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Refutaciones a las Cinco Vías para la Demostración de la Existencia de Dios escritas por Tomás de Aquino

Creada12-03-2013
Modificada07-03-2017
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Refutaciones a las Cinco Vías para la
Demostración de la Existencia de Dios
de Santo Tomás de Aquino

Primera vía: El movimiento como actuación del móvil: Es cierto y consta por el sentido que en este mundo algunas cosas son movidas. Pero todo lo que es movido es movido por otro. [Falso. Algunas cosas son movidas, pero otras se mueven sin que otra cosa las haya movido. En la época de Santo Tomás no se conocían las leyes de la gravitación ni apenas nada de cinemática, por eso él suponía que todo lo que se mueve HA SIDO MOVIDO POR OTRO. Hoy sabemos que eso no es cierto. ] Por tanto, si lo que mueve es movido a su vez, ha de ser movido por otro, y este por otro. Mas así no se puede proceder hasta el infinito…[Hay algo cierto en esta argumentación: Teóricamente la cantidad de movimiento de un sistema cerrado (y el Universo lo es) debe ser constante, y si aceptamos el razonamiento de Santo Tomás, debería ser 0. Sorprendentemente, la cantidad de movimiento del universo es efectivamente 0 y podemos comprender esto haciendo un experimento mental sencillo. 
Cantidad de MovimientoSi en un universo vacío existen dos o más objetos inmóviles, la cantidad de movimiento de todos ellos es cero. La fuerza de gravedad hará que cada uno de ellos se mueva en dirección al centro de gravedad del conjunto. Todos y cada uno de los objetos se estarán moviendo hacia el centro de gravedad común, pero si sumamos todos los vectores de movimiento, lo que se conoce como momento cinético o cantidad de movimiento, la suma de todos ellos seguirá siendo 0. Cuando los objetos empiecen a chocar y rebotar la situación será más caótica si cabe, con cada objeto moviéndose en direcciones aparentemente aleatorias, y sin embargo la suma de la cantidad de movimiento de todas ellas seguirá siendo cero
] Luego es necesario llegar a un primer motor que no es movido por nada [Según lo antes explicado, el primer motor son las fuerzas mencionadas más arriba]; y este todos entienden que es Dios.

Segunda vía: Experiencia de un orden de causas eficientes: Vemos que en este mundo sensible existe un orden de causas eficientes; pero no vemos ni es posible que algo sea causa eficiente de sí mismo, porque de lo contrario sería anterior a sí mismo, lo cual es imposible. Ahora bien, no es posible que en el orden de causas eficientes se proceda hasta el infinito… Luego es necesario suponer una causa eficiente primera, que todos llaman Dios. [La única vía completamente correcta según las leyes de la lógica, y sin embargo tiene un fallo que mencionaré al final]

Tercera vía: La contingencia o limitación en el existir: Nos encontramos con cosas que tienen posibilidad de existir y de dejar de existir, pues algunas se engendran y se corrompen. [La energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Este principio que aprendimos todos en la escuela invalida por completo esta vía] Ahora bien, lo que tiene posibilidad de no existir alguna vez no existe. [Cierto con los objetos materiales como una silla. Pero aunque una silla tenga inicio y fin los átomos que la componen han existido por miles de millones de años y aunque esos átomos también fueron creados en el interior de una estrella y quizás algún día se destruyan en un agujero negro, la energía que compone esos átomos ha existido siempre y siempre existirá] De ahí que si todas las cosas tuviesen esa posibilidad de no existir, alguna vez no habría existido nada [Lógica equivocada. Aún en el caso de que todas las cosas pudiesen dejar de existir, eso no significa que todas puedan dejar de existir AL MISMO TIEMPO. Podría darse el caso de que la destrucción de unas cosas diera lugar a la creación de otras, como vemos que ocurre continuamente en la Naturaleza] , y por consiguiente ahora tampoco, pues de la nada no procede nada. Pero dado que ahora existe algo, es que no todas las cosas tienen posibilidad de existir y de no existir, que algo ha de ser necesario, [Tenemos pues que en el Universo existen cosas contingentes (que llegan a existir y podrían dejar de hacerlo) y necesarias (que no pueden no existir). Esto es cierto, ahora bien ¿qué cosas son necesarias? De todo cuanto vemos hay dos cosas que considero necesarias: El espacio y el tiempo. Creo que esas dos cosas son necesarias porque no puedo imaginar una situación en la que el mismo espacio no exista. Puedo imaginar un vacío, un espacio sin nada, ningún átomo, ninguna energía, pero no puedo imaginar, ni creo que nadie pueda, un universo sin longitud, anchura ni altura. Lo mismo me pasa con el tiempo] y esto, en última instancia, es Dios.

