Reseñas de Documentales y Libros

Bienvenidos a MasLibertad

Torrejón de Ardoz

Areas de Ciencias

Documentales y Libros

Las Ciencias del Universo

Las Mejores Series

Física y Espacio

Viajes en el Tiempo

El Universo

El Sistema Solar

Secretos del Sistema Solar

La Oscura Historia del Sistema Solar

Los Mayores Secretos del Espacio

En el Borde del Sistema Solar

El Sol

Planetas y Lunas

Cometas y Asteroides

Sistemas Solares

Catástrofes que Cambiaron los Planetas

Mecanismo y Creación

Hasta los Extremos del Universo

Vida Extraterrestre

La Tierra

Vida y Evolución

Salud y Medicina

Tecnología

Documentales de Historia

Documentales de Religión

Misterios Fantásticos

Áreas de Religión

Economía y Política

La Última Página

Datos de Usuario

AnónimoEntrar
IP18.232.124.77

Datos de Pagina

¿Cómo se formó el Sistema Solar? ¿Por qué es tan diferente de los observados en otras estrellas?

Creada12-02-2019
Modificada12-02-2019
Total Visitas51
Agosto2

Reseña del Documental La Historia Secreta del Sistema Solar de la serie Desmontando el Cosmos

Secretos del Sistema Solar

Documental de la serie Desmontando el Cosmos (T3, E5, 2018), donde se describe el Sistema Solar, su evolución y el accidentado origen de sus planetas.

Durante mucho tiempo los astrónomos han pensado que el Sistema Solar es estable e inmutable y ha conservado la misma disposición de planetas desde su origen, hace 4'5 Ga (Giga·Años=Miles de Millones de Años).

Recientes descubrimientos están revelándonos que no ha sido así, sino que ha sufrido cambios, a menudo catastróficos, que han cambiado su fisonomía desde su origen hasta su estado actual.

El Origen del Sistema Solar

Las teorías más aceptadas hasta ahora por la comunidad científica son que nuestro Sistema Solar se formó a partir de una nube de Gas y Polvo originada por las explosiones de supernovas de estrellas más antiguas. Estas teorías, sin embargo, plantean una serie de problemas que nos están obligando a cambiar nuestros puntos de vista.

El Gas y el Polvo interestelar tienden a concentrarse atraídos por la fuerza gravitatoria de su misma masa, pero eso también los calienta y ese calentamiento genera vibraciones de las moléculas que hacen que se repelan entre sí. Para que una nube de gas y polvo llegue a formar cuerpos masivos debe haber algo que los empuje y concentre.

Para resolver este problema los astrofísicos imaginaron que cerca de la nube estalló una supernova y sus intensas radiaciones fueron la que empujaron el gas de la nube aumentando su densidad hasta que ésta empezó a colapsar y formar cuerpos masivos, el Sol y los planetas.

Para confirmar esta teoría, el geoquímico Ed Young analiza un fragmento de meteorito que cayó en Australia en 1.960 y que está datado hace 4'5 Ga, cuando se formó el Sistema Solar. Espera encontrar en él una cierta cantidad de Hierro60, un isótopo que se produce cuando los átomos de hierro son bombardeados por una intensa radiación.

El resultado es negativo, el porcentaje de Hierro60 no difiere de lo que se estima normal.

Eso descarta la posibilidad de que la explosión de una Supernova hiciera colapsar la nube de gas y polvo que dio origen al Sistema Solar.

Buscando otros elementos que pudieran dar pistas sobre este enigma, Young encuentra una cantidad inusualmente alta de Aluminio26.

Hay varias maneras en que se puede formar Aluminio26, pero a nivel estelar parece que lo más probable es que sea originado en una estrella de tipo Wolf-Rayet, unas 50 veces más masiva que el Sol.

Al ser tan grande, el Hidrógeno se convierte en Helio, éste en Oxígeno, Carbono y otros elementos pesados, formando capas concéntricas de elementos cada vez más pesados hasta llegar a un núcleo de Hierro. La reacción es tan intensa que genera un fuerte Viento Solar expulsando al espacio su propia atmósfera a velocidades de 2.200 Km/s. (El Viento Solar del Sol, a la altura de la Tierra, oscila entre 200 y 800 Km/s.)

