamente secas al sellarse la tumba y que no han sido atacadas por el moho. En su acabado debieron trabajar decenas de artistas durante más de un año, y bastante antes de que se realizara el enterramiento.

Pero Tut tuvo una muerte repentina, a los 19 años, por lo que es posible que no hubiera hecho construir aún su tumba, o que si ya había ordenado su construcción estuviera aún en una fase muy inicial, y sus enterradores tuvieron que improvisar un apresurado enterramiento para realizarlo, según mandaba la tradición, a los 70 días de la defunción.

Otro hecho que apoya esta teoría es el tamaño de la cámara sepulcral, mucho más pequeña de lo habitual para un rey y en la que el sarcófago real casi llega a rozar las paredes.

Y en el techo de la cámara se ve una línea de piedra que indica que el corredor de acceso continuaba hasta el extremo de la sala, lo que significa que originalmente se trataba de un corredor, y cuando se decidió utilizarlo como enterramiento improvisado, antes de llegar al extremo del corredor se abrió una cámara, esta vez sí a la izquierda, como correspondía a un varón, en la que se introduciría el sarcófago real.

Pero si la cámara funeraria de Tut se improvisó al final de un pasillo ¿hacia dónde conducía?

Las Cámaras Ocultas

En 2.012, debido al deterioro de las pinturas de las paredes, se realizó un escaneo digital de alta resolución de las pinturas y el relieve de la cámara.

Las imágenes revelaron detalles de la superficie que a simple vista habían pasado desapercibidos para todos los arqueólogos anteriores.

En ellos se perciben lo que parecen ser dos puertas selladas situadas al Norte y al Oeste de la cámara funeraria.

Podrían ser unas líneas casuales y no significar nada, pero también podrían ser dos cámaras secretas que después fueron selladas y cubiertas con pinturas para que los posibles futuros saqueadores de tumbas pensaran que ahí terminaba la tumba y no accedieran a las cámaras ocultas. El mismo truco se usó en la tumba de Horemheb, donde la cámara mortuoria y los tesoros más valiosos se encontraban tras una puerta sellada y cubierta de pinturas que la hacían casi indetectable.

El escaneo también revela que la textura de ambas supuestas puertas es más rugosa, y en ellas se distinguen marcas de dedos al extender el yeso.

Las pruebas son tan convincentes que en Noviembre de 2.015 se realizó una termografía de las paredes de la cámara y en ellas se comprobó que la temperatura de la zona donde está la supuesta puerta varía respecto a la del resto de la pared. Eso indica que es MUY probable, casi seguro, que sí existen esas cámaras.

Nicholas Reeves cree que en esas cámaras podría estar la tumba y el cuerpo de la desaparecida reina Nefertiti, pero Aidan Dodson no está de acuerdo.

La Familia del Rey Tut

En 2.010 se realizaron análisis genéticos de varias momias, entre ellas la de Akenatón y otras que podrían estar emparentadas. El análisis confirmó que Akenatón era el padre de Tut. También se identificó a la madre, una momia que se había encontrado en una tumba del Valle de los Reyes pero sin ningún signo que la identificase. Y otra cosa más: Parece, aunque no con completa seguridad, que esa mujer era también hermana de Akenatón.

El matrimonio entre hermanos era habitual en la realeza del antiguo Egipto, pero eso solía ser mencionado en los textos jeroglíficos, y no hay ninguna mención a que Akenatón se casase con una hermana. Dodson indica que tal vez no fueran hermanos, sino primos carnales. Las leyes de la herencia genética indican que también existe esa posibilidad con las muestras analizadas.

Para Dodson, esa mujer es, no sólo la madre de Tut, sino la misma reina Nefertiti.

Sin embargo la mayoría de los expertos piensa que no, que el cuerpo de Nefertiti sigue desaparecido y que tal vez se encuentre en una tumba que aún no ha sido encontrada.

Tal vez en la cámara oculta tras la puerta sellada de la cámara mortuoria de su hijastro Tut-Ank-Amón.

En mi opinión

Pues nos dejan con la miel en los labios.

Espero que pronto se haga un pequeño taladro en las posibles puertas y se introduzcan cámaras de vídeo para ver lo que hay al otro lado de los muros y evaluar si vale la pena estropear las pinturas de Tut para acceder a un tesoro histórico quizás más valioso.

Ver Ficha de La Camara Oculta de la Tumba del Rey Tut de la serie Tesoros al Descubierto

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