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¿Existen seres inteligentes en otros planetas? ¿Qué posibilidades tenemos de encontrarlos?

Creada25-05-2015
Modificada19-05-2017
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Marzo1

Reseña del Documental ¿Hay Alguien Ahí? de la serie El Universo Conocido

¿Hay alguien ahí?

Durante miles de años los humanos nos hemos preguntando si la Vida era un fenómeno exclusivo de nuestro planeta o si en el infinito universo existirían seres como nosotros.

Siempre han sido especulaciones ya que no había ningún medio de confirmarlo. Hasta el año 1.994 sólo se conocían los planetas del Sistema Solar y, por lo que sabíamos, no era posible que existiera la vida en ninguno de ellos. Fuera del Sistema Solar era imposible saber siquiera si existían otros planetas alrededor de otras estrellas.

Pero las cosas cambiaron en 1.995, cuando descubrimos el primer planeta extrasolar, y en los siguientes años llegamos a descubrir muchos más, cientos de ellos.

La mayoría son Gigantes Gaseosos, similares a Júpiter y Saturno, sin tierra firme en ellos y con una densa atmósfera de Hidrógeno y Helio. Y la mayoría están demasiado cerca de su estrella, por lo que son Gigantes Calientes, con unas temperaturas tan elevadas que harían imposible la existencia de Vida.

Corot 7b, por ejemplo, está tan cerca de su estrella que la temperatura de la superficie alcanza los 1.600 grados.

Los Ingredientes de la Vida

Para que nosotros existamos necesitamos muchos elementos, pero siendo genéricos y generosos podemos decir que para que exista la Vida hacen falta tres elementos fundamentales.

Energía suficiente pero no excesiva. El planeta debe estar cerca de una fuente energética que suministre una cierta cantidad de energía de un modo más o menos estable. Normalmente pensamos que la fuente de energía debe ser una estrella que no esté demasiado lejos ni demasiado cerca. Más o menos como el Sol de la Tierra.

En un planeta perdido, sin ninguna estrella a su alrededor, también podría existir una fuente de energía constante si el planeta mantiene el núcleo fundido y se producen volcanes o géiseres. También en la luna de un planeta gigante, aunque esté muy lejos de su sol, si la órbita es lo bastante excéntrica el efecto marea podría producir calor de una forma constante.

Elementos Químicos. La Vida consiste en combinaciones de elementos que forman moléculas complejas. Para que exista Vida deben existir muchos elementos en cantidades suficientes para formar moléculas.

En la formación de un planeta la mayor parte de los elementos pesados tienden a hundirse en el interior del planeta y los ligeros quedan en la superficie. Debe existir algún proceso como el vulcanismo que aflore ciertos elementos hacia la superficie y algún proceso erosivo que disgregue la lava en partículas más pequeñas capaces de reaccionar entre sí.

Agua en estado líquido. Las reacciones químicas requieren que los elementos tengan movilidad suficiente para interactuar entre sí. Si no hay algún líquido que la sustente, la Vida no podría ni siquiera iniciarse.

Tampoco hay que descartar la posibilidad de que este líquido pueda ser otro distinto al agua. O tal vez incluso una densa atmósfera.

Planeta de Bacterias

La Vida no consiste sólo en animales como nosotros. Se encuentran organismos de una gran cantidad de tamaños, desde el de una ballena hasta las minúsculas bacterias. En un puñado de tierra que sujetemos en la mano podemos encontrar alguna lombriz, miles de ácaros, cientos de miles de artrópodos microscópicos y miles de millones de bacterias.

Las bacterias, las más abundantes, son también las más necesarias. Existen y viven en todos los rincones del planeta, entre los granos de arena del más seco desierto, bajo la costra reseca de las salinas, en las hirvientes fumarolas de los géiseres, en las ácidas fuentes de las minas de mercurio, en los fondos oceánicos, donde nunca llega la luz del Sol, e incluso en cada rincón de nuestra piel, nuestros cabellos y en el interior de nuestros cuerpos. Son necesarias para la Vida y sin ellas no podríamos vivir.

Si buscamos Vida en otros planetas puede que sea muy improbable que existan personas, tigres o dinosaurios, pero con toda seguridad existirán bacterias.

Planetas Rocosos

El Telescopio Espacial Kepler nos ha permitido encontrar varios cientos de planetas alrededor de otras estrellas. La mayoría son Gigantes Gaseosos situados muy cerca de su sol. Si esperamos encontrar Vida o, al menos, planetas habitables, debemos localizar planetas similares a la Tierra y que estén a una distancia razonable de su sol para que no estén demasiado calientes ni demasiado fríos.

