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Diferencias entre los trabajadores públicos y privados.

Creada09-04-2003
Modificada04-05-2013
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Mayo7

Funcionarios y Trabajadores

Entre un trabajador de la empresa privada y un funcionario, hay algunas diferencias bastantes notorias.

El funcionario tiene un empleo para toda la vida. El trabajador privado sabe que, si las cosas van mal en la empresa se puede ir al paro.

El funcionario puede trabajar de una forma mucho más relajada. Si un trabajador privado se relaja, lo más probable es que le manden a relajarse a su casa.

El funcionario puede mejorar sus condiciones laborales de varias formas que no tienen que ver con su productividad, sino con favores y prebendas. Para un trabajador privado, en una buena empresa, la única forma de ascender en categoría o en salario es ser más productivo.

El funcionario no busca otro trabajo a no ser que sea un ascenso. El trabajador privado puede buscar otro empleo mejor en cualquier momento, sea en el mismo sector o en otro distinto.

El funcionario que quiera ascender solo estudiará cosas que puedan servirle para un ascenso. El trabajador privado puede estudiar una actividad completamente diferente.

Si a un funcionario le ofrecen un empleo en la empresa privada por un salario doble al que tiene, se lo pensará bastante. Si a un trabajador privado le ofrecen lo mismo no se lo pensará ni un segundo.

El funcionario ambicioso aspira a ascender. El trabajador privado ambicioso aspira a ser empresario.

El funcionario no corre riesgos. No se hará rico pero tampoco se arruinará. El trabajador privado puede arriesgarse intentando montar una empresa. Si le sale mal habrá perdido sus ahorros y volverá a trabajar para otros. Si tiene éxito se hará rico.

El funcionario tiene mentalidad de funcionario. Como todas las personas, quiere ganar lo máximo posible trabajando lo mínimo imprescindible, pero como su trabajo está completamente regulado, no le serviría de nada trabajar más, por tanto perderá el interés en ello.

El trabajador por cuenta ajena también quiere ganar lo máximo posible trabajando lo mínimo imprescindible, pero él sabe que, trabajando más puede ganar más, y si trabaja menos, no solo ganará menos, también puede llegar a perder el empleo.

La única forma en que un funcionario pueda hacerse rico es colocándose en una posición de poder donde de sus decisiones dependan los beneficios de empresarios que, para agilizar los trámites que la administración le exige, no tengan más remedio que recurrir al soborno. Es decir, el delito y la coerción.

La única forma en que un trabajador puede hacerse rico es hacerse empresario creando un producto o servicio que la gente quiera y adquiera a un precio suficiente para dar beneficios al empresario y a sus clientes. Es decir, el servicio al público.

Estas son algunas de las diferencias fundamentales entre trabajadores de la administración pública y trabajadores de la empresa privada, pero si la sociedad está compuesta de individuos, una sociedad donde hay muchos funcionarios será muy diferente a una sociedad en la que haya pocos.

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