Reseñas de Documentales y Libros

Bienvenidos a MasLibertad

Torrejón de Ardoz

Areas de Ciencias

Documentales y Libros

Las Ciencias del Universo

La Tierra

Vida y Evolución

Salud y Medicina

Tecnología

Documentales de Historia

Historia General

La Prehistoria

La Edad Antigua

La Edad Media

La Edad Moderna

La Edad Contemporánea

La Tormenta Negra

El Asesinato de Kennedy

La Gran Hambruna de Mao

Catástrofes Extraordinarias

En Busca de los Prisioneros Perdidos en Vietnam

Barcos en el Desierto

Documentales de Religión

Misterios Fantásticos

Áreas de Religión

Economía y Política

La Última Página

Datos de Usuario

AnónimoEntrar

Datos de Pagina

Grandes tormentas de polvo cubrieron el Medio Oeste de USA en los años 30 provocando una catástrofe ecológica  y humanitaria sin precedentes

Creada13-12-2017
Modificada15-12-2017
Total Visitas159
Junio13
Mayo0
Mayo29
Abril27
Media Mensual18

Reseña del Documental La Tormenta Negra

La Tormenta Negra

En la década de 1.930, las grandes llanuras del interior de USA fueron asoladas por grandes tormentas de polvo que convirtieron 40 Millones de Hectáreas de tierras agrícolas en desiertos de arena.

Muchos científicos piensan que esto fue debido a un desastre natural, provocado por una larga sequía y fuertes vientos, pero en realidad esta catástrofe fue provocada por el Hombre.

El Cuenco de Polvo

Tormenta de Polvo el Dust BowlEl 9 de Mayo de 1.934 se desató una espectacular tormenta de polvo sobre las grandes llanuras. Había habido decenas desde 1.931, pero esta era diferente. La tormenta de polvo se alzó, ganando fuerza con cada Kilómetro, hasta convertirse en un muro de tres Km de altura.

Se calcula que sobre la ciudad de Chicago cayeron más de 5.000 Toneladas de polvo.

Dos días después la tormenta llegó a Nueva York, y los cielos se oscurecieron.

Incluso en barcos en medio del Atlántico se depositó un cm de polvo en la cubierta.

Los estados centrales de USA, Colorado, Kansas, Nuevo Méjico, Oklahoma y Texas, se convirtieron en el Dash Bowl, el Cuenco de Polvo.

La catástrofe no fue debida a un proceso natural, sino a la acción del hombre. Una serie de decisiones tomadas desde 1.860, provocaron en 1.930 un desastre que duró una década.

La Destrucción de las Grandes Praderas

Las grandes llanuras del Medio Oeste se formaron a lo largo de millones de años con los sedimentos de inundaciones y glaciares. Sobre el terreno arraigaron malezas, arbustos y todo tipo de plantas que convirtieron la capa de terreno superior en un sustrato fértil.

Durante miles de años las grandes praderas alimentaron a ingentes manadas de bisontes que a su vez atrajeron a grandes carnívoros. Todos ellos contribuyeron con sus excrementos y sus restos a nutrir el terreno, bajo el que se desarrolló una extensa red de raíces que sujetaban y esponjaban el terreno, haciendo que resistieran los vientos, absorbieran las lluvias y alimentaran a las plantas.

Allí vivieron y prosperaron durante siglos diversas tribus de nativos americanos.

La expansión occidental de USA hacia el Oeste a partir de 1.840 desplazó a nativos y bisontes, y en sólo 20 años ambos desaparecieron del paisaje.

En 1.862 el presidente Abraham Lincoln aprobó la Ley de Asentamientos Rurales permitiendo que cualquier persona pudiese tomar gratuitamente hasta 65 hectáreas de terreno siempre que se cultivaran. Era el Sueño Americano que atrajo a numerosos europeos recién llegados a América.

