Ciencia y Futuro

Bienvenidos a MasLibertad

Torrejón de Ardoz

Areas de Ciencias

Ciencia y Futuro

Los Orígenes de Todo

Vida y Evolución

Los Umbrales de la Vida

El Imperio de los Sentidos

La Probabilidad de la Vida en la Galaxia

Condiciones para la Vida

Planetas como La Tierra

Planetas en la Órbita Habitable

Rotación de La Tierra

Las Estaciones del Año

El Eje de la Tierra

La Importancia de la Luna

Si no tuviéramos Luna

Velocidad de Colisión de la Luna

Probabilidad del Impacto Lunar

Calcular Planetas con Vida

La Corta Vida de La Vida en La Tierra

La Corta Vida de la Vida en el Universo

Los Peligros de la Vida

El Futuro de la Humanidad

Elegir el Sexo de los Hijos

La Evolución del Ojo

¿Por qué Morimos?

La Evolución Social

El Cambio Climático de la Tierra

Física y Relatividad

La Energía

La Energía Nuclear y el Accidente de Chernobil

Ciudades en el Espacio

Teoría de La Gran Onda y el Omniverso

Lansi: Idioma Universal

Vida Natural

Utilidades y Herramientas

Documentales y Libros

Áreas de Religión

Economía y Política

La Última Página

Datos de Usuario

AnónimoEntrar
IP18.207.137.4

Datos de Pagina

La Corta Vida de la Vida en el Universo

Creada14-10-2007
Modificada02-06-2015
Total Visitas385
Octubre5

La corta vida de la vida en el universo

No obstante, podríamos argüir, tal como brillantemente pensó Frank Drake, que conforme van muriendo las estrellas más viejas de nuestra galaxia, de sus restos van naciendo otras estrellas y otros sistemas planetarios.

¡Ojalá! Sin embargo debemos tener en cuenta un hecho bastante importante. 

Cuando el universo acababa de nacer, hace 13.700 MM de años, la densidad de energía que había en el espacio era tan grande que ni siquiera los protones y neutrones eran capaces de mantenerse unidos en núcleos atómicos, incluso los electrones viajaban por libre sin llegar a formar átomos. Conforme se expandía, el universo se iba enfriando hasta llegar a un punto en que se formaron los primeros átomos del universo. Pero estos átomos eran casi todos de Hidrógeno, con un pequeño porcentaje de átomos de Helio, los dos primeros elementos de la tabla periódica. No había átomos de oxígeno, ni carbono, ni hierro, ni ningún elemento pesado que hubiera sido capaz de producir moléculas complejas.

Las primeras galaxias que se formaron estaban llenas de miles de millones de estrellas de primera generación, compuestas en su totalidad de Hidrógeno, con un poco de Helio. Las concentraciones de gas más pequeñas formaron una gran cantidad de planetas de hidrógeno que, bajo la presión de una atmósfera gigantesca podían formar un núcleo de hidrógeno metálico rodeado de un océano de hidrógeno líquido y éste rodeado de una gigantesca atmósfera de hidrógeno. Las mayores concentraciones se convirtieron por su propio peso en estrellas donde el hidrógeno se convertía en Helio y este se convertía en otros elementos cada vez más pesados hasta alcanzar la estructura atómica del Hierro.

El hierro es el elemento más estable de la tabla periódica, cualquier combinación de átomos para acercarse al hierro emite energía, pero intentar combinar hierro con cualquier otra partícula, aunque sea un simple protón, requiere más energía que la que luego ha de emitir, de ahí que en el núcleo estelar, cuando se formaban átomos de hierro, estos se acumulaban hasta que la estrella, al llegar a un punto crítico, explotaba en forma de supernova.

La intensidad de la explosión era tanta que en ese instante hasta el hierro se combinó con otros elementos formando los núcleos de los elementos más pesados de lo que quedaba de la tabla periódica. Mientras que la mayoría de los elementos por debajo del Hierro en la tabla periódica se formaron a lo largo de miles de millones de años de combustión nuclear, todos los elementos más pesados que el hierro se formaron en los escasos milisegundos en que se produjo la explosión de una supernova.

Todos estos elementos fueron expulsados por la explosión y acabaron desparramados por el espacio para, eventualmente, acabar siendo atraídos para formar parte de otras aglomeraciones susceptibles de convertirse en nuevos sistemas planetarios, esta vez con planetas sólidos a su alrededor.

De esta forma aparecieron los elementos pesados y su porcentaje fue aumentando poco a poco conforme las estrellas iban convirtiendo el hidrógeno del universo en átomos de Carbono, Oxígeno, Nitrógeno, Calcio, Silicio, Hierro, Polonio y todos los demás elementos que en las siguientes generaciones de sistemas planetarios formaron estrellas y planetas sólidos en los que ya sí sería posible la formación de moléculas complejas que hicieran posible la aparición de la vida.

Elementos más Abundantes del UniversoHoy en día hay un 1% de átomos pesados en el universo, y ese 1% de átomos son los que forman los planetas sólidos, los seres vivos y nuestros cuerpos.

Es decir, que durante los primeros 5.000 MM de años del universo no pudo aparecer la vida, porque no había planetas sólidos en el universo.

Solo en los últimos 8.000 MM de años han empezado a existir planetas de hierro y silicatos, junto con los demás elementos, con los que hubiera sido posible la aparición de sistemas planetarios tan complejos como el nuestro.

Pero en el futuro, la situación será peor, y más difícil para la vida.

Conforme pasa el tiempo el porcentaje de átomos pesados en el universo será cada vez mayor y las estrellas que se formen con el polvo y el gas interestelar tendrán cada vez mayor cantidad de átomos pesados y, según lo que sabemos del funcionamiento interno de las estrellas, las que tengan una metalicidad elevada arderán antes, serán más pequeñas y vivirán menos tiempo.

La formación de átomos pesados será cada vez más rápida y dentro de 10.000 MM de años habrá tantos que apenas se formarán estrellas de un tamaño similar o mayor a nuestro Sol, ya que empezarán a arder mucho antes de que hayan adquirido el tamaño adecuado.

Podrían formarse estrellas mayores por el choque de dos estrellas o la caída de planetas a las estrellas, pero fuera de esos casos las estrellas empezarán a arder mucho antes y el viento solar que generen impedirá que sigan creciendo a partir de su encendido.

Puede ser que un planeta en órbita alrededor de una enana blanca pueda desarrollar la vida, y siendo éstas mucho más abundantes quizás sea posible que haya muchos más planetas habitables de los que he calculado, pero no teniendo medios de estudiarlo y comprobarlo no podemos hacer cálculos al respecto.

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

Aviso Legal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Si lo desea, puede Ampliar Información

Aceptar Cookies

Bienvenidos a MasLibertad | ¿Quién soy yo? | Cartas al Autor | Aviso Legal sobre Cookies