Reseñas de Documentales y Libros

Bienvenidos a MasLibertad

Torrejón de Ardoz

Areas de Ciencias

Documentales y Libros

Las Ciencias del Universo

La Tierra

Las Mejores Series

Los Orígenes

El Clima y el Cambio Climático

Cómo el Clima Determinó la Historia

La Pequeña Edad de Hielo

La Corriente del Golfo y la Próxima Glaciación

El Misterio de las Nubes

Los Movimientos Climáticos

Curiosidades Climáticas

Peligros desde el Espacio

Rayos X a la Tierra

La Odisea de un Volcán

Cazadores de Volcanes

La Luna: La Cara Oculta de la Tierra

Vida y Evolución

Salud y Medicina

Tecnología

Documentales de Historia

Documentales de Religión

Misterios Fantásticos

Áreas de Religión

Economía y Política

La Última Página

Datos de Usuario

AnónimoEntrar
IP54.236.234.60

Datos de Pagina

Los efectos que tuvo en la sociedad la Pequeña Edad de Hielo, que asoló a Europa desde el siglo XIV al XIX.

Creada06-07-2015
Modificada22-05-2017
Total Visitas574
Diciembre18

Reseña del Documental La Pequeña Edad de Hielo

La Pequeña Edad de Hielo

Entre los años 800 y 1.200 disfrutamos en Europa de un clima más cálido que el actual que hizo retroceder los glaciares y permitió la agricultura en latitudes bastante altas. 

Por su alta producción agrícola y la prosperidad social que generó, este período es conocido por Historiadores y Climatólogos como el Óptimo Climático.

A partir del año 1.300 el clima comenzó a enfriarse con consecuencias cada vez más terribles.

En este documental de dos episodios, producido en el año 2.005, se describen los efectos que tuvo en la sociedad La Pequeña Edad de Hielo, que asoló Europa desde el siglo XIV al XIX.

La Gran Helada

Entre los siglos XIV y XIX se sufrió en toda Europa una variación climática devastadora para la población.

Hubo años con intensas nevadas en pleno Verano, los glaciares crecieron arrasando poblaciones y muchas cosechas se perdieron, provocando hambrunas generalizadas.

La temperatura media de la Tierra descendió tan solo dos grados respecto a las del año 1.000, pero fueron suficientes para provocar un gran impacto en la sociedad, cambiando en ocasiones el curso de la historia, como la gran tempestad que destruyó la Armada Invencible española o la destrucción de las cosechas que provocaron las primeras revueltas de la Revolución Francesa.

También se produjeron efectos totalmente inesperados. Los sucesivos años de frío hicieron que los árboles crecieran más lentamente, lo que hizo que su madera resultara mucho más idónea para fabricar los instrumentos de cuerda con el sonido más puro de la historia, los famosos Stradivarius.

El río Hudson se congelaba durante varias semanas en Invierno permitiendo que se pudiera acceder a la isla de Manhatan en trineos, en vez de utilizar barcazas.

Las causas de que se produjera la Pequeña Edad de Hielo son desconocidas, pero algunos climatólogos piensan que puede formar parte de un ciclo recurrente que podría volver a producirse en poco tiempo.

Los climatólogos llevan registrando el clima, las temperaturas y la pluviosidad, desde hace sólo un par de siglos, pero la Naturaleza lleva millones de años guardando esos registros de varias formas.

En el fondo marino de los océanos hay sedimentos que se van depositando capa tras capa a lo largo de miles de años. Cada cinco o diez centímetros representan unos mil años de sedimentación.

Tomando una muestra de estos sedimentos podemos reconstruir cuántos se han depositado cada año e incluso distinguir la parte orgánica de la inorgánica lo que nos puede indicar la pluviosidad y la mortandad media de cada año. En esas muestras se encuentran restos fosilizados de diversos animales microscópicos, y de ellos algunos proliferan más con el frío mientras que otros medran con el calor, así que haciendo un recuento de la proporción entre las distintas especies podemos determinar la temperatura media de los mares en esos períodos.

Con este registro se ha podido comprobar que durante la Pequeña Edad de Hielo la temperatura media de los mares era dos grados menor que la actual.

El Óptimo Climático

La Pequeña Edad de Hielo comenzó a mediados del siglo XIII en un mundo que durante varios siglos había tenido unas temperaturas similares a la actual.

