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Los diez hallazgos arqueológicos más importantes para desvelar cómo vivían, no los reyes, sino el pueblo egipcio.

Creada20-01-2015
Modificada21-05-2017
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Marzo4

Reseña del Documental Los Diez Mayores Misterios de Egipto

Los Diez Mayores Misterios de Egipto

Serie de dos documentales del año 2.007 en el que se nos muestran los diez hallazgos arqueológicos que permiten desvelar cómo vivían, no solo los reyes, sino también el pueblo egipcio.

Desde hace 200 años los historiadores han intentado desvelar los enigmas que rodean la cultura del antiguo Egipto. Con la ayuda de las más avanzadas herramientas de investigación estamos a punto de resolver muchos de ellos.

La Barca Funeraria de Keops

Fue descubierta en 1.952 a los pies de la Gran Pirámide. Al limpiar de escombros una explanada al Sur de la Pirámide, el arqueólogo Kamal el Malak encontró 41 enormes bloques de caliza de entre 17 y 20 toneladas. Eran el techo de una fosa de 30 metros de largo en cuyo interior se guardaba una barca de madera magníficamente conservada.

Las 1.200 piezas del casco fueron talladas a mano y los perfiles, muchos de ellos irregulares, encajan perfectamente con las tablas adyacentes.

No estaban unidos con clavos, sino cosidos con cuerdas de esparto que atravesaban los tablones.

En aquella época, 2.600 aC, los barcos que se construían en todo el mundo eran simples canoas o balsas. Gracias a esta técnica los egipcios fueron los primeros navegantes que construyeron barcos gigantescos capaces de recorrer grandes distancias por el Nilo y el Mediterráneo trayendo ricas mercancías de otras tierras y, sobre todo, algunas de las inmensas piedras que se trajeron desde 800 Km de distancia Nilo arriba y que se usaron en la construcción de sus monumentos.

El Obelisco Inacabado

Con una longitud de más de 40 metros y un peso de más de mil toneladas, en la cantera de Asuán se conserva un obelisco que no fue totalmente extraído de su lecho rocoso. Su extracción fue abandonada al encontrarse una grieta en su estructura, lo que haría inviable su erección.

En la base de la roca se han encontrado restos de ladrillos quemados, carbón y rocas cuarteadas por calor. Eso ha permitido descubrir cómo los egipcios aceleraban el proceso de tallado de las rocas.

Cuando querían cavar una zanja en la roca que delimitara el obelisco, encendían hogueras para calentar las rocas y luego vertían agua para enfriarlas. La brusca bajada de temperaturas hacía cuartear la roca y luego, con martillos de dolerita, podían terminar de cincelar su forma mucho más rápido que sin usar fuego.

Las Tumbas de los Trabajadores de las Pirámides

Durante mucho tiempo se pensó que los egipcios tenían inmensos ejércitos de esclavos destinados a la construcción de sus monumentos.

En 1.990 se encontraron a poca distancia de las pirámides las tumbas donde los trabajadores eran enterrados.

Las tumbas estaban bien construidas con rocas de caliza, arenisca y basalto sobrantes de las pirámides. Muchas de ellas contienen inscripciones que revelan sus oficios y entre ellos había capataces, tallistas, panaderos, cerveceros y muchos oficios más.

En sus esqueletos se han encontrado fracturas que han sido curadas con bastante eficiencia, incluso un cráneo que fue trepanado por un cirujano para extraer un tumor cancerígeno del cerebro y su propietario vivió varios años después de la trepanación.

No eran esclavos, sino afortunados trabajadores orgullosos de su oficio que eran bien cuidados y tratados por sus patrones y que incluso disfrutaban de períodos de vacaciones en villas construidas con este fin.

Casi todas las tumbas de los reyes fueron saqueadas por ladrones de tumbas, pero ninguno se molestó en robar las tumbas de los pobres. Gracias a ello hemos conseguido recuperar una valiosísima información sobre la vida de los trabajadores que construyeron las pirámides.

El Tesoro de Tut-Ank-Amón

Una de las pocas tumbas de reyes que no fueron robadas por los saqueadores fue la de Tutankamón. Encontrada en el Valle de los Reyes, en la orilla Oeste del Nilo, en 1.924 por el arqueólogo Howard Carter tras cinco años de búsqueda exhaustiva.

En ella se encontró la momia del faraón y más de 3.000 objetos de valor incalculable.

Una tomografía de la dentadura revela que murió a una edad muy temprana, entre 18 y 20 años.

En la base del cráneo hay un agujero, lo que durante años hizo pensar que había sido asesinado, pero las tomografías más recientes revelan que la perforación se realizó después de la muerte, quizás como parte del proceso de momificación.

Para momificar un cuerpo, primero había que deshidratarlo, y eso se hacía cubriéndolo con natrón, una mezcla de sal y bicarbonato que absorbía toda la humedad del cuerpo.

