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La Tierra, tarde o temprano, dejará de ser habitable y tendremos que mudarnos

Creada03-02-2015
Modificada17-05-2017
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Noviembre9

Reseña del Documental Nuestro Viaje a las Estrellas de la serie La Historia del Universo

Nuestro Viaje a las Estrellas

Documental de la serie La Historia del Universo (T3, E8, 2014), en el que se nos advierte de que antes o después la Tierra dejará de ser habitable y deberemos buscar un nuevo hogar entre las estrellas.

Por lo que sabemos, la Tierra es el único planeta habitable del Universo. Pero no lo será para siempre.

Aproximadamente cada 30 mega años se produce una catástrofe cósmica que  causa una gran mortandad capaz de llevar a la extinción a numerosas especies.

Tarde o temprano será destruida por un asteroide, por una Supernova, o quizás por nuestro mismo Sol.

Si queremos sobrevivir como especie, tendremos que mudarnos.

Construyendo el Arca de Noé

Les Johnson es Ingeniero de Propulsión Avanzada y dirige los futuros proyectos de la NASA. Está trabajando en la construcción de cohetes SLS que permitirían lanzar grandes equipamientos al espacio.

Su idea es construir una gran factoría espacial, en la órbita terrestre, y usando material extraído de la Luna, los asteroides y cometas, procesarlos en el espacio para crear la infraestructura que permita construir gigantescas naves espaciales en las que puedan viajar miles de personas en un viaje a las estrellas.

Los Motores más Potentes

La estrella más cercana es el sistema triple de Alfa Centauri, pero usando los sistemas de propulsión conocidos aún tardaríamos varias decenas de miles de años en llegar allí.

Es preciso encontrar nuevos sistemas de propulsión que permitan reducir el tiempo de viaje.

La respuesta podría encontrarse en los sistemas de propulsión de las naves espaciales de las películas de Ciencia Ficción.

La Antimateria no es ciencia ficción. Todos los años se fabrican varios átomos de antimateria en colisionadores de partículas como el CERN.

Los científicos han calculado que utilizándola como combustible se podría alcanzar una velocidad de un 15% de la velocidad de la luz. Con ello el viaje a Alfa Centauri sólo duraría unos treinta años.

Pero la Antimateria es muy volátil y peligrosa. Se tiene que mantener en una cápsula magnética donde no toque las paredes ni entre en contacto con ninguna partícula de materia. Un simple corte de corriente haría que la antimateria entrara en contacto con las paredes produciendo una explosión que destruiría la nave.

Un sistema más seguro sería la energía de Fusión. Usando el Hidrógeno mismo que se puede extraer del agua o del espacio interplanetario, un reactor nuclear fusiona los átomos de Hidrógeno para formar Helio. Con ello se podría alimentar un sistema de propulsión algo menos eficiente, pero aún así capaz de hacer el mismo recorrido en unos 42 años.

Los Peligros del Espacio

Los astronautas en el espacio están sometidos a la ingravidez. Esto hace que sus huesos se desmineralicen, perdiendo un 2% de masa ósea por cada mes que permanezcan en el espacio. Para solventarlo, los astronautas se someten a largas sesiones de ejercicios, pero un viaje de 40 años en ingravidez sería mortal para la mayor parte de las personas.

La nave que se construya debe tener una zona habitable circular y en rotación para que la fuerza centrífuga sustituya a la fuerza de la gravedad, imprescindible para permanecer sanos durante el viaje.

También estarán sometidos a las radiaciones cósmicas. En la Tierra estamos protegidos por el gigantesco campo magnético terrestre y por la atmósfera, que filtra la mayor parte de esos letales rayos. Para evitar esos daños la nave, o al menos la zona habitable, debería estar protegida por un blindaje de grosor suficiente para detener los rayos cósmicos.

Un blindaje metálico, aunque sea de plomo, no es lo bastante eficiente. El plomo detendría muchas partículas energéticas, pero produciría otras igualmente dañinas. Se ha comprobado que es mucho más eficiente un escudo hecho de ¡agua!

La zona habitable debería estar rodeada de un blindaje cilíndrico o esférico que se mantendría inmóvil. Las personas en su interior estarían a salvo de las radiaciones cósmicas y el agua podrá ser usada para el abastecimiento y como combustible del motor de fusión.