Cambio Climático en EuropaEl período previo, aproximadamente entre los siglos IX y XIII, es conocido como el Óptimo Climático, un período cálido en el que las cosechas eran abundantes y permitieron una gran prosperidad y el crecimiento de grandes ciudades tras la decadencia del Imperio Romano y el oscurantismo de la Baja Edad Media.

Durante esta época muchos pantanos desaparecieron, se convirtieron en tierras fértiles, hubo menos mosquitos y plagas y las cosechas eran muy fiables. La población de Europa pasó de 40 a 60 millones.

Con un clima más cálido, ingleses y alemanes comenzaron a plantar viñedos y sus vinos competían con los afamados vinos franceses.

La prosperidad generalizada, de la que la Iglesia se apropiaba un importante porcentaje, permitió iniciar la construcción de grandes abadías, monasterios y catedrales.

Mientras, la población campesina seguía viviendo en condiciones bastante míseras. La Iglesia y la Nobleza eran las propietarias de las tierras y los campesinos vivían como siervos, con una esperanza de vida de apenas 35 años y con un porcentaje muy alto de mortalidad infantil. La mitad de los niños morían antes de cumplir un año y la mitad de las mujeres moría durante el parto, como promedio, al quinto o sexto.

Más afortunados eran los miembros de la burguesía, artesanos, profesionales y mercaderes que se trasladaron en gran parte a las ciudades que habían florecido en toda Europa donde vivían en unas condiciones algo más benignas e higiénicas.

Todo el mundo asumía que las cosas no cambiarían, al contrario, en todo caso mejorarían.

No sabían lo equivocados que estaban.

Hambre y Muerte

A principios del siglo XIV las temperaturas descendieron abruptamente en un período de apenas diez años. En Europa Meridional los Veranos siguieron siendo cálidos pero los inviernos se hicieron cada vez más gélidos. En el Norte de Europa el cambio fue más intenso. Los glaciares se hicieron cada vez más grandes y largos, extendiéndose mucho más que en los 10.000 años previos.

Feria sobre el río Támesis congeladoEn Inglaterra el Támesis se congelaba con frecuencia y cuando ocurría se organizaron ferias  que se celebraban sobre el hielo. La primera se organizó en 1.607, y la última en 1.814. En ese período se celebraron más de 20 Ferias del Hielo, aproximadamente una cada ocho o nueve años.

En 1.315, justo después de la siembra, en todo el Norte de Europa desde Rusia hasta Irlanda, comenzó a llover, y no dejó de hacerlo durante meses. Durante cinco largos años hubo tormentas frecuentes e intensas que destruyeron las cosechas y erosionaron los terrenos, llevándose las tierras fértiles al mar. Casi dos millones de campesinos murieron debido al hambre.

Se formaron bandas de campesinos hambrientos convertidos en salteadores y ladrones para intentar sobrevivir.

Sobre 1.320 el clima pareció mejorar y muchos campesinos volvieron a sembrar.

Pero el grano de trigo y cereales que les había alimentado bastante bien durante el Óptimo Climático no podía sobrevivir a las frecuentes lluvias y vientos por lo que con mucha frecuencia las cosechas se perdían, para desesperación de los campesinos.

Entre 1.371 y 1.791 se produjeron en Francia 111 hambrunas. En 1.601 murieron más de 500.000 personas por una hambruna en Rusia.

En aquella época llegó a ser frecuente que familias campesinas dejaran morir a algunos de sus hijos para tener suficiente para alimentar al resto. El cuento infantil de Hansel y Gretel nació en esa terrible época.

Toda la población campesina de Europa estaba debilitada por el hambre y la malnutrición cuando, en 1.347, llegó a Europa la Peste Bubónica en un barco mercante procedente de Asia. Transmitida por las pulgas de las ratas, éstas se introducían en las casas donde las gentes se hacinaban para protegerse del frío extremo. Las misas extendían la enfermedad a todo el pueblo y los penitentes que iban de pueblo en pueblo flagelándose la transmitían a otras regiones.

Al acabar la plaga en 1.351 habían muerto más de 25 millones de personas, un tercio de la población.

La plaga terminó, pero el frío y las hambrunas continuaron, causando desesperación e histeria colectiva. Empezaron a pensar que la causa del mal tiempo eran las brujas y comenzó una caza que llevó al martirio y la hoguera a miles de supuestas brujas.

