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El Sudario de Oviedo, el pañuelo donde se empapó la sangre de Jesús al bajarlo de la cruz.

Creada02-06-2014
Modificada23-05-2017
Total Visitas607
Noviembre11

Reseña del Documental La Sangre de Cristo de la serie Misterios de La Antigüedad 2

Productor

National Geographic

Colaboradores

Mark Guscin

La Sangre de Cristo

Sudario de Oviedo con la Sangre de JesúsEn la Catedral de Oviedo, en España, se encuentra un trozo de tela que, según la tradición, sirvió para limpiar el sudor y la sangre del rostro de Jesús tras su descenso de la cruz.

Mark Guscin ha investigado el sudario y ha comprobado que los restos de sangre que hay en él son del grupo AB, común en Oriente Medio en el tiempo de Jesús. Las pruebas de Carbono 14 han datado el sudario en el siglo VIII dC. Guscin opina que podría ser mucho más antiguo, pero que al haber sido impregnado durante siglos por el humo de las velas y vapores de las lámparas de aceite las pruebas han tomado residuos orgánicos de la manufactura de la tela y de los residuos que la han impregnado durante siglos, de ahí que la datación no es fiable más que para dar una fecha máxima, pero mientras no se puedan separar los componentes originales y los residuos posteriores no será posible dar la fecha precisa de la tela.

En Reims, Francia, se encuentra un escrito del siglo VI dC que alude a un sudario de Jesús. Se trata de El Peregrino de Piazenza, que visitó Tierra Santa en el 570 dC. Este escrito describe con precisión el recorrido del peregrino que encontró el sudario en el camino de la iglesia de San Juan, donde Jesús fue bautizado, hacia Jericó. Junto a la orilla del Jordán, en una escarpadura, encontró un monasterio excavado en la roca donde se encontraba el Sudario.

Actualmente, el lugar donde supuestamente se produjo el Bautismo de Jesús se encuentra en una zona militarizada por su cercanía con la frontera jordana. El paso está restringido pues hay numerosos campos de minas. En toda la zona hay numerosos edificios abandonados, restos de construcciones de los primeros cristianos que visitaban la Tierra Santa.

Cerca se encuentra la Iglesia de San Gerásimo y a poca distancia hay una colina con una escarpadura sobre el valle del Jordán en la que hay numerosas cuevas excavadas en la roca.

Según la tradición, en el monasterio donde se conservaba el Sudario vivían siete custodios que eran alimentados por los vecinos del lugar, y cuando moría alguno de ellos los vecinos nombraban a un niño para sustituirlo como custodio perpétuo. Aunque el lugar parece corresponderse con el monasterio descrito por el peregrino de Piazenza, no hay pruebas de que sea el mismo.

El tejido del Sudario de Oviedo está hecho con materiales y técnicas propias de la época de Jesús y hasta varios siglos posteriores, en todo caso anteriores a la época medieval, pero no es la técnica que se usaba en Israel, sino en Europa. Esto no es una prueba de falsificación, pues por otras mortajas del siglo I dC encontradas se sabe que a menudo los judíos adquirían telas griegas y romanas, de mejor calidad, para usos funerarios.

Por las diversas manchas del Sudario un análisis forense ha permitido seguir el proceso que siguió el Sudario.

Sabemos que envolvió el rostro de un fallecido de cabello largo y barba.

Primero se cubrió el rostro del fallecido, estando éste aún en posición vertical, con la tela plegada durante aproximadamente una hora.

Después se envolvió la cabeza completa y se anudó por encima de la coronilla.

El cuerpo fue trasladado, esta vez en posición horizontal, y una gran cantidad de sangre surgió por la nariz.

Entonces se presionó la tela para empapar la sangre y que no escurriera fuera del sudario.

Las manchas producidas en la parte de la tela que quedó tras la cabeza indican que allí habían varias heridas en el cráneo, compatibles con una corona de espinas.

De los restos de sangre del Sudario ha sido posible extraer el ADN, y con él se puede secuenciar su genoma completo.

En mi Opinión

Tal como la mayoría de los documentales de esta serie, el misterio sigue sin resolver, pero si es cierto que en un laboratorio de Madrid se encuentra el genoma de la persona envuelta por el sudario, tendría que ser posible saber por sus genes si corresponden a un judío o palestino de la época de Jesús o si corresponden a un europeo o griego de varios siglos después.

Por otro lado, la descripción del proceso por el que se envolvió la cabeza de Jesús resulta mucho más coherente con el proceso del descendimiento de la cruz.

Siempre he pensado que los verdugos romanos que hacían las crucifixiones eran profesionales que intentaban facilitar su trabajo todo lo posible, así que si tenían que crucificar a mucha gente, como era el caso en aquella época, establecerían una rutina de trabajo más o menos estándar.

El reo llevaba un madero, el brazo horizontal de la cruz. Se clavaba al reo en el suelo y se izaba hasta colocarlo en el madero vertical de la cruz.

En mi opinión la forma más eficiente de hacerlo es mediante cuerdas y poleas que se harían pasar por el extremo superior del palo vertical para elevar el palo horizontal, con el reo colgando, hasta un enganche situado cerca del extremo vertical. Allí se colocarían unos hierros en forma de U para sujetar ambos maderos y los pies del reo se clavarían entonces en el madero horizontal, uno a cada lado, y con una tabla para poder recuperar los clavos de hierro al descolgarlo.

En el descendimiento, los verdugos quitarían los clavos de los pies, quitarían los enganches de los dos maderos y descolgarían al reo hasta que este quedara sentado en el suelo, pero con los brazos aún clavados. En ese momento los parientes del reo le pusieron el sudario sobre el rostro, los verdugos le quitaron los clavos de las muñecas, y el cuerpo quedó ya liberado de la cruz.

Entonces los parientes del reo le envolvieron mejor la cabeza y trasladaron el cuerpo al sepulcro.

La verdad es que visto así parece encajar bastante bien con el análisis del conjunto de manchas de sangre del sudario, y parece muy probable que el sudario sea el sudario real de un crucificado según la técnica romana. Es muy dudoso que para hacer una falsificación, los falsificadores hubieran reproducido un proceso tan complejo.

Ver Ficha de La Sangre de Cristo de la serie Misterios de La Antigüedad 2

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