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El Proyecto Genográfico ha permitido descubrir  de donde proceden nuestros antepasados y  cómo desde África llegaron a habitar  en todos los rincones del planeta.

Creada27-11-2017
Modificada28-11-2017
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Reseña del Documental El Árbol Genealógico Humano

El Árbol Genealógico Humano

Todos estamos conectados.

Durante 4 años el Proyecto Genographic ha recogido muestras de saliva de 350.000 personas de todo el mundo con el fin de localizar los marcadores que permitan reconstruir la historia de las migraciones humanas.

El resultado es que, vengan de donde vengan nuestros antepasados, todos descendemos de un grupo de humanos que vivieron en África hace 200.000 años.

Todos somos parientes.

La Técnica Genográfica

Para realizar el estudio se han analizado los genes contenidos en el Cromosoma Y y en el ADN Mitocondrial.

El cromosoma Y es exclusivo de los hombres, y se transmite de cada hombre a todos sus hijos, pero no a las hijas. Siguiendo el rastro del Cromosoma Y podemos conocer el linaje genético de cada persona a través de sus antepasados masculinos.

En las células también disponemos de mitocondrias, que hemos heredado de nuestras madres. Cada madre transmite el ADN mitocondrial a todos sus hijos, pero sólo las hijas lo transmitirán a las siguientes generaciones. Siguiendo su rastro podemos conocer el linaje genético de cada persona a través de sus antepasados femeninos.

Ambos ADN se transmiten idénticos de cada generación a la siguiente, pero de vez en cuando se producen errores en la replicación. Si un error resulta perjudicial, la persona que lo sufra probablemente no dejará descendencia. Si el error supone una ventaja, será más probable la supervivencia del individuo y que tenga más hijos, por lo que poco a poco, en el transcurso de decenas y cientos de generaciones, la ventaja beneficiará a un porcentaje cada vez mayor hasta abarcar a toda la población de su sociedad.

La mayoría de las mutaciones son inocuas, no representan ni un perjuicio ni una ventaja, y los genetistas los utilizan para conocer el grado de parentesco entre las personas.

Cada una de esas mutaciones se conoce como Marcador Genético, y hay marcadores que están presentes en las células de TODAS las personas del mundo, otros están sólo entre los asiáticos, o entre los australianos, o compartidos por asiáticos y europeos, o por australianos y americanos.

Localizando en el ADN de una gota de sangre los marcadores característicos podemos determinar de dónde procedían sus antepasados.

Y haciendo un recuento de los marcadores y de cómo varían en número a lo largo del tiempo, podemos determinar en qué momento de la historia de la Humanidad un grupo genético se separó de otro para seguir caminos separados geográficamente.

Nuestros Adán y Eva

El análisis genético del cromosoma Y de cientos de miles de hombres ha revelado que todos, sin excepción, comparten un mismo marcador genético.

Todos los humanos del planeta descendemos de un hombre que vivió en África hace 60.000 años. Lo conocemos como el Adán Científico.

En el ADN mitocondrial de todas las personas también se ha encontrado un marcador común, heredado de la Eva Científica, una mujer que vivió en África hace unos 200.000 años.

Hace unas 10.000 generaciones, la Eva Científica nació con una mutación genética que la diferenciaba ligeramente de los genes heredados de su madre. Fue una mutación insignificante, en una parte del código que no disponía de ninguna función biológica importante. Con el tiempo tuvo hijos a los que transmitió esa mutación, y sus hijas la transmitieron a sus nietos, y sus nietas a la siguiente generación, así hasta la actualidad.

Las mujeres contemporáneas de Eva también tuvieron hijos, pero con el paso de las generaciones los hijos de Eva fueron cada vez un porcentaje mayor de la población.

La Conquista de África

Comparando los marcadores de personas de diversas partes del mundo se ha comprobado que en África es donde existen más cantidad de marcadores y linajes diferentes. Por contra, las poblaciones aisladas de cualquier otro continente muestran una menor variedad genética.

Eso confirma lo que la Arqueología ya ha constatado, que los primeros humanos vivieron en África y desde allí salieron algunos grupos que se extendieron por todo el planeta. Pero la mayor parte de los linajes africanos nunca llegaron a salir de allí, especialmente las poblaciones más aisladas del mundo moderno.

El pueblo bosquimano San, en el desierto de Kalahari, en Sudáfrica, tiene los marcadores propios de la Eva Científica, y unos pocos marcadores más que se pueden encontrar en otras partes del mundo, pero carece de gran parte de otros muchos marcadores, lo que indica que su población no ha vuelto a tener relación genética con otras poblaciones de fuera de África desde hace decenas de miles de años.