El tercer peligro para los tripulantes es... los demás tripulantes. Vivir durante años en un recinto cerrado en una comunidad reducida puede provocar conflictos de convivencia que afectarían a la salud mental de las personas. Este peligro podría soslayarse haciendo que las personas viajasen en estado de hibernación.

La hibernación es usada en numerosas películas de Ciencia Ficción, pero por lo que sabemos tiene efectos adversos e irreversibles en los organismos que lo sufren. Se ha propuesto, en lugar de enviar personas, enviar embriones congelados con máquinas de gestación automática que harían desarrollarse los embriones con tiempo suficiente para que, al llegar a su destino, estén preparados para completar su misión científica.

Próxima Parada...

El Sistema Alfa Centauri consta de tres estrellas, una de ellas algo más grande y brillante que el Sol. La segunda es más pequeña y gira alrededor de la primera en unos 80 años. Cualquier planeta en órbita alrededor de ellas estaría sometido a períodos de muy alta y muy baja radiación solar, por lo que es bastante probable que ninguno sería habitable.

La tercera estrella es Próxima Centauri, una enana roja que se mantiene más lejos, y a su alrededor se han encontrado planetas de tamaño similar a la Tierra. Sus órbitas son muy pequeñas, están bastante cerca del Próxima y sólo tardan unos días en dar la vuelta a su alrededor. Pero al ser la estrella mucho más débil, es posible que alguno de sus planetas resulte habitable.

Pero si no...

Dirigir la Evolución Humana

Hemos evolucionado en la Tierra y nuestro cuerpo está programado para trabajar eficientemente en unas determinadas condiciones de gravedad, temperatura y atmósfera.

Si no encontramos ningún planeta idóneo para habitarlo... podríamos cambiarnos a nosotros mismos para conseguirlo.

Los avances de la genética son cada vez mayores y no es descabellado pensar que en el futuro podríamos diseñar genes que nos permitan desarrollar huesos y músculos más potentes para vivir en planetas con una gravedad mayor que la terrestre o pulmones capaces de extraer oxígeno suficiente de una atmósfera más pobre.

Más Rápido que la Luz

Muchos problemas se podrían soslayar si pudiéramos desarrollar un sistema de propulsión que nos permitiera viajar más rápido que la luz, pero ¿es posible?

Nave viajando en un Campo de Deformación EspacialSegún las ecuaciones de Einstein que describen el funcionamiento de la física del Universo, no hay nada que pueda viajar por el espacio más rápido que la luz, pero esas mismas ecuaciones indican que el espacio mismo puede ser alterado, inclinado y deformado. Una nave podría estar detenida en el espacio, pero si inclinamos la parte del espacio que rodea la nave podríamos desplazarnos más rápido que la luz.

Las ecuaciones desarrolladas sobre el papel sugieren que de esa forma podríamos viajar hasta diez veces la velocidad de la luz, con lo que acortaríamos los viajes en la misma proporción.

Aún así seguiríamos tardando miles de años en alcanzar las estrellas más alejadas de nuestra galaxia.

Se especula que tal vez sea posible construir Agujeros de Gusano que unan dos zonas alejadas por un camino hiperespacial que se pueda recorrer en un tiempo muy breve para llegar al extremo opuesto de la Vía Láctea o incluso a otras galaxias. De nuevo son las matemáticas sobre el papel las que dicen que ese túnel sería posible, pero sólo duraría mientras no hubiera masa en su interior. En el momento en que un átomo penetrase por un extremo, colapsaría de inmediato convirtiendo ambos extremos en dos agujeros negros.

De momento ambas soluciones forman parte de la Ciencia Ficción y parece que la mayor posibilidad real es la de naves con propulsión de fusión, limitando la velocidad a un décimo de la velocidad de la luz.

Infinitos Mundos

Hasta los años 1.980 no se conocían más planetas que los que rodean nuestro Sol, no teníamos constancia de que existieran planetas en otras estrellas.

Desde entonces, examinando sólo una pequeñísima fracción del firmamento, hemos descubierto miles de planetas, la mayoría gigantes gaseosos calientes, grandes como Júpiter y a distancias muy cortas de sus soles. Pero conforme tenemos cada vez mejores telescopios en el espacio, también hemos descubierto planetas rocosos del tamaño de la Tierra en órbitas más lejanas, algunos en las zonas que, teóricamente, permitirían la existencia de agua líquida. Podrían ser habitables.