Cuarta vía: Diversos grados de perfección en las cosas: Encontramos en este mundo cosas más o menos buenas, más o menos verdaderas, más o menos nobles, y otras cualidades así. [También más o menos grandes] Ahora bien, el más y el menos se dicen de cosas diversas según la diversa aproximación a lo que es máximo en ese orden. [A veces no. Algunas cosas no se miden respecto a un máximo, sino a un mínimo, por ejemplo, la temperatura, que tiene un límite inferior de 0º Kelvin, pero no hay un grado máximo. Eso aún no se sabía en la época de Tomas de Aquino] Por eso ha de haber algo que sea óptimo, nobilísimo, máximamente verdadero y, por consiguiente, máximo ser. [Cierto, de todas las estrellas del universo seguro que hay una que es más grande que ninguna otra] Y como lo que es máximo en un género es causa de todo lo que se contiene bajo ese género, [Falso: La estrella más grande del Universo no es causa de que existan las demás, lo mismo que el elefante más grande de África NO ES el padre de todos los elefantes] ha de haber un máximo ser causa de la bondad, de la verdad, de la nobleza y de las demás cualidades por el estilo; y este es Dios.

Quinta vía: El gobierno de las cosas: Vemos que algunas cosas que carecen de conocimiento, esto es, los cuerpos naturales, obran con intención de fin. [Santo Tomás se refiere al hecho de que los cuerpos celestes se mueven por el firmamento con el fin de hacer el día y la noche. Tengamos presente que en aquella época, el siglo XIII, casi todo el mundo creía que la Tierra era plana y el Sol y la Luna, las estrellas y planetas, daban vueltas alrededor de la Tierra. Al no entender el mecanismo que hacía funcionar el sistema solar, Santo Tomás deducía que los astros se movían como lo hacían por mandato divino] Ahora bien, las cosas que no tienen conocimiento no tienden a un fin si no son dirigidas por algún cognoscente e inteligente. Luego existe algún ser inteligente que dirige todas las cosas naturales a un fin; que es lo que llamamos Dios. [Este argumento no se sostiene contra la evidencia científica que tenemos hoy en día, pero tiene una variante que es muy popular: la del designio de las leyes de la naturaleza. En resumen, esa teoría afirma que existimos gracias a que las leyes del universo son como son. Si variaran apenas un uno por mil algunas de las constantes que conforman la realidad del universo no sería posible nuestra existencia. Según eso Dios ha creado el universo con esas leyes específicas sabiendo que gracias a ellas sería posible el surgimiento de la vida y la inteligencia. Hay varias objeciones que poner a este razonamiento, pero volveremos a ello más tarde]

Resumen de las tres primeras vías

Al ir comentando y rebatiendo estas cinco vías hemos ido introduciendo una serie de elementos nuevos que estaban fuera del alcance de Santo Tomás por el simple hecho de que hace siete siglos el nivel de conocimientos científicos era muy elemental.

Seguramente si Santo Tomás hubiera vivido en nuestra época podría haber encontrado argumentos mucho más modernos y sólidos. Por desgracia no podemos comprobarlo, pero de todas formas vamos a intentar imaginar lo que él hubiera podido pensar para rebatir las objeciones que he introducido.

Respecto a la primera vía podría haber argumentado que las fuerzas básicas del universo (gravedad, electromagnetismo y nucleares fuerte y débil) son un eslabón más en la cadena de causas mencionada en la segunda vía. Recordemos que he dejado la discusión de la segunda vía para el final porque efectivamente es la única argumentación que es completamente cierta (excepto un detalle). Por consiguiente, reducida la 1ª vía a un caso particular de la 2ª vuelvo a aplazar su discusión para más adelante.

La tercera vía afirma que en alguna ocasión no existía nada y de repente empezaron a existir cosas. La causa de que empezaran a existir cosas es un caso particular más de la 2ª vía. Podría dejar así las cosas hasta que hable sobre la 2ª, pero debo decir que NO ESTA PROBADO que el universo haya tenido un comienzo.

Sí, efectivamente observamos en el universo un alejamiento de las galaxias entre sí, como si todas ellas hubiesen surgido de una gigantesca explosión (o inflación, según algunos físicos modernos) que se produjo hace entre diez y veinte mil millones de años.

Sin embargo aún hay varias explicaciones posibles para esta expansión. Y aunque fuera cierta la teoría del Big Bang eso no implica que antes del Big Bang no existiera nada y de repente apareciera todo el universo surgiendo de un solo punto. Lo que dice la teoría del Big Bang no es que TODA la energía del universo APARECIERA en una explosión, sino que estaba concentrada en un solo punto y de repente comenzó a expandirse.