Es un viento solar tan fuerte que, cuando es frenado a billones de Km por el viento solar de estrellas vecinas, la masa expulsada forma una cáscara más densa que su entorno, rica en Al26 y sin apenas Hierro60.

Y eso puede hacer que en esa misma cáscara sea donde las nubes de gas se compriman lo suficiente para colapsar y empezar a formar planetas y estrellas.

Las estrellas WR son poco frecuentes. De las 2 Millones de estrellas de la Vía Láctea (Error: En realidad son 200 Mil Millones) sólo hemos localizado 600 de ellas.

El Gemelo Perdido del Sol

Si observamos las estrellas a simple vista veremos miles de ellas en nuestro entorno, encontrándose una mayor densidad estelar en la zona conocida como la Vía Láctea, la galaxia en la que nosotros estamos inmersos.

Pero si miramos las estrellas con telescopios observamos que la mayoría de ellas (aproximadamente el 75%) forman sistemas binarios en los que dos estrellas orbitan entre sí. Y algunos sistemas (10%) tienen TRES o más soles.

Nuestro Sistema Solar no es uno más como la mayoría, sino que es un sistema atípico en el que sólo hay un sol.

La astrofísica Sarah Sadavoy, usando el telescopio James Clark Maxwell, en Hawai, estudia la Nebulosa de Perseo, a 750 al de la Tierra, donde existe un criadero estelar con estrellas muy jóvenes y otras en estado de formación.

Usando observaciones ópticas y radioeléctricas ha comprobado que en la nebulosa existen muchas concentraciones de polvo de forma ovalada. Ella las llama Crisálidas, por su forma y porque en su interior es donde se forman las estrellas.

Y ha comprobado que en TODAS las crisálidas brillan DOS estrellas.

Actualmente piensa, y con ella otros astrofísicos, que es posible que ese sea un fenómeno habitual y que nuestro Sistema Solar tuvo el mismo origen en forma de dos estrellas.

Entonces ¿por qué en el Sistema Solar sólo hay una estrella?

Es posible que en algún momento pasara otra crisálida cerca de la nuestra y su fuerza de gravedad atrajera la estrella gemela del Sol, alejándola en el espacio. Desde entonces se ha podido alejar tanto que aún cuando fuéramos capaces de verla sería imposible que esa fue nuestra estrella gemela.

Supongamos que fuera cierto que el Sistema Solar tuvo en su origen dos estrellas. ¿Por qué hemos de suponer que la segunda se perdió cuando aún estábamos en la crisálida? ¿Por qué no hace sólo 800 Millones de años? ¿O 3.000?

La Vida microbiana y bacteriana existe en los océanos prácticamente desde el origen de la Tierra, hace más de 4 Ga. Hasta hace 800 Ma no empezó a conquistar la tierra firme. ¿Es posible que antes de esa fecha aún gozáramos de DOS soles y por tanto la Vida en superficie fuera imposible?

¿Y si fue al perder el gemelo del Sol cuando la Tierra se enfrió y se convirtió en La Tierra Bola de Nieve?

La Supertierras Perdidas

En el Sistema Solar existen 8 planetas. Tres de ellos son Gigantes Gaseosos. Los demás, pequeños planetas rocosos.

En los últimos años se han localizado varios miles de exoplanetas orbitando estrellas vecinas, y se ha comprobado que entre ellos hay otra categoría: Las Supertierras.

Con un tamaño entre 3 y 5 veces mayor que la Tierra, es la categoría más abundante de entre los exoplanetas que existen en las inmediaciones del Sistema Solar.

Sin ánimo de contradecir, por los métodos usados para localizar esos planetas, es más fácil encontrar planetas grandes (Gigantes y Supertierras) que orbiten relativamente cerca de su sol. Es posible que haya muchos más planetas rocosos, similares a la Tierra y Marte, más lejos de su sol, pero son demasiado pequeños para que con la tecnología actual los podamos detectar.

Incluso los Gigantes Gaseosos que orbiten lejos del Sol, a unos 800 Gm como Júpiter, serían muy difíciles de localizar.