La muestra tomada es muy pequeña, pero si suponemos que la zona examinada es representativa de toda la galaxia podemos calcular que en la Vía Láctea existen unos 100.000 millones de planetas como la Tierra en la zona habitable de estrellas similares al Sol. Otros 22.000 millones alrededor de Enanas Rojas. Y es posible que los exoplanetas gigantes tengas lunas gigantes, de un tamaño similar a la Tierra, con lo cual podrían existir también otros varios miles de millones de lunas habitables.

Un Futuro Infinito

Todos esos mundos están ahí. Es probable que haya vida en muchos de ellos, tal vez algunos tengan seres inteligentes.

Nuestro planeta no será habitable eternamente, tarde o temprano la Tierra se volverá demasiado fría o demasiado caliente para nosotros, o será destruida por un asteroide gigantesco o por una explosión de rayos cósmicos de una supernova, pero si seguimos investigando pronto podremos iniciar el camino de la exploración y la colonización del Universo.

La Humanidad perdurará.

En mi opinión

El proyecto de construir en el espacio naves interestelares me parece fantástico, pero pasa por alto un detalle que se debe tener en cuenta.

Un proyecto de construcción espacial como el descrito necesita muchos trabajadores, no cientos, sino miles. Para que todas esas personas puedan trabajar en el espacio se requiere que tengan un hábitat donde descansar y vivir durante su tiempo libre.

Y ese hábitat tiene que ser un recinto cilíndrico o esférico en rotación para que la fuerza centrífuga supla a la gravedad. Y para que esté protegido de los rayos cósmicos y radiaciones energéticas el hábitat debe estar rodeado de un escudo de radiaciones.

En resumen, hay que construir una Ciudad en el Espacio.

Precisamente la primera serie de artículos que escribí para esta página, en el año 1.999, fue Ciudades en el Espacio.

En mi opinión todo lo propuesto en este documental se hará, pero mucho más tarde. No creo probable que nadie, ni la iniciativa privada ni proyectos de gobiernos, realicen la inversión necesaria para construir una nave interestelar sin posibilidad de sacar rentabilidad a esa inversión en muchas, muchísimas décadas. Tal vez nunca.

En cambio, la construcción de Ciudades en el Espacio es mucho más factible y permite llevar a cabo muchos proyectos, como:

Las Ciudades en el Espacio se construirán y en un plazo relativamente corto, unos pocos siglos, podrían existir miles de ciudades con millones de habitantes.

Para viajar a las estrellas no construiremos una nave interestelar, sino una Ciudad Espacial a la que acoplaremos un motor que permita enviarla a otras estrellas. Será un viaje de varias generaciones, los que lleguen a su destino serán los nietos de los que emprendieron el viaje, y cuando lleguen, si encuentran planetas habitables tal vez algunos tripulantes decidan establecerse en el planeta, pero otros seguirán viviendo en la ciudad espacial y con los recursos de los asteroides de ese sistema construirán otras ciudades espaciales en las que sus habitantes vivirán una vida tan plena como sean capaces de imaginar.

Algunas de ellas continuarán el viaje a otras estrellas y poco a poco iremos colonizando la galaxia.

Será un proceso exponencial, cada estrella a la que lleguemos será el origen de otras naves que explorarán otras estrellas.

Dentro de un millón de años la especie humana estará extendida por la mayor parte de la galaxia, viviendo en billones de ciudades espaciales, otros muchos en planetas habitables, y otros en tránsito en viajes de décadas o siglos.

Y esto nos lleva a la Paradoja de Fermi.

Si este es nuestro futuro, y estoy seguro de que lo es, dentro de cinco millones de años habremos visitado y colonizado todos los planetas habitables de la galaxia.

Pero también, si hace cinco millones de años hubiera existido en la galaxia una civilización inteligente con tecnología suficiente para hacer lo mismo, nuestro planeta habría sido visitado y colonizado por ella mucho antes de que nosotros hubiéramos llegado a existir.

Eso no ha ocurrido todavía, lo cual me sugiere que tal vez seamos los primeros.

¡Aprovechémoslo!

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