Vemos pues que la ciencia no habla para nada de creación, para la ciencia la energía ha existido siempre y siempre existirá. Los creyentes creacionistas opinan que en un momento determinado no existía nada y de repente fue creado el universo. Pero recordemos que otra conclusión de la tercera vía es la de que existen cosas contingentes pero por fuerza debe haber algo necesario. Y esto vuelve a ser otro caso particular de la segunda vía.

El Origen de la Bondad

Ni siquiera debería discutir la cuarta vía, suponer que existe un ser máximo en una cualidad (sea bondad, nobleza, justicia) que es causa de que esa cualidad exista en todos sus grados, es un argumento bonito pero ilusorio.

Y peligroso, porque según eso, como la maldad también existe debe existir un ser de máxima maldad que inspira toda la maldad del universo.

Además, es insultante. Tomás de Aquino opina que la bondad que pueda existir en nosotros no procede de nosotros sino de una fuente ajena a nosotros. Es decir, que si somos buenas personas y amamos al prójimo no es mérito nuestro sino de un ser supremo que de alguna forma misteriosa y que no podemos comprender ha decidido dotar de bondad a unas personas y a otras no.

Eso nos reduce a todas las personas a meras esponjas que absorberán el Agua de la Bondad que Dios decida verter sobre cada uno de nosotros. Así, ser bueno o malo no depende de nosotros, no es decisión nuestra sino que ha sido Dios el que ha decidido que unas personas sean buenas y otras malas.

¿Intentar ser mejor persona? Según esta concepción sería absurdo. Es Dios el que ha decidido lo bueno o malo que va a ser cada persona.

Lo siento (¡no, qué va! No lo siento en absoluto) pero no lo acepto.

Yo creo que soy una buena persona e intento ser mejor persona. Han habido momentos en mi vida en que he estado a punto de convertirme en peor persona. Me he dado cuenta y he tenido que esforzarme por evitarlo. Me he esforzado mucho.

A veces cuesta trabajo ser mejor persona, pero con la ayuda de familiares y amigos se puede conseguir. Sin ellos es más difícil, pero no es imposible, nunca dejes de intentar ser mejor persona.

Si lo consigues habrá sido mérito tuyo, no de un ser imaginario.

Además, el simple hecho de desearlo hace que seas mejor persona.

Concluyendo, y contradiciendo a Tomás de Aquino, no existe un ser de Máxima Bondad del cual proceda la bondad que hay en todos nosotros, sino que La Bondad nace y crece dentro de cada uno de nosotros y es responsabilidad nuestra cuidarla, regarla y mantenerla todos los días.

El Orden del Universo

La quinta vía habla del orden del universo y se indica que este orden debe haber sido dirigido por un ser consciente. Hablemos de ello.

Hoy en día sabemos mucho más de lo que se sabía en tiempos de Tomás de Aquino. Ya no es un misterio que los planetas se mueven según unas leyes determinadas y que jamás se apartan de esas leyes. Incluso ha habido épocas en que hemos visto que el movimiento de determinados planetas no se ajustaban a las leyes que creíamos que los regían, pero no por ello hemos pensado que esos planetas se apartaban de la norma por capricho de Dios, sino que hemos pensado que había algo que no veíamos aún pero que explicaba esas variaciones. O que quizás la norma que habíamos descubierto necesitaba unos pequeños ajustes.

Así fue en el caso de Mercurio, cuyo movimiento alrededor del Sol no se ajustaba a la ley de gravitación de Newton. Pero cuando Einstein explicó la teoría de la relatividad, el desajuste de la órbita de Mercurio quedó perfectamente explicado.

Pero al conocer mejor el universo hemos comprobado que el tan cacareado orden del universo no es tan ordenado como siempre hemos supuesto.

Las estrellas nacen, se apagan y destruyen, a veces en gigantescas explosiones que pueden destruir los planetas situados en sus inmediaciones. A veces los planetas chocan entre sí, o pasan tan cerca que uno de ellos se sale de su órbita en torno al sol y se convierte en un satélite de otro planeta mayor. Hay meteoritos que de vez en cuando golpean contra planetas provocando gigantescas catástrofes y en Virgo hay dos galaxias chocando entre sí. Este choque no es tan catastrófico como podamos imaginar, el espacio que hay entre unas estrellas y otras es tan grande que las estrellas de una galaxia están pasando entre las estrellas de la otra sin provocar serios problemas, sin embargo podemos calcular que de las doscientas mil millones de estrellas que forman ambas galaxias al menos mil millones de ellas verán sus órbitas afectadas y varias decenas de millares de estrellas serán destruidas en el proceso.

