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La fracasada aventura empresarial de Infonos e-Consultores, una empresa  de Servicios Informáticos convertida en vendedora de Marketing.

Creada09-07-2018
Modificada09-08-2018
Total Visitas32
Junio1

Auge y Caída de Infonos

En el año 2.000, por consejo de un amigo, empecé a estudiar el lenguaje PHP, orientado a la programación de páginas web interactivas.

Desarrollé por encargo un programa para la gestión de un catálogo de artículos. El programa permitía que el mismo cliente, una vez identificado, pudiera crear, modificar o borrar los artículos que ofreciera.

Terminado el trabajo quise implementar un foro en mi página, pero el alojamiento que tenía en aquella época no permitía la programación de PHP y tuve que buscar otro alojamiento.

Una de las empresas a las que llamé fue Soluciones Eficaces, situada en Alcalá de Henares, y allí contacté con Roberto Rodríguez Cerrada, que después de ver los programas que había hecho, me ofreció espacio en su alojamiento a cambio de futuras colaboraciones.

Roberto Cerrada se dedicaba por entonces a vender páginas web a empresas u organizaciones que quisieran tener presencia en Internet. Contando conmigo comenzó a ofrecer también servicios de programación de páginas interactivas. Visité con él varias empresas donde tras hacer un análisis de sus necesidades les presupuestaba una aplicación, por regla general un catálogo de productos donde los clientes pudieran realizar pedidos on line. Roberto aumentaba el porcentaje que se fuera a quedar como intermediario y lo ofrecía al cliente. Que yo recuerde, todos los proyectos y presupuestos que hice fueron aceptados y ejecutados a satisfacción del cliente.

Después del tercer trabajo, Roberto me ofreció una colaboración continua y durante varios meses formamos un equipo donde yo me dedicaba a la programación, un diseñador hacía las plantillas y la imagen de las páginas web y un comercial buscaba clientes.

Infonos E-Consultores

Unos meses más tarde Roberto decidió crear una nueva empresa en la que quiso que participáramos como socios el comercial y yo, según él para implicarnos en la empresa y que rindiéramos todo lo que fuéramos capaces.

Así lo hicimos, y en el verano de 2.001 se creó Infonos E-Consultores, con Roberto Cerrada de presidente, Jose María, el comercial, y yo como consejeros y un tal Andrés Campos, a quien no recuerdo haber conocido, como secretario.

Lo celebramos con una barbacoa en el chalet en el que vivía, en una lujosa urbanización del Corredor del Henares.

Durante varios años estuvimos trabajando instalando páginas web a empresas y desarrollando nuevas aplicaciones.

Los gestores de catálogos de artículos que ya había instalado en varias empresas los reconvertí en un Gestor de Contenidos, donde a partir de un diseño hecho por Infonos, el cliente disponía de una serie de opciones que le permitían gestionar con facilidad el contenido de su página.

También desarrollé varias aplicaciones a petición de clientes, como un sistema de Gestión de Catálogos de Artículos, Pedidos de Clientes, Preguntas Frecuentes, Servicio de Atención a Clientes, y otros que se fueron incorporando a la lista de productos que ofrecíamos.

Y, por encargo de Roberto, un Gestor de Listas de Suscripción, en el que los usuarios podían suscribirse a Revistas o Cursos electrónicos. Roberto se encargaba de escribir artículos para la revista y los cursos y los visitantes podían suscribirse a cualquiera de ellos. La diferencia entre Revistas y Cursos es que las Revistas se enviaban una vez a la semana o al mes a todos los suscritos. Los Cursos eran una serie de 10 ó 20 artículos que se enviaban de forma automática a determinados intervalos desde el momento de la suscripción del cliente.

La Decadencia de Infonos

En algún momento José María dejó de trabajar en Infonos, sin que sepa los motivos.

Y en algún momento Infonos dejó de ser una empresa de Servicios Web a clientes para convertirse en una empresa de venta de cursos de Marketing.

