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Más allá de Plutón se encuentra  el Cinturón de Kuiper, una vasta extensión  con miles de planetas y billones de cometas  y asteroides en órbitas caóticas.

Creada04-04-2016
Modificada18-05-2017
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Diciembre1

Reseña del Documental En el Borde del Sistema Solar de la serie La Historia del Universo

En el Borde del Sistema Solar

En las últimas décadas hemos aprendido mucho acerca del Universo. Hemos descubierto que hay cientos de miles de millones de galaxias, cada una con cientos de miles de millones de estrellas y en torno a muchas de las más cercanas hemos descubierto ya varios miles de planetas. Cada vez sabemos más del Universo que nos rodea, pero nuestro vecindario más cercano, el propio Sistema Solar, sigue siendo desconocido.

Se nos ha enseñado que el Sistema Solar está formado por el Sol, varios planetas pequeños y varios planetas gigantes, pero en realidad hay mucho, mucho más que descubrir, partiendo de un hecho sorprendente: El 90% del Sistema Solar empieza más allá del último planeta.

Sabíamos que más allá de Plutón tenía que haber algo, porque con cierta frecuencia recibíamos la visita de algún cometa, y especulábamos que existiría un anillo de asteroides al que, sin haberlo visto, bautizamos como Cinturón de Kuiper. Aunque contuviese numerosos objetos, estaban tan lejos y la luz solar a esa distancia era tan débil que pensamos que sería imposible verlos.

Pero en 1.986 un equipo de astrónomos en el observatorio de Mauna Kea se propuso localizarlos. Era una tarea difícil, porque esos objetos no brillan con luz propia como las estrellas, y aunque muchos son de hielo, contienen muchas moléculas orgánicas que con el tiempo se han ido tostando bajo los débiles rayos solares haciendo que su superficie sea más negra que una chuleta quemada en la barbacoa.

Tras seis frustrantes años sin encontrar nada, por fin en 1.992 localizaron un objeto moviéndose lentamente a 50 veces la distancia de la Tierra al Sol.

En los años siguientes se descubrieron más, y con la mayor de las sorpresas descubrimos que algunos eran más grandes que el planeta Plutón, lo cual produjo una catástrofe planetaria, no física, sino conceptual.

Si consideramos que Plutón es un planeta, entonces los demás cuerpos del Cinturón de Kuiper de tamaño similar recientemente descubiertos también tendrían que considerarse planetas, debían ser bautizados y sus nombres añadidos en la lista de planetas que aprenden los niños en la escuela. Nueve planetas son fáciles de memorizar, pero varias decenas, o tal vez centenares, sería imposible.

Los astrónomos decidieron cortar por lo sano, Plutón dejó de considerarse un planeta, siendo degradado a la categoría de Planeta Enano.

Los Planetas Enanos del tamaño de Plutón se llaman Plutinos, y hasta el momento se estima que hay unos 1.400, aparte de varios trillones de objetos del tamaño de cometas y asteroides.

La Insólita Heliosfera

La Tierra se encuentra a 150 Gm del Sol. Neptuno está a 8.000 Gm del Sol. El Cinturón de Kuiper se extiende desde la órbita de Neptuno hasta unos 12.000 Gm.

Y más allá, a unos 14.000 Gm, se encuentra la Heliosfera.

El Sol emite luz y radiaciones en todas direcciones y la fuerza de sus emisiones empuja gases de las capas altas de la atmósfera solar generando un intenso Viento Solar que se derrama desde el Sol en todas direcciones.

Eventualmente, ese viento solar es frenado por las radiaciones cósmicas procedentes de las estrellas y galaxias que nos rodean y acaba formando una densa esfera alrededor del Sol a la que llamamos Heliosfera.

La Heliosfera actúa como un escudo amortiguador que frena gran cantidad de radiaciones cósmicas, reduciendo las radiaciones que llegan a la Tierra y que, de llegar en toda su intensidad, harían imposible la Vida en la superficie.

En 1.977 la NASA envió la sonda Voyager I, esperando que funcionase durante cinco años. Sorprendentemente, 37 años más tarde aún sigue funcionando. En Agosto de 2.012 se encontraba a 18.000 Gm de distancia, en la Heliopausa. Y la información que nos transmite nos ha enseñado algo sorprendente.

Heliosfera SolarAntes de esas fechas se pensaba que la Heliosfera tendría la forma de un cometa, más achatada en la dirección en la que el Sol se está moviendo alrededor de la Vía Láctea y con una cola alargada en la dirección opuesta. Pero se ha comprobado que no es así, de la parte trasera de la Heliosfera surgen dos colas en forma de media luna de no demasiada longitud.

Burbujas Magnéticas en la HeliosferaY otra observación aún más sorprendente, el Campo Magnético del Sol, al interactuar con el Campo Magnético de la galaxia, enredaba las líneas de fuerza en burbujas de diversos tamaños, dando una estructura magnética a la Heliopausa que nunca hubiéramos imaginado.

Cada una de esas burbujas es tan grande como la órbita de la Tierra y rodean el Sol en todas direcciones.

¿Tienen algún efecto? Se ha especulado que esas burbujas magnéticas podrían detener un porcentaje aún mayor de rayos cósmicos interestelares. Tal vez la Vida en la Tierra está más protegida de lo que suponíamos.