Es decir, que en realidad no existe el orden en el universo, sino el caos. Sin embargo este caos ocurre a un ritmo muy lento, tanto que a veces pasan miles de años sin que ocurra ningún fenómeno catastrófico que pueda afectarnos.

Y si no hay orden, la quinta vía de Santo Tomás queda también invalidada.

Leyes Humanas y Leyes Naturales

Sin embargo, al invalidar la quinta vía hemos introducido un nuevo concepto que más de una vez se ha usado como argumento para apoyar la existencia de Dios. Las leyes que rigen el movimiento de los astros. Tal como las leyes humanas tienen un legislador, las leyes naturales también han debido ser dictadas por un Legislador.

Bien, hay que distinguir las leyes naturales de las leyes del hombre y debemos darnos cuenta de que aunque se usen las mismas palabras no tienen el mismo significado. Las leyes humanas son decididas, escritas y publicadas por personas. Las personas deben someterse a ellas pero si lo desean pueden quebrantar las leyes, saltárselas, ignorarlas.

Pero las leyes naturales no son leyes en el mismo sentido, sino que son descripciones del funcionamiento del universo. Es decir, cuando explicamos la ley de la gravedad no estamos leyendo una ley que haya sido establecida por nadie, ni siquiera por Newton, y que pueda ser desobedecida, sino que estamos describiendo la forma en que funciona el universo. Las leyes naturales no se pueden desobedecer, ni saltar ni ignorar.

Las leyes humanas implican la existencia de un legislador. Las leyes naturales no.

Por otro lado, hay muchas leyes naturales que para nosotros parecen leyes pero que no tienen ningún significado en el contexto del universo. Por ejemplo: Un metro mide cien centímetros. Aunque eso es una verdad matemática, geométrica y universal, en realidad es una convención humana pues respecto al universo no tienen ninguna importancia los instrumentos que usemos para medir el universo.

Así pues debemos estar de acuerdo en que las leyes del universo no son leyes propiamente dichas sino descripciones del funcionamiento del universo, y no implican la existencia de un legislador.

Por otro lado podemos volver al hecho de que existimos gracias a que el universo es como es. Si una de las constantes del universo, por ejemplo la carga del electrón o la masa del neutrón, variase una milésima en su magnitud, la vida tal como la conocemos no sería posible.

Este hecho es esgrimido a menudo como prueba de que efectivamente esas magnitudes han sido establecidas por Dios para hacer posible nuestra existencia, pero hay otra argumentación posible: la de que si el universo fuera distinto en algún aspecto determinado la vida seguiría siendo posible. NO nuestro tipo de vida, quizás el agua sería un ácido y la vida se basaría en el silicio, no en el carbono. Quizás los seres vivos necesiten respirar amoníaco, o quizás en ese universo resulta que sólo habría diez o doce elementos estables y del carbono hacia arriba los demás elementos de la tabla periódica serían radiactivos. Pero en cualquier circunstancia imaginable, en cualquier universo concebible, la energía seguirá existiendo, y en algunas partes habrá mucha energía y en otras habrá escasez de energía, y se formarán estructuras capaces de procesarla, y esas estructuras podrán ser más o menos complejas y a la larga podrá aparecer la vida, y quizás la vida inteligente y los seres de ese universo teorizarán afirmando que SU universo es como es porque así lo ha decidido Dios con el fin de hacer posible su existencia.

Y para terminar con este tema, ¿quién dice que la masa del neutrón o la carga del electrón pueden cambiar?. En nuestro universo esas son dos magnitudes que no pueden cambiar y teorizamos que si cambiaran el universo sería muy diferente. Pero quizás esas magnitudes son como son porque no tienen más remedio que ser así. Tal como en cualquier universo imaginable PI valdrá 3.141592... porque no puede valer otra cosa. Entonces elucubrar sobre como sería el universo si esas magnitudes cambiaran sería tan absurdo como preguntarse qué pasaría si un metro midiera noventa centímetros.

El Argumento del Relojero y el Diseño Inteligente

Un argumento más que usan los creyentes es el argumento del relojero.

El Universo es tan complejo que es imposible que haya llegado a existir sin una inteligencia que lo haya diseñado, tal como un reloj no puede llegar a existir sin un relojero que fabrique y coloque las piezas en su lugar correspondiente.

El argumento es perfectamente válido y tiene dos posibles respuestas.

Primera: Si un reloj es tan complejo que no ha podido llegar a existir sin haber sido diseñado por un ser inteligente, el relojero, que es un ser mucho más complejo que un reloj, forzosamente ha tenido que ser diseñado y creado por un diseñador de relojeros que, siendo aún más complejo, con más motivo ha tenido que ser diseñado por otro diseñador de diseñadores de relojeros.Y así hasta el infinito, de donde Santo Tomás deduciría que forzosamente debe existir un Primer Relojero y a ese le debemos llamar Dios.

