Economía y Política, Mercado y Estado

Bienvenidos a MasLibertad

Torrejón de Ardoz

Areas de Ciencias

Documentales y Libros

Áreas de Religión

Economía y Política

Propuestas y Reformas

Mis Principios

Límites de la Libertad

Necesidades Humanas

Primeras Necesidades

Principios de Economía

Principios del Mercado

Egoísmo y Altruismo

La Libre Competencia

Origen del Dinero

Las Primeras Ciudades

Primeras Empresas

El Mercado Laboral

Evolución del Mercado

Recapitulación

El Sector Comercial

El Sector Judicial

Origen de la Riqueza

Economía de Escala

Población Mundial

La Organización

La Propiedad de la Riqueza

El Reparto de la Riqueza

Valor y Precio

El Sector Financiero

Principios sin Fin

El Orden Espontáneo

Mercado Incontrolable

Fallos del Mercado

Las Bases de la Libertad

Errores y Mentiras

Bibliografía

La Última Página

Datos de Usuario

AnónimoEntrar
IP18.206.16.123

Datos de Pagina

Porqué es más rentable hacer productos en grandes cantidades que en pequeñas.

Creada01-04-2003
Modificada02-08-2014
Total Visitas106
Septiembre1

La Economía de Escala

Cualquier trabajo que se realice requiere tres etapas necesarias: La Preparación, la Producción y la Limpieza.

Si queremos hacer un par de mocasines tenemos que dedicar un tiempo a preparar la mesa de trabajo, acercar las herramientas, traer las pieles, etc. A continuación llevamos a cabo la fase de producción, en la que fabricamos un par de mocasines. Por último, finalizada la fase de producción, debemos volver a guardar las herramientas y las pieles sobrantes hasta la próxima vez que las necesitemos.

Si en cada fase se necesita media hora, unos mocasines nos habrán costado una hora y media de trabajo, 90 minutos.

Pero si en vez de hacer unos mocasines hacemos diez, tardaremos la media hora de preparación, cinco horas de producción en serie y media hora de limpieza. Total: seis horas. Cada par de mocasines nos habrán costado 0'6 horas, 36 minutos.

La diferencia entre hacer un par de mocasines y hacer diez pares en serie es la que hay entre 90 minutos y 36.

Es evidente que hacer más productos en la misma sentada (la fabricación en serie) es más eficiente que hacerlos de uno en uno, y cuando una persona tiene que fabricar sus herramientas y bienes no le interesa fabricar una unidad de lo que sea cada vez que lo necesite, sino que es preferible que cuando se ponga a fabricar cualquier bien, haga varios seguidos, de esa forma ahorrará tiempo en el futuro. Está invirtiendo tiempo para ganar más tiempo y para conseguir más bienes con el mismo trabajo.

Eso es la economía de escala, y es el sistema por el cual una persona puede aumentar su productividad, producir más en la misma cantidad de tiempo y con la misma cantidad de trabajo.

Dijimos antes que la riqueza de una persona depende de la riqueza natural de la tierra que habita.

Pero sólo en parte.

Por muy rica o pobre que sea una tierra, siempre que tenga un mínimo de productividad, el Hombre tiene la capacidad de sacarle más rendimiento usando su inteligencia y su capacidad de organización usando la economía de escala.

Y al llegar a las primeras ciudades, la especialización y la economía de escala permitió aumentar enormemente la cantidad de riqueza que la sociedad era capaz de producir.

La Productividad de las Primeras Ciudades

En una ciudad de cien personas, diez dedicadas a la caza pueden producir alimentos para todos. Otras diez personas pueden producir las ropas para todos. Otras treinta cultivan los campos y veinte hacen todos los demás bienes que necesiten. Y aún quedan otras treinta personas que también producen, inventan, organizan, se las ingenian para producir más bienes que puedan ser útiles a los demás. 

La forma en que se organicen no será así, necesariamente. Quizás las personas que sobran se repartan entre las profesiones existentes dejando más tiempo libre para todos, o solo para unos pocos, pero sea cual sea la forma en que se organizaran, el resultado fue el mismo: En poco tiempo, una ciudad de cien personas que se relacionan por medio del mercado llega a ser mucho más rica que cien personas aisladas. Tienen más bienes, más recursos, más seguridad, más comodidades y más tiempo libre.

Una vez que se crean empresas la productividad crece aún más. Cien personas trabajando en un mismo proyecto, en una misma producción, repartiendo su trabajo entre todos de la forma más eficiente posible, producen tantas unidades del producto que sea como para satisfacer las necesidades de una población cien veces mayor. El esfuerzo dirigido y organizado de forma acertada permite que una población de diez mil personas pueda producir una cantidad de bienes muy superior a la que produjeran cien ciudades de cien habitantes, a pesar de que en ambos casos se usa el trabajo, la fuerza y el ingenio de la misma cantidad de personas.

Mientras más y mejor organizado estuviera el sistema de producción, cuanto más especializados y mejor asignados estuvieran los trabajos, cuanto más y mejor sea la colaboración voluntaria entre las personas, más bienes se producirán y mayor será la riqueza total de la sociedad.

Una población de un millón de personas repartidas en un territorio sin relaciones entre ellos no sería una sociedad, sino un conjunto de individuos viviendo en la más mísera indigencia y siempre al borde de la supervivencia.

No obstante, si ese millón de personas se reparte en diez mil tribus de cien personas, cada una de esas tribus será mucho más eficiente que sus cien miembros por separado.

En primer lugar, las tareas se repartirán entre las personas que mejor las realicen, los mejores alfareros harán todos los cacharros que necesite la tribu. Los mejores tallistas harán las hachas para todos. Habrá un grupo de veinte o treinta cazadores que abastecerán de alimento a todos los demás. Si un miembro de la tribu encuentra un yacimiento de arcilla o de sílex, se traerá toda la carga que pueda y volverá con otros miembros de la tribu a coger el resto y que no se desperdicie el hallazgo.

Bien organizados, aún les sobrará tiempo para fabricar cacharros mejores, inventar nuevas armas y herramientas, nuevos métodos que les permitan producir más bienes que les hagan la vida más cómoda y fácil. Y lo que invente cada uno también beneficiará a los demás.

Un millón de personas, organizadas en diez mil tribus de cien individuos, es mucho más eficiente, la gente vivirá mejor, desperdiciarán menos recursos, producirán más bienes, será más rica.

Y si ese millón de personas se organiza en mil ciudades de mil personas cada una, la eficiencia será aún mayor. La cantidad de bienes disponibles, las oportunidades, el tiempo libre, el nivel de satisfacción, las posibilidades de cada individuo de mejorar su propia vida y compartir los nuevos descubrimientos con los demás, todo ello contribuirá a hacer una sociedad más eficiente y próspera.

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

Aviso Legal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Si lo desea, puede Ampliar Información

Aceptar Cookies

Bienvenidos a MasLibertad | ¿Quién soy yo? | Cartas al Autor | Aviso Legal sobre Cookies