Eso es un reto mucho más difícil y hasta ahora sólo hemos descubierto unos muy pocos que podrían parecerse a la Tierra, pero esperamos que futuros telescopios más potentes y precisos nos permitan localizarlos.

Personalmente no me gusta que se defina a la Tierra como un planeta rocoso, puesto que eso incluye a planetas como Mercurio, Venus y Marte, que son totalmente rocosos, pero sin mares.

En mi opinión los planetas deberían clasificarse en Rocosos, Continentales, Marinos y Gaseosos. La Tierra es un planeta continental, donde hay mares y tierras emergidas.

La Zona Ricitos de Oro

Basándose en el cuento infantil de Ricitos de Oro, donde su protagonista tiene que enfrentarse a un plato de sopa muy fría y otro muy caliente, los astrónomos definen la Zona Ricitos de Oro como la distancia a la que un planeta está a la distancia adecuada para no estar demasiado caliente para que el agua esté completamente evaporada ni demasiado fría para que esté congelada.

Según la intensidad de la estrella la zona Ricitos de Oro puede estar más lejos o cerca de su estrella, pero en una estrella similar al Sol la distancia más adecuada parece ser la de la Tierra, unos 150 Gm (Giga metros) del Sol.

Venus se encuentra en la Zona Ricitos de Oro, y en su origen pudo contener mares y ser un planeta muy parecido a la Tierra, pero la mayor radiación solar hizo evaporar los océanos y el efecto invernadero consiguiente hizo que la atmósfera y el terreno se calentaran hasta unos 600 grados.

Contando Planetas

La Vía Láctea contiene más de cien mil millones de estrellas.

La misión Kepler sólo va a examinar unas cien mil estrellas y una vez recopilemos los planetas que podamos encontrar podremos suponer que esas cantidades, multiplicadas por un millón, serán los planetas que hay en toda la galaxia.

Si descubrimos que sólo una de cada mil estrellas alberga un planeta rocoso en la zona ricitos de oro podremos suponer que habrá más de cien millones de planetas potencialmente habitables en la galaxia.

Alienígenas en la Tierra

Siempre hemos supuesto que la Vida sólo puede existir cuando hay un aporte, directo o indirecto, de energía solar. Hace poco, sin embargo, el oceanógrafo Robert Ballard descubrió unos seres que vivían en el fondo oceánico sin ninguna relación con la energía solar. Vivían junto a fumarolas submarinas de las que manaban fuentes de agua termal procedente del manto terrestre. El agua manaba a más de 300 grados, suficientes para derretir el plomo, pero no hervía debido a la inmensa presión del fondo marino. Y llevaba suficientes minerales disueltos como para que sirvieran como alimento de los numerosos organismos que habían evolucionado en su entorno.

El astrobiólogo Mark Young, de la Universidad del Estado de Montana, ha encontrado Vida en lugares tan inhóspitos como las fuentes termales de Yellowstone, donde se alcanzan temperaturas de 200 grados y el agua es tan ácida como una batería. Hace 3 Ga toda la Tierra estaba en unas condiciones similares a esas fuentes termales, y la Vida en la Tierra surgió en esas condiciones.

Según la opinión de muchos astrobiólogos, donde haya agua líquida puede haber Vida, sin importar las condiciones de acidez, luminosidad o temperatura.

A pocos centímetros bajo la árida superficie de Marte se ha encontrado Hielo. Si el hielo resulta ser abundante podría ocurrir que a mayores profundidades haya más calor y se pueda encontrar agua líquida. Podrían existir acuíferos, vetas de arena empapada de agua o incluso cuevas formando lagos subterráneos. Tal vez algún día podamos excavar unos cientos de metros bajo la superficie de Marte y encontrar un ecosistema alienígena.

También Europa, una luna de Júpiter, es un firme candidato para tener vida.

Está muy lejos de la Zona Ricitos de Oro, el Sol no le aporta energía suficiente para derretir la capa de hielo que la cubre, pero su órbita alrededor de Júpiter es bastante excéntrica, por lo que en cada órbita se acerca y se aleja de Júpiter. Eso provoca un fuerte efecto marea que hace que el centro de Europa se caliente y bajo el hielo exista un océano de cientos de Km de profundidad lleno de agua. Si existen, como en la Tierra, fuentes termales que aporten calor y minerales disueltos, podría existir Vida. Y si esas condiciones se han mantenido estables durante el tiempo suficiente pueden haber aparecido organismos complejos. Tal vez existan calamares o ballenas en el océano de Europa.