Pero los órganos internos había que extraerlos para evitar que se pudrieran. Para extraer el cerebro se solía hacer un taladro a través de las fosas nasales, introducir unas varillas y agitarlas para convertir el cerebro en pulpa y luego vaciar el cráneo.

Los exámenes forenses actuales indican que en la extracción del cerebro no se perforaron las fosas nasales, como era habitual, sino la base del cráneo.

También se ha comprobado que Tutankamón no era muy agraciado. Era delgado y con dientes de conejo, motivo por el que, de no ser el rey, los otros niños le habrían apodado "cara de ratón".

De los objetos hallados en su tumba podemos decir que le gustaba un juego de mesa llamado Kemesh, del cual se han encontrado varios tableros y juegos de piezas, y le gustaba hacer carreras en cuadrigas, de las cuales se enterraron cuatro carros en su tumba.

La Ciudad de los Constructores de Tumbas

La Ciudad de Deir el Medina, a una hora andando del Valle de los Reyes, estaba habitada por unas 280 personas, en su mayor parte capataces, tallistas y orfebres.

Sus casas las construían con piedras y eran amplias y espaciosas.

Además de construir las tumbas de los reyes también construían sus propias tumbas y en ellas se mostraban muchas escenas de la vida cotidiana, pero no se debe confiar ciegamente en esas imágenes. En ellas los egipcios representaban una vida idílica, pero hay otras fuentes que indican que no todo era tan bonito como deseaban.

En su trabajo con piedras siempre sobraban lascas planas de piedra caliza, inútiles para la construcción pero muy útiles para escribir mensajes en ellas. Los arqueólogos llaman a estas piedras escritas ostracones y en ellas se muestra una imagen mucho más real y cercana de la vida de los egipcios.

La Tumba del Faraón Seti I

Encontrada en 1.817 en el Valle de los Reyes, la tumba de Seti I está construida al final de una serie de rampas y escaleras descendentes que penetran en la roca de la montaña hasta más de cien metros.

Todas las superficies de paredes y techos están escritas y pintadas con bellos colores que han sobrevivido hasta la actualidad, permitiendo descubrir lo que los antiguos egipcios creían.

Ellos pensaban que el dios Ra conducía el carro solar durante el día, pero que al llegar la noche bajaba al inframundo donde luchaba con demonios que pretendían destruir el mundo. Ra los derrotaba y salía triunfante del inframundo conduciendo el carro solar y trayendo un nuevo día.

El faraón Seti I quería acompañar a Ra en su lucha contra los demonios del inframundo y a tal fin hizo que en las paredes se escribieran una serie de conjuros que, tras su muerte, lo resucitarían y harían que pudiera cumplir sus deseos.

Dotado de poderes divinos, Seti podría estar en todas partes y hacer varias cosas al mismo tiempo, así que también esperaba estar en el paraíso donde sería recibido por el dios Osiris.

El Templo Perdido de Akhmim

Las mayores fuentes arqueológicas conocidas de Egipto son el complejo de las pirámides de Giza en el Norte, muy cerca del delta, y el complejo de Luxor y el Valle de los Reyes, a más de 500 Km en el Sur, pero los egipcios construyeron grandes monumentos y edificios a una escala colosal a todo lo largo del Nilo.

Se estima que de todos los restos arqueológicos que han sobrevivido hasta la época actual, sólo hemos descubierto una pequeña parte. Probablemente aún quedan el doble de tesoros enterrados en el desierto.

O bajo las ciudades.

La ciudad de Akhmim, a 380 Km de El Cairo y 170 de Luxor, ha estado habitada durante miles de años. En 1.981, al querer construir un edificio de correos, se excavó el terreno para hacer los cimientos y se encontró un colosal monumento de Ramsés el Grande.

A unos 50 metros se encontró también la estatua de su esposa Meritamón.

Templo enterrado bajo la ciudad moderna de Akhmim

Basándose en la distribución habitual de los templos egipcios y en la posición de ambas estatuas, los arqueólogos modernos han podido deducir la forma y el tamaño del templo, de más de 300 metros de largo, pero el resto del terreno está cubierto de edificios y no es posible excavar bajo ellos.

Es de esperar que, conforme las circunstancias lo permitan, se realicen más excavaciones que permitan recuperar todos los tesoros históricos enterrados bajo los edificios modernos de la ciudad.

El Gran Templo de Abu Simbel

Descubierto en 1.871, Abu Simbel fue construido en las paredes de una montaña y estaba cubierto casi por completo por las arenas del desierto.

Cuatro gigantescas estatuas de Ramsés II flanquean la entrada del templo.

En su interior hay numerosas pinturas y escritos que narran las conquistas de Ramsés y revelan las dos etapas principales de su reinado.

Ramsés reinó durante 67 años, es uno de los reinados más longevos del Egipto Antiguo.

Durante 20 años fue un rey guerrero que realizó grandes conquistas en los países vecinos.

En el año 21 de su reinado se enfrentó al imperio hitita, al Norte de Siria.

