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Cómo se produjeron las Plagas Bíblicas que condujeron al Éxodo del Pueblo Judío.

Creada30-12-2014
Modificada22-05-2017
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Reseña del Documental El Éxodo de la serie Misterios de la Biblia 2008

El Éxodo

Después de varios siglos de esclavitud, los hebreos eran tan numerosos que los egipcios ordenaron la muerte de todos los hijos varones de los esclavos. Una hebrea que tuvo un hijo lo metió en una cesta de mimbre y lo depositó en el río Nilo esperando que tuviese mejor fortuna.

La hija del faraón fue a bañarse al río y lo encontró, se apiadó del bebé e hizo que lo cuidaran. La hermana de Moisés, que había sido testigo del hallazgo ofreció que fuera amamantado por una nodriza hebrea, tarea de la que se ocupó su propia madre.

Criado a medias por su familia hebrea y por la hija del faraón, Moisés creció hasta ser adulto y un día, al ver el cruel trato que recibían los hebreos, mató a un egipcio y huyó al país de Madián, donde se hizo pastor.

Años después Dios se le apareció en una zarza ardiendo y le conminó a que volviera a Egipto para rescatar a su pueblo.

Moisés pidió al faraón que diera libertad a su pueblo y lo dejara volver a la tierra de sus antepasados.

Al negarse el faraón, Dios envió diez plagas sucesivas ante las cuales el faraón, por fin, accedió a dejarlos ir. Pero cuando los judíos llegaron a las orillas del Mar Rojo, el faraón se arrepintió de dejarlos ir y mandó a sus ejércitos para volver a capturarlos.

Dios abrió las aguas del Mar Rojo para permitir que los judíos pasaran pero cuando el ejército del Faraón intentó cruzar tras ellos las aguas se cerraron ahogando a todo el ejército.

Al llegar al monte Sinaí, Moisés subió a la montaña y allí Dios le entregó las Tablas de la Ley, los Diez Mandamientos con los que los judíos fundaron su religión.

Pruebas Históricas del Éxodo

En el Museo de El Cairo se encuentra la Estela de Mernepta, que reinó entre 1.224 y 1.211 aC. Esta estela narra las numerosas conquistas y victorias del faraón y en la penúltima línea dice: Israel está devastado. Esta es la primera mención histórica de Israel.

La Biblia afirma que los hebreos en Egipto construyeron las ciudades de Pitón y Ramsés. Según los datos arqueológicos esta ciudad se construyó en el 1.280 aC, así que es posible suponer que el éxodo debió producirse entre esas dos fechas.

La palabra Moisés, según la Biblia, en hebreo significa 'Sacado de las aguas', pero en Egipcio significa 'Hijo de'. Ramsés es RA-Moisés, hijo de RA. Tutmosis viene de Tut-Moisés, hijo de Tut. Es posible que Moisés tuviera un nombre compuesto pero al ser exiliado renunciara a la primera parte de su nombre y pasara a la historia como Moisés.

El episodio de la Zarza ardiente podría tener una explicación científica. En las tierras árabes existen numerosas acacias y también se producen de vez en cuando grietas volcánicas por las que se expelen gases a alta temperatura. Si se forma una grieta volcánica bajo una acacia, los gases calientes pueden carbonizar las ramas de las acacias pero sin producir llamas visibles. La acacia ardería pero sus ramas permanecerían sin consumirse.

Ni en Egipto ni en la península del Sinaí existe este tipo de actividad volcánica, pero sí en la cordillera que se extiende por la zona sudoeste de la península arábiga. Puede que esta sea la localización del País de Madian, mencionado en la Biblia.

Las Diez Plagas de Egipto

Sangre, Ranas, Mosquitos, Moscas, Peste, Llagas, Granizo, Langostas, Oscuridad y Muerte.

Las aguas del Nilo se tiñeron de rojo. Las Mareas Rojas son un fenómeno corriente en algunos ríos, cuando las algas verdes encuentran gran cantidad de nutrientes y hay altas temperaturas que les permiten florecer en gran cantidad, excretando gran cantidad de toxinas que tiñen las aguas de rojo, eliminan el oxígeno del agua y provocan grandes masacres de peces. Al volverse tóxicas las aguas, los animales que puedan salir del río, como las ranas, lo hacen en grandes cantidades.

Al no encontrar alimento en tierra, millones de ranas murieron y sobre sus cuerpos putrefactos anidaron y se criaron cientos de millones de mosquitos y moscas.

De las varias especies de moscas que existen, las que más prosperan en un ambiente putrefacto son los tábanos. Estos muerden a las personas y animales con unas mandíbulas muy cortantes que dejan heridas abiertas y permiten la entrada de infecciones y enfermedades que se manifiestan con numerosas llagas en la piel.

La plaga de granizo es un fenómeno natural que no es frecuente en Egipto pero que sí ocurre de tarde en tarde. Y esto puede hacer que las langostas, siempre presentes en todas partes, tengan una eclosión muy numerosa que puede convertirse en plaga que ataque los campos de cultivo de cereales.