Linajes Africanos hace 70.000 añosEl estudio de otra tribu de Tanzania, los Hadzabi, a 2.400 Km de distancia, ha revelado que ambas poblaciones se separaron hace unos 150.000 años. Los San quedaron aislados en Sudáfrica, mientras que descendientes de los Hadzabi fueron los que posteriormente se extenderían por toda África.

Se cree que su migración fue debida a la última glaciación, comenzada hace unos 130.000 años, que cubrió de grandes placas de Hielo los continentes de Europa y Asia mientras en África se produjo una pertinaz sequía que duró miles de años, que diezmó la población llevándola casi al borde de la extinción y que obligó a algunos grupos a migrar, en busca de mejores tierras donde vivir.

Nadie sabe cuál era la población humana anterior, pero se cree que debido a la megasequía su número descendió a menos de 2.000 individuos.

Los estudios paleoclimáticos indican que hace 70.000 años la sequía se suavizó durante un tiempo. África volvió a ser bastante más fértil e incluso el Desierto del Sahara disfrutó de frecuentes precipitaciones que lo convirtieron en El Jardín del Sahara, donde las poblaciones humanas vivieron durante varios miles de años.

Las Playas del Índico

Existen dos posibles razones para emigrar, que el clima haga una tierra inhóspita o que la tierra sea muy fértil, la humanidad prospere y tengan más hijos de los que la tierra puede mantener.

No sabemos cuál fue el motivo, pero hace 60.000 años algunos grupos humanos salieron de África.

No fueron los primeros, unos 40.000 años antes ya había habido un grupo que viajó a Palestina y se estableció en el Monte Carmelo, pero cuando el clima cambió y se hizo más inhóspito abandonaron el lugar, o quizás murieron.

También hubo humanos viviendo en la India hace 74.000 años, 14.000 antes que nuestros antepasados salieran de África, como se menciona más adelante.

En realidad hubo humanos fuera de África desde mucho antes, lo que pasa es que pertenecían a linajes de los que nosotros NO somos descendientes.

Hasta hace poco tiempo se creyó que los humanos salieron de África a través de las tierras que la unen con Asia, entre Egipto y Palestina. Posteriores investigaciones sugieren que en realidad lo hicieron desde Etiopía, cruzando el Mar Rojo hasta el Sur de Arabia, distante apenas 28 Km.

Hace 60.000 años los océanos estaban más bajos que en la actualidad y la distancia entre ambas tierras era bastante menor, por lo que es posible que desde una orilla se vieran las tierras de Arabia y, usando balsas pudieran llegar hasta Asia.

Eran buenos pescadores y mariscadores y durante varios miles de años fueron colonizando las costas de Irán, y la India, hasta llegar a Indonesia.

Hace 50.000 años ya había poblaciones humanas en Tailandia.

Indonesia hace 70.000 añosEn aquella época, aún en la Edad de Hielo, los océanos estaban cien metros más bajos y las tierras de Sumatra, Borneo, Java y numerosas islas de Indonesia estaban unidas por tierra al continente asiático. Los humanos se establecieron en toda esta zona e incluso se adentraron en islas más al Sur, hasta llegar a Australia, cruzando tan sólo unos 70 Km de mar abierto.

¿Llegaron por accidente, arrastradas sus balsas de pesca por las corrientes? ¿O viajaron a propósito, presionados por motivos climáticos o por exceso de población y la consiguiente escasez de recursos, buscando nuevas y quizás mejores tierras?

Sea cual fuera la razón, hace 45.000 años ya habían llegado al Norte de Australia.

El Volcán del Fin del Mundo

Aunque podemos datar le llegada de nuestros antepasados humanos a las costas de Asia hace unos 60.000 años, parece ser que ya había otros humanos allí desde mucho antes.

Hace 74.000 años se produjo La Supererupción del Toba, en Sumatra. Es la erupción más violenta ocurrida en la Tierra en los últimos dos millones de años y emitió a la atmósfera miles de Toneladas de cenizas que bloquearon la luz del Sol durante más de una década, provocando un invierno volcánico en el que perecieron la mayor parte de la vegetación, los animales herbívoros y carnívoros y los humanos que allí residían.

Las cenizas cubrieron grandes extensiones de tierra, llegando hasta la India, a más de 4.500 Km de distancia. Allí se han realizado excavaciones arqueológicas y se han encontrado rastros humanos, tanto por debajo como por encima de la capa de cenizas, indicando que los habitantes, al menos algunos, pudieron sobrevivir a la catástrofe.

Aún así, los linajes de esa población no existen en la actualidad por lo que es posible que, una de dos, se extinguieran antes de la salida de nuestro linaje humano de África, o que al llegar la nueva migración africana no pudieran competir con la tecnología y la cultura superior de los nuevos inmigrantes y sus genes se perdieran para siempre.

Parientes Cercanos

En Filipinas existe una etnia, los Aetas, cuyos orígenes pueden remontarse hasta las primeras migraciones de humanos africanos que colonizaron las costas del Sur de Asia. Al final de la Edad de Hielo, el ascenso de los océanos convirtió muchas de sus tierras en islas y las poblaciones quedaron aisladas unas de otras.

