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¿Quiénes han sido los gobernantes de la antigüedad que más han influido en la historia de la Humanidad?

Creada20-03-2017
Modificada20-03-2017
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Resumen del Documental Auténticos Dictadores de la serie Top 10 de la Antigüedad

Los 10 Mayores Dictadores de la Antigüedad

Colaboradores

  • Mary-Ann Ochota, Historiadora.
  • Bettany Hughes, Historiadora
  • Terry Schappert, Experto Militar
  • Allan Maca, Arqueólogo
  • Ortis Deley, Presentador de documentales.
  • Jessica McGinn, Arqueóloga
  • Sam Willis, Historiador.
  • Paul Harrison, Egiptólogo
  • Andy Torbet, Experto Militar
  • Klint Janulis, Historiador Militar
  • Rav Wilding, Presentador de documentales.
  • John Naylor, Historiador Militar
  • Jaega Wise, Ingeniera Química.
  • Gus Casely´Hayford, Historiador del Arte

En este documental se presentan los diez gobernantes de la antigüedad cuyos actos más han influido en la historia de la Humanidad.

10 Calígula

Nacido como Cayo Germánico, tataranieto de Julio César, se ganó el sobrenombre de Calígula (de caligas, botitas) cuando era niño y su padre lo llevó a una campaña militar haciéndole vestir como un legionario.

Odiaba ese apodo y ese fue el principio de su desquiciada psicopatología.

El emperador Tiberio mató a toda su familia y después lo adoptó, lo que no contribuyó a calmar sus insanas ansias.

Gustaba de contemplar ejecuciones y torturas, participaba en orgías y cometió incesto con sus hermanas, y todo eso antes de convertirse en emperador, a los 24 años, en el año 37.

En su primer año como emperador fue muy popular entre los romanos pues suprimió muchos impuestos y organizó numerosos combates de gladiadores y fieras. En el primer año de su reinado malgastó lo que hoy serían más de 4.000 millones de dólares, llevando a Roma casi a la bancarrota.

Pero su lado psicótico se manifestaba cada vez con más frecuencia cometiendo atrocidades sin cuento.

Cuando se aburría en los descansos del coliseo ordenaba a los soldados que arrojaran espectadores de las primeras filas al circo para que fueran devorados por las fieras. Una vez, cuando tenía que sacrificar un toro en una ceremonia religiosa, degolló al sacerdote que dirigía el rito, riéndose de su graciosa broma.

También concedió a su caballo predilecto el cargo de senador romano.

Tras cuatro años de reinado, el pueblo se hartó y lo asesinaron.

9 Nerón

Emperador a los 17 años, desde el 54 al 68, la historia le ha retratado tocando la lira durante el incendio de Roma.

También cuentan que salía a pasear por las calles asesinando al azar, porque podía.

Intentó asesinar a su madre, pero que pareciera un accidente, así que la envió en un viaje en barco en el que había diseñado una trampa que dejase caer el techo de su dormitorio cuando se acostase. Pero la madre sobrevivió.

Decidió ejecutar un plan más sencillo: envió un soldado a matarla mientras dormía.

Su primera esposa tuvo un fin similar, la envió al exilio, ordenó que la mataran y le trajeron su cabeza, que él regaló a su segunda esposa.

Estando ésta embarazada, se quejó de que Nerón no estuviera más tiempo con ella, y Nerón le dio patadas hasta matarla.

Harto, por lo visto, de las mujeres, decidió casarse con un joven, a quien previamente ordenó castrar.

Tras un pavoroso incendio que destruyó la mitad de Roma, expropió numerosos terrenos para construirse un gigantesco palacio. Algunos sospecharon que él mismo podría haber provocado el incendio, y para librarse de las sospechas acusó a los cristianos provocando una de las primeras grandes matanzas de cristianos.

En realidad, según muchos historiadores actuales menos propensos a dejarse llevar por la propaganda, el 18 de Julio del 64, cuando comenzó el incendio, Nerón se encontraba en su villa de veraneo, a 50 Km de distancia.

Cuando los guardias le informaron del resplandor que se veía durante la noche sobre la ciudad, emprendió el viaje al galope a Roma. Dirigió al ejército en las labores de extinción del incendio. Improvisó alojamientos y alimentó a los cientos de miles que habían perdido sus casas. También ordenó quemar algunas casas para que sirvieran de cortafuegos, evitando que las llamas se extendiesen a toda la ciudad, y de ahí partieron las acusaciones de que fue él quien había provocado el incendio.

