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Divertido documental de Terry Jones en el que nos muestra cómo era la vida cotidiana de los romanos de la clase media.

Creada21-07-2014
Modificada27-07-2017
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Abril11

Reseña del Documental La Vida Cotidiana de los Romanos

La Vida Cotidiana de los Romanos

Divertido e interesante documental del año 2.002 en el que Terry Jones ("La Madre" de Bryan) nos muestra como vivían los antiguos romanos, pero no los césares ni generales sino la gente ordinaria dentro de su quehacer cotidiano.

Ver también: La Vida Cotidiana de los Egipcios

Aunque los historiadores romanos dejaron muchos escritos sobre la historia y las guerras del Imperio Romano, pocos historiadores contaron cómo vivían los romanos normales en su vida cotidiana.

Para conocer su vida tenemos que basarnos en pruebas arqueológicas y eso nos revela sólo una parte de la realidad de la vida de la gente corriente.

La Migración a las Ciudades

Antes de la dominación romana, la ciudad de Pompeya era una ciudad próspera en la que la mayoría de los ciudadanos vivían en unas condiciones más o menos cómodas. No había una gran diferencia entre los más ricos y los más pobres de la ciudad.

Tras la dominación romana, en el año 80 aC, la brecha se amplió bastante. Los más ricos, patricios y nobles, tenían casas cada vez más lujosas y grandes mientras que los más pobres vivieron en casas más pequeñas e incómodas.

Los ricos compraban las casas y los campos de los más pobres para construir lujosas villas y explotaciones agrícolas mientras que los más pobres se iban a las ciudades a vivir en edificios de apartamentos.

Numerosas aldeas pequeñas en las que antes sus habitantes podían participar en su propio gobierno desaparecen, siendo las tierras explotadas por grandes terratenientes, senadores y nobles casi siempre ausentes que delegaban su administración en sus sirvientes.

La Comida de los Romanos

Los pobres vivían en apartamentos pequeños sin tiempo ni espacio para cocinar. Comían de pie en los numerosos puestos de comida rápida, sin mesas ni sillas, que abundaban en las calles de la ciudad.

Su comida habitual eran platos de potaje de legumbres con verduras, aromatizados con hierbas como romero o ruda y especias como la pimienta. Y mucho ajo. 

Comían también embutidos de carne muy especiados para facilitar su conservación y quesos con varios ingredientes.

Para acompañar las comidas bebían agua y, en ocasiones especiales, mulsum, una mezcla de vino con agua, miel y hierbas.

Los nobles solían comer recostados en su triclinium, con una mesa delante que era servida por criados y con numerosos platos variados.

Los más ricos tenían una mayor variedad de hierbas y especias importadas, tomaban más y mejores frutas, comían mucha carne y marisco y apenas usaban ajo, pues era el olor de "la chusma", de los pobres.

Existían tabernas, bares donde la gente pobre se reunía para beber diversas variedades de vinos y relacionarse o conseguir trabajos. En la parte superior de las tabernas vivían sus propietarios y allí tenían la cocina, un trozo de mampostería donde hacían fuego de carbón y cocinaban sobre trébedes, usando pucheros de barro o bronce. No tenían chimeneas, por lo que el humo de la hoguera salía por las ventanas.

A través del análisis de esqueletos romanos se ha comprobado que los pobres sufrían muchas deficiencias vitamínicas, debido a una dieta muy pobre.

Los Baños y Termas Romanas

En las ciudades romanas, el centro cívico y social eran los Baños. En ellos se reunían todos los romanos, ricos y pobres, para conocerse, charlar y hacer negocios.

Los Baños eran baratos y en ocasiones los ricos, para celebrar algún evento, podían declarar una semana gratis para todo el que quisiera entrar.

Aún desnudos, los ricos se distinguían por que tenían más tiempo para estar bronceados y tener cuerpos atléticos, mientras que los pobres tendrían la piel más pálida en las zonas habitualmente cubiertas por las ropas y sus cuerpos eran menos atléticos. Además, su aliento olía a ajo.

En los Baños había bañeras sobre las que caían chorros de agua caliente.

Había un horario específico para los enfermos. Para que no entraran en contacto con la gente sana, los enfermos se bañaban antes, a primera hora del día. ¡¡No tenían ni idea de cómo se transmiten las enfermedades!!

Bajo los Baños estaban las calderas, gigantescas tinas de bronce puestas a calentar sobre grandes fuegos de carbón que debían abastecer varias docenas de esclavos.

Las Villas Romanas

Los más ricos construían las casas alrededor de un Peristilo, un patio interior rodeado de un pasillo con columnas. En el patio tenían árboles para dar sombra y una piscina.

Todas las habitaciones tenían mosaicos y había varios comedores para según la gente que fuera a comer.

Cuando un terrateniente vivía cerca de un acueducto, a veces tomaba el agua robándola impunemente al abastecimiento de la ciudad. Las autoridades casi nunca se enteraban.

La casa estaba dividida en dos partes, una para la familia y otra para el servicio. Los pasillos y habitaciones del servicio eran, ni que decir tiene, mucho más pequeños y sombríos, sin ventanas ni comodidades.

Las familias ricas alardeaban de su riqueza y para ello presumían no sólo de lujos ostentosos sino también de comidas estrafalarias o del número de sirvientes o esclavos.

