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Documental en el que se descubren varios hechos acerca de quién y cuándo se escribieron las escrituras bíblicas.

Creada21-04-2015
Modificada23-05-2017
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Reseña del Documental Secretos Enterrados de la Biblia de la serie NOVA

Los Secretos Enterrados de la Biblia

¿Quiénes eran los antiguos judíos? ¿De dónde vinieron? ¿Cómo adquirieron su fe?

En este documental producido en 2.008 por Providence Pictures para Nova y National Geographic Channel, se descubren varios hechos acerca de por quién y cuándo fueron escritos los textos de La Biblia.

La Estela de Merneptah

En 1.896, el arqueólogo británico Flinders Petrie está realizando unas excavaciones en la ciudad egipcia de Tebas.

Allí encontró una losa, la Estela de Merneptah, donde, en medio de una relación de numerosas victorias bélicas contra Libia y países aledaños, dice:

Hemos destruido Israel, su semilla ya no existe.

La exacta cronología egipcia afirma que esto ocurrió en el año 1.208 aC.

Es la primera mención histórica, fuera de la Biblia, del pueblo de Israel.

Origen del Pentateuco

Según la tradición, los primeros cinco libros de la Biblia, el Pentateuco, fueron escritos por Moisés, que recibió instrucciones de Dios de que así lo hiciese. Obviamente, el último capítulo en el que se narra su muerte y entierro no pudo ser escrito por él.

En el Pentateuco se narran numerosas historias, y algunas de ellas se narran en distintas versiones y con textos diferentes, por lo que hay dudas de que fueran escritas por la misma mano.

En un pasaje de la Biblia se dice que Noé debía introducir en el arca una pareja de cada especie. En otro pasaje se dice que fueron siete parejas de los animales puros y dos de los impuros.

En todo el Pentateuco existen distintas versiones de las mismas historias y un análisis detallado de estas discrepancias ha permitido determinar que los textos han sido escritos, al menos, por cuatro grupos diferentes de escribas, y posteriormente han sido recopilados entremezclando los textos.

Los Primeros Escritos Bíblicos

En 1.999, en unas excavaciones en Tell Zayith, Israel, Ron Tappy encontró una piedra que tenía grabadas las letras del alfabeto hebreo. Aunque no se trata de palabras, sino sólo el alfabeto, es la inscripción hebrea más antigua conocida y ha sido datada alrededor del año 1.000 aC.

Los expertos han examinado los textos bíblicos e históricos y por las formas de las letras, las palabras usadas, y el estilo de escritura, que como todos los idiomas han ido evolucionando con el paso de los siglos, han podido determinar las épocas en que fueron escritos diversos pasajes.

Los textos más antiguos de la Biblia parecen ser los relatos del Éxodo.

El episodio del paso del Mar Rojo y la destrucción del ejército del Faraón parece haber sido escrito sobre el año 1.000 aC, pero es muy probable que anteriormente fuera un relato que se recitaba, o más bien se cantaba, durante varias generaciones antes de ponerse por escrito.

En el éxodo se afirma que los judíos trabajaron en las ciudades de Piton y Ramsés. Como Ramsés reinó en el 1.275 aC, se supone que el éxodo debió ocurrir poco después de esa fecha, y no más tarde del 1.208 aC mencionado en la Estela de Merneptah.

Guerra en la Tierra Prometida

La Biblia afirma que, tras la muerte de Moisés, Josué inició una campaña bélica contra las ciudades cananitas, destruyéndolas y masacrando a todos sus habitantes.

En aquella época Canaán no tenía una estructura estatal sino que era una serie de ciudades estado, independientes entre sí, y cada una gobernada por un rey. Todas estas ciudades estado estaban sometidas a Egipto, a quien pagaban tributos.

La ciudad de Jericó fue excavada en los años 1.920 y sus murallas derruidas fueron tomadas como prueba de la veracidad del relato de Josué.