Y averiguó que los causantes del incendio SÍ habían sido los cristianos, que creían que con esta acción podrían precipitar el cumplimiento de las profecías sobre el Fin del Mundo y el Segundo Advenimiento de Jesús con sus Ejércitos Celestiales.

Ver Nerón no incendió Roma

Nadie estaba a salvo de su maldad. Llegó a azotar a sus propios senadores y si alguna mujer le gustaba ordenaba asesinar al marido.

Sus gastos eran ingentes. A la muerte de una de sus esposas se gastó el equivalente de 500 millones de dólares en incienso. Al cabo de 14 años la situación económica del imperio era tan desastrosa que el senado lo declaró Enemigo del Estado y le ordenó que se suicidara.

8 Cleopatra

Los gobernantes egipcios tenían fama de sádicos y criminales. Para muchos hijos de los gobernantes ya era todo un éxito llegar a la edad adulta. Cleopatra sobrevivió a numerosos peligros e intrigó para llegar a reinar sobre Egipto casándose con su hermano, a quien luego asesinó.

Con los ejércitos romanos a las puertas de Egipto, ambicionando sus riquezas, Cleopatra sedujo a Julio César garantizándose así el gobierno. Esta alianza provocó malestar en el senado romano, que temía que César se declarara dios, como otros gobernantes egipcios, y un grupo de senadores decidió asesinarlo.

Tras la muerte de Julio César, el senado envió a Marco Antonio, que también cayó en sus redes seductoras. Y de nuevo el senado romano envió otro general a destituirlo. Ante su inminente derrota ante las tropas del que más adelante sería el emperador Octavio Augusto, Marco Antonio se suicidó clavándose su propia espada y Cleopatra, antes de sufrir la humillación de ser hecha presa y exhibida como un trofeo en las calles de Roma, también se suicidó.

Fue la última reina de Egipto.

7 Ramsés II

Gobernó durante 67 años en el siglo XIII aC, la época de mayor esplendor de Egipto. Es el reinado más largo completamente documentado de Egipto. Y no se aburrió.

Tuvo 200 esposas y concubinas, 96 hijos y 60 hijas.

Era un gran propagandista, y ordenó la construcción de los mayores y más impresionantes monumentos, con una inmensa cantidad de estatuas suyas.

Desde los 22 años se embarcó en numerosas guerras para recuperar territorios perdidos por anteriores faraones, y en 1.274 aC se enfrentó a su mayor enemigo, los hititas, en la famosa batalla de Kadesh.

Fue el enfrentamiento con mayor cantidad de carros de combate de la historia. La batalla, al parecer, quedó en tablas, pero a su regreso a Egipto Ramsés proclamó su apoteósica victoria.

En realidad la guerra con los hititas terminó con un tratado de paz, el primero de la historia. Una réplica del tratado está expuesta en las paredes de la ONU.

6 Aníbal

En el siglo III aC, la república de Cartago estaba en guerra con Roma.

El padre de Aníbal guerreó con Roma durante 40 años, hasta ser derrotado. Aníbal se propuso triunfar donde su padre había fracasado, destruyendo Roma.

Reunió un ejército de 90.000 soldados de infantería, 12.000 de caballería y 40 elefantes.

Consiguió atravesar los Alpes y entrar en Italia, combatiendo a los romanos en dos batallas triunfales.

Los romanos reunieron un ejército de 90.000 legionarios y se enfrentaron al ejército de Aníbal. En la batalla, Aníbal perdió 4.000 soldados. Los romanos 70.000.

Permaneció en Italia durante quince años, pero no consiguió hacerse con la ciudad de Roma. Ganó todas las batallas pero perdió la guerra.

Lástima que el documental se quede tan corto en esta historia. Los romanos aprendieron la lección y nunca más volvieron a batallar contra Aníbal, pero éste no tenía fuerzas suficientes para atacar la ciudad de Roma y pidió refuerzos a Cartago. Y los senadores cartagineses se la negaron.

Aníbal no fue derrotado por los romanos, sino por sus propios gobernantes, y al final sus mermadas tropas quedaron tan exhaustas tras quince años años de campañas que su derrota estaba asegurada.

Aníbal se suicidó antes de aceptar la inevitable derrota, pero las tácticas que empleó en sus batallas fueron adoptadas por sus enemigos y aún se enseñan en las más prestigiosas academias militares del mundo.

5 Atila el Huno

A los 28 años asesinó a su hermano y se convirtió en el líder de los Hunos, una tribu nómada de Europa Oriental del siglo V.

Consiguió unir a numerosas tribus germánicas y gobernaba de forma justa y razonable, pero se embarcó en una campaña de exterminio contra el imperio romano.