Fue el enemigo más formidable con el que se tuvo que enfrentar y para ello recabó la alianza con varias naciones vecinas. Una vez reunidas las tropas de varios ejércitos se enfrentó a los hititas en la batalla de Kadesh.

Y venció.

Tuvo tanto éxito que Egipto quedó sin enemigos y se inició un período de paz y prosperidad.

Pero un imperio pacífico no casa con un rey guerrero y Ramsés asumió un papel muy diferente al que había tenido hasta entonces.

Se declaró Dios.

Como Dios viviente de Egipto dirigió el destino de Egipto durante los siguientes 40 años, y como Dios, ninguno de los generales de su ejército se atrevió a desafiar su poder.

El Escondite Secreto de las Momias

Un hecho que ha desconcertado durante años a los egiptólogos es que casi todas las tumbas del Valle de los Reyes estaban vacías, no había momias en ellas.

En 1.890 un pastor encontró en un cañón, a pocos Km del Valle, una cueva casi vertical y al descender por ella llegó al piso de una cueva excavada en la roca por más de 60 metros. Y en esta cueva había más de 50 momias.

¿Cuándo y por qué fueron trasladadas allí?

Hace 3.000 años se estaban formando varios imperios en la zona de Oriente Próximo. Todos aspiraban a grandes conquistas y miraban a Egipto con envidia y codicia.

Egipto pasaba por una gran crisis política agravada por los efectos de una grave sequía y surgieron bandas de saqueadores que formaron una fuerza muy importante.

Asediado por numerosos problemas simultáneos, el gobierno se desmoronó y Egipto entró en una época de anarquía. La gente hambrienta acudió al único lugar donde sabían que había oro, en los templos y las tumbas de los reyes.

Comenzaron a saquear los tesoros de las tumbas y, llevados por la rabia, a destrozar las momias.

Un grupo de sacerdotes del templo de Luxor, custodios de las tumbas del Valle de los Reyes, decidieron trasladar las momias a un refugio provisional para salvarlas de la destrucción.

Las salvaron, pero no se privaron de quitar de sus cuerpos todas las joyas y adornos valiosos con los que se solían adornar los vendajes. Suponemos que fueron ellos mismos porque las joyas fueron quitadas con cuidado de no dañar las momias. Si hubieran sido otro tipo de ladrones no hubieran tenido reparos en destrozarlas.

El refugio provisional fue olvidado y gracias a ello las momias han sobrevivido hasta nuestra época.

Una de esas momias es la de Ramsés II.

El Valle de las Momias de Oro

Egipto fue invadida por imperios extranjeros, pero su cultura y su tejido social era tan sólido que todos los invasores acabaron adoptando las costumbres egipcias. A pesar de ser conquistado y dominado varias veces durante varios siglos, Egipto sobrevivió y siguió siendo una de las naciones más admiradas y temidas de la antigüedad.

En 1.994, en el desierto de Libia, en el Oasis de Bahariya, un burro se perdió y el dueño lo encontró horas después parado junto a un agujero.

Dentro había momias.

Avisó a las autoridades y Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, acudió a examinar el terreno encontrando gran cantidad de momias y revelando un suceso histórico desconocido hasta entonces.

Cuando los romanos conquistaron Egipto, algunos de ellos se establecieron en el oasis de Bahariya. Las momias encontradas corresponden a muchos de ellos. Algunas momias han sido datadas en el siglo III aC (¿? ¿No sería en el III DESPUÉS de Cristo?).

Los romanos vivieron allí durante varias generaciones y las momias dejadas en ese período revelan el proceso de asimilación cultural que cambió sus costumbres.

Las momias más antiguas estaban recubiertas de telas de lino, tal como solían hacer en los enterramientos romanos. Después empezaron a colocarles máscaras de barro, y más tarde cubiertas de una capa de oro.

Adoptaron las formas de enterramiento egipcias, pero los egipcios también asimilaron un nuevo concepto artístico: el realismo.

Hasta entonces todas sus máscaras mortuorias tenían una imagen arquetípica de la divinidad adquirida por el difunto. Las máscaras no se parecían en nada a las personas a las que representaban. Pero los romanos hacían que las máscaras fueran retratos muy parecidos a los difuntos y los egipcios adoptaron también esa costumbre.

Conclusión

En las últimas décadas, gracias a los avances de las técnicas de investigación forense aplicadas a la arqueología, se han hecho nuevos y fascinantes descubrimientos sobre la cultura egipcia antigua.

Pero lo más importante que se ha descubierto es que aún queda muchísimo por descubrir.

Esperemos que en las próximas décadas podamos seguir avanzando en el conocimiento de la fascinante civilización de Egipto.

En mi opinión

Echo de menos algunos otros misterios que me parecen tan interesantes como los diez aquí reseñados, especialmente en lo concerniente al conocimiento científico y matemático que poseían los egipcios, que siempre me ha parecido que se ha subestimado, y las tecnologías empleadas en la construcción de sus grandes monumentos, especialmente las pirámides.

Ver Ficha de Los Diez Mayores Misterios de Egipto

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