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La Biblia describe numerosas escenas de sexo, lujuria, incestos, adulterio, prostitutas y similares.

Creada09-06-2014
Modificada23-05-2017
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Reseña del Documental El Sexo en las Escrituras de la serie Los Secretos de la Biblia

El Sexo en las Escrituras

Los primeros israelitas eran pueblos de pastores nómadas y para ellos era muy importante la procreación, tanto de sus rebaños como de sus mujeres, por eso las primeras escrituras daban una gran importancia a leyes que aseguraran la procreación.

Muchas de estas leyes se escribieron en el Levítico.

Una ley decía que si un primogénito casado moría sin descendencia, su viuda debía casarse con su cuñado o pariente más joven y el hijo que tuvieran sería considerado heredero del primogénito. Es lo que se describe en el libro de Ruth.

Aconsejada por su suegra Noemí, Ruth acude durante la noche a la tienda de Booz, el pariente más cercano de su difunto esposo, y le destapa los pies.

En las antiguas escrituras los pies son un eufemismo para referirse a los órganos sexuales masculinos.

El plan de Noemí y Ruth da resultado al concebir a Obed, abuelo del rey David y de cuyo linaje nacería Jesús.

Cuando Sara, la esposa de Abraham, pensó que tenía demasiada edad para tener hijos, le entregó a su esclava Agar para que yaciera con él y que engendrara un heredero. Recurrir a madres sustitutas era algo que los mandamientos bíblicos permitían e incluso recomendaban en pro de la procreación.

También permitía que un hombre tuviera más de una esposa, pues así tendría más posibilidades de tener descendencia.

Séforis es una ciudad a 8 Km al norte de Nazaret. Se cree que fue fundada por los asirios en el siglo VII aC. Es probable que en ella ocurriese el relato de Jesús que, invitado a comer en casa de un fariseo, fue sorprendido por una mujer que con sus lágrimas y cabellos le lavó los pies.

Las comidas judías estaban divididas en dos partes. En la primera se comía y al terminar los comensales comentaban y discutían la Toráh. Los anfitriones menos estrictos en las leyes judías podían entretener la sobremesa con bailarinas y orgías.

El concepto de matrimonio y familia no es comentado apenas por Jesús, salvo para decir (Marcos 12, 25) que en el Reino de los Cielos no existirá el matrimonio. Tras la muerte de Jesús, la iglesia no legisló sobre el matrimonio hasta bastantes siglos más tarde en que los sacerdotes se hicieron cargo de celebrarlos.

El Antiguo Testamento era muy permisivo en cuestiones matrimoniales. Aprobaba la poligamia y el que un hombre pudiera yacer con las siervas de sus esposas.

En los Evangelios, Jesús no dijo nada sobre el tema, pero Pablo recomendaba el celibato entre los cristianos, salvo si el impulso sexual era muy fuerte, entonces recomendaba casarse.

En el siglo IV varios edictos papales ordenaron que los nuevos sacerdotes debían ser solteros y célibes. También prohibe que las mujeres accedan al sacerdocio y que los sacerdotes anteriormente casados duerman con sus esposas.

En el año 1020 aC. David entra en el palacio de Saúl con la cabeza de Goliat y este lo introduce en su corte. Jonatán, hijo de Saúl, se quita las ropas y se las da a David iniciándose así una relación de profunda amistad entre ellos. Cuando Saúl y Jonatán mueren en una batalla, David llora su muerte (2 Sam 1,26) diciendo que el amor de Jonatán por él era superior al amor de una mujer. ¿Había una relación sexual entre ambos?

En los tiempos antiguos las relaciones homosexuales existían pero no se calificaba a las personas como homosexuales. Un hombre podía mantener relaciones con otros hombres y mujeres y eso no fue criticado hasta muchos siglos más tarde, cuando la Iglesia Católica lo prohibió.

En la literatura antigua no religiosa se mencionan varias veces relaciones homosexuales de soldados griegos y romanos, y hasta de reyes para sellar acuerdos políticos y militares, y nunca fueron censuradas hasta que la Iglesia condenó la homosexualidad.

David inició una relación adúltera con la esposa de un general de sus tropas. Cuando ella quedó embarazada David le dijo a Urías "Vete a casa y lávate los pies" (2 Sam 11,8). De nuevo esto era un eufemismo para que yaciera con su esposa y así pensara que el embarazo había sido por él. Pero Urías prefirió permanecer con sus tropas y David, aparentemente con el fin de que Urías no llegara a conocer el adulterio de su esposa, lo envía al frente de una batalla para que muriera. Después lloró su muerte, pero no renunció a consumar su adulterio.