Su ejército atravesó las fronteras de Roma incendiando, saqueando, violando y masacrando a la población.

La clave de sus victorias era la extraordinaria movilidad de su caballería y la eficacia letal del arco compuesto, compacto, ligero y potente, que podía dispararse a caballo.

En menos de diez años dominó un territorio que llegaba desde Asia central hasta Francia.

Cuando estaba a punto de asediar y destruir Roma, como era su plan original, recibió una visita del Papa que, no se sabe cómo, le convenció para que desistiera de atacarla. Poco después murió en su noche de bodas tras una copiosa borrachera.

4 Julio César

Nacido en el año 100 aC, César fue un hábil político y general. En su primera campaña militar conquistó la Galia, y presumía de que había matado a un millón de galos y esclavizado a otros tantos. Después se dirigió a Germania y duplicó el tamaño del imperio romano.

Su mayor enemigo fue el senado romano, que temeroso de sus triunfos, le ordenaron cesar en sus campañas. César obedeció, regresó a Roma, pero se llevó a su ejército, y en su entrada triunfal fue aclamado por el pueblo, lo que aprovechó para convertirse en dictador vitalicio.

Su gobierno fue apoteósico, hizo que se construyeran grandes edificios para uso del pueblo que pagó con los impuestos de las clases más opulentas. Eso le atrajo el odio de los ricos pero el amor de su pueblo.

Hasta que una confabulación de senadores acabó con su vida.

3 Chin, Emperador de China

En el siglo III aC, el emperador Chin unificó los divididos reinos de China y creó el mayor y más duradero imperio de la antigüedad.

En sólo 9 años dominó 2'5 millones de Km² con una población de 27 millones de personas.

Sus reformas para unificar los sistemas de medidas y la escritura en todo el imperio permitió que durante los siguientes siglos los conflictos entre diversas regiones desaparecieran.

Hizo construir la Gran Muralla China, una de las obras más impresionantes que aún perduran, resistiendo el paso de dos milenios.

Pero para conseguirlo se convirtió en un tirano despótico que aplastaba cualquier rebelión, esclavizaba y asesinaba a sus enemigos y sometía al pueblo a una cruel represión.

Y planeaba vivir eternamente. Puso a sus alquimistas a trabajar en busca de un elixir de la inmortalidad, pero algunos de los experimentos contenían mercurio que le provocó síntomas de locura y una muerte prematura.

Su locura no acabó con su muerte: Ordenó que en su gigantesco mausoleo fueran enterrados vivos centenares de criados para servirle y soldados que le defendieran de todos los enemigos a los que había matado.

2 Alejandro Magno

Rey de Macedonia en el siglo IV aC, emprendió una serie de campañas militares.

Según algunos era un líder carismático. Según otros un sádico gobernante. En todo caso era un estratega formidable.

A los 16 años ya gobernaba Macedonia. A los 19 fue nombrado rey. Y a los 21 derrotó al imperio persa. A los 32 murió, después de haber conquistado el imperio más grande de la antigüedad, que abarcaba tres continentes.

Sus batallas, de las que nunca perdió ninguna, aún se estudian en muchas academias militares.

1 Gengis Khan

En el siglo XII, Mongolia era un conjunto de tribus enemigas en continuos enfrentamientos de pillaje.

Con su padre asesinado y sometido a la esclavitud, Gengis Khan consiguió dirigir unas tropas con las que inició una serie de campañas de rapiña. Muchos mongoles se unieron a su ejército a fin de no ser asesinados, y en el año 1.206 ya disponía de un ejército insuperable con el que se abatió sobre las tierras vecinas llevando destrucción y muerte.

Al mando de 90.000 hombres, Khan invadió China, que disponía de más de un millón de soldados pero que fue destruido por las fuerzas mongolas. Después se dirigió al Oeste y arrasó Irán.

En 25 años consiguió dominar una extensión más grande que el imperio que los romanos tardaron 4 siglos en conquistar.

Ocupó 30 millones de Km² y se estima que en sus campañas murieron más de 40 millones de personas, el 11% de la población mundial de la época.

Brutal con los enemigos pero buen estadista, adoptó las leyes y costumbres de los pueblos que estuvieran bien gobernados, estableció rutas comerciales protegidas y tras su muerte dio inicio a un siglo de paz y prosperidad en todo su imperio.

También quiso ser inmortal a través de su descendencia, para lo que reunió un harén de miles de mujeres.

Y lo consiguió. Hoy en día una de cada 200 personas en todo el mundo tiene genes que lo identifican como descendiente de Gengis Khan.

Ver Ficha del Documental Auténticos Dictadores de la serie Top 10 de la Antigüedad

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