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Costumbres sexuales de la época bíblica

Creada12-01-2015
Modificada12-01-2015
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Diciembre1

Reseña del Documental Las Normas del Sexo de la serie Las Normas de la Biblia

El Sexo

Documental de la serie Las Normas de la Biblia en el que se describen las costumbres sexuales de los israelitas.

El Miembro Sagrado

Cuando unos hombres peleen, el uno con el otro, y se acerca la mujer de uno de ellos para librar a su marido de manos del que le golpea, y alargando su mano le agarra por sus partes genitales, entonces le cortarás la mano a ella. Tu ojo no le tendrá lástima.

Deuteronomio 25,11-12

En los tiempos antiguos, y por lo que sabemos, en todas las culturas, el pene masculino era un objeto sagrado que era representado en numerosas obras de arte, y no había pene más sagrado que el de los dioses.

En ocasiones los penes eran representados de tamaños exagerados y se hacían monumentos con la forma del mismo.

En los cruces de caminos, en Grecia, se erguían columnas con la cabeza de Hermes y con un pene erecto en mitad de la columna.

No se menciona, pero en los pueblos cananeos también eran frecuentes las asheras, columnas en forma de pene.  Mencionadas en Deuteronomio 7,5 y 12,3.

Otras traducciones de la Biblia usan la palabra cipos, sin indicar lo que son.

El Código de Hammurabi incluye 282 leyes y en ellas se indica que las mujeres son propiedad de su padre o de su marido y no tienen ningún derecho. Si una mujer es asesinada por su marido, éste no será acusado de ningún delito.

La Biblia incluye muchas normas del código de Hammurabi y ésta en particular revela que las mujeres eran muy despreciadas en el antiguo Israel. Pero no sólo eso.

No entrará en la Congregación de Jehovah quien tenga los testículos magullados o mutilado el miembro viril.

Deuteronomio 23,1

Muchos pueblos primitivos intentaban diferenciarse de los extranjeros con adornos, a veces en los vestidos, otras veces en el cuerpo. Pendientes, perforaciones en las orejas, los labios, la nariz o los pezones. Al parecer, tener los genitales intactos era una marca de pertenencia al pueblo de Israel y los que no estuvieran intactos eran despreciados.

Es posible que el símbolo de pertenencia al pueblo de Israel fuera la circuncisión, y quien no tuviera una circuncisión "limpia" fuera el excluido.

El Año de Miel

Si un hombre ha tomado recientemente esposa, no irá al ejército, ni se le impondrá ninguna obligación. Estará libre en su casa durante un año, para alegrar a la mujer que tomó.

Deuteronomio 24,5

La vida en tiempos antiguos era muy dura e insegura. Había guerras, hambrunas y epidemias, como la Peste Antonina del siglo II que mató a 5 millones de personas en el Imperio Romano.

La mortalidad infantil era muy elevada, prácticamente la mitad de los niños morían antes de los dos años y también muchas mujeres morían durante el parto. Incluso los hombres, las probabilidades de pasar de los 30 años eran muy escasas.

Es posible que esta norma se impusiera para aumentar las posibilidades de supervivencia de los primeros hijos.

En su época de máxima extensión, el Imperio Romano gobernaba a 65 millones de habitantes, y en ellos se sufría la misma mortandad. Para intentar aumentar la natalidad el emperador Augusto legisló que los romanos que tuviesen más de tres hijos quedaran exentos de determinados impuestos.

El Adulterio

Pero yo os digo que cualquiera que haya mirado a una mujer con lujuria ya ha cometido adulterio con ella de corazón.

Mateo 5,28

El concepto de adulterio es hoy en día algo distinto del que había cuando se escribió la Biblia. En el Antiguo Testamento un hombre cometía adulterio al acostarse con la mujer de otro hombre, pero no si se acostaba con una mujer que no estuviera casada.

Incluso el castigo dependía de si el adulterio se cometía en el campo o la ciudad. Si era en la ciudad se presumía que la mujer podía haber gritado para pedir auxilio y si no lo hacía se asumía que la relación era consentida, por lo que ambos serían castigados. Pero si el adulterio se cometía en el campo la mujer podía ser inocente pues su petición de auxilio no habría sido oída, así que sólo se condenaba al varón.

La frase de Jesús antes citada es incluso más estricta. Ni siquiera hace falta cometer adulterio, sino que basta con desearlo para ser reo de castigo.

Para combatir los deseos de la carne, algunos religiosos han llegado incluso al extremo de autocastrarse. Otros, más moderados, huían al desierto y se sometían a castigos autoinfligidos, incluyendo un brutal ayuno voluntario.

En los años 40 un grupo de científicos realizó un experimento en el que 36 voluntarios se sometieron a un ayuno extremo durante 24 semanas. Las consecuencias físicas fueron evidentes, pero las psicológicas fueron terribles. Los sujetos del experimento acusaron graves depresiones que a varios de ellos les llevó incluso a mutilarse.

Los Alimentos Prohibidos

Pero todos los que no tienen aletas ni escamas, tanto en el mar como en los ríos, así como cualquier otra criatura acuática y cualquier otro ser viviente que hay en el agua, serán para vosotros detestables.

Levítico 11,10

La Biblia está repleta de normas sobre los alimentos que se pueden comer y los que están prohibidos. En este caso nos referimos a los mariscos y todo tipo de crustáceos.