En 1.991, el volcán Pinatubo arrasó numerosas aldeas y los aetas fueron trasladados a lugares más seguros. La población era de sólo 20.000 aetas.

Al haber estado aislados durante decenas de miles de años, sus genes no se han mezclado con otras poblaciones, y al vivir en un clima similar al africano no han evolucionado, por lo que siguen conservando muchos de los rasgos africanos característicos, como piel negra, pelo negro rizado, nariz ancha, etc. Muy distintos a los habitantes de las cercanas tierras indonesias.

Otros grupos, en cambio, partieron de África bastante más tarde, hace 50.000 años, y no viajaron por la costa Sur de Arabia y Asia, sino por el interior y el Norte de Irán y la India hasta establecerse en Tailandia, mezclándose con inmigrantes anteriores y adquiriendo, éstos sí, rasgos asiáticos.

Estos rasgos fueron seleccionados por el clima gélido, que favoreció a los individuos más bajos, con piel más clara, nariz más pequeña y el característico pliegue epicántico de los párpados, rasgos todos que permiten soportar mejor los fríos extremos.

De ese grupo, a su paso por Irak otro subgrupo se escindió y viajó al Oeste, por Turquía, bordeando el Mar Negro hasta la actual Rumanía.

Quiero puntualizar: Durante la Edad de Hielo, con el Mar Mediterráneo unos 80~100 metros por debajo de su nivel actual, Turquía y Grecia estaban unidas, no existía el Canal del Bósforo y el Mar Negro no era un mar, sino un lago, probablemente unos 300 metros más bajo que su nivel actual. Todas las tierras que bordeaban el Lago Negro podrían ser lugares muy agradables en los que los humanos de aquella época podrían vivir.

Hoy en día las huellas arqueológicas de esos asentamientos están sumergidas a cientos de metros de profundidad, a causa de La Gran Inundación

Los Regresados

En esas fechas hubo un importante calentamiento global, las temperaturas ascendieron y la Edad de Hielo remitió en su rigor climático. El Norte de África, convertido de ardiente desierto en El Jardín del Sahara, con fértiles sabanas, ríos y lagos, permitió el crecimiento de la población, extendiéndose poco a poco a todo el continente y saliendo más grupos por Egipto y Palestina.

Y algunos grupos también volvieron.

En el Norte de Chad viven los Tubu, un pueblo nómada del que se cree que es el pueblo más antiguo que vive en el Sahara.

Por su aspecto podrían proceder de cualquier parte de África, pero sorprendentemente su ADN ha revelado que sus ancestros salieron de África hace unos 50.000 años, estuvieron en la zona de Palestina durante varios miles de años y luego volvieron a entrar en África y poblaron la zona del Sahara, en la época en que este territorio era una húmeda sabana. Después, cuando el Sahara se convirtió en desierto, los Tubus no se fueron, sino que se adaptaron, aprendiendo no sólo a sobrevivir, sino también a prosperar en una tierra en la que cualquier persona del resto del mundo no podría sobrevivir.

El Pueblo Centroasiático

Otro grupo de los que salieron de África hace 50.000 años migró hacia el Norte de la India y habitaron el Nepal.

Desde allí, una parte migró al Sur, que ya estaba poblada por migraciones anteriores. Su población se hizo mayoritaria y hoy en día es la más numerosa de la India.

Otra parte se adentró más al Norte, hacia las montañas del centro de Asia, a donde llegaron hace unos 40.000 años. Hoy en día es un territorio bastante inhóspito, pero en aquella época era un oasis.

Había montañas, valles y ríos, pastos y caza abundante.

Los humanos se establecieron allí y prosperaron. Y durante ese tiempo evolucionaron, adquiriendo la piel blanca y otras características que les permitían soportar mejor los fríos inviernos.

Después, hace 35.000 años, el clima volvió a cambiar. Los pastos fueron cada vez más pobres y para encontrarlos los animales tenían que viajar más al Norte. Y los humanos siguieron a pastos y animales.

Desde allí partieron varios grupos en distintas direcciones.

Unos hacia el Este de Siberia, otros hacia Europa.

Parientes Lejanos

Los primeros humanos que entraron en Europa se encontraron con otra especie humana, los Neandertales. Estos llevaban cientos de miles de años viviendo allí, pero se encontraban en franca decadencia y su número estaba descendiendo. La llegada de los cromañones empeoró y aceleró el camino a la extinción de los Neandertales, que desaparecieron de su último reducto, Gibraltar, hace unos 28.000 años.