El hijo murió, pero poco después nació Salomón.

El Cantar de los Cantares, un poema erótico, se atribuye a Salomón pero los expertos opinan que fue escrito entre los siglos VIII y IV aC, unos 200 años después de Salomón.

La tradición judía lo aceptaba porque para ellos la sexualidad era un regalo de Dios para promover la procreación. Los sacerdotes cristianos lo aceptaron porque entendieron el relato como una relación alegórica entre Dios y la Iglesia.

Para los sacerdotes cristianos, la sexualidad sólo se podía practicar en el seno del matrimonio y sólo con fines de procreación. En caso de que no se tuviera intención de procrear, las relaciones sexuales se consideraban vicio y concupiscencia.

El sexo por placer estaba prohibido.

El Antiguo Testamento fue escrito por pastores nómadas que vivían en el desierto, no en ciudades, por eso en él se critica con frecuencia la vida en las ciudades, personificadas en las famosas Sodoma y Gomorra.

La gente justa debía vivir como los patriarcas, como los beduinos. Los que viven en las ciudades se exponen a los numerosos vicios y pecados que se cometen en ellos.

Cuando los ángeles fueron a Sodoma y Lot los recibió en su casa, los sodomitas quisieron que salieran para violarlos.

Según algunos, el pecado de los sodomitas no era la homosexualidad, sino la falta de hospitalidad con los extranjeros.

Fue en la Edad Media cuando la Iglesia Católica interpretó el pecado de los sodomitas como la homosexualidad.

Tras huir de Sodoma, las hijas de Lot, queriendo tener descendencia, emborracharon a su padre para yacer con él y quedar embarazadas (Gen 19,32). Según las leyes judías el incesto está prohibido, pero el Primer Mandamiento de Dios, Creced y Multiplicaos, tiene precedencia sobre cualquier mandamiento posterior, por lo que la tradición judía no considera reprensible el comportamiento de las hijas de Lot.

Adán y Eva fueron expulsados del paraíso por desobedecer a Dios al tomar el fruto del árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. La Iglesia interpretó que su pecado fue el conocimiento de la sexualidad, y como todas las personas nacen por el sexo, todas las personas nacen con un pecado original que hay que lavar con el bautismo.

El inspirador de esta idea fue Agustín de Hipona, un obispo cristiano del siglo IV. En su juventud Agustín era un hedonista que disfrutó de placeres sexuales. Tuvo una amante durante 13 años de la que tuvo un hijo. Pero al convertirse al cristianismo, a los 30 años, decidió que el Pecado Original era el Sexo, y alegó como prueba que Adán y Eva, después del pecado, se vistieron, cuando antes vivían desnudos sin avergonzarse de su cuerpo.

En mi opinión

La primera vez que leí la Biblia tenía trece o catorce años, y para un chaval criado en Sevilla en un ambiente más o menos puritano y semanasantero, muchas de las cosas que leí me sorprendieron.

La idea que me quedó, ya en aquella época, es que las costumbres son relativas y dependen de las épocas.

Una de las anécdotas bíblicas que más me llamaron la atención es una que en este documental no se menciona, pero que me parece mucho más llamativa.

Tamar, la nuera de Judá, al quedar viuda y querer tener descendencia, se casa según la ley con su cuñado Onán, pero éste no quiere tener hijos así que echa la semilla en tierra.

Cuando Dios se entera lo mata. Tamar queda otra vez viuda y sin hijos.

Su suegro Judá es el jefe de la familia y es el que debe resolver esta situación, pero Judá pasa de ellla.

Por fin, decidida a tener descendencia, se hace pasar por prostituta y se aposta en una esquina por donde sabe que va a pasar su suegro. Éste que la ve y le pide sus servicios, y en la misma esquina junto al camino se los presta.

Meses después, cuando Judá se entera de que su nuera está embarazada se dirige a ella para reprenderla por su adulterio, pero ella le muestra las prendas con las que él le pagó, demostrando así que el hijo es legítimo y que no ha habido adulterio.

Para que veais cuánto se puede aprender en la Biblia: Onán practicaba el onanismo (¡qué casualidad!). Las prostitutas llevaban la cara cubierta, supongo que para no ser reconocidas por sus maridos y suegros, y ejercían su oficio en las esquinas de las calles y caminos, sin temor de ser vistas por transeuntes. Judá era un putero. Y las leyes y costumbres eran muy diferentes en aquella época.

En cuanto a la historia de Agustín de Hipona, me recuerda una frase de Paul Newman en El Juez de la Horca: No hay peor dama que la puta reformada.

Ver Ficha de El Sexo en las Escrituras de la serie Los Secretos de la Biblia

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

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