En 1.909 el gobierno duplicó el tamaño de las concesiones hasta las 130 Hectáreas y ofreció viajes gratis a los campesinos que adquirieran tierras.

En 1.910 un tercio de las grandes llanuras, 40 Millones de Hectáreas, había sido colonizado y cultivado.

Durante las dos primeras décadas las lluvias fueron suficientes para conseguir grandes cosechas, y por primera vez USA se convirtió en un importante exportador de trigo.

A partir de 1.917 se introdujeron las máquinas agrícolas que permitieron cultivar en menos tiempo extensiones mayores de tierra. Durante la década de 1.920 los cultivos se ampliaron hasta eliminar casi toda la vegetación original de las pradera, la producción aumentó, se duplicaron y hasta triplicaron los precios, y las ciudades del Medio Oeste prosperaron de forma espectacular.

La crisis bursátil de 1.929 destruyó gran parte de la riqueza creada durante las dos décadas anteriores. El precio del trigo bajó de 3$ a 0'40$ la fanega en cuestión de días, arruinando a muchos agricultores que habían pedido préstamos para comprar maquinaria agrícola o ampliar sus granjas.

Los agricultores pidieron ayuda al gobierno, pero el presidente Herbert Hoover pensó que la crisis sería pasajera y que los agricultores podrían salir del bache por sus propios medios.

En 1.931 el precio del trigo bajó aún más, hasta el punto de que a los agricultores ni siquiera les salía rentable recoger las cosechas.

Entonces dejó de llover.

El Ciclo de Lluvias del Medio Oeste

Ciclos de Vientos y Lluvias en el Medio OesteEl régimen natural de lluvias en las grandes praderas del Medio Oeste es cíclico, depende de los vientos dominantes del Atlántico que tras pasar por el Caribe y el Golfo de Méjico se desvían hacia el Norte antes de alcanzar las Montañas Rocosas y dejan caer la lluvia sobre las praderas del Medio Oeste.

Pero de vez en cuando las condiciones atmosféricas cambian, las temperaturas de las aguas del Pacífico son más frías y las del Atlántico Norte más elevadas y eso desvía los vientos del Golfo de Méjico, haciendo que se dirijan por el Sur de las Montañas Rocosas hasta llegar al Océano Pacífico.

En las praderas del Medio Oeste pueden pasar 20 ó 30 años durante los que caen 50 ó 60 cm de lluvia al año seguidos de 8 ó 10 durante los que apenas caen 30 o menos.

Durante los 10.000 años transcurridos desde el fin de la última Era Glacial la vegetación natural se ha adaptado a esos ciclos, podían sobrevivir a la sequía y tras ella recuperarse con rapidez.

Pero las plantas agrícolas como el trigo no. La cosecha de 1.932 se perdió por completo y con la vegetación autóctona eliminada no había raíces que sujetaran el suelo, por lo que éste se convirtió en polvo.

El viento arrastró el polvo eliminando el suelo fértil y dejando tierra estéril en la que los sucesivos cultivos apenas podían encontrar nutrientes.

Polvo en los Pulmones

Antes se pensaba que el Suelo era un recurso natural inalterable. En sólo una década, unos 30.000 Millones de Toneladas de la tierra más fértil del Medio Oeste desaparecieron arrastradas por el viento.

La primera tormenta de polvo se abatió sobre Kansas en 1.932, y tras ella llegaron muchas más.

Durante las tormentas, algunas de las cuales duraban días, la gente se atrincheraba en las casas, taponando las rendijas con trapos húmedos. Salir al exterior era suicida. El viento era tan fuerte que podía arrastrar a las personas y la visibilidad era nula, por lo que ir de la casa al granero podía suponer la muerte.

Los estragos en las cosechas fueron terribles, pero aún lo fueron más en las personas. Todos los habitantes del Medio Oeste afectados por las tormentas de polvo, de las que se producían decenas cada año, respiraban polvo, masticaban polvo y tenían el interior de los pulmones llenos de polvo.

