Reseñas de Documentales y Libros

Bienvenidos a MasLibertad

Torrejón de Ardoz

Areas de Ciencias

Documentales y Libros

Las Ciencias del Universo

La Tierra

Vida y Evolución

Salud y Medicina

Sexo y Genética

¿Hay más de dos Sexos?

¿Se Extinguirá el Sexo?

Alimentación

Neurociencias

Sociedad

Tecnología

Documentales de Historia

Documentales de Religión

Misterios Fantásticos

Áreas de Religión

Economía y Política

La Última Página

Datos de Usuario

AnónimoEntrar
IP34.235.127.68

Datos de Pagina

Morgan Freeman presenta varias sorprendentes investigaciones sobre los enigmas del Género y del Sexo

Creada13-12-2016
Modificada13-12-2016
Total Visitas262
Diciembre3

Reseña del Documental ¿Hay más de dos Sexos? de la serie Secretos del Universo

¿Hay más de dos Sexos?

Morgan Freeman nos presenta varias sorprendentes investigaciones sobre los enigmas del Género y del Sexo.

Olimpíadas Transgénero

Existen diferencias físicas sustanciales entre la mayoría de los Hombres y las Mujeres.

Los hombres suelen ser más altos y robustos. Tienen más masa corporal y muscular, lo que les da más fuerza y capacidad de desarrollar más altas velocidades.

En las competiciones deportivas la mayoría de los hombres superan a las mujeres, por eso se realizan pruebas por separado.

En varias ocasiones se ha comprobado que algunos hombres han simulado ser mujeres con el fin de competir con ellas y ganar lo que en competiciones masculinas no hubieran podido.

Para evitarlo, en los años 1.960 se decidió verificar el sexo de las atletas y, dada la falta de medios más modernos, se decidió hacerlo por medios visuales. Las mujeres debían mostrar su cuerpo desnudo ante inspectores que certificasen que eran mujeres.

Hubo numerosas protestas y al final se decidió que la certificación se realizase analizando la testosterona de su sangre, pensando que el nivel de testosterona en las mujeres debía ser muy inferior al de los hombres.

No siempre era así. Aproximadamente un 15% de los hombres y un 13% de las mujeres tienen niveles de testosterona más propios del género opuesto.

Es lo que le ocurrió a la corredora olímpica Dutee Chand, cuyos análisis mostraron un alto nivel de andrógenos. Aunque no se detectaron indicios de dopaje ni juego sucio, y todo parecía indicar que sus niveles de andrógenos eran naturales, Chand fue descalificada para participar en competiciones femeninas.

Pero estas pruebas también permitieron descubrir que la testosterona no era tan determinante como se creía en la capacidad muscular de las personas. No existía una correlación estadística entre los hombres con más testosterona y los mejores atletas.

Entonces ¿qué hace que la mayoría de los hombres sean más grandes y fuertes que la mayoría de las mujeres?

El Sexo del Cerebro

En el siglo XVIII los científicos observaron que, por regla general, el cerebro de los hombres era más grande que el de las mujeres. Eso sirvió para justificar la creencia de que las mujeres eran menos inteligentes.

La Neuróloga Daphna Joel ha querido averiguar si existen diferencias reales entre las características físicas de los cerebros masculinos y femeninos. Usando escáneres cerebrales de 1.400 personas ha intentado determinar si correspondían a hombres o mujeres, pero no lo ha conseguido.

Compara el cerebro con un helado, en el que a partir de una receta básica se le van añadiendo ingredientes. Algunos de estos ingredientes son comunes a hombres y mujeres. Otros son propios de un género determinado, pero no de una forma exclusiva.

El resultado de sus estudios es que los cerebros incorporan características sexuales en distintos grados, pero no de forma determinante. No existen cerebros masculinos y femeninos, sino que cada cerebro incorpora las mismas estructuras más o menos desarrolladas.

El Interruptor del Género

Cromosomas XYEl sexo de las personas está determinado por la presencia de un par de cromosomas, el 23, conocidos como XX o XY. Los individuos que tienen un cromosoma XX se desarrollan como mujeres. Los que tienen el par XY desarrollan las características que les convierten en hombres.

Pero a veces, en una de cada cien personas, el mecanismo cromosómico falla.

El genetista Eric Vilain ha reconocido a jóvenes que tienen el cromosoma XY, que deberían haberse desarrollado como hombres, y sin embargo no lo han hecho, sino que tienen todas las características externas e internas de una mujer.