Pero eso solo funcionaría si supusiéramos que una situación compleja tiene que proceder, necesariamente, de una situación aún más compleja.

Es lo que se conoce como el Principio de Entropía. Un sistema cerrado de un cierto grado de complejidad tiende a disminuir su complejidad.

El Universo es un Sistema Cerrado, y por tanto tiende a ser cada vez más simple, pero en un sistema que no sea cerrado, por ejemplo, una molécula, un virus, una planta, un animal, un planeta o una galaxia, se producen intercambios de energía y materia y merced a esos intercambios en algunos subsistemas puede disminuir la complejidad mientras que otros subsistemas la aumentan. Las células absorben energía y materia de su entorno y algunas sustancias son descompuestas en sustancias más simples mientras que otras sustancias forman sustancias más complejas. Los planetas inician su existencia como una desordenada nube de polvo, hielo y restos de estrellas que han explotado y miles de millones de años más tarde el planeta está perfectamente ordenado en capas y estratos, los materiales más pesados en el centro y las rocas más ligeras en la superficie.

No hay ninguna inteligencia que haya puesto orden en los estratos del planeta, sencillamente, así es como funciona el Universo.

Un sistema complejo, en determinadas circunstancias, puede dar lugar a otro sistema más simple, pero en otras circunstancias distintas puede dar lugar a un sistema más complejo.

Una molécula en un ambiente determinado se degradará, en otro ambiente se hará más compleja. Y cuando se juntan trillones de moléculas en un caldero tan grande como un océano habrá billones de moléculas que se degradarán y otros billones que se harán más complejas hasta alcanzar un nivel de complejidad suficiente para preguntarse por la existencia de Dios.

No es un proceso fácil, por eso hacen falta miles de millones de años para que ocurra. Si realmente hubiera un Creador, la Tierra, la Humanidad y el Universo entero hubieran podido ser creados en sólo seis días.

Segunda: El argumento del relojero supone que nosotros, los humanos, hemos sido diseñados. Es la Teoría del Diseño Inteligente. Pero nuestro diseño ¿es inteligente? ¿Estamos bien diseñados? ¿Somos perfectos? En serio, mírate al espejo y mira a ver si no podrías mejorar el diseño.

Dejando a un lado la obviedad de que para qué narices hace falta pelo en la cara que te tienes que afeitar todos los días, nuestro cuerpo es un diseño que habría que devolver al fabricante. ¿A quién se le ocurriría colocar el sistema reproductor, por donde han de nacer nuestros hijos, en los mísmos órganos que sirven para evacuar los residuos y toxinas de nuestro cuerpo?

Y ¿por qué cruzar los conductos de la respiración y la alimentación, exponiéndonos a atragantamientos y ronquidos?

El ¿maravilloso diseño del ojo?

Fondo de Retina¿El ojo? ¿El ojo es una maravilla de diseño? ¡Pero si es una cámara esférica que funciona con una sola lente, candidata perfecta para la aberración cromática y la distorsión de la imagen!. Sólo tenemos un punto, en el centro de la retina, por el que vemos bien. El resto de la imagen en la retina ¡esférica! queda desenfocado. Y con los bastones y conos sensores de la luz colocados al revés, mirando hacia la pared, no hacia el iris. Y en lugar de colocar los nervios y venas por debajo de la retina ¡están por encima!. Y todos esos nervios y venas salen del ojo por un sitio cercano al centro de la retina, ¡un punto ciego a muy poca distancia del único punto de la retina por el que vemos más o menos bien!

Es como si en un bosque instaláramos un telescopio para ver las estrellas desde debajo de las copas de los árboles ¡y mirando hacia el suelo! Y por encima de las copas de los árboles lleváramos todos los cables que comunican los sensores ópticos con una sala de control y comunicaciones situada muy cerca del centro del telescopio, ocultando una cierta cantidad de cielo.

Si nosotros creemos que vemos bien no es porque tengamos un ojo maravillosamente diseñado, sino porque la luz que consigue atravesar la capa de nervios y venas y llegar al fondo del ojo y activar los conos y bastones, es captada por esos órganos sensores de luz y envía esa escasa e incompleta información al cerebro. Y es nuestro cerebro el que coge esa escasa e incompleta información y extrapola el resto, y lo hace con tal precisión que ni siquiera vemos la mancha negra que representa el punto ciego de la retina.