También la ciudad de Hazor, cuya destrucción por el fuego se menciona en la Biblia, presenta indicios de que sus murallas sufrieron los destructivos efectos de un voraz incendio que llegó a cuartear grandes bloques de la muralla y que los ídolos fueron destruidos.

La ciudad de Ai, también destruida por Josué, ha sido excavada y se han encontrado indicios de su destrucción.

Pero cuando se datan todas esas destrucciones se comprueba que la de Ai ocurrió en el año 2.200 aC, mil años antes del éxodo. La de Jericó ocurrió 1.500 años aC, 300 antes de Josué. Y la de Hazor, en 1.250 aC.

De las 31 ciudades que la Biblia dice que Josué destruyó, sólo unas pocas muestran signos de guerra, y Hazor es la única que entra aproximadamente en la época de Josué.

Las excavaciones de Hazor indican que existían dos capas sociales. La élite, que vivía en la zona central de la ciudad, habitaba grandes palacios, mientras que el resto de la población ocupaba pequeñas casas hacinadas alrededor de los palacios. No se han encontrado armas ni los restos típicos de una batalla entre las calles de la ciudad, por lo que la doctora Zuckerman opina que el incendio de los palacios y la destrucción de los ídolos no fueron causados por un ataque externo, sino por una rebelión interna.

La estructura de Ciudades Estado de Canaán se vino abajo sobre el 1.200, coincidiendo con una decadencia general que se extendió desde Egipto a Mesopotamia.

Tras ello surgieron numerosos nuevos asentamientos, más pequeños pero con una estructura de gobierno territorial.

Tras el Éxodo

En los años 1.970, Israel Finkelstein, de la Universidad de Tel Aviv, realizó con sus alumnos numerosas expediciones a la zona de Cisjordania, recogiendo y registrando todos los fragmentos de cerámica y otros restos que pudieran encontrar en la superficie del terreno.

De los restos recogidos dedujo que antes del año 1.200 aC existían en la zona unos 25 asentamientos humanos, habitados por un total de entre 3.000 y 5.000 habitantes (100 ó 200 personas por asentamiento). Pero justo 200 años después hay un importante incremento del número de asentamientos, hasta 250, y de la población, hasta 45.000 personas. Este incremento no puede ser fruto del crecimiento demográfico normal, por lo que Finkelstein piensa que pudo deberse a la inmigración.

El estilo de las casas de los nuevos asentamientos es distinto al cananita, no se realizan grandes construcciones palaciegas sino casas modestas y bastante similares en tamaño, lo que indica que era una sociedad más igualitaria.

La alfarería, sin embargo, es muy similar a la cananita, y eso sugiere que los nuevos habitantes procedían de las mismas Ciudades Estado que emigraron cuando la estructura social se disgregó.

Los restos arqueológicos encontrados indican que los reyes egipcios sometían a los reyes de las ciudades estado y éstos sometían al pueblo, explotándolos con elevados impuestos so pena de ser esclavizados. Al disgregarse la estructura social y económica, los cananitas abandonaron las grandes ciudades y crearon numerosos nuevos asentamientos.

La Biblia afirma que los israelitas vinieron de Egipto, entraron en Canaán, destruyeron sus ciudades y se establecieron, fundando una nueva nación sobre las ruinas de Canaán. Es una historia muy diferente a la que se observa en la arqueología.

Según opinan varios historiadores, los israelitas eran los mismos cananitas de dos siglos antes, pero al formar una nación quisieron resaltar su propia identidad diferenciándola del sistema social anterior, por lo que inventaron la historia que se narra en la Biblia.

Para diferenciarse de los anteriores cananitas adoptaron a un dios al que llamaron YHWH y lo convirtieron en el núcleo de la identidad del pueblo de Israel. El nombre de YHWH, que en occidente pronunciamos como YAVÉ, aunque es más probable que los israelitas lo pronunciaran como YAUE, nunca se ha encontrado mencionado en los escritos cananitas. ¿De dónde procedía?