Personalmente, siempre he preferido conocer clientes, averiguar sus necesidades, analizar sus sistemas de trabajo y diseñar y programar una aplicación que les facilitara su gestión.

Pero Infonos, no sé si debido a la crisis de 2.007 en adelante, o al cambio de estrategia de Roberto, pasó en poco tiempo de tener más de 200 clientes a menos de la mitad, y con tendencia a tener cada vez menos.

El único nicho de negocio que aumentaba era el de la venta de suscripciones y cursos electrónicos, donde Roberto vendía cursos de marketing, de ventas, de técnicas para conseguir el éxito en los negocios por Internet.

Pero el éxito en ese negocio no compensaba la pérdida de clientes y en 2.009 Roberto me dijo que la crisis era muy grave y que tendría que bajarme el sueldo.

Dejaron de llegar nuevos clientes, los mantenimientos no se renovaron, y en poco tiempo descubrí que estaba programando para un único cliente: Roberto Cerrada.

Comenzó a haber atrasos en el sueldo, a veces no cobraba hasta el día 10 o el 20, o se juntaba un mes con el siguiente.

El último mes que cobré fue el de Septiembre del 2.010, y durante los siguientes meses no hice más que llamar a Roberto para reclamarle que me pagara el sueldo, pero él siempre lo aplazaba prometiendo que estaba detrás de una subvención y que pronto se pondría al día con mi salario.

El último mes que trabajé para él fue en Diciembre del 2.010, y le dejé un mensaje en el que le decía que no volvería a trabajar hasta que me pagara los tres meses de salario que me debía.

Aún le llamé y le mandé correos en varias ocasiones, pero no respondió.

Las Deudas de Infonos

Nunca más supe de Roberto Cerrada ni de Infonos e-Consultores, hasta Febrero de 2.017, cuando recibí una carta de Hacienda reclamándome a mí, como miembro del consejo de administración de Infonos, una serie de deudas de la empresa.

Año Per Concepto Importe
2009 1T 303-IVA 442 €
2009 1T Mod 110 IRPF RETENCION AL  TRABAJADOR 2.650 €
2009 2T 303-IVA 1.326 €
2009 2T Mod 110 NO INGRESO DOMICILIACION 2.097 €
2009 4T Mod 110 NO INGRESO DOMICILIACION 2.875 €
2010 1T Mod 110 IRPF RETENCION AL  TRABAJADOR 2.974 €
2010   LIQ INTERESES DEMORA 25 €
2011 4T 303-IVA 244 €
   

TOTAL

12.633 €

Debo reconocer que ya ni siquiera recordaba que en el 2.001 me había inscrito como administrador de Infonos, y en todo caso nunca he ejercido esa función, mi trabajo fue siempre de programador, hacía programas para los clientes. Todo lo que suponía la gestión de la empresa quedaba en manos de Roberto.

Lo primero que hice fue intentar ponerme en contacto con él, pero al buscar el dominio infonos.com ya no está operativo y redirige a dominamarketing.com.

Esta página era un blog en el que Roberto publica vídeos en los que enseña a los suscritos cómo conseguir el éxito en sus empresas aprovechando al máximo las posibilidades de Internet. El último video que había publicado se titulaba "La Ética en los Negocios".

A pesar de todo, el blog no permitía publicar mensajes ni encontré una dirección de correo con la que pudiera contactar con él.

Tuve más suerte al localizar a su mujer, Lola García, que seguía trabajando en Soluciones Eficaces y me dio el número de móvil de Roberto.

Le llamé pero no contestó, le dejé mensajes en el contestador varias veces y a la sexta vez contestó y me pidió que le enviara un mensaje con una foto legible de la carta de Hacienda.

Así lo hice, y acto seguido le volví a llamar, cogiendo él la llamada de inmediato.

Me dijo que no me preocupara, que él iba a ir a la oficina de Hacienda en la calle Guzmán el Bueno para aclarar la situación y hacerse cargo de los pagos, los cuales, por supuesto, no podría hacerlos por completo, ya que era una cantidad excesiva, pero que negociaría ir pagando de forma regular las deudas hasta liquidarlas por completo.