Buscando una explicación a este fenómeno se ha identificado una mutación en el cromosoma Y, en el Gen SRY, con 887 pares de bases, que hace que se activen las características que convierten a una persona en hombre.

Hasta entonces se pensaba que TODO el cromosoma Y era responsable de convertir a una persona en varón, pero ahora se piensa que es ese único gen, el SRY, el que hace la diferencia.

El Genoma Humano contiene 3.000 millones de pares de bases, y sólo un par, el SRY, es el que hace que una persona se convierta en varón. En los poco frecuentes casos, menos de un 1%, en que ese gen intercambia su posición con el gen adyacente, una persona XY, que debería ser varón, se desarrolla como mujer, pero sin la capacidad de menstruar ni tener hijos.

Es un error genético, pero no es el único que puede afectar a la identidad sexual.

Los Güevedoces

En los años 70, en la República Dominicana, surgió el rumor de que había un pueblo en el que las niñas, al llegar a la pubertad, se convirtieron en varones. Los lugareños afirmaban que era algo que ocurría desde hacía siete u ocho generaciones e incluso les habían dado el nombre de Güevedoces, porque desarrollaban pene y testículos a los doce años.

Los análisis indicaron que los güevedoces tenían el par XY, eran genéticamente hombres, y en su infancia se había producido testosterona suficiente para producir algunas características internas masculinas, pero a falta de un ingrediente necesario: la hormona DHT, cien veces más potente que la testosterona.

En un desarrollo infantil normal, desde la fase embrionaria se producen ciertas cantidades de DHT que en combinación con la enzima 5-Alfa-Reductasa acentúan los efectos de la testosterona y estimulan los cambios externos que dan la apariencia femenina a las personas. Pero al faltar la hormona DHT esos signos no se manifiestan y el niño crece con aspecto de niña hasta que, al llegar a la pubertad se produce la emisión de DHT que hace que se manifiesten con gran rapidez las características femeninas.

En los años 1.960 la mayoría de los psicólogos pensaban que el sexo estaba determinado por la genética y el cuerpo físico, mientras que el género era fruto de la educación, y que se podía educar a un niño o niña para que tuvieran y desarrollaran actitudes y comportamientos masculinos o femeninos independientemente de su sexo biológico. El descubrimiento de los güevedoces refutó esa idea. Todos ellos habían sido educados como niñas pero al llegar a la pubertad y desarrollar un cuerpo masculino, el 95% asumieron actitudes y comportamientos masculinos.

Además, aunque no se menciona en este documental, en varios reportajes y artículos sobre los güevedoces se indica que durante su infancia no estaban a gusto con el papel que se les enseñaba a asumir, y que siempre que podían dejaban a un lado las muñecas para irse a jugar al fútbol.

Parece que el género no es una opción cultural, sino que está determinado en su mayor parte por el sexo biológico de las personas.

Pero en algunos casos, aproximadamente en una de cada 300 personas, el género asumido es el contrario al que determina el sexo biológico.

¿Sólo una de cada 300 personas?

Según diversos estudios estadísticos realizados en distintos países, alrededor del 10% de los hombres y un 7% de las mujeres son homosexuales. Son datos muy poco precisos porque mucha gente no confiesa su orientación sexual, y menos en países donde exista represión contra la homosexualidad, pero en todo caso el porcentaje es mucho mayor que uno de cada 300.

El Yo y el Cuerpo

La neurocientífica Ivanka Savic estudia la forma en que asumimos nuestro cuerpo y, en contraste, la psicología y las causas biológicas de que algunas personas no acepten el rol determinado por su cuerpo.

El cerebro analiza y procesa las percepciones sensoriales. El Córtex Visual procesa todo lo que vemos, formas, colores y movimientos. La información sobre cuerpos y sobre rostros son enviadas a dos regiones cerebrales distintas. Y en una tercera región, la unión temporo-parietal, identifica si esos cuerpos y rostros son los nuestros. Y toda esa información es enviada al Córtex Prefrontal, donde el cerebro reconoce la identidad de su propio cuerpo.

Analizando la actividad del cerebro durante los procesos de autorreconocimiento Ivanka ha descubierto que las personas transgénero, que no sienten como propio el cuerpo que poseen, tienen una conexión muy débil entre las zonas cerebrales implicadas en el reconocimiento del cuerpo y del "yo".

Corrigiendo los Errores del ADN

Las personas que no se sienten a gusto con su sexo a menudo intentan cambiarlo, sea por procedimientos quirúrgicos, hormonales o cosméticos.