Durante mucho tiempo se pensó que los humanos modernos provocaron el Apocalipsis Neandertal, la muerte y desaparición de los Neandertales, y en las cuevas de Gibraltar se han encontrado restos que indican que después de desaparecer los unos, la cueva fue habitada por los otros... pero 4.000 años más tarde.

No parece que, al menos en Gibraltar, hubiera contacto entre Cromañones y Neandertales.

Al contrario, existen pruebas arqueológicas en algunas cuevas de Rumanía de que Cromañones y Neandertales convivieron durante algún tiempo, y tuvieron descendencia común.

Los análisis genéticos realizados en la población demuestran que la mayoría de los Europeos, y los que hayan migrado a América desde Europa, tienen aproximadamente un 2% de genes Neandertales.

Africanos, Asiáticos y Americanos, no.

El Paso a América

Del grupo Centroasiático, un subgrupo se dirigió al Nordeste, adentrándose en Siberia y Mongolia para luego extenderse por todo el Este de Asia.

No fueron los únicos que hicieron este viaje, durante miles de años hubo varios otros grupos que desde Irán y el Cáucaso viajaron hacia el Nordeste, mezclándose con los pueblos que lo habitaban.

Después, hace 20.000 años, una parte de esos grupos pasó a las Américas.

Los restos arqueológicos encontrados en Clovis, Nuevo Méjico, son los más antiguos de América, y han sido datados hace 13.500 años.

Durante mucho tiempo se pensó que habían sido los primeros americanos, pero recientes descubrimientos sugieren que cuando los Clovis llegaron a América, ya había algunas tribus humanas viviendo allí, desde USA hasta la Patagonia.

Restos encontrados en Oregón, California, Perú y Chile datados hace más de 14.000 años sugieren que la migración no se produjo por tierra, sino por las costas.

Fueron un pueblo marinero que construía embarcaciones sencillas para la pesca y que poco a poco, a lo largo de 1.500 años, fueron colonizando toda la costa del Pacífico, adentrándose también al interior, cruzando Centroamérica para llegar también a las islas de Cuba y el Caribe.

Hace 11.000 años dio fin la Edad de Hielo, los glaciares de Kilómetros de grosor que cubrían Canadá y el Norte de Eurasia se fundieron, los océanos ascendieron y el paso de Bering quedó inundado.

Los americanos quedaron aislados del resto de la población mundial hasta que, en 1.492 Colón y otros viajeros, nuevos colonos y emigrantes vinieron de Europa para mezclar sus genes con los pueblos americanos.

El Crisol Genético

En un mercadillo callejero en el barrio de Queens, Nueva York, se han pedido voluntarios para realizarles un análisis de ADN con el fin de determinar su procedencia genográfica.

Una vez obtenidos los resultados se les ha reunido y aunque la mayoría han confirmado lo que creían, algunos se han llevado mayúsculas sorpresas. Como los dos negros que han descubierto que por parte materna son de origen africano pero por la paterna eran centroasiáticos. O los dos tailandeses que, a pesar de proceder de muy cerca, dentro del mismo país, pertenecen a dos linajes muy diferentes, uno llegado a Tailandia por la costa hace 50.000 años y el otro, 30.000 años más tarde, desde Siberia. O el musulmán turco que acaba de descubrir que su familia es de origen judío askenazi.

Pero si retrocedemos en el tiempo hasta hace 60.000 años, todos nuestros antepasados estaban en África.

Y todos eran hermanos.

En mi opinión

Resulta fascinante conocer esta fantástica historia.

Gracias a la genética cualquier persona puede conocer los marcadores genéticos que posee y saber si sus antepasados vinieron de África por la costa de Arabia o por Palestina, si pasaron por la India o Kazajistán, si entraron en Europa por Turquía o por Lituania.

Aunque no tan completo como la serie La Aventura de la Humanidad, expone datos bastante interesantes.

Precisamente en esa serie se daba una información que aquí no se menciona.

Al parecer, en América hubo dos migraciones.

Una procedente de pueblos australianos que aprendieron a navegar y se fueron extendiendo por las costas, primero las asiáticas y luego las americanas hasta llegar desde Oregón a la Patagonia, hace unos 15~18.000 años.

Y otra, la procedente de Siberia, que se extendió por tierra hace unos 13.000 años, a través de Alaska y Canadá hasta las grandes praderas pobladas de bisontes y mamuts.

Tampoco se menciona la destrucción de la cultura Clovis, muy poco tiempo después de su entrada en América, debido a la caída de un meteorito sobre las placas de Hielo de Canadá. Como se explica en Qué Mató a los Mamuts.

Lo que sí se menciona, y es fantástico, es la reacción emocional de muchos de los participantes en la recolección de muestras de ADN del barrio de Queens, la ilusión con la que entregan las muestras y la emoción, a veces también sorpresa, con la que reciben los resultados.

Solo por ver sus caras vale la pena ver el documental.

Ver Ficha de El Árbol Genealógico Humano

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