Los mariscos y crustáceos se alimentan filtrando gran cantidad de agua y es muy posible que río abajo de las ciudades puedan contener gran cantidad de parásitos y virus que podrían hacer enfermar a las personas que los coman. Además, contienen mucho yodo y hay mucha gente alérgica al marisco. En una época en que la higiene alimentaria no se conocía, ni siquiera se sabía que pudiera ser necesaria, muchas de estas leyes se incluyeron basándose en la experiencia. Los alimentos susceptibles de incorporar parásitos o toxinas eran conocidos por sus consecuencias y luego proscritos en la Biblia.

El Matrimonio Prohibido

Los Sacerdotes no se casarán con Prostitutas.

Levítico 21,7

La prostitución siempre ha sido una actividad legal en todo el mundo antiguo. En Pompeya se han encontrado casas con mosaicos que representan escenas eróticas. Se supone que esas casas eran burdeles, aunque tampoco hay que descartar la idea de que fueran casas normales en las que a sus habitantes les agradara contemplar escenas eróticas.

En Roma los burdeles eran conocidos como lupanares, casas de lobos, y solían ser sórdidas habitaciones en las que las prostitutas ejercían su oficio.

También existía la prostitución masculina. E incluso había prostitutas sagradas, mujeres (y hombres) que ejercían la prostitución en los templos para financiar los gastos del mismo.

El hecho de que la Biblia incluya una ley prohibiendo el matrimonio de sacerdotes con prostitutas indica que este hecho se produjo en alguna ocasión.

No sabemos con seguridad si en los templos judíos se practicaba la prostitución sagrada. En Canaán sí. Había templos dedicados al dios de la tormenta, Baal, en cuya adoración los feligreses hacían uso de los servicios de las prostitutas del templo, se supone que para excitar al dios Baal y que éste regara la tierra con su simiente, haciendo crecer las plantas.

Cabe preguntarse por qué la Biblia prohibiría que los sacerdotes se casaran con prostitutas, si era una cuestión moral o de algún otro tipo. Y lo más probable es que fuera de otro tipo.

Todos los sacerdotes del templo eran descendientes de Aarón, el hermano de Moisés. Los israelitas eran muy cuidadosos en la conservación de sus linajes. Pero si un sacerdote se casaba con una prostituta ¿cómo podría saber que sus hijos seguían siendo descendientes de Aarón?

La Desnudez

No descubrirás la desnudez de la esposa de tu padre. Es la desnudez de tu padre.

Levítico 18,8

La Biblia utiliza varios eufemismos para referirse a las relaciones sexuales. Es posible que este sea otro eufemismo y que lo que se está prohibiendo es que los hijos se acuesten con las esposas del padre.

Hay razones genéticas para evitar las relaciones sexuales con parientes cercanos, principalmente disminuir el riesgo de transmitir taras genéticas. Pero no es este el caso de las madrastras. El motivo de esta prohibición es que la mujer se consideraba una propiedad y por tanto acostarse con una mujer casada se consideraría robo y adulterio.

No estoy seguro de que esta interpretación sea correcta. En la Biblia se narran varias historias en las que la desnudez se considera un pecado, no de quien la practica, sino de quien la ve. Véase, por ejemplo, Génesis 9,21 y siguientes, cuando Noé se emborracha y queda desnudo en medio de la tienda. Cuando Cam lo encontró fue maldito por haber visto la desnudez de su padre.

La forma de vida de los israelitas era muy parca en intimidad. Lo normal es que un patriarca fuera un pastor y viviera en tiendas, y en muchas de ellas habría un padre, una o más esposas, concubinas, esclavas y los hijos. Y algunos de los hijos mayores podían estar casados, por lo que era posible que la misma tienda la ocupasen dos matrimonios. Seguramente las relaciones sexuales se producirían a menudo ante la mirada de los demás, aunque estuvieran cobijados bajo unas mantas.

El Incesto

Entre los griegos residentes en Egipto no era infrecuente que hubiera matrimonios entre hermanos. Esto tenía ventajas e inconvenientes. Como ventajas estaba el hecho de que las propiedades de la familia se conservaban en la familia. Los hermanos se conocían de toda la vida y ya tenían una convivencia estable de la que pasar al matrimonio no suponía un trauma radical. Como desventajas estaba una mayor probabilidad de tener enfermedades hereditarias y taras genéticas, pero eso era algo que muchos pueblos antiguos ignoraban, hasta que varios nacimientos defectuosos llegaban a alertar de que existía ese riesgo.

Quizás para diferenciarse de los extranjeros, o quizás porque tras varias generaciones ya se habían percatado de los problemas genéticos que podían surgir por matrimonios entre parientes cercanos, los israelitas prohibían el incesto, aunque en determinadas circunstancias hacían excepciones.

Así, la Ley del Levirato dice que si un hombre casado moría sin descendencia, su viuda debía casarse con su cuñado para poder continuar el linaje del fallecido.

En mi opinión

Sólo hay una forma de conocer la Biblia: Leyéndola.

Si sólo escuchamos los relatos que cuentan los sacerdotes nos exponemos a desconocer los pasajes que a éstos les resulta incómodo narrar.

En la Biblia se narran muchas historias y algunas de ellas revelan actitudes y comportamientos que hoy consideraríamos bárbaras y pecaminosas. Incluso nos podemos encontrar el mismo relato narrado en dos o más ocasiones con numerosas contradicciones, cosa que los sacerdotes negarán.

Quien sea creyente y pretenda encontrar a Dios en la Biblia no lo encontrará.

Una lectura atenta de la Biblia, teniendo el espíritu abierto y sabiendo algo de psicología e historia, nos puede revelar que el pueblo que escribió la Biblia no era tan santo como se enseña a los niños en las escuelas cristianas.

En este sentido este documental resulta muy útil y de gran interés.

Ver Ficha de Las Normas del Sexo de la serie Las Normas de la Biblia

Perdón por la interrupción

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