En 1.484, el Papa Inocencio VIII culpó a las brujas de las heladas y las hambrunas de Europa. Según algunos historiadores, entre los siglos XIV y XVII fueron ejecutados en la hoguera más de 50.000 personas acusadas de conjurar heladas y tormentas.

Groenlandia, la Tierra Verde de los Vikingos

Desde el siglo X, 4.000 vikingos se habían establecido en las abruptas pero fértiles tierras de Groenlandia. Allí fundaron una colonia que prosperó durante un tiempo y desde la que llegaron hasta las costas de Norteamérica.

En Groenlandia prosperaron gracias al ganado que se alimentaba en los abundantes pastos de las llanuras y las laderas de las montañas y al bacalao que se podía pescar en las tranquilas aguas costeras.

Mantuvieron contacto comercial con Noruega, a la que exportaban pieles y colmillos de morsas.

Gracias al análisis químico de los huesos de las tumbas vikingas en Groenlandia, se sabe que su dieta habitual al principio era de un 80% de cordero y un 20% de pescado. Con el tiempo los porcentajes se invirtieron.

Aún fue peor cuando las aguas costeras de Groenlandia comenzaron a congelarse, y los bancos de bacalao emigraron al Sur, en busca de aguas más cálidas.

Los vikingos empezaron a morir de hambre.

Podían haber sobrevivido. Podían haber aprendido.

Desde el principio de su colonización compartían la isla con los inuits, los esquimales, que dominaban diversas técnicas de caza y pesca que les permitía sobrevivir incluso en los más gélidos inviernos y que usaban ingeniosos arpones, muy superiores a las toscas lanzas vikingas. Pero los vikingos eran muy orgullosos y despreciaban a los inuits, a los que consideraban inferiores y a los que llamaban despectivamente Kalinga, gente pequeña y fea.

El último registro histórico de los vikingos en Groenlandia fue en 1.408, cuando se celebró una importante boda a la que acudieron invitados desde Islandia.

Cincuenta años más tarde no quedaban vikingos en Groenlandia.

Posibles Causas del Frío

No hay consenso científico sobre qué pudo causar la Pequeña Edad de Hielo.

Una teoría apunta a que el Sol entró en una fase en la que emitía menos radiación solar, pero esa disminución fue muy pequeña, apenas un 0'5%, y no justifica un descenso tan alto de las temperaturas en la Tierra.

Examinando núcleos del hielo permanente de los glaciares de Groenlandia se ha podido recomponer el clima de la zona en los últimos 115.000 años.

Estos registros permiten determinar que durante este tiempo se produjeron unas cinco erupciones volcánicas por siglo, cada una de ellas tan potente como la del Krakatoa en 1.883. Hoy en día raramente se producen erupciones tan violentas.

Las erupciones volcánicas emiten a la atmósfera gran cantidad de gases sulfurosos que podrían reaccionar con el aire atmosférico para formar nubes de Dióxido de Azufre, que reflejaría los rayos del Sol haciendo enfriar la tierra.

En el Océano Atlántico hay una corriente de agua submarina bastante intensa, la corriente termohalina, que lleva agua cálida de los trópicos hacia el Norte, hasta Islandia y Groenlandia. Allí calientan la atmósfera y el agua enfriada se hunde en el océano circulando por el fondo marino para volver hacia el Sur y volver a repetir el ciclo.

Una tercera teoría supone que esta corriente pudo detenerse por una inundación de agua dulce que, al ser menos densa que la salada no se hundió en el océano para poder continuar su ciclo natural, propiciando el advenimiento de la Pequeña Edad de Hielo.

El Mínimo de Maunder

Los científicos no se ponen de acuerdo sobre cuál de estas teorías es la causa real del descenso de temperaturas, pero creen que sí saben la causa de las siete décadas más frías de la misma.

Entre 1.645 y 1.715 las temperaturas bajaron 1'6 grados más, coincidiendo con un período de debilitamiento solar observado por los astrónomos de la época y que se conoce como el Mínimo de Maunder, consistente en que durante ese período apenas hubo manchas solares.

Si no hay manchas solares, significa que el sol es menos activo, irradia menos energía, luz y calor, y la Tierra recibe menos energía solar, por lo que entra en una fase de enfriamiento.