Miles de personas murieron por enfermedades pulmonares, la Cruz Roja abrió decenas de hospitales para tratar a los enfermos y muchos agricultores tuvieron que enviar a sus hijos con parientes lejanos, donde no hubiera tormentas.

Y los niños, al tener los pulmones aún muy pequeños y no haber desarrollado aún sus defensas, eran los más afectados.

Las Plagas Bíblicas

Tormentas de Polvo, la Tierra Estéril, miles de personas enfermas de silicosis. Y durante los siguientes años, olas de calor insoportable.

Enterrados bajo el Dust Bowl

La tierra cubierta de vegetación mantiene un cierto grado de humedad que durante el día se evapora, produciendo un ligero enfriamiento.

Sin vegetación el terreno no se enfriaba y eso mantenía el suelo y la capa de aire superior mucho más caliente. Durante varios años se alcanzaron en Verano temperaturas superiores a 45 grados, muy por encima de la media habitual.

Y el calor trajo consigo grandes plagas de insectos que invadían las casas en busca de lugares frescos en los que encontrar algo de humedad, convirtiendo los hogares en insalubres nidos de miles de insectos.

Escolopendras y arañas causaron con sus mordeduras cientos de muertes, sobre todo entre ancianos y niños.

Las aves migraron por la sequía y los insectos proliferaron. Las plagas de langostas devoraron la escasa vegetación, y las termitas devoraban incluso la madera de las herramientas y de las cabañas.

También migraron los coyotes, y, libres de sus depredadores, las liebres proliferaron hasta convertirse en una plaga que devoraba los escasos huertos. Una partida de caza de liebres para intentar acabar con la plaga se saldó con la captura y muerte de más de 35.000 liebres en apenas unas horas. Y no sirvió de nada.

El viento y el polvo generaban electricidad estática que se acumulaba en los alambres de los cercados produciendo a menudo descargas de eléctricas a cualquiera que se acercara a las vallas.

Los Años de la Ira

Los agricultores estaban desesperados, no conseguían sacar de la tierra alimentos para sus familias, mucho menos para animales o para vender.

Muchas granjas fueron embargadas y puestas en subasta, pero la solidaridad entre los granjeros les llevaba a pujar con precios de muy escasos centavos para que el anterior propietario pudiera recuperar sus tierras. Fueron conocidas como las Subastas del Centavo.

Los gobernadores de los estados afectados pidieron ayuda al gobierno federal, pero USA estaba en ese momento sumida en la crisis de 1.929, que aún debía durar diez años. Millones de useños estaban en paro, arruinados y sin recursos, y el gobierno USA no destinó ayudas para paliar la grave situación de los agricultores del Medio Oeste.

Después las tormentas se extendieron hacia el Este, llegando a ciudades como Chicago y Nueva York, y los políticos empezaron a prestar atención.

En 1.933, Franklin Delano Roosevelt llega a la presidencia y aprueba la Ley de Emergencia de Hipotecas Agrarias para reducir el número de embargos. Hizo que se compraran miles de reses para mantener elevado artificialmente el precio de la carne y estableció sistemas de ayudas a los granjeros más necesitados.

Pero para muchos ya era tarde. Miles de granjeros se habían rendido a la desesperación y habían abandonado sus granjas dirigiéndose con su familia y todos sus pertrechos a California, donde se decía que había campos verdes y trabajo abundante.

No era cierto. Hacinados en insalubres campamentos los desahuciados intentaban sobrevivir en medio de la pobreza y la desilusión.

La imagen retratada en la novela de John Steinbeck, Las Uvas de la Ira, convertida en una película interpretada por Henry Fonda, retratan muy bien aquella época.