Si no has "visto" nunca el punto ciego, tápate el ojo izquierdo y con el derecho mira el trébol.
Lo verás con claridad y el corazón lo verás con la visión periférica.
Ahora vete acercando despacio hacia la pantalla o el papel. Si ya estás demasiado cerca, aléjate.
En un momento dado, la imagen del corazón se enfocará en la retina sobre el Punto Ciego y entonces dejarás de verlo con tu visión periférica. 

En nuestro cuerpo, en el de todos los animales, hay una serie interminable de errores de diseño. Errores como el nervio laríngeo que va desde el cerebro hasta la laringe, no por el camino más corto de unos diez o quince centímetros, sino descendiendo hasta el corazón, rodeando la aorta y la vena cava y volviendo a subir hasta la laringe. En los humanos ese nervio mide casi un metro para recorrer una distancia de sólo diez o quince centímetros, pero en las jirafas ¡son más de tres o cuatro metros de nervio para unir el cerebro con un órgano situado a sólo quince centimetros de distancia! ¡Con razón las jirafas apenas pueden emitir más que unos pocos graznidos inarticulados! Las señales nerviosas tardan tanto en llegar a la laringe que es imposible que pueda modular sonidos complejos.

El argumento del Diseño Inteligente es de risa y sólo puede creerlo quien no conozca lo suficiente la anatomía humana y animal para saber que todos los animales, incluidos nosotros, compartimos una estructura general con más o menos los mismos huesos y órganos pero con distintas longitudes, formas y colores, dando lugar a la gran variedad de seres vivos existentes.

Esqueletos de Brazo Humano, Ala de Murciélago y la Aleta de BallenaCoged los esqueletos de una persona, un murciélago y una ballena. Tenemos prácticamente el mismo esqueleto, los mismos huesos, columna, cráneo, húmero, tibia, falanges, todos ellos conectados exactamente de la misma forma. Solo que las falanges de los dedos de los murciélagos son mucho más alargadas y sujetan una membrana de piel, lo que les sirve como alas, las de las ballenas son más gruesas y se convierten en aletas y las de los humanos son más adecuadas para escribir en un teclado. Pero todos los vertebrados somos variaciones sobre un mismo modelo, un modelo que no es perfecto, sino que está lleno de variaciones, parches y correcciones.

Si hubiera habido un diseñador, en un momento dado hubiera dicho "esta jirafa tiene el nervio laríngeo demasiado largo y no va a poder vocalizar sonidos. Voy a hacer que el nervio laríngeo vaya del cerebro a la laringe por el camino más corto, sin que tenga que rodear la aorta."

Que hubiera hecho como el relojero, que primero inventó un reloj clavando un palo en la tierra y marcando las horas en la sombra del palo. Después, los relojes evolucionaron. El relojero probó varios diseños, hizo varios experimentos y seleccionó lo que mejor funcionaba. Exactamente igual que la evolución natural: Probarlo todo y descartar lo que no funcione. Así, el relojero mejoró el diseño y construyó relojes solares más precisos con el palo inclinado, pero cuando quiso hacer relojes aún mejores no adaptó lo existente con parches y correcciones sino que volvió a la mesa de diseño y partiendo de la nada inventó los relojes de arena y de agua. Y luego los mecánicos. Y cuando quiso diseñar un reloj electrónico no adaptó lo existente sino que volvió a partir de cero para construir algo mejor.

Así es como lo haría un Diseñador Inteligente.

Pero nosotros, los seres vivos que habitamos este planeta, no hemos salido de una mesa de diseño, no somos un ejemplo de diseño inteligente, sino un orden espontáneo que a lo largo de cientos de millones de años ha ido añadiendo variaciones, adaptaciones, parches y correcciones para corregir los defectos de fabricación.

Somos el producto de una evolución que nace de dos fuerzas diferentes: Variaciones aleatorias que hacen que los cambios se dirijan en todas las direcciones posibles y de una selección natural que elimina los diseños erróneos y los más ineficientes para la supervivencia de la especie.

La variación genética es ciega, caótica, no está dirigida por ningún ser inteligente y va en todas direcciones. La selección natural no es ciega, está dirigida por el entorno, un entorno ciego, no inteligente, pero que va a matar a cualquiera que no sea capaz de sobrevivir.

Así hemos evolucionado y hemos llegado a ser lo que somos, sin un diseño previo, pero cumpliendo el único requisito que nos exige la Naturaleza: Sobrevivir y Reproducirse (que es como decir: Creced y Multiplicaos).

La Segunda Vía

Volviendo a Tomás de Aquino, dejamos pendiente de analizar la segunda vía. Recordémosla.

Vemos que en este mundo sensible existe un orden de causas eficientes; pero no vemos ni es posible que algo sea causa eficiente de sí mismo, porque de lo contrario sería anterior a sí mismo, lo cual es imposible. Ahora bien, no es posible que en el orden de causas eficientes se proceda hasta el infinito… Luego es necesario suponer una causa eficiente primera, que todos llaman Dios.