Titán, la mayor luna de Saturno, tiene una atmósfera muy similar a la de la Tierra hace 4 Ga. Su paisaje es muy similar al de la Tierra. Hay valles y montañas, ríos y lagos. Y nubes y lluvia. Pero está tan lejos del Sol que su temperatura es muy baja, unos 180 grados bajo cero. Las montañas son de Hielo, los lagos y la lluvia de metano.

¿Podría el metano líquido servir de sustento para las reacciones químicas que puedan crear compuestos orgánicos y, quizás, organismos vivos?

La Teoría de la Panspermia

Durante mucho tiempo se ha pensado que la Vida es un fenómeno tan complejo que es muy improbable que pueda ocurrir en un planeta. Se ha pensado que tal vez no surgió en nuestro planeta, sino en uno de los miles de millones de planetas que han existido y que tal vez al chocar con asteroides gigantescos o ser destruido por gigantescas explosiones cósmicas las semillas de la Vida hayan sido arrojadas al espacio donde tras un viaje de millones de años llegarían a otros planetas sembrándolos de Vida.

El mayor obstáculo para esa teoría es que los microbios deberían sobrevivir al impacto de un asteroide contra la Tierra.

El profesor Peter Schultz, de la Universidad Brown, ha disparado una cápsula conteniendo microorganismos a 3'5 Km/s contra una superficie de arena. Es una velocidad menor a la que tendría un asteroide, pero suficiente para destruir cualquier organismo complejo. ¿Sobrevivirán los compuestos orgánicos?

Tras realizar el experimento se comprueba que han sobrevivido muchos de los aminoácidos.

Vecinos Lejanos

El Universo es tan grande que, por muy improbable que sea la Vida, no cabe duda de que si se ha dado una vez habrá ocurrido más veces. Pero puede haber ocurrido a tanta distancia que sea imposible comunicarnos con otros seres inteligentes.

La estrella más cercana está a cuatro años luz de distancia. Con los medios tecnológicos actuales tardaríamos cien mil años en llegar hasta ellos.

Incluso aunque les mandáramos un mensaje por ondas de radio tardaríamos décadas en recibir una respuesta. Y podría darse el caso de que existan seres inteligentes pero no tengan todavía la tecnología necesaria para oír nuestros mensajes.

Si hay civilizaciones avanzadas que estén intentando comunicarse con el cosmos, la opción que tiene más probabilidades de éxito es escuchar.

En el Instituto SETI se han construido una gran cantidad de radiotelescopios con el fin de escuchar las ondas de radio procedentes del espacio, esperando que entre los millones de señales captadas haya alguna que no sea de origen natural, sino artificial.

Nosotros mismos estamos enviando señales de radio hacia el cosmos desde hace unos cien años, y de televisión desde hace 50. Si en cien años luz a nuestro alrededor existiera una civilización tecnológica y estuviera escuchando en nuestra dirección, tal vez hayan sido capaces de captar nuestras ondas, reconocerlas como de origen inteligente y, quizás, responder. La respuesta podría estar ya en camino.

Y si algún día captamos señales emitidas por una civilización inteligente ¿deberíamos responder? ¿Y si son hostiles?

Algunos piensan que una civilización avanzada tiene que haber aprendido a convivir pacíficamente y, por consiguiente, no tenemos nada que perder y mucho que ganar.

En mi opinión

El hecho de dominar una tecnología avanzada no significa que seamos lo bastante sensatos para vivir pacíficamente entre nosotros, probablemente ni mucho menos.

De hecho, hay veces en que me pregunto si algún día seremos capaces de encontrar Vida Inteligente en nuestro planeta.

No obstante, por dar mi opinión, la Vida es seguro que existirá en muchísimos planetas, tal vez haya varios planetas con bacterias por cada diez sistemas estelares.

Animales más complejos lo veo más difícil, hacen falta unas condiciones que permitan un cierto grado de estabilidad para que se produzca una evolución durante al menos mil millones de años y por lo que podemos ver del Universo nosotros hemos llegado a existir de pura chiripa.

Tanto que me da la impresión de que la Vida Inteligente con capacidad tecnológica suficiente para viajar a otras estrellas aún no existe en nuestra galaxia.

Tal vez seamos nosotros los primeros.

¡Aprovechémoslo!

Ver Ficha de ¿Hay Alguien Ahí? de la serie El Universo Conocido

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