La novena plaga fueron tres días de oscuridad. Colin Humphreys, autor de Los Milagros del Éxodo, piensa que pudo tratarse de un Simún, una tempestad de polvo que se produce con cierta frecuencia en los desiertos de arena y que se prolongó más de lo habitual al estar la tierra desprotegida por la anterior plaga de langostas que habían devorado los cultivos.

La décima plaga, la muerte de todos los primogénitos, es la más difícil de explicar científicamente, pero el epidemiólogo John S. Marr cree haber encontrado una explicación.

Los ríos habían quedado sin peces por las algas rojas y los campos sin trigo por las langostas. Gran parte del ganado había muerto o estaba enfermo por las enfermedades transmitidas por los tábanos. Todos los alimentos frescos habían desaparecido y los egipcios se vieron obligados a recurrir a los cereales almacenados en tinajas de cosechas más antiguas.

La humedad del granizo y el calor provocaron la proliferación de los hongos de levadura en las tinajas de grano y los tres días de oscuridad acentuaron el proceso.

Los hongos proliferaron en las capas superiores de las tinajas de grano produciendo un veneno llamado micotoxina.

La ración de una comida era suficiente para hacer que las personas que lo ingirieran enfermaran, pero entre los egipcios, como en muchos pueblos antiguos, la mortalidad infantil era bastante alta y tenían la costumbre de que a los primogénitos varones le daban una ración doble de alimento que a sus hermanos. Esto hizo que fueran precisamente los primogénitos varones los que sufrieron en mayor grado esta mortalidad.

Incluso entre los animales de granja, cuando se les daba alimento, el más grande y fuerte era el dominante, el primero en comer y en más cantidad y eso hizo que muchos de los animales domésticos más fuertes fueran los primeros en morir.

La Travesía del Mar Rojo

El oceanógrafo Doron Nof ha intentado encontrar una explicación científica a la descripción de cómo las aguas se abrieron en el Mar Rojo para dar paso a los hebreos.

Piensa que si un viento fuerte y constante se mantiene durante horas, puede llegar a empujar las aguas y, si en el fondo submarino hay una cresta de tierra, ésta podría sobresalir del agua, permitiendo que los hebreos pasaran.

El lugar más adecuado para que se produzca este fenómeno es en el golfo de Akaba, a unos 200 metros del extremo del golfo.

Ha hecho experimentos con maquetas y en escenarios a escala y ha calculado que un viento continuo de 160 Km/h podría hacer que las aguas se retirasen hasta más allá de una cresta submarina por la que los hebreos podrían cruzar a pie, pero cuando el viento se detuvo las aguas volvieron a cubrir la cresta ahogando al ejército del Faraón.

Permitidme que me carcajee: ¡JA!

A veces, algunos científicos creyentes llegan a crédulos y para justificar sus creencias son capaces de hacer el más bochornoso de los ridículos.

Imaginar que miles de hebreos en las orillas del golfo de Akaba, ¡a 180 metros del extremo del golfo!, en lugar de bordearlo por la costa van a atajar por una cresta submarina bajo un viento huracanado de 160 Km/h es tan ridículo que me sorprende que alguien se atreva a meter esa historia en un documental que se pretende serio.

La Montaña de Dios

Después de cruzar el Mar Rojo, los judíos se dirigieron al Monte Sinaí. Y una columna de humo les guiaba protegiéndoles del sol durante el día, pero por la noche una columna de fuego iluminaba su camino.

En el siglo IV se le dió el nombre de Sinaí a un monte situado en la península del mismo nombre, pero si los hebreos habían cruzado el Mar Rojo por el golfo de Akaba, este monte hubiera quedado a sus espaldas.

Además, la descripción es similar a la de un volcán, de la que se vería la columna de humo por el día y el resplandor de una columna de fuego por la noche, y no hay volcanes en la península del Sinaí, pero sí en la tierra de Madián, donde Moisés había pasado varios años como pastor.

El primer capítulo del Deuteronomio indica que la montaña estaba a once días de camino desde Kadesh Barnea, ciudad de la que se conoce el emplazamiento. Suponiendo que los israelitas recorrieran unos 60 Km diarios, eso sería unos 660 Km, y a esa distancia, en las montañas de la cordillera arábiga, se encuentra el monte Beder, un volcán activo.

En mi opinión

Sencillamente, decepcionante.

Se asume que la historia del Éxodo es una historia real y que los supuestos milagros fueron fenómenos naturales, pero varias de las explicaciones están tan traídas por los pelos que a mí me parece que el único milagro es que haya alguien que se las crea.

Existen grandes dudas de que el éxodo ocurriera tal como se narra en la Biblia. La historia no se escribió hasta al menos 500 años después de los hechos narrados y es muy probable que durante ese tiempo la narración oral haya acumulado diversos añadidos y exageraciones.