He mencionado un par de veces que hay un fallo en esta argumentación. De hecho el mismo fallo se produce en las cinco vías.

  1. ... primer motor... todos entienden que es Dios.
  2. ... causa eficiente primera, que todos llaman Dios
  3. ... algo ha de ser necesario, y esto, en última instancia, es Dios.
  4. ... ha de haber un máximo ser ... ; y este es Dios.
  5. ... existe algún ser inteligente que dirige ... ; que es lo que llamamos Dios.

Vamos a obviar las vías 4ª y 5ª pues por otras razones las hemos rebatido. Quedan las tres primeras, pero la primera y la tercera son casos particulares de la segunda. Sin embargo las conclusiones siguen siendo válidas dentro de ciertas matizaciones.

Efectivamente tiene que haber un primer motor, ha de existir una causa eficiente primera y por fuerza debe existir un ser necesario.

Pero la siguiente conclusión: "Y esto es Dios", es una conclusión gratuita.

Tomemos las conclusiones ciertas a las que hemos llegado: Primer Motor, Causa Primera, Ser Necesario.

Tomás de Aquino demostró, y yo creo que de forma irrebatible, que existe algo que es Primer Motor, Causa Primera y Ser Necesario.

Pero no le vamos a llamar Dios. Llamémosle PEC.

Los Eslabones de la Cadena hacia PEC

De todo lo dicho hasta ahora deducimos que PEC es un Ser Necesario, existe sin haber sido creado, no puede "no existir". Pero esto no significa que sea el único ser necesario. Podrían existir más de un ser necesario, por ejemplo, el espacio y el tiempo. ¿Es PEC el espacio y/o el tiempo? ¿Es otra cosa?. ¿Son el tiempo y el espacio realmente seres necesarios?. ¿Existen otros seres necesarios, tal vez la energía?

Los argumentos mencionados hasta ahora no pueden responder a ninguna de estas preguntas.

PEC es la Causa Primera, es decir es causa de que existan todos los seres contingentes del universo, si no directamente sí a través de una cadena de causas y efectos.

Esto no implica que exista un momento inicial de la existencia del universo, intentar imaginar un primer instante del universo (no estoy hablando del instante del Big Bang, si es que realmente ocurrió, sino del universo eterno que siempre ha existido) podría ser tan ridículo como intentar encontrar el punto donde empieza una circunferencia o una línea recta infinita.

Volvamos a tomar la cadena de causas y efectos que acabamos de mencionar. Analicemos, de todas las cosas que vemos a nuestro alrededor, cuales pueden ser causas y efectos y ordenémoslas por ese criterio.

  • La energía puede manifestarse en forma de partículas.
  • Las partículas forman átomos.
  • Los átomos se combinan para formar moléculas.
  • Las moléculas adquieren complejidad hasta formar la vida.
  • La vida evoluciona hasta desarrollar la inteligencia.

Vemos que el conjunto de cosas existentes forma una cadena en la que cada elemento es el efecto de un eslabón anterior y a su vez puede ser la causa del eslabón siguiente.

Y el primer eslabón de la cadena parece ser la energía. Ahora bien, ¿es realmente la energía el primer eslabón de la cadena, o es solo un eslabón más y realmente existe un eslabón anterior en la cadena?. No lo sabemos. El primer eslabón de la cadena puede ser la energía o quizás algo anterior a la energía, tal vez el espacio, o cualquier cosa que no somos capaces de imaginar. Pero sea como sea el Primer Eslabón de la Cadena, PEC, es un Ser Necesario, Causa Primera y Primer Motor del Universo.


 

Por dos caminos distintos hemos llegado al mismo sitio, PEC, claro que en el primer caso hemos hecho trampa, la misma trampa que hacía Santo Tomás cada vez que decía "Y a eso le llamamos Dios". Nosotros le hemos dado el nombre de PEC, para indicar que el Ser Necesario y Primera Causa del que hemos estado hablando también es el Primer Eslabón de la Cadena.

¿Es esto una demostración de que Dios existe?. No, desde luego. Lo único que aquí se ha demostrado es que efectivamente existe PEC, el Primer Eslabón de la Cadena, un Ser Necesario que existe sin haber sido creado, que existe eternamente, que existe porque no puede "no existir", y al mismo tiempo es la Primera Causa, causa de la existencia de todos los seres contingentes del universo.

Ahora tenemos que averiguar qué características tiene PEC.

Y ¿cómo es PEC?

¿Es un señor con barba y ojos brillantes al que cuando se enfada le salen rayos y diluvios por la cabeza?