En esos 70 años los glaciares de los Alpes avanzaron mucho más, arrasando poblaciones y fértiles valles, sumiendo a la población campesina en el horror y la desesperación. Los archivos de las iglesias narran los numerosos intentos, con rogativas, misas y exorcismos, para intentar detener los glaciares. Infructuosamente.

Los campesinos no podían saber que la Pequeña Edad de Hielo aún duraría dos siglos más.

La Revolución Agrícola

Los campesinos ingleses fueron los primeros en adoptar nuevos métodos de cultivo, renunciando a los extensos latifundios de cereales y explotando minifundios, pequeños terrenos sembrados de crucíferas y cucurbitáceas. Nabos, coles, repollos, calabazas, plantas todas más resistentes a los fríos extremos. Los cereales no se abandonaron, pero compartieron su importancia con otras plantas de invierno y pastos de trébol que daban mejor alimento a los ganados, lo cual a su vez generaba más abono para los campos. Fue el inicio de la agricultura moderna basada en granjas productoras de varios cultivos complementarios y rotatorios, abandonando los latifundios de monocultivos, teóricamente más productivos, pero con mayores riesgos de perder TODA la producción.

Las nuevas técnicas agrícolas fueron exportadas a Europa lo que permitió un cierto aumento de la capacidad productora de los campesinos europeos, paliando las recurrentes hambrunas.

Además, los agricultores europeos contaban con un nuevo cultivo importado por los españoles en el siglo XVI, la patata.

Menospreciada durante varias generaciones por el hecho de crecer bajo tierra y que sus hojas eran venenosas, incluso la iglesia prohibía su consumo por considerarla una planta del diablo. Tardaron más de un siglo en descubrir que esa modesta pero resistente raíz era una fuente de alimento mucho más segura y alimenticia que otros cultivos más sensibles al frío. Y lo descubrieron gracias a la guerra.

Durante la Guerra de los 30 años (1.618-1.648), los soldados solían pisotear e incendiar las cosechas, y tras su paso el único alimento que quedaba era el que estaba enterrado bajo el suelo. Los campesinos alemanes empezaron a consumirlas y cultivarlas, consiguiendo salvar muchas vidas gracias a ellas.

Los campesinos franceses, sin embargo, se negaron a consumirlas. A pesar de los intentos del rey de Francia para promocionarla, los campesinos se negaron a adoptar las patatas, ni ninguna de las técnicas de cultivo que los ingleses y alemanes habían adoptado.

Década tras década siguieron cultivando extensos latifundios de cereales, más productivos pero más arriesgados, perdiendo la cosecha por las heladas y las lluvias en numerosas ocasiones, a veces varios años seguidos lo que les mantuvo a menudo al borde de la supervivencia hasta que varias extremas heladas sucesivas los empujaron a la revolución en 1.789.

En 1.845, los irlandeses llevaban ya dos siglos cultivando patatas como principal fuente de alimento. Gracias a ella pudieron triplicar su población. Al principio cultivaban varias especies de patatas, pero acabaron por adoptar una variedad que resultaba más fácil de cultivar. Las otras variedades desaparecieron de Irlanda.

Pero esa variedad en particular resultó muy sensible a una plaga que en un solo año acabó con todas las cosechas de patatas de Irlanda. La hambruna duró cinco años causando un millón y medio de muertes y numerosas enfermedades por malnutrición, cólera y tifus.

El Sonido de los Ángeles

Antonio Stradivarius fue un famoso fabricante de violines e instrumentos de cuerda del siglo XVII. Sus instrumentos tienen una calidad de sonido que no ha podido ser igualada por ningún fabricante posterior. Durante mucho tiempo se ha intentado determinar cuál era el secreto de sus instrumentos, sugiriéndose que podía ser algún barniz secreto o que usara madera muy antigua sacada de las vigas de edificios derruidos, pero los estudios modernos indican que el barniz no tenía nada de especial y el estudio de los anillos de la madera indican que ésta correspondía a la misma época en que vivió.

Stradivarius nació en 1.644, justo un año antes de que empezara el período del Mínimo de Maunder, en el que la actividad solar se redujo drásticamente.

Un estudio dendrológico de los anillos de los árboles revela que durante el Mínimo de Maunder los árboles tuvieron el crecimiento más lento de los últimos siete siglos, dando una madera especialmente densa.