La Metrópoli

Entre los años 200 aC y el 1, Roma se convirtió en la capital de un imperio que dominaba todos los países del Mediterráneo. Toda la riqueza producida en esos países era enviada a la capital y allí la disfrutaban los emperadores y los poderosos, pero el pueblo romano vivía en una pobreza cada vez mayor.

La ciudad, de más de un millón de habitantes, era un crisol de gentes de muchas naciones que acudían con la esperanza de recoger algo de esa riqueza, pero casi siempre era en vano.

La vida era dura y corta. La suciedad de las calles y los baños compartidos propagaban las enfermedades. Las basuras, los cadáveres y excrementos de humanos y animales eran arrojados en grandes fosas cerca de la ciudad.

Pero los romanos estaban muy orgullosos de la grandeza de los templos y palacios de Roma.

Los senadores dirigían la economía, no en beneficio de los romanos, sino en su propio beneficio. Actuaban como jefes de bandas mafiosas, utilizando todas las malas artes posibles para robar a sus rivales.

Los romanos de clase media y baja tenían suerte si podían vivir sin llamar la atención de los gobernantes.

Los Apartamentos Romanos

La mayoría de los romanos vivía en bloques de apartamentos de 5 ó 6 pisos de altura, e instalaban sus talleres artesanos y tiendas en los pisos bajos.

Las viviendas eran habitaciones pequeñas con pocos muebles. La mayoría de los romanos no se podían permitir más que un jergón para dormir y un taburete para sentarse. Y un cubo para sus necesidades. Todos los días deberían traer cántaros de agua y bajar el cubo de las heces.

Los romanos fueron los primeros que construyeron un sistema de alcantarillado para canalizar las heces hacia el río. Para una ciudad de un millón de habitantes, algunas cloacas eran tan grandes que se podía entrar con un carro.

Las casas más modernas comenzaron a incorporar canales de desagüe para las heces, pero esos progresos modernos estaban fuera del alcance de la mayoría.

Para muchos, la solución solía ser cualquier callejón.

Algunos tenderos colocaban tinas junto a sus puertas para que la gente pudiera orinar. De esa forma podían usar la urea y el amoníaco en lavanderías y curtidurías.

Sanitarios RomanosEn los teatros y circos romanos había salas con asientos sanitarios de mampostería en los que el público podía hacer sus necesidades.

Los romanos más pobres que no pudieran adquirir alimento suficiente para su manutención, recibían una ración mensual de trigo con la que pudieran hacer pan.

Con pan y espectáculos gratis, pagados por los gobernantes, los romanos aceptaban la vida de miseria a la que se veían condenados por los malos gobernantes que los dirigían.

La Vida de las Romanas

La vida de las mujeres romanas era mucho más liberal que la de las mujeres griegas, pero más restringida que la de las egipcias.

Podían divorciarse, ser propietarias y dirigir negocios. Las esposas de los artesanos participaban en el negocio familiar.

Entre la aristocracia, al principio del imperio, las mujeres no participaban en las comidas de sus maridos. Comían aparte o, si compartían la sala, usaban sillas, no se recostaban en los tricliniums como sus maridos y huéspedes. A partir del siglo I aC, las esposas de los Césares comenzaron a compartir las comidas y la costumbre se extendió por las clases altas.

La Vida de los Esclavos

Los romanos pasaban bastante tiempo en baños, el circo o las carreras, un espectáculo mucho más popular que el de los gladiadores. Cabe preguntarse cómo podían dedicar tanto tiempo al ocio.

Según un estudio sobre la población romana antigua, en Italia había 8 millones de habitantes y 3 de ellos eran esclavos.

En las villas romanas de los terratenientes solía haber de 40 a 70 esclavos, la mayor parte capturados en guerras de conquista.

En las ciudades, los esclavos trabajaban en los oficios más duros, por ejemplo en los fogones donde se calentaba el agua de los baños.

Los artesanos de la clase media podían tener uno o dos esclavos para ayudarle en su oficio y en las tareas domésticas.

Un esclavo joven y fuerte podía ser comprado por la renta de dos o tres años de un artesano. Eran más caros que un coche actual, pero eran útiles en muchas tareas diversas y, bien cuidados, podían durar más años.

Tácito menciona a un prefecto romano que poseía más de 400 esclavos.

Séneca se quejaba de que a los esclavos se les daba un trato cada vez más cruel y despiadado, recordando que en su juventud los esclavos recibían un trato más humano.

La más mínima protesta se reprime con la vara.

Deben permanecer en vela toda la noche, hambrientos y en silencio.

Los esclavos del pasado tenían permiso para conversar, no solo en presencia de su amo sino incluso con él.

Hoy los romanos somos excesivamente arrogantes, insultantes y crueles.

 

No había asistencia social a los más necesitados, ni orfanatos. Cuando un niño nacía deforme la madre lo llevaba al vertedero de basuras más cercano y lo abandonaba allí para que muriese.

Incluso aunque el niño estuviera sano, si la madre veía que podía suponerle una molestia, también lo abandonaba.

Los romanos construyeron un imperio fuerte y poderoso, pero lo hicieron sobre una base de pobreza y desigualdad. Durante siglos la corrupción política fue en aumento constante mientras el pueblo era cada vez más pobre.

Pero, abastecido de Pan y Circo, nunca llegaron a rebelarse.

Ver Ficha de La Vida Cotidiana de los Romanos

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