El Origen de Yavé

En Egipto, en el muro norte de Karnak, están grabadas las hazañas del faraón Seti I, padre de Ramsés. En una de ellas se narra cómo venció a un pueblo que vivía al Sur y al Este de Canaán, en la actual Jordania y el Norte de Arabia. Una de las ciudades mencionadas es YHW, probablemente pronunciado YAHU, el nombre de su dios protector. En la Biblia, ese territorio se conoce como Madián, el lugar donde Moisés se encontró con la zarza ardiente desde la que Dios le dijo que su nombre era YHWH.

Una nueva interpretación de la historia del éxodo sugiere que un pequeño grupo de cananitas que había sido esclavizado en Egipto huyó hacia Madián y allí tuvieron algún tipo de experiencia mística por la que conocieron al dios YHWH.

Posteriormente viajaron a Canaán, la tierra de sus antepasados, y al llegar allí encontraron las pequeñas ciudades que se habían formado tras la disgregación de las ciudades estado.

Contaron la historia del dios que les había liberado de la esclavitud en Egipto y los había hecho retornar a la tierra de sus antepasados. La idea de un dios que libera de la esclavitud a su pueblo y los conduce a la tierra prometida era tan poderosa que fue adoptada por muchos de los cananitas que encontraron.

El pueblo de Israel nació como una mezcolanza de pueblos de distintas procedencias. Cananitas que, huidos de las decadentes ciudades estado habían creado una extensa red de pequeñas aldeas. Otros cananitas que habían sido esclavos en Egipto y que tras un largo periplo habían regresado a las tierras de sus antepasados. Nómadas de Madián que se les habían unido en su largo viaje, pastores del Norte que se hicieron sedentarios. Todos ellos formaron un nuevo pueblo, juntaron sus historias, leyendas y tradiciones. Pero entre todas sus historias, la más poderosa, la que definió la personalidad del nuevo pueblo de Israel, fue la del Éxodo.

¿Fue así como nació el monoteísmo, la idea de un único dios?

Quizás, pero no completamente. Durante muchos siglos después del Éxodo los israelitas siguieron adorando a otros dioses cananitas. Se han encontrado numerosos ídolos, principalmente de El, el dios principal de los antiguos cananitas, representado por un becerro.

El Reino de David

Según la Biblia, David fue el primer rey de Israel que unió a todas sus tribus para crear una gran nación cuyos límites llegaban desde Egipto a Babilonia. Su hijo Salomón hizo construir el gran Templo de Yavé, que había de ser su sede para la eternidad.

La arqueología nunca encontró ningún resto que refrendara esta historia por lo que la mayoría de los historiadores pensaba que era inventada, basada en personajes míticos.

Todo cambió en 1.993.

Gila Cook se encontraba trabajando en Tel Dan, una excavación al Norte de Israel, cuando encontró una piedra con un texto escrito en arameo, una lengua similar y coetánea del hebreo.

Maté a poderosos monarcas al mando de miles de carros y jinetes.

Maté al rey de la Casa de David.

Era la primera prueba arqueológica de que David no era un mito.

Y al comparar la cronología bíblica con la arqueológica podemos establecer con mayor precisión las fechas en que vivieron los personajes mencionados en la Biblia.

Los Escritos Yavistas y Elohistas

Un estudio del siglo XVIII sobre las escrituras encontró dos tipos y estilos de relatos. En unos, Dios es llamado Yavé. En otros, Elohim.

Al parecer hubo dos escribas o grupos de escribas diferentes, los Yavistas (J) y los Elohistas (E). Ambos, de forma independiente, recogieron relatos y poemas de distintas fuentes y los escribieron en hebreo. Los relatos más antiguos corresponden a la redacción Yavista, que fue escrita durante los reinados de David y Salomón, y recogen los relatos de Abraham en la Tierra Prometida, Moisés y el Éxodo. Los Elohistas se empezaron a escribir más tarde, pero durante un tiempo fueron contemporáneos de los Yavistas.