De Donde Vienen los Cometas

Hay dos clases de cometas que llegan hasta el interior del Sistema Solar. Los cometas de períodos cortos proceden del Cinturón de Kuiper, en el plano planetario, atraviesan las órbitas de los planetas interiores y vuelven a alejarse volviendo cada 200 años o menos. Los cometas de períodos largos proceden de una gigantesca esfera alrededor del Sol, pudiendo venir desde todas direcciones, tardan cientos de miles o millones de años en regresar y al pasar cerca del Sol llevan velocidades inmensas, de hasta 160 Km/s.

Durante un tiempo se especuló que esos cometas estarían en el espacio interestelar y el Sol los encontraría en su camino al viajar alrededor de la Vía Láctea, pero eso significaría que habría más cometas procedentes de la dirección en la que viaja el Sol. Como no era así se llegó a la conclusión de que todos esos cometas viajan con el Sol, están a su alrededor en una esfera gigantesca llamada la Nube de Oort.

Están tan lejos y su superficie es tan oscura que nunca hemos visto ni un solo objeto en la Nube de Oort, pero la teoría de que existe parece haber sido confirmada por simulaciones informáticas.

En Boulder, Colorado, se encuentra un superordenador gigante con miles de procesadores capaces de construir una simulación virtual del Sistema Solar.

Partiendo de la frecuencia y la procedencia de las visitas de cometas de períodos largos se ha calculado el tamaño de la zona de la que proceden y la cantidad aproximada de cometas que parece haber. Se estima que hay unos dos billones de cometas en la Nube de Oort, a distancias tan inmensas que desde cualquiera de ellos sería imposible ver cualquiera de sus vecinos pero que de vez en cuando dos de ellos pasan lo bastante cerca para que sus órbitas se desvíen entre sí, lanzando uno hacia el interior y otro al exterior del Sistema Solar.

La Nube de Oort está situada 10.000 veces más lejos que la Tierra del Sol, a 1.500.000 Gm de distancia, y no sabemos con seguridad qué grosor tendrá, aunque sí sabemos que contiene una masa muy superior a la del Sol y todos sus planetas y suponemos que, originalmente, formaban parte de la nube de la que se formó el Sistema Solar pero fueron arrojados al exterior por las alteraciones gravitatorias de los planetas gigantes.

Extinciones Cíclicas

Estudiando las extinciones masivas que se han producido en la Tierra a consecuencia de impactos de asteroides o cometas, se ha visto que existe una cierta periodicidad en ellos. Parece que cada 26 millones de años.

Intentando encontrar una explicación para este período se ha especulado que existe un cuerpo masivo, una estrella Enana Marrón, que orbita alrededor del Sol en un período de 26 Ma y que cada vez que atraviesa la Nube de Oort puede perturbar las trayectorias de algunos cometas lanzándolos hacia la Tierra.

La teoría tiene su apoyo en el hecho de que, de todas las estrellas de la Vía Láctea, más de la mitad forman parte de sistemas binarios, con dos o más estrellas, a veces muy distintas entre sí, y algunas tan lejanas que sus períodos orbitales duran millones de años.

Esta hipotética estrella, a la que se ha llamado Némesis, podría ser la que causa estas periódicas extinciones por impactos de asteroides.

O tal vez el perturbador no sea una estrella enana marrón, sino un planeta del tamaño de la Tierra.

O tal vez la Nube de Oort llega hasta la mitad de camino hasta las estrellas vecinas, que tienen sus propias nubes de Oort, y son ellas las que perturban los movimientos de los cometas.

Aún no lo sabemos, pero tal vez en pocas décadas lo descubramos.

Trayectoria del Sol en la Vía LácteaEl Ciclo de 26 Ma podría tener otra explicación:
El Sistema Solar viaja alrededor de la Vía Láctea a unos 220 Km/s, y tarda unos 230 Ma en dar la vuelta completa.
Debido a que la Vía Láctea tiene un centro masivo y gran cantidad de masa repartida en un plano, la órbita del Sol alrededor de la Vía Láctea no es una elipse perfecta sino una sinusoide, una línea ondulada que atraviesa el plano galáctico unas ocho veces en cada órbita galáctica. (Ver Movimientos Galácticos)
El Sol, y con él el Sistema Solar, atraviesan el plano galáctico de la Vía Láctea aproximadamente cada 26 Ma. Y por alguna razón, no sabemos si por influencias magnéticas o gravitatorias, cada vez que esto ocurre recibimos un mayor número de impactos de Asteroides y Cometas.

En mi opinión

Un documental muy bueno e instructivo, pero no puedo dejar de insistir en el mismo fallo que se comete siempre que se recrean infográficamente los cinturones de asteroides o la nube de Oort.

Los asteroides y cometas están tan lejos los unos de los otros que desde cualquiera de ellos sería imposible ver otros. Sólo muy de vez en cuando dos cometas se acercarán lo bastante para que sean visibles entre sí.

Y sin embargo, en todas las infografías que se hacen en TODOS los documentales, se suele exhibir una imagen totalmente imposible en la que se ven varias decenas de asteroides navegando bastante cerca los unos de los otros. Como ilustración para que comprendamos su abundancia, pase, pero recordad que es una exageración. Cuando enviemos sondas a la nube de Oort la mayor parte del tiempo no tendremos ni un solo cometa al alcance visual, de vez en cuando podremos ver UNO, y muy de tarde en tarde, después de haber pasado junto a cientos de cometas solitarios, veremos DOS.

La imagen de un denso campo de asteroides como los que se ven en documentales o en películas de ciencia ficción es totalmente imposible, salvo cuando se acaba de producir una colisión y muchos fragmentos son despedidos en todas direcciones, pero eso es algo que ocurrirá muy de tarde en tarde.

Ver Ficha de En el Borde del Sistema Solar de la serie La Historia del Universo

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