Cuando le dije que quería ir con él a la cita, dio la impresión de atragantarse, y después de decir "No. No. No. No." añadió que no sabía el día que iría, pero que no me preocupara que él se encargaría de pagar la deuda de Infonos, lo que ocurre es que en ese momento no podía porque tenía las tarjetas bloqueadas, pero en cuanto se las desbloquearan realizaría el primer pago que pudiera.

Me sorprendió que una persona como Roberto, que afirma ser un mentor del éxito en los negocios, pudiera verse en la situación de que le bloquearan las tarjetas, pero en fin, supongo que un descuido lo puede tener cualquiera.

Con Hacienda Hemos Topado

Por esa fecha recibí una llamada de José María, el antiguo comercial de Infonos, que había recibido la misma carta que me habían enviado a mí, de lo que supuse que tanto Roberto como el otro socio, Andrés Campos, habrían recibido una carta similar.

José María y yo fuimos a la delegación de Hacienda en Alcalá de Henares donde nos dijeron que como miembros del Consejo de Administración éramos responsables de las cantidades adeudadas por Infonos. El hecho de que sólo fuéramos consejeros y no participáramos ni en la gestión ni en las decisiones de la empresa no nos exime de las deudas.

Al preguntar si Roberto Cerrada, como presidente de Infonos, había realizado alguna gestión respecto a la deuda nos dijo que unos días antes había solicitado una carta de pago de la deuda, que ascendía a unos 16.000 Euros. Como esto es más de los 12.633 Euros que nos reclamaban a José María y a mí, supusimos que la diferencia sería alguna deuda adicional que tuviera Roberto Cerrada y que no fuera imputable a Infonos.

Aún así, la persona que nos atendía nos informó que aún no se había realizado ningún pago, y que el hecho de pedir la carta de pago por el total de la deuda no significaba que la fuera a pagar por completo, sino que seguramente sólo quería saber cuál era el total de la deuda.

Y también nos advirtieron que si no se pagaba la deuda o se hacía un compromiso firme de pago, Hacienda iniciaría un proceso de embargo a las cuatro personas que figuran como administradores en la empresa.

¿De la cuarta parte a cada uno? No. Del total de la deuda a cada uno MÁS 2.000 a cada uno de penalización por el atraso. 14.633 Euros a mí. Otros tantos a José María, otros tantos a Andrés Campos y otros tantos a Roberto Cerrada. Y si el importe de los embargos acaba siendo superior a la deuda, allá que nos las apañemos para ver quién consigue que le devuelvan algo.

El Parto de los Montes

Después de esto llamé varias veces a Roberto y le dejé mensajes en el contestador. No respondió a ninguno de los mensajes, hasta que por fin, el 30 de Marzo, me llamó y me dijo que ya había realizado el primer pago de la deuda. Le pedí que me enviara una imagen del ingreso, pero me dijo que no tenía medios para escanear el documento.

De nuevo quedé sorprendido. ¿Cómo es posible que Roberto no tenga un escáner? Una empresa que se dedica a diseñar páginas web necesita escanear documentos, fotografías, artículos... Una empresa de servicios web sin escáner es algo que me parece absurdo. Pero ¿qué se yo?

En fin, por no prolongar la conversación, le pedí a Roberto que, tal como había hecho yo, le sacara una foto al documento y que me lo enviara por Mail o WhatsApp.

Así lo hizo y comprobé que efectivamente era cierto. Roberto había realizado un pago de ¡¡¡ 118 Euros !!!

¿Era cachondeo?

¿Tan mal estaba Roberto, tanto había fracasado en los negocios mientras vendía el éxito y la riqueza en Internet, que no era capaz de pagar más que una cantidad menor a lo que me gastaba yo al mes en tabaco cuando fumaba?