Es posible que ese fuera el motivo de la extraordinaria calidad de sus instrumentos, aunque no hay que menospreciar su mérito, ya que en aquella época había muchos fabricantes de violines y ninguno supo crear instrumentos tan perfectos como los Stradivarius.

El Vino del Norte

En el Norte de Europa y la Inglaterra del Óptimo Climático se plantaron numerosos viñedos que daban un vino de extraordinaria calidad que competía con los afamados vinos franceses, pero al llegar la Pequeña Edad de Hielo los viñedos murieron congelados. Tanto los ingleses como los europeos del Norte, privados de los vinos, recurrieron a bebidas alcohólicas producidas por la fermentación de cereales y la destilación.

Cuando USA fue colonizada, los inmigrantes no procedían de la Europa Mediterránea, sino de los países del Norte, Inglaterra, Polonia, Noruega, Suecia, los más asolados por los fríos y más desesperados por las recurrentes hambrunas y que llevaban un par de siglos siendo consumidores habituales de cerveza y licores destilados.

Y ese es el motivo de que en USA se consuma mucha más cerveza y licores destilados que vino.

El Ejército Francés Perdido

En 2.001, en la ciudad lituana de Vilna, un equipo de construcción encontró 3.000 esqueletos en lo que parecía ser una fosa común.

Los forenses determinaron que eran soldados franceses de las campañas bélicas de Napoleón, cuando intentó invadir Rusia en 1.812 con un ejército de 600.000 soldados.

Sólo quedaban 130.000 soldados cuando Napoleón dio la orden de regresar a Francia, y durante su regreso se enfrentaron a gélidas temperaturas de 30 grados bajo cero. Muertos de frío y hambre, sólo 40.000 llegaron a la ciudad de Vilna.

Pero la ciudad también estaba desprovista de víveres, y miles de soldados murieron de hambre, frío y tifus.

Apenas 5.000 soldados consiguieron salir de Vilna y regresar a Francia, menos del 1% de los que salieron a conquistar el mundo.

La Derrota de la Armada Invencible

En 1.588 la española Armada Invencible, con 130 barcos, intentó invadir Inglaterra. Se enfrentó a 197 barcos ingleses, más maniobrables pero con menos potencia de fuego. A los 5 días los españoles habían perdido cinco o seis barcos mientras los ingleses habían perdido diez veces más. En un intento desesperado, los ingleses lanzaron contra la flota española seis barcos incendiados y consiguieron dispersarla.

La Armada se reagrupó, pero tenían cortado el camino de regreso por el Canal de la Mancha. Decidieron bordear Inglaterra por el Mar del Norte pero allí se enfrentaron a una galerna de enormes proporciones. A pesar de estar a principios de Septiembre, aún en pleno verano, se enfrentaron a vientos huracanados, olas de 10 metros y temperaturas gélidas.

Uno tras otro, 56 barcos de la Armada Invencible fueron desarbolados y arrojados a las rocosas costas de Escocia e Irlanda, dejando 21.000 cadáveres de soldados españoles en su camino.

Los barcos que consiguieron llegar a puertos españoles habían quedado tan dañados que la mayor parte tuvieron que ser desmantelados para aprovechar la madera.

El Paso del Delaware

En 1.776, la revolución de los colonos ingleses en América por conseguir la independencia de Inglaterra parecía al borde del fracaso.

Superado por las tropas inglesas, George Washington se había visto obligado a retirarse hasta Pensilvania.

Washington cruzando el río Delaware

En un acto desesperado, en la Nochevieja ordenó a sus tropas que atravesasen el río Delaware y atacase al ejército británico.

Durante la Pequeña Edad de Hielo, el río Delaware solía estar lleno de témpanos de hielo que hacían casi imposible la navegación. Washington tardó 9 horas en hacer cruzar sus tropas, y pensó que perdería la ocasión de sorprender al enemigo, pero éstos estaban tan sorprendidos con el frío que estaban refugiados en sus campamentos sin esperar que en esas condiciones nadie sensato intentaría cruzar el río.

La victoria de Washington no sólo fue una batalla ganada, sino una inspiración que llenó de confianza a las tropas revolucionarias.

Gracias a esa confianza pudieron ganar la Guerra de la Independencia.

El Año Sin Verano

En 1.815 la Pequeña Edad de Hielo estaba en su quinto siglo.