Las Murallas de Salomón

En unas excavaciones de Jerusalén se han encontrado los restos de unas grandes murallas y cimientos de uno o varios grandes edificios. Una construcción tan grande no puede corresponder más que a un gigantesco palacio o a un templo, y requiere tal cantidad de mano de obra que sólo un reino poderoso puede acometer.

La alfarería encontrada en los estratos de la excavación permiten datarla en el siglo X aC, la época de David. El análisis de Carbono 14 de unos huesos de aceitunas enterrados al pie de la muralla da una fecha más precisa que la sitúa unos 75 años más tarde.

Me molesta bastante cuando en un documental se da una información como bastante precisa mientras en pantalla se muestra que la realidad no lo es tanto.

Mientras el comentarista dice que las pruebas de radiocarbono sitúan los restos orgánicos unos 75 años después del año 1.000, en pantalla aparecen los resultados del análisis.

Estos son que la fecha más probable es de hace 2.680±45 años.

Los rangos de probabilidad (porque el radiocarbono nunca es 100% exacto, sólo determina probabilidades) indican que hay un 50% de probabilidades de que los restos sean de entre el 850 y el 800 aC, es decir, entre 150 y 200 años después de David.

Y es bastante seguro, al 95%, que sean de entre el 920 aC y el 790 aC, es decir, entre 80 y 210 años después de David.

Y la apuesta más segura es que los huesos de aceituna analizados sean de 175 años después de David.

Esto no quita que los muros pudieron construirse en el año 1.000 aC y las aceitunas las tiró un paseante un par de siglos más tarde, pero el documental no debería retorcer la información para ajustar los hechos a la teoría.

Según esta datación los muros debieron construirse, no en tiempos de David, sino del rey Acab y su esposa Jezabel, ambos adoradores del dios cananita Baal.

Otros análisis han dado resultados más antiguos, que sí podrían corresponder, al menos, con el reinado de Salomón.

Mientras se intenta precisar mejor la fecha de construcción del muro, el arqueólogo Amnon Ben-Tor ha hecho un descubrimiento importante.

Excavando los muros que rodean las ciudades de Hazor al Norte, Meggido en el centro y Gezer al Sur, se han encontrado las puertas de las murallas, y éstas han sido construidas siguiendo el mismo plano. Eso significa que probablemente las tres fueron diseñadas por el mismo arquitecto, lo que implicaría que existía un reino que abarcara a todas estas ciudades y pudiera acometer las importantes obras necesarias para su defensa.

Esta es la razón de la leva que el rey Salomón realizó: edificar la casa de Jehovah, su propia casa, el Milo, la muralla de Jerusalén, Hazor, Meguido y Gezer.

1 Reyes 9,15

Y sucedió que en el quinto año del rey Roboam subió Sisac, rey de Egipto, contra Jerusalén y tomó los tesoros de la casa de Jehovah y los tesoros de la casa del rey. Todo lo tomó.

También tomó todos los escudos de oro que había hecho Salomón.

1 Reyes 14,25-26

Este suceso también está relatado en la historia de Egipto y su cronología, mucho más precisa que la bíblica, indica que esto ocurrió en año 925 aC, lo que significaría que Salomón murió en el 930 aC.

También se mencionan varias ciudades destruidas por Sisac, entre ellas Gezer, y en las murallas de Gezer se observan los efectos de un gran incendio que resquebrajó muchas rocas de la muralla haciendo que algunas de ellas se fundieran.

Y esto sí demuestra de forma bastante indiscutible que las murallas debieron ser construidas durante el reinado de Salomón.

El Templo de Salomón

Parece demostrado que David y Salomón reinaron sobre todo el territorio de Israel, estableciendo la capital política y religiosa en Jerusalén, donde Salomón hizo construir el Templo donde residía y se adoraba a Yavé.