La mayoría, el 75% de los granjeros, se quedaron. Algunos a su pesar, pues ni siquiera tenían medios de desplazarse ni esperanza de encontrar un lugar mejor que su propia casa. Además, las cartas recibidas de sus antiguos vecinos que narraban su experiencia en los campos de refugiados de California les disuadieron de ello.

Prósperas poblaciones en las que sólo 5 años antes había abundante riqueza y optimismo, veían como sus habitantes eran cada vez más pobres mientras los comercios cerraban y la población disminuía.

Para el año 1.935 las tormentas de polvo eran cada vez más frecuentes y las lluvias se habían reducido a menos de 25 cm al año, totalmente insuficientes para que germinaran los cultivos.

Los granjeros acudieron a las iglesias a pedir la tan ansiada lluvia. Sin resultados.

Inspirados por supersticiones cherokees, se dedicaron a matar culebras y serpientes dejándolas colgadas de los cercados, esperando que esto atrajera la furia de los cielos. Sin resultados.

Pagaron a charlatanes que prometían la lluvia por medio de cohetes. Sin resultados.

En realidad existen varios medios para producir lluvia, los militares ya habían notado desde mucho antes que durante las grandes batallas donde se usaban cañones solía llover con frecuencia. Surgió la teoría de la Conmoción Atmosférica que se creía que podría producir lluvia

Aún hoy en día, con métodos más modernos, se intenta sembrar nubes con polvos metálicos de Yoduro de Plata, que sirvan para que se condense la humedad y se formen las gotas de lluvia. En 2.007 se consiguió incrementar la lluvia en el Norte de Texas en un 15%.

Pero en 1.935 la mayoría de los vendedores de lluvia eran charlatanes y timadores. Y los pocos bienintencionados no tenían aún ni los conocimientos ni los medios para acabar con una sequía cuyas causas estaban, sin ellos saberlo, en las bajas temperaturas del Océano Pacífico.

El Domingo Negro

El 14 de Abril de 1.935 se produjo la que sin duda ha sido la tormenta de polvo más devastadora que se ha registrado en USA.

Unos periodistas habían viajado a Dodge City para fotografiar a la población asediada por las tormentas, sin prever lo que estaba a punto de ocurrir.

La tormenta se fraguó durante la mañana y creció alimentada por el polvo reseco hasta alcanzar cientos de Km de ancho y varios de altura, arrasando con fuertes vientos todas las ciudades y granjas que encontraron a su paso.

Aquellos que fueron sorprendidos en medio del campo sin medios para refugiarse murieron asfixiados por el polvo. Cientos de vehículos fueron arrojado de las carreteras. Los miembros de un cortejo fúnebre que se encontraba a varios Km de la ciudad, decidieron refugiarse en el interior de los vehículos, pero a las varias horas de soportar la interminable tormenta intentaron regresar guiados casi a ciegas por un grupo de peatones que iban palpando con los pies la carretera.

La Conservación del Suelo

La única persona que estaba esperando esta catástrofe era Hugh Hammond Bennett. Había sido topógrafo del Departamento de Agricultura, durante 32 años y fue el primero en comprender que la catástrofe no era natural, sino que había sido provocada por actividades agrícolas que resultaron ser perjudiciales para el clima.

Bennet no culpaba a los granjeros, sino a los políticos que habían fomentado la destrucción total de las antiguas praderas naturales convirtiéndolas en los débiles cultivos que a medio plazo destruirían la fertilidad del terreno.

Durante varios años había intentado que se hicieran políticas para la conservación del suelo, pero ocupados con los problemas causados por la Gran Depresión, los políticos relegaron los problemas de los campesinos a un segundo término.

Durante una intervención en el congreso supo que la Tormenta del Domingo Negro iniciada en el Medio Oeste estaba a punto de llegar a Washington y alargó su intervención lo suficiente como para que las nubes de polvo oscurecieran el cielo y los congresistas se convencieran de la gravedad del problema.

Dos semanas más tarde Roosevelt aprobó la creación del Servicio de Conservación del Suelo, dentro del Departamento de Agricultura.