Permitidme que recuente la historia, tal como yo veo más probable que ocurriese realmente.

Cuando los hicsos conquistaron Egipto, varios grupos de hebreos viajaron con ellos y se establecieron allí. Al reconquistar los egipcios su tierra, 80 años más tarde, algunos hebreos volvieron a Palestina, otros iniciaron una vida de nómadas pastores en Madián y Arabia y otros se quedaron en Egipto. Todo esto ocurrió varios siglos antes de la época de Ramsés y Mernepta. Y salvo algunos que hubiesen cometido algún delito, los hebreos eran libres, no esclavos.

A lo largo de varios siglos diversos grupos de hebreos abandonaron Egipto en grupos pequeños, algunos simplemente emigrando y otros huyendo después de robar joyas de los egipcios. Después narraron (Éxodo 12, 36) que los egipcios se las regalaron para que se fueran, pero ¿hay alguien que se lo crea?

Nunca hubo ningún gran éxodo, sino varios éxodos de grupos más o menos reducidos desde diversas ciudades egipcias.

Es bastante posible que uno de aquellos éxodos estuviera dirigido por un líder carismático llamado Moisés, y después de llegar a Palestina su historia se narró durante generaciones, convirtiéndole en un heroe casi mítico y atribuyéndole hazañas o sucesos que les habían ocurrido a otros grupos.

Al cabo de cinco siglos de narración oral, la historia se escribió por primera vez y aún varios siglos más tarde, en tiempos de Josías y Esdras, fue redactada en su forma definitiva compendiando numerosas anécdotas y dando un papel muy importante a la intervención divina.

Hay muchísimos detalles que son históricamente inexactos: Los egipcios no hacían esclavos más que a los delincuentes o a los capturados en guerras, y su esclavitud no era permanente sino que podían ser liberados al cabo de varios años.

Las obras faraónicas no se realizaban con multitudes de esclavos, sino con obreros voluntarios y bien pagados, aunque también había esclavos en las canteras y las obras, pero eran una minoría.

La historia de que los hebreos eran centenares de miles es totalmente incierta. ¿Y sólo dos comadronas en un pueblo tan numeroso? ¡Amos, anda!

Quizás hubiera unos cientos de hebreos en algunas ciudades, pero en total no creo que hubiese más de unos 20.000 repartidos entre todas las ciudades egipcias, y desde luego no se pusieron de acuerdo para huir todos a la vez. Lo que digo, hubo muchos éxodos de grupos más o menos numerosos desde diversas ciudades, pero muy pocos llegarían a contar con más de mil personas.

La historia de que la hija del faraón fue a bañarse al río es evidente que fue escrita por una persona que no conocía el Nilo y sus cocodrilos y que se imaginaba que todos los ríos eran tan inofensivos como el Jordán.

La insistencia del relato en numerosos pasajes como "Yo endureceré el corazón del Faraón para que os persiga" (Exodo 14, 4) y otros muchos parecidos hace ver que el narrador se regodea en el sadismo. De ninguna otra forma se entiende que Dios se empeñe tanto en conseguir que el faraón se niegue una y otra vez a dejar partir a los israelitas.

Sobre las plagas de Egipto, desde hace años sostengo la idea de que algunas de ellas se produjeron a consecuencia de la erupción del volcán Santorini, en la isla de Thera (Ver La Atlántida: El Fin de un Mundo), pero no todas. Como ya he dicho antes, en Egipto se produjeron numerosas plagas ocasionales en diversas épocas y luego el narrador las puso todas juntas en el mismo relato.

Las aguas convertidas en sangre pudieron deberse a las algas rojizas o a la caída de cenizas volcánicas con gran cantidad de hierro de la erupción del Santorini. Esta erupción produjo unas tinieblas de cenizas volcánicas que duraron varios días. Esta me parece una explicación más probable para la plaga de las tinieblas ya que un Simún no es tan tenebroso y los egipcios están bastante acostumbrados a ellos.

El granizo y las langostas pudieron ocurrir en otra época y el narrador unirlas al relato.

En cuanto al cruce del Mar Rojo hay una teoría que creo más que probable, y es que se refería al Mar de Juncos, una zona pantanosa junto al lago Sibornis, cerca de la costa mediterránea en el camino de Egipto a Palestina. Lo de identificar el Mar de Juncos con el Mar Rojo fue un error de traducción cometido muchos siglos más tarde. Esa teoría también encaja con que la erupción del Santorini produjo un gran tsunami que asoló las costas de Egipto y Palestina, inundando el lago Sibornis y, quizás, destruyendo una escuadra militar de las tropas del faraón, suceso que después los narradores añadieron al cada vez más fantástico relato.

En resumen, el documental me parece interesante en varios aspectos pero se pasa de fantasioso al intentar ajustar todos los hechos a un mismo relato sin tener en cuenta que ese relato es mucho menos fiable de lo que muchos desearían.

Ver Ficha de El Éxodo de la serie Misterios de la Biblia 2008

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