Al otro lado del mundo, en Indonesia, el volcán Tambora, de 4.300 metros, entró en erupción. El 11 de Abril la presión interna hizo estallar el volcán. Los mil cien metros de la parte superior del volcán saltaron por los aires, lanzando 160 Km³ de escombros a la atmósfera, cien veces más que los escombros lanzados por el monte Santa Helena en 1.980.

Las cenizas del Tambora alcanzaron los 25 Km de altura extendiéndose por las capas altas de la atmósfera por encima de donde se producen los fenómenos climatológicos. También fue lanzada una gran cantidad de Dióxido de Azufre que al reaccionar con el vapor de agua de las nubes formaron gotas de ácido sulfúrico que cubrieron la Tierra con un manto blanco que reflejaba la luz del Sol.

El siguiente invierno, la nieve que cayó en Hungría era marrón, y en sitios donde no solía nevar, como Italia, nevó, nieve roja. Un año después de la erupción, la atmósfera de todo el planeta seguía siendo sucia, polvorienta y neblinosa. Durante toda la Primavera estuvo cayendo una monótona lluvia y cuando llegó el Verano siguieron en las mismas condiciones.

Las cosechas en Europa, que apenas estaban recuperándose de las guerras napoleónicas, se perdieron, condenando a decenas de miles de campesinos al hambre y las enfermedades por malnutrición. Sólo en Irlanda, el tifus se cobró 100.000 vidas.

En toda Europa los más desesperados saquearon los cargamentos de escasos alimentos que iban a los mercados, decenas de miles de personas murieron de hambre y muchos abandonaron sus yermas tierras para emigrar a América, pero allí las condiciones climáticas eran similares.

En Junio casi toda USA estaba cubierta por la nieve, y siguió nevando esporádicamente durante Julio y Agosto.

Muchos ríos y lagos se congelaron y en los campos se perdieron las tres cuartas partes de las cosechas, haciendo que los escasos alimentos alcanzaran precios desorbitados. La situación era tan desesperada que muchos useños abandonaron sus tierras y viajaron hacia las tierras salvajes del Oeste, donde habían oído que el clima no era tan gélido.

El Monstruo que vino de los Hielos

El Verano de 1.616, el poeta inglés Percy Shelley y su mujer de 19 años, Mary, pasaban el Verano con Lord Byron en un lago de Ginebra. Normalmente hubieran disfrutado de paseos a pie o en barco por el lago, pero aquel verano el clima era tan frío que apenas pudieron salir al aire libre.

Para distraerse decidieron hacer una competición de escritura para ver quién podía escribir la historia más terrorífica.

Ni Percy Shelley ni Lord Byron se tomaron muy en serio el concurso, pero Mary Shelley sí, escribiendo la terrorífica y famosa historia de Frankenstein, que empieza y termina en las gélidas extensiones árticas.

El Fin de la Pequeña Edad de Hielo

Cuatro décadas más tarde, sobre 1.850, en el transcurso de unos diez años, la Pequeña Edad de Hielo terminó.

Los científicos aún no se ponen de acuerdo sobre cuál fue el motivo de que empezara o terminara.

Algunos piensan que la Pequeña Edad de Hielo fue provocada por el Mínimo de Maunder, durante el cual el Sol disminuyó su intensidad en un 0'5%, y terminó al mismo tiempo que éste. Otros científicos opinan que una reducción del 0'5% no pueden haber provocado unos efectos tan acusados y responsabilizan a una interrupción de las corrientes termohalinas del Océano Atlántico. Los hay que piensan que la Pequeña Edad de Hielo terminó por el inicio de la actividad industrial que provocó un incremento de la contaminación y la emisión de gases de efecto invernadero, y otros, en fin, piensan que todo fue debido a un inusual incremento de la actividad volcánica a lo largo de esos siglos.

Una sorprendente teoría apunta a una paradójica posibilidad.

El Calentamiento Global podría provocar una nueva Edad de Hielo.

Si las emisiones de gases de efecto invernadero provocadas por la industria tecnológica mundial continúan, la Tierra puede calentarse lo suficiente para que los casquetes polares se derritan, vertiendo una gran cantidad de agua dulce al océano Atlántico. Al ser más ligera, el agua dulce no se sumergirá hacia el fondo marino y la corriente termohalina volverá a detenerse, provocando una nueva era glacial.