Se crearon franjas de terreno de Km de ancho en las que se plantaron las plantas originales de las praderas. Y árboles, más de 220 millones de árboles fueron plantados en anchas franjas que se esperaba que contribuirían a moderar los vientos y evitar que arrancara el polvo.

Cultivos Adaptados al TerrenoSe fomentó que los agricultores dejaran de cultivar en interminables extensiones de surcos rectos a lo largo del irregular paisaje y que en su lugar lo hicieran adaptándose a las curvas de nivel del terreno, con el fin de conservar mejor las lluvias y evitar las escorrentías.

Tres años después de iniciar sus reformas, en 1.938, los agricultores empezaron a ver los resultados. Las tormentas de polvo disminuyeron, así como la destrucción del suelo fértil arrastrado por el viento.

En 1.939 el ciclo de vientos del Golfo volvió a su estado original, las nubes húmedas del Caribe dejaron de cruzar Centroamérica hacia el Pacífico y se desviaron mucho antes hacia el Norte, al Este de las Montañas Rocosas, entrando en las grandes llanuras.

La sequía había terminado.

La Próxima Sequía

La sequía de los años 30 terminó, pero no para siempre.

Después de bastantes décadas en las que los vientos del Golfo eran retenidos por las Montañas Rocosas y descargaban su lluvia en el Medio Oeste, en los últimos años los vientos se han desviado de nuevo hacia el Sur y la mayoría cruzan hasta el Pacífico sin descargar la preciada lluvia.

Afortunadamente, con más conocimientos agrícolas y ecológicos, estamos mejor preparados que hace 80 años, y a pesar de las sequías no han vuelto a producirse las catastróficas tormentas de polvo. Pero no todo el mundo ha sabido aprovechar la experiencia.

En diversos lugares de Asia y África los gobiernos están promoviendo la explotación agrícola masiva, sin tener en cuenta factores ecológicos, y eso ya está trayendo graves consecuencias.

En África, China y la India se están produciendo cada vez con más frecuencia tormentas de polvo que se abaten sobre las ciudades, poniendo en peligro la salud de miles de personas, especialmente los más sensibles, los niños.

¿Volveremos a ser víctimas de nuestra imprudencia?

En mi opinión

Sobre 1.980 echaron una serie en TV que me gustó bastante: Centennial, basada en la novela del mismo título escrita por James Michener, que narraba la historia de un pueblo del Medio Oeste y de la gente que lo habitaba.

Me compré la novela y la leí, y en ella se explicaban bastante bien lás técnicas de cultivo que provocaron la catástrofe y las reformas en los métodos de cultivo que se hicieron para evitarlas. Lo que más me interesó es que la catástrofe se produjo, según la novela, por los consejos equivocados de un ingeniero agrícola. Y él mismo, al cabo de varios años de tormentas de polvo, reconoció su error y reformó sus propios consejos para incluir lo de los surcos adaptados a las curvas de nivel y mantener anchas franjas de tierra con vegetación natural y árboles.

Un consejo más que daban en la novela, y que aquí no se menciona, era que había que arar dejando el terreno cubierto de terrones de tierra sin desmenuzar, pues así se evitaría que el viento pudiera arrastrar tanto polvo.

Al ver este documental me ha recordado que en aquella época yo creía que se trataba de una novela más o menos de ficción, pero he visto que estaba equivocado.

La realidad es a menudo más sorprendente que la ficción.

¿Te ha Gustado?
¿Te ha Disgustado?
Me interesa saber tu opinión.
Por favor, deja     Tus Comentarios

Ver Ficha de La Tormenta Negra

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

Aviso Legal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Si lo desea, puede Ampliar Información

Aceptar Cookies

Bienvenidos a MasLibertad | ¿Quién soy yo? | Cartas al Autor | Aviso Legal sobre Cookies