Economía y Política, Mercado y Estado

Bienvenidos a MasLibertad

Torrejón de Ardoz

Areas de Ciencias

Documentales y Libros

Áreas de Religión

Economía y Política

Propuestas y Reformas

Mis Principios

Límites de la Libertad

Necesidades Humanas

Primeras Necesidades

Principios de Economía

Principios del Mercado

Egoísmo y Altruismo

La Libre Competencia

Origen del Dinero

Las Primeras Ciudades

Primeras Empresas

El Mercado Laboral

Evolución del Mercado

Recapitulación

El Sector Comercial

El Sector Judicial

Origen de la Riqueza

El Sector Financiero

Los Bancos

Los Préstamos

El Papel Moneda

La Crisis del 2008

Principios sin Fin

El Orden Espontáneo

Mercado Incontrolable

Fallos del Mercado

Las Bases de la Libertad

Errores y Mentiras

Bibliografía

La Última Página

Datos de Usuario

AnónimoEntrar
IP34.228.194.177

Datos de Pagina

Origen del Papel Moneda.

Creada01-04-2003
Modificada27-05-2013
Total Visitas79
Junio3

El Papel Moneda

Cuando un rico, que tenía su dinero guardado en el banco, tenía que realizar una transacción importante, como la compra de una casa, un terreno o una empresa, tenía que entregar el importe de la transacción en el momento, y eso le obligaba a llevar encima una cantidad de dinero muy importante.

El rico no gustaba de correr riesgos innecesarios, de forma que, en esas ocasiones, lo que hacía era pedir al banco un documento que justificara que el rico tenía ese dinero en el banco y que al darlo en pago de un bien, el portador de dicho documento podría acudir al banco a retirar esa cantidad de oro.

Seguramente esto ocurrió en varias ocasiones y se hizo costumbre que, al realizar una compra importante, el rico fuera antes al banco a pedir un título de propiedad de una cantidad determinada de oro, y luego, al realizar la compra, no entregaba el oro, sino ese título de propiedad.

No pasó mucho tiempo antes de que a algún banquero avispado se le ocurriera la idea de imprimir títulos de propiedad por diversas cantidades de oro, de tal forma que combinando títulos de diversos valores podía reunir la cantidad de oro deseada.

Este fue el origen de los billetes de dinero.

Cuando un banco prestaba dinero a un cliente, podía entregarle una cantidad determinada de oro o billetes del banco que en cualquier momento fuesen intercambiables por ese oro. El cliente podía llevarse cincuenta kilos de oro o un billete de cincuenta o cinco billetes de diez kilos de oro cada uno.

Por regla general los valores pequeños, como el precio de una hogaza de pan, una cuerda o un gorro de piel, se compran con monedas, pequeños lingotes de oro con un peso preestablecido. Así, una moneda pequeña podía pesar un gramo de oro y tener diversos múltiplos, monedas más grandes que pesaran dos, cinco, diez o cincuenta gramos de oro. Para valores más pequeños de un gramo de oro se podía utilizar otro metal menos valioso como la plata o el cobre, pero en valores más grandes podía resultar incómodo llevar monedas de un kilo de oro, de ahí que los banqueros decidieran imprimir billetes bancarios que fueran intercambiables por la cantidad de oro designada.

Para ello, los bancos que imprimían billetes incluían en él una frase como:


EL BANCO TAL
Entregará al Portador
a Cambio de este Billete
25 Gramos de Oro 

... o algo similar, significando con ello que cualquier persona que poseyese uno de esos billetes podía acudir al banco emisor del mismo y entregarlo a cambio de la correspondiente cantidad de oro.

Muchos bancos, a la hora de prestar dinero a sus clientes, entregaban billetes en vez de oro, y si el banco era fiable y tenía buena reputación pocas personas ponían reparos al aceptar billetes de ese banco. Pero para ello el banco debía limitar los billetes que imprimía, no podía imprimir ni hacer circular billetes equivalentes a MÁS oro que el que el banco tuviera en sus cámaras acorazadas. Si la gente sospechara que un banco imprimía más billetes que aquellos de los que podía responder, se dirigiría inmediatamente al banco a cambiar los billetes por oro. Los primeros que lleguen al banco podrán hacerlo, pero si es verdad que el banco ha impreso más billetes de los que podía, el oro se acabará antes de atender a todos los clientes y el banquero deberá salir del pueblo perseguido por una horda de furiosos clientes estafados.
Si consigue escapar, cosa bastante improbable, deberá viajar muy lejos, cambiar de nombre y dedicarse a otra profesión.

Esto ha ocurrido muchas veces en la historia de los bancos, pero afortunadamente cada vez ocurría menos. Los buenos bancos emisores de papel moneda son aquellos que nunca imprimen billetes por un valor mayor al del oro del que disponen, y son capaces de responder en todo momento a cualquier demanda de oro por parte de clientes que vengan con billetes del banco.

Durante muchos siglos los bancos han prestado dinero, han impreso billetes y han establecido una serie de normas de funcionamiento para que el negocio bancario funcionara correctamente y sin problemas, dando a sus clientes ricos un servicio de guarda y custodia de capitales y a los emprendedores un servicio de préstamos que les permitiera acometer nuevos negocios y empresas. Al mismo tiempo han creado un sistema monetario que ha facilitado los intercambios comerciales a todos los niveles, desde los intercambios más modestos a los pagos de las más grandes fortunas, sin necesidad de manejar grandes cantidades de oro.

Los beneficios que el sector financiero han aportado a la sociedad son inmensos, y aunque ha habido ocasiones en que bancos mal dirigidos han causado daño a sus clientes, las ventajas en general para el conjunto de la sociedad han superado con creces a los inconvenientes.

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

Aviso Legal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Si lo desea, puede Ampliar Información

Aceptar Cookies

Bienvenidos a MasLibertad | ¿Quién soy yo? | Cartas al Autor | Aviso Legal sobre Cookies