¿O es una fuerza natural como la gravedad que actúa en todo el Universo sin que haya una inteligencia que diga "¡Hágase la Gravedad!"?

Para comprobar si PEC es un Ser Inteligente, Sobrenatural y Todopoderoso que actúa por su propia voluntad o una Fuerza Natural no inteligente que funciona en todo el Universo sólo podemos apoyarnos en la lógica, pero los argumentos conocidos no nos permiten usar una lógica matemática que nos permita probar nada. Lo único que podemos deducir es lo que parece evidente y el razonamiento de los eslabones de la cadena contiene una implicación que podría ayudarnos a resolver esta cuestión.

Observemos de nuevo la cadena y veamos un detalle que quizás haya pasado inadvertido. Cada eslabón de los indicados es la causa de los siguientes, cada eslabón es efecto de uno anterior.

Pero también cada eslabón CONTIENE a todos sus eslabones anteriores y FORMA PARTE de los eslabones posteriores. Las moléculas, que están en el centro de la cadena, contienen átomos y energía, y forman parte de la vida y la inteligencia.

Pero notemos también la inversa: Ningún eslabón contiene a los eslabones siguientes ni forma parte de los anteriores. Las moléculas NO tienen vida ni inteligencia, pero forman parte de ellas. Las moléculas contienen átomos y energía, pero no al contrario.

Esto nos lleva a una conclusión evidente: PEC, el Primer Eslabón de la Cadena, sea la energía o algo anterior a ella, no contiene partículas, ni átomos, no está formado por moléculas, no está vivo, no es inteligente ni por consiguiente puede tener voluntad.

Y a eso no se le puede llamar Dios.

Un Universo Maravilloso y Misterioso

Una penúltima consideración. El Universo es algo gigantesco y maravilloso que aún no entendemos del todo: Es un Misterio.

Podemos actuar de dos formas. Pensar que ese misterio tiene una explicación lógica y natural que, si no ahora, tarde o temprano entenderemos por medio del estudio y la investigación, o intentar explicar ese misterio con un misterio aún mayor que no puede ser comprendido ni investigado.

Los ateos hacen (hacemos) eso. Investigamos, buscamos comprender, nos maravillamos con lo poquito que en cada paso vamos aprendiendo y sabemos que por delante tenemos un terreno inmenso, tal vez infinito, por explorar.

Los creyentes lo saben todo. Tienen una explicación. Es una explicación sobrenatural y apartada de toda lógica, pero es lo que ellos creen que es la Verdad. No necesitan seguir investigando sobre los Misterios del Universo porque todo lo que ignoran lo han achacado a un Misterio aún mayor sobre el que no se puede investigar.

¿Qué dice la Navaja de Ockam? Que la explicación más sencilla es la que tiene más probabilidades de ser cierta.

¿Qué es más sencillo?

¿Que el Universo contiene un Misterio?

¿O que el Universo tiene una explicación y esa explicación es un Misterio aún mayor que el Universo?

El Sentido de la Vida

Hemos recorrido un largo camino para llegar a esta conclusión: El universo tiene un origen que aún desconocemos pero todas las pruebas parecen indicar que ese origen es algo natural, una característica determinada que es consustancial al universo, que no puede no existir y que a su vez es la primera causa del universo, que directa o indirectamente ha causado la existencia de todas las cosas contigentes del universo.

Este origen quizás sea la energía o tal vez sea la misma estructura del espacio. Tal vez sea algo que aún no hemos visto ni imaginado, pero en todo caso es algo natural, tal como la luz, la fuerza de gravedad, las reacciones nucleares, las leyes de la termodinámica.

No es un ser inteligente, no tiene deseos, no ha creado el universo mediante un ejercicio de su voluntad, no ha juzgado la creación para decir que era buena, no ha elegido ningún pueblo dándole más importancia que a los demás, no ha castigado con la destrucción a las ciudades de Sodoma y Gomorra, ni ha causado la muerte de millones de personas que han muerto por culpa de las persecuciones religiosas, la inquisición, el fanatismo, las cruzadas, las guerras santas. Tampoco ha creado un infierno con el que amenazar a sus criaturas ni aterroriza a los niños con terribles castigos por su curiosidad infantil.

Así pues podemos alzar la vista hacia el universo y saber que nuestros límites no han sido establecidos por los caprichos de un ser superior sino sólo por las leyes naturales.

Ahora sólo tenemos que descubrir esas leyes y aprender a usarlas en nuestro beneficio, sabiendo que a veces podremos equivocarnos pero siempre podremos corregir nuestro camino y seguir aprendiendo.

Este es el sentido de nuestra existencia.

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

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