Y, ¿de dónde sale esa deuda de 118 Euros? De la deuda que nos reclamaban a José María y a mí no había ningún concepto de 118 Euros, así que supusimos que en realidad había pagado alguna de las deudas que le reclamaban a él, lo cual no nos tranquiliza, pues aunque ha pagado una parte de SU deuda, no ha reducido en un céntimo la deuda que nos reclaman a José María y a mí.

Desde entonces intenté volver a hablar con Roberto, más que nada por ver cuánto sería lo que ingresara en el próximo pago, a finales de Abril, pero de todas las llamadas que le hice, sólo contestó una vez, para decirme que estaba reunido y que no podía hablar, pero que hablaríamos al día siguiente. No lo hizo.

Al final perdí la cuenta de cuántas veces, desde ese día, le había vuelto a llamar sin que conteste, dejando mensajes en el contestador sin que responda de ninguna de las maneras.

La Carta Definitiva

Llegó por fin la carta definitiva de Hacienda. Disponíamos de plazo hasta el 5 de Agosto para pagar. Si no, Hacienda procedería a embargar sueldos y bienes hasta cobrarse esta cantidad más los 2.000 euros de multa a cada uno.

En una de los correos que le envié a Roberto le sugerí que pidiera un préstamo para liquidar la deuda, ya que no era una cantidad excesiva y cualquier banco se la concedería sin problemas.

Me dijo que ya había pedido préstamos en dos o tres bancos y estaba a la espera de que le respondieran.

Un par de semanas más tarde le volví a insistir y me dijo que ninguno de los bancos se lo había concedido. Tampoco podía pedir un préstamo personal porque no disponía de bienes con los que responder.

¿Y el chalet donde vivía? Era de sus padres.

¿Y ellos no podían prestarle el dinero o avalarlo para ayudarle en esta situación? No.

¿Y algún otro familiar o amigo? Tampoco.

Conclusión (de momento)

La verdad, es triste que un empresario de éxito se vea en una situación así. Y lo malo es que su mala suerte podría arrastrar a otras tres personas, sus antiguos socios, a unas acciones de Hacienda que serían peores que el problema que teníamos que solucionar.

Le propuse prestarle yo el dinero para pagar la deuda y que él me lo devolviera en mensualidades. Al principio se negó diciendo que resolvería pronto el problema, pero cuando apenas quedaban pocos días para cumplirse el plazo, no habiendo encontrado otra salida, aceptó mi propuesta.

Firmamos ante notario un reconocimiento de deuda y desde el notario fuimos al banco, donde realizamos el pago. Roberto quería que yo le diera el dinero para que él pagara las cartas de pago que Hacienda le había enviado a él, pero preferí pagar yo, directamente, las que me habían enviado a mí. El resultado era el mismo, ya que Hacienda me había informado que no importaba cuál de los cuatro socios pagara la deuda.

Desde entonces Lola García me fue pagando mensualmente 245 Euros.

Durante cinco meses.

En Febrero no pagó, ni en Marzo. A mis mensajes y llamadas, Lola me dijo que estaban pasando por una situación económica muy precaria pero que esperaban prontos ingresos y en cuanto pudieran regularizarían los pagos.

En Abril pagó una mensualidad, y en Junio otra. Y ya no más.

Vista la situación, y habiendo ya incumplido demasiados pagos les pedí que volvieran a solicitar préstamos bancarios para devolverme el total de la deuda, ya que yo no podía estar a expensas de unos pagos tan irregulares. Incluso me ofrecí a ayudarles en lo posible, intentando recomendar sus servicios a empresas y entidades que pudieran aprovechar su amplia experiencia en el Marketing digital y la organización de eventos y conferencias para emprendedores.

Espero que mi ayuda les sea fructífera y las cosas les vayan mejor y puedan seguir pagando. Es más, espero que sigan intentando conseguir un préstamo y liquiden toda la deuda cuanto antes.

Y ojalá tengan la idea de pagarme los tres últimos meses que trabajé para Roberto en 2.010, que aún no me ha pagado.

Dicen que quien paga descansa. Me alegraré mucho cuando pueda descansar.

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

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