La Próxima Era Glacial

Hace 8.200 años, la temperatura bajó 5 grados durante un siglo, menos que durante la última edad de Hielo de hace 15.000 años, pero más que la Pequeña Edad de Hielo.

El gobierno de USA ha encargado un estudio para calcular las consecuencias que tendría en la sociedad moderna un fenómeno similar, y serían unas consecuencias terribles.

En sólo una década los alimentos escasearían tanto que se producirían grandes hambrunas. Las naciones que se quedaran sin recursos invadirían a sus vecinos para sobrevivir, y en aquellos que no tengan recursos militares las población en masa emigraría hacia los países ricos, que incapaces de alimentar a su propia población blindaría las fronteras con un muro de armas letales.

Pero también podría ocurrir al revés, los useños desesperados por la falta de alimentos migrarían hacia las tierras más cálidas de Méjico y Sudamérica pudiendo encontrarse con un escenario similar.

Y existe la posibilidad de que algunos países superpoblados, como China o la India, dotados de armamento nuclear, se vean tentados a usarlo en una guerra de conquista para invadir territorios ricos en petróleo o gas natural.

En mi opinión

El documental ha sido, para mi gusto, MUY interesante.

Especialmente me ha interesado cómo las poblaciones campesinas sufrieron la catástrofe climática que les asoló y me parece alucinante que algunos pueblos, como los franceses, se negaran a adaptar sus cultivos y su alimentación por motivos religiosos, lo cual no les impidió en ocasiones llevar a cabo asaltos, saqueos y revoluciones.

También es curioso el engreimiento useño que teme más una invasión de los países pobres que la posibilidad de que sean ellos los obligados a emigrar de su país, y que incluso se plantea la posibilidad de actuar como gendarme mundial para gestionar el desastre.

La parte histórica es sobrecogedora.

La parte científica lo único que hace es mostrar que en realidad no sabemos ni cómo se produjo la Pequeña Edad de Hielo ni si un evento parecido podría volver a ocurrir.

Yo CREO que el enfriamiento no se produjo por una mayor actividad volcánica ni por la interrupción de la corriente termohalina oceánica, sino por el descenso de la intensidad solar del Mínimo de Maunder. El problema de por qué un descenso de un 0'5% de la intensidad solar produjo un enfriamiento tan acusado puede tener explicación por lo descrito en el documental El Misterio de las Nubes, que más o menos es el siguiente.

El clima es controlado por la cantidad de nubes de la atmósfera. Mientras más nubes, más frío. Cuando hay menos nubes, hace más calor.

Las nubes las producen los rayos cósmicos procedentes de la galaxia. Pero los rayos cósmicos procedentes de la galaxia no tienen el camino expedito hacia la Tierra. Tienen que atravesar la Heliosfera, una zona que hay alrededor del Sistema Solar que filtra y detiene más de la mitad de los rayos cósmicos procedentes de la galaxia.

La Heliosfera la produce el Sol, que emite un Viento Solar que viaja en todas direcciones desde nuestra estrella y que se detiene al chocar con las radiaciones cósmicas del espacio, más allá de la órbita de Plutón.

Si el Sol disminuye su intensidad en un 0'5%, la heliosfera se vuelve más fina y débil, deja pasar a más rayos cósmicos que al llegar a la Tierra producirán más nubes haciendo que las temperaturas desciendan mucho más de lo que justifica el escaso 0'5% de disminución de la intensidad solar.

En todo caso, también sabemos que fue un período de gran actividad volcánica, por comparación a la actualidad, pero no hay pruebas de que la corriente termohalina se haya detenido.

Al contrario, durante los últimos cinco siglos hay muchos barcos que utilizan la corriente del Golfo para acortar la duración de sus viajes de América a Europa. Si la corriente termohalina se hubiera detenido los barcos lo hubieran notado e informado.

En conclusión, estamos en las garras de la Naturaleza, y no sabemos cuándo dará su siguiente zarpazo.

Pero en todo caso ¿por qué no nos preparamos para cualquier eventualidad?

¿Por qué no tomamos las riendas para Controlar el Clima de la Tierra?

Ver Ficha de La Pequeña Edad de Hielo

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

Aviso Legal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Si lo desea, puede Ampliar Información

Aceptar Cookies

Bienvenidos a MasLibertad | ¿Quién soy yo? | Cartas al Autor | Aviso Legal sobre Cookies