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Durante el Juicio de Jesús ante Pilato, varios testigos declaran a su favor

Creada09-06-2013
Modificada28-07-2015
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Febrero4

El Evangelio de Nicodemo

V Defensa de Jesús por Nicodemo

  1. Entonces un judío llamado Nicodemo se acercó al gobernador y le dijo:
    — Te ruego me permitas, en tu misericordia, decir algunas palabras.
    Y Pilatos le dijo:
    — Habla.
  2. Y Nicodemo dijo:
    — Yo he preguntado a los ancianos, a los sacerdotes, a los levitas, a los escribas, a toda la multitud de los judíos, en la Sinagoga: ¿Qué queja o agravio tenéis contra este hombre? Él hace numerosos y extraordinarios milagros, tales como nadie los ha hecho, ni se harán jamás. Dejadlo, y no le causéís mal alguno, porque si esos milagros vienen de Dios, serán estables y, si vienen de los hombres, perecerán. Moisés, a quien Dios envió a Egipto, realizó los milagros que el Señor le había ordenado hacer, en presencia del Faraón. Y había allí magos, Jamnés y Mambrés, a quienes los egipcios miraban como dioses, y que quisieron hacer los mismos milagros que Moisés, mas no pudieron imitarlos todos. Y, como los milagros que operaron no provenían de Dios, perecieron, como perecieron también los que en ellos habían creído. Ahora, pues, dejad, repito, a este hombre, porque no merece la muerte.
  3. Mas los judíos dijeron a Nicodemo:
    — Te has hecho discípulo suyo y por ello levantas tu voz en su favor.
  4. Nicodemo replicó:
    — ¿Es que el gobernador, que habla también en su favor, es discípulo suyo? ¿Es que el César no le ha conferido la misión de ser su ejecutor de la justicia?
  5. Mas los judíos, estremecidos de cólera, tremaron los dientes contra Nicodemo, a quien dijeron:
    — Crees en él, y compartirás la misma suerte que él.
  6. Y Nicodemo repuso:
    — Así sea. Comparta yo la misma suerte que él, según que vosotros lo decís.
 

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