No es posible hacer excavaciones en el lugar donde estaba el templo, pues sobre él se ha construido la Mezquita de la Cúpula, un lugar santo para el Islam, pero las descripciones que hace la Biblia sobre cómo había sido construido revelan que era bastante parecido a varios templos politeístas que existían en Canaán. El que más se le parece es el templo de Ain Dara, varios cientos de Km al Norte. Del mismo tamaño y con el mismo diseño, ambos con esfinges y querubines. La única diferencia significativa es que en Ain Dara se han esculpido en el suelo las huellas de su dios dirigiéndose hacia el altar, cosa que en el Templo de Salomón no se menciona.

En el templo se adoraba a Yavé, pero no todos los israelitas eran tan fieles como los sacerdotes. En las casas israelíes se encuentran con frecuencia estatuillas con figuras femeninas, ídolos de una diosa de la fertilidad.

En 1.968, Bill Dever encontró una piedra funeraria datada en el siglo VIII aC con una inscripción.

Bendito sea por Yavé y su Asherá.

Asherá es la antigua diosa madre cananita, y Dever opina que los israelitas en general pensaban que Yavé estaba casado con Asherá.

La Caída del Reino de Salomón

Los israelitas habían suscrito un pacto con Yavé. Si le adoraban, Él los haría grandes. Si no, enviaría sobre ellos calamidades en forma de reinos extranjeros que los conquistaran.

Poco después de la muerte de Salomón, las diez tribus del Norte se separaron del Sur.

Y en el año 772 aC el reino del Norte fue conquistado por el imperio asirio, que lo destruyó y envió a muchos prisioneros al exilio.

Algunos huyeron al Sur, a Judá y Jerusalén, donde seguían reinando los descendientes de David y Salomón.

Según la Biblia, a finales del siglo VII aC el rey Josías encontró un Libro de Leyes y al leerlo lloró porque se dio cuenta de que contenía muchos mandamientos sagrados que el pueblo de Israel no estaba cumpliendo.

Según los expertos, ese escrito pudo ser la fuente documental D, que usaron un nuevo grupo de escribas que a partir de él escribieron el Deuteronomio, pero también reescribieron escritos yavistas y elohistas anteriores, como el éxodo, para reafirmar el pacto sagrado de Yavé con Israel.

Para ser fiel a ese pacto sagrado, el rey Josías ordenó que se destruyeran todos los ídolos y altares de todos los dioses, excepto los de Yavé.

El Deuteronomio incluyó los diez mandamientos y los escribas sacerdotales incluyeron en el Éxodo la entrega de éstos a Moisés.

A pesar de la reforma de Josías, los israelitas siguieron adorando a otros dioses hasta que en el año 586 aC, el nuevo imperio de Babilonia conquistó al asirio y destruyó Jerusalén y el Templo. La dinastía iniciada por David fue destruida y el pueblo esclavizado fue enviado a Babilonia.

El Cautiverio en Babilonia

Algunos de los sacerdotes exiliados llevaron con ellos los libros rescatados del incendio del templo y durante el exilio escribieron nuevos textos que añadieron a la Biblia. Es la fuente Sacerdotal (P).

Fueron los escribas P los que tomaron todos los textos J, E y D y los recompusieron, ordenaron y ampliaron componiendo de forma casi definitiva el conjunto de libros que formaron el Pentateuco y la Torá.

Ellos reescribieron la historia de Abraham, añadiendo el pacto de la circuncisión, cosa que en realidad no ocurrió hasta mucho más tarde, pues fue una costumbre adquirida durante el cautiverio en Egipto, y que sólo había sido seguida por los sacerdotes, pero no había sido aún aceptada por los cananitas

No es casual el hecho de que la fuente P escribiera que el origen de Abraham había sido Ur, río Éufrates abajo, la misma tierra en la que los sacerdotes estaban exiliados en ese momento.