Algunos animales no son machos ni hembras, sino hermafroditas. Poseen órganos sexuales de ambos sexos y en sus relaciones sexuales cualquiera de los participantes puede ser fecundador o fecundado.

Pero incluso en nuestros cuerpos, perfectamente diferenciados, las células implicadas en la reproducción siempre están a punto de cambiar de sexo.

El comportamiento de las células sexuales está regido por el gen SRY, dentro del cromosoma Y, que poseen los machos.

También existen otros genes, como el DMRT1 que ayuda a que se desarrollen los testículos. Pero una vez desarrollados ¿por qué sigue activo este gen?

La razón es que si se desactiva ese gen las células masculinas dejan de actuar como tales y comienzan a convertirse en femeninas. En experimentos realizados con ratones se comprobó que al desactivar el gen DMRT1 los testículos comienzan a convertirse en ovarios.

Este sorprendente descubrimiento abre una, hasta ahora increíble, posibilidad. ¿Podría una pareja homosexual estimular mediante determinados medicamentos la producción de espermatozoides u óvulos para tener hijos?

La Diferenciación Sexual

El proceso de diferenciación sexual pasa por varias fases temporales. Durante las primeras seis semanas de gestación todos los embriones son iguales.

A las seis semanas, los embriones que tengan un gen SRY comienzan a diferenciarse desarrollando órganos y glándulas masculinas.

Una vez diferenciados, el SRY deja de actuar y entra en funcionamiento el gen DMRT1 que produce las hormonas necesarias para que el feto siga siendo varón. Pero si este gen se desactivara, otro gen, llamado FOXL2 comenzaría a actuar para que el cuerpo se convirtiera en femenino.

Este descubrimiento permitirá en el futuro que el cambio de sexo pueda realizarse con un sencillo procedimiento que inhiba o estimule el funcionamiento de determinados genes, los cuales se encargarán de realizar los cambios físicos necesarios sin necesidad de intervenciones quirúrgicas.

Los Cuatro Sexos de las Hormigas

En el desierto de Arizona conviven dos especies diferentes de hormigas, rojas y negras. En cada colonia existen hembras, machos reproductores y trabajadores estériles. Cuando una hembra se aparea con un macho de su colonia sólo conciben hembras, no trabajadores. Pero al aparearse con machos de la otra especie concibe machos.

En la práctica es como si existiera una sola especie con cuatro sexos.

Las hormigas son animales que existen desde hace cien millones de años y su evolución les ha llevado a conseguir unas pautas de comportamiento muy complejas, dictadas todas por su genética, no por aprendizaje.

Fueron los primeros animales que desarrollaron la agricultura al enterrar restos de alimento en sus hormigueros y que al descomponerse sirvieron de sustrato orgánico en el que crecían hongos que les servían de alimento. También desarrollaron la ganadería, al pastorear áfidos y pulgones que se alimentaban de esos hongos y que producían un líquido que era ordeñado por las hormigas para servirles de alimento.

El complejo e interdependiente sistema reproductivo que han desarrollado esas hormigas puede parecernos extraño, pero tal vez en el futuro nosotros podamos hacer algo parecido al combinar los genes de tres, cuatro o más personas para conseguir descendientes con las características que deseemos.

En mi opinión

Muy interesante la explicación de cómo determinados genes realizan el trabajo de la diferenciación sexual. Aunque no creo que la transexualidad sea tan fácil como aquí se describe, no cabe duda de que en el futuro podrá conseguirse.

En cuanto a la selección de características genéticas de varias personas para la reproducción humana, también es posible que dispongamos de esa posibilidad en un futuro cercano. El mayor obstáculo, desde luego, seguirá siendo el conservadurismo de ciertas personas, no porque no quieran hacerlo, de lo cual tienen todo el derecho del mundo, sino porque quieran impedir que los demás lo hagan.

Y respecto a sistemas reproductivos extraños, no han mencionado el sorprendente proceso reproductivo de orugas y mariposas en los que una especie tiene un dimorfismo tan extremo que semejan dos especies radicalmente diferentes entre sí.

Ver Ficha de ¿Hay más de dos Sexos? de la serie Secretos del Universo

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

Aviso Legal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Si lo desea, puede Ampliar Información

Aceptar Cookies

Bienvenidos a MasLibertad | ¿Quién soy yo? | Cartas al Autor | Aviso Legal sobre Cookies