Si en otras estrellas son tan frecuentes ¿por qué en el Sistema Solar no hay Supertierras?

Algunos científicos creen que sí las hubo pero pudieron ser destruidas o perdidas en la larga y accidentada vida del Sistema Solar.

Lucy en el Cielo con Diamantes

En el año 2.008 fue localizado en el espacio un asteroide que se dirigía en rumbo de colisión hacia la Tierra. Fue bautizado como 2008 TC3.

Los científicos viajaron al lugar del impacto, en Sudán, y encontraron numerosos fragmentos, encontrándose en ellos pequeños diamantes.

Los diamantes se forman en condiciones de altas presiones y temperaturas, por lo que no es posible que se formen en asteroides, sólo en planetas.

El científico Farhang Nabiei, del Instituto Tecnológico Federl de Lausana, ha analizado las incrustaciones e impurezas que se encuentran en el interior de los diamantes y ha estimado que se produjeron en un planeta no mayor que Mercurio o Marte.

Me pregunto cómo ha podido deducir esto. ¿No sería posible que se formaran en un planeta como la Tierra o una Supertierra, pero sólo a unos 20 Km de profundidad?

No fue una Supertierra, pero este meteorito demuestra que hace miles de millones de años hubo en el Sistema Solar un planeta lo bastante grande para que en él se formaran diamantes y que fue destruido por algún choque cataclísmico.

También es posible que ese planeta siga existiendo y que sea alguno de los que conocemos. No hace mucho se encontró en la Antártida un meteorito ¡procedente de Marte! En algún momento, hace millones de años, un meteorito impactó en Marte con tanta fuerza que arrancó fragmentos que fueron lanzados al espacio, cayendo después uno de ellos en la Antártida.

El Viaje de Júpiter

En el Origen del Sistema Solar se formaron dos soles. Uno de ellos fue arrebatado por una crisálida que se acercó demasiado.

El Sistema Solar quedó formado por un único Sol, varios Gigantes Gaseosos, una o más Supertierras y varios planetas rocosos.

En algún momento Júpiter empezó a orbitar cada vez más cerca del Sol y conforme invadía las órbitas de los planetas interiores las iba arrojando de ellas, algunos en dirección al Sol, otros al exterior del Sistema Solar.

Después Júpiter volvió a alejarse dejando las órbitas interiores libres para ser ocupadas por planetas rocosos como Mercurio, Venus, la Tierra y Marte.

Es un resumen demasiado escueto, sacando conclusiones a partir de suposiciones y sin aclarar los motivos ni aportar pruebas.

¿Cómo se sabe que hubo un Sol Gemelo que fue arrancado por una crisálida cercana? ¿Por qué no por su interacción gravitatoria con otro planeta gigante? ¿O quizás con una tercera estrella? ¿O que la  segunda cayera  y fuera absorbida por el Sol mientras la tercera era arrojada al espacio?

Y ¿por qué Júpiter empezó a derivar hacia el interior del Sistema Solar? ¿Qué lo detuvo y lo volvió a alejar hasta su órbita actual, a 800 Gm del Sol?

Cualquier cosa que imaginemos debería apoyarse en pruebas o al menos en una explicación coherente y completa, no sólo en uno de los muchos "podría ser" que se nos ocurran.

Planeta Agua

Durante décadas, los científicos han pensado que la Tierra nació seca, sin agua, y que ésta llegó posteriormente por medio de un intenso bombardeo de asteroides y cometas que trajo suficiente agua para llenar los océanos.

El geoquímico Steve Jacobsen cree que no, que originalmente ya existía agua en la Tierra.

En la nube de gas y polvo que dio origen a los planetas del Sistema Solar ya existía agua en grandes cantidades que se incorporaron a la Tierra durante su formación. Parte de este agua salió a la superficie pero la mayor parte aún se encuentra bajo el subsuelo.

Para confirmar esta hipótesis estudia la Zona de Transición, a 600 Km bajo la corteza terrestre.

Allí existe un mineral, la Ringwoodita, que contiene entre un 1 y un 2% de agua. La ringwoodita existente en la zona de transición es suficiente para llenar cinco veces los océanos de la Tierra.