La Plegaria de Moisés

El hecho de que nunca se hayan encontrado documentos originales anteriores al siglo III aC, hizo pensar a muchos historiadores que las historias bíblicas habían sido escritas por un pueblo que quería inventarse un pasado glorioso, máxime cuando no había ninguna prueba arqueológica que las corroborara. Pero diversos hallazgos en las más recientes décadas han demostrado que algunas de esas historias sí están basadas en datos reales.

En unas excavaciones en un cementerio cercano a Jerusalén, datado en el siglo VII aC, el arqueólogo Gabriel Barkay ha encontrado dos pequeños rollos de plata. Al desenrollarlos con extremo cuidado, en su interior descubrió una plegaria bíblica.

Que el Señor te bendiga y te proteja.

Que el Señor haga brillar su rostro sobre ti, y te muestre su Gracia.

Que el Señor te descubra su rostro, y te conceda la paz.

Números 6, 24-26

Es el texto bíblico más antiguo encontrado y confirma que algunos textos bíblicos son muy anteriores al cautiverio en Babilonia.

El Nacimiento del Monoteísmo

Antes de la destrucción del Templo y el cautiverio en Babilonia, Israel era politeísta.

Lo demuestran los numerosos altares y miles de figuras de ídolos encontrados en todas las ciudades, en la mayoría de las viviendas de Israel.

Pero en Babilonia los sacerdotes dieron su forma definitiva a la Torá, el Antiguo Testamento. Añadieron, quitaron, corrigieron y cambiaron todo lo que consideraron necesario y exhortaron a los judíos en el exilio para que renunciaran a sus antiguos dioses, advirtiéndoles de que la esclavitud en Babilonia era un castigo de Yavé por su infidelidad.

Cuando regresaron del exilio lo hicieron como un pueblo monoteísta y con un texto sagrado que les ha dado unos ritos y creencias que se han conservado durante más de 2.500 años y que se han transmitido a las otras dos religiones monoteístas que acogen a más de la mitad de la población mundial.

En mi opinión

Muy interesante y completo, y creo que bastante acertado.

Únicamente hacer un par de comentarios.

La primera religión casi monoteísta fue la que implantó el rey egipcio Akenatón. Él estableció que sólo existía un dios, Atón, representado por el disco solar. Y cuando digo casi es porque el mismo Akenatón se consideraba a sí mismo un dios. Los egipcios debían rezar a Akenatón y él y su familia eran los únicos que rezaban a Atón. Es posible que tanto la idea de un único dios como la práctica de la circuncisión la adquirieran los judíos que habitaran en Egipto en aquella época.

Cuando un grupo de israelitas huyó de Egipto, al pasar por Madián conocieron al dios YHWH y adoptaron ese nombre para su único dios.

Cuando llegaron a Canaán contaron su historia y algunos cananitas adoptaron al dios Yavé, pero la mayoría siguió adorando a los otros dioses ya existentes en Canaán.

El dios más popular en Canaán era El, representado por un becerro, pero había muchas versiones de El, y los cananitas se referían a ellas con el plural de El, Elohim.

Los primeros escritos bíblicos fueron realizados en tiempos de David y Salomón y podemos distinguir dos tipos de escritos, los Yavistas y los Elohistas. Por lo dicho podemos deducir que los textos Yavistas fueron escritos por los descendientes de los judíos procedentes de Egipto y Madián, y los Elohistas fueron escritos por los que conservaban las religiones cananitas anteriores al Éxodo.

En el siglo VII aC, los dos grupos de textos se refundieron y se agregaron los textos Deuteronómicos.

Y en el VI aC, durante el cautiverio babilónico, se volvieron a refundir y reescribir añadiendo los textos Sacerdotales.

Por lo demás, si este documental os resulta interesante, también os puede gustar este artículo que escribí hace algunos lustros: Mitos y Leyendas de La Biblia. También recomiendo la reseña del libro La Biblia Desenterrada, más reciente y creo que muy acertado.

Ver Ficha de Secretos Enterrados de la Biblia de la serie NOVA

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