Ciencia y Futuro

Bienvenidos a MasLibertad

Torrejón de Ardoz

Areas de Ciencias

Ciencia y Futuro

Los Orígenes de Todo

Vida y Evolución

El Cambio Climático de la Tierra

Física y Relatividad

La Fuerza de la Gravedad

El experimento Michelson-Morley

Movimientos Orbitales

La Tierra Solitaria

La Tierra y la Luna

Las Pequeñas Variaciones

Órbitas Excéntricas

El Efecto Giroscópico

Nutación y Balanceo

Sale el Sol

La Precesión de los Equinocios

El Sistema Solar

Movimientos Galácticos

Regreso al Sistema Solar

Tabla Resumen

La Ley de Titius-Bode

La Resonancia Orbital

La Asistencia Gravitatoria

Los Brazos Espirales de las Galaxias

Terremotos de Impacto

Espaguetización en los Agujeros Negros

Las Lentes Gravitacionales

La Energía

La Energía Nuclear y el Accidente de Chernobil

Ciudades en el Espacio

Teoría de La Gran Onda y el Omniverso

Lansi: Idioma Universal

Vida Natural

Utilidades y Herramientas

Documentales y Libros

Áreas de Religión

Economía y Política

La Última Página

Datos de Usuario

AnónimoEntrar
IP35.175.248.25

Datos de Pagina

Causa del Movimiento Orbital de la Precesión de los Equinocios

Creada09-11-2007
Modificada22-06-2015
Total Visitas285
Mayo1

La Precesión de los Equinocios

De todos los movimientos explicados hasta ahora, habrá muchas personas que sólo conocieran anteriormente los que explicaron en la escuela, la Rotación y la Traslación.

Otras personas con más estudios o conocimientos conocerán también el fenómeno de la Precesión de los Equinocios, fenómeno por el cual el ecuador de la Tierra se balancea alrededor de la eclíptica manteniendo una inclinación de unos 23º y tardando unos 26.000 años en completar la precesión.

Pues bien, a pesar de todos los movimientos explicados hasta ahora, lamento decir que el de la Precesión de los Equinocios no es ninguno de ellos.

Quizás hayais llegado a pensar que sí cuando estábamos explicando cómo la órbita de la Luna tiende a provocar que el ecuador terrestre preceda por el efecto giróscopo intentando que la rotación terrestre se balancee alrededor del plano orbital de la Luna. En tal caso el ecuador terrestre tendría una inclinación constante con respecto al plano orbital de la Luna, y viceversa, con una pequeña variación periódica debido a la nutación y el balanceo provocadas por el efecto giroscópico de ambas.

Pero ya visteis que en realidad eso no ocurre así. La inclinación entre el ecuador terrestre y la órbita lunar oscila periódicamente entre los CERO grados y los veintiocho, lo cual nos hace comprender que ni es la Luna la que provoca el balanceo del ecuador terrestre, ni la rotación terrestre es la responsable de la precesión lunar. Debe existir una fuerza distinta que provoque ambos fenómenos.

Cuando introdujimos el Sol vimos que, del mismo modo que la Luna debería provocar un efecto de precesión sobre la Tierra, también el Sol debe hacerlo, pero al estar tan lejos su influencia sobre la rotación terrestre es muy escasa. El Sol, debido a su lejanía, no tiene fuerza suficiente para contrarrestar otros movimientos más evidentes y cercanos.

Entonces... ¿qué es lo que provoca el efecto de la Precesión de los Equinocios?

Bueno, pues es la Luna.

¡Eh, un momento!. ¿No acabamos de decir que no?

No exactamente.

Lo que hemos dicho es que si la Luna y la Tierra estuvieran solas en el universo ambas se afectarían mutuamente con la misma intensidad y el ecuador de la Tierra y la órbita lunar precederían el uno en torno al otro manteniendo una inclinación casi constante entre sí.

La Rotación de la Tierra y la inclinación de su Plano ecuatorial haría preceder la órbita lunar, y la órbita lunar haría preceder la rotación terrestre, ambas fuerzas con la misma intensidad, conservando ambos planos sus ángulos respectivos y teniendo ambos movimientos la misma duración. Su movimiento en el espacio semejaría el de dos bailarines perfectamente acompasados.

En esta ecuación, el Sol no puede influir de ninguna forma significativa sobre la rotación terrestre o la rotación lunar.

¡Pero sí, y mucho, sobre la órbita lunar!

La Tierra intenta que la órbita de la Luna preceda alrededor de su ecuador, y para ello cuenta con su masa y con una distancia relativamente corta hasta una órbita ciertamente excéntrica.

Pero la masa del Sol es muchísimo mayor, y aunque se encuentra muchísimo más lejos, el Sol cuenta con una ventaja enorme, tan enorme como los 750.000 Km de diferencia que hay entre la distancia más cercana y la más lejana de la Luna en torno al Sol.

El resultado es que mientras la Tierra baila con la Luna, el Sol hace que ésta siga un ritmo diferente, al que hace más caso que a su pareja más cercana de baile.

El Sol hace que la órbita de la Luna preceda alrededor de la eclíptica. La Tierra intenta hacerla preceder también alrededor de su plano ecuatorial, pero no tiene suficiente fuerza más que para provocar pequeñas y diversas desviaciones de escasa importancia sobre el baile que el Sol le impone.

Y es la órbita de la Luna, estabilizada y controlada por el Sol, la que hace que el ecuador terrestre se balancee y estabilice alrededor de la eclíptica, en vez de alrededor de la órbita lunar, como haría de no ser por el Sol.

Lo cual me recuerda el título de una novela de Heinlein: La Luna es una cruel amante.

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

Aviso Legal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Si lo desea, puede Ampliar Información

Aceptar Cookies

Bienvenidos a MasLibertad | ¿Quién soy yo? | Cartas al Autor | Aviso Legal sobre Cookies