Cuando se produce una erupción volcánica, las corrientes de lava arrastran minerales, entre ellos la ringwoodita, sacándolos a la superficie y arrastrando con ellos el agua que, a lo largo de millones de erupciones durante los primeros millones de años tras la formación de la Tierra, llenaron los océanos del planeta.

En mi opinión

Aparte de los comentarios que he ido haciendo en el transcurso del documental, y que os podéis saltar si no os interesa mi opinión, se me ocurren un par más de objeciones.

Las Nubes de Gas y Polvo

Los astrónomos suelen afirmar que los sistemas solares se forman a partir de nubes de gas y polvo. Pero en el Sistema Solar hay billones de asteroides y cometas, especialmente en el cinturón de Kuiper y en la Nube de Oort. El día que al Sol le de por estallar, dentro de 5 Ga, muchos de esos objetos se esparcirán por el Universo en todas direcciones.

Las primeras estrellas del Universo no disponían de asteroides ni planetas, salvo quizás algún que otro Gigante de Hidrógeno lejos de su sol que no llegó a tener suficiente masa para convertirse en estrella.

En el interior de las estrellas más grandes se formaron los elementos más pesados, gases, minerales y metales. Al estallar como Supernovas esos materiales se esparcieron por el espacio, pero es imposible que sólo en forma de gas y polvo, también se expulsarán gigantescos chorros de roca y metal fundidos de las capas internas de la estrella. Al solidificarse quedarán trozos de hierro y otros metales y minerales. Muchos, pequeños como lágrimas, otros tan grandes como coches, barcos o ciudades.

En las siguientes generaciones de estrellas habrá Gas, Polvo y Escombros, y serán los escombros más grandes los que se convertirán en las semillas donde se adhieran otros materiales para convertirse en los próximos planetas.

El Orden de la Creación

Se suele decir que en las nubes de gas y polvo (y escombros) se forma una estrella (o dos) y, después, alrededor se forman los planetas.

¿Después? ¡No, antes!

En una nube de gas, polvo y escombros, alrededor de los escombros más grandes se forman concentraciones de masa, protoplanetas. Los más grandes crecen más rápido y al aumentar su fuerza gravitatoria aumenta la velocidad de los impactos y el calor funde el material convirtiéndolos en planetas, los metales más pesados al centro, los minerales más ligeros a la corteza y los gases a la atmósfera. El planeta que lleve la delantera será el más masivo y se convertirá en el centro gravitatorio del sistema, haciendo que los demás planetas orbiten a su alrededor y seguirá creciendo más rápido que sus compañeros.

Cuando alcance un tamaño bastante grande tendrá también una atmósfera de gas y seguirá creciendo hasta que su masa, sumadas las partes sólidas y gaseosas, genere una  presión tan intensa que en el interior se inicien las reacciones nucleares que conviertan el planeta en estrella. El encendido no es instantáneo, sino gradual, hay tanta masa, sólida y gaseosa, por encima de la reacción atómica, que el calor y la luz se quedan rebotando entre los átomos de la densa atmósfera. Los fotones que llegan a la superficie, inicialmente, son pocos y van aumentando durante varios cientos de miles de años antes de que el brillo de la estrella llegue a su máximo y se estabilice.

A partir del momento en que la primera estrella central ha alcanzado un brillo suficiente, empieza a emanar un Viento Solar que empujará el gas de la nebulosa y después las partículas más pequeñas de polvo. Al cabo de pocos millones de años el gas y el polvo habrán sido barridos por el Viento Solar hacia el exterior, más allá de las órbitas de los planetas. En el Sistema Solar sólo quedarán los planetas que se hayan formado y los escombros grandes, asteroides y cometas.

Las Estrellas Perdidas

Desde el encendido del interior de la primera estrella hasta que el gas y el polvo son barridos por el Viento Solar, pueden haber pasado un par de millones de años. Los demás planetas, aunque más pequeños, también han seguido creciendo alimentándose de las nubes de gas, polvo y escombros.

Si durante ese tiempo otro de los mayores planetas alcanza la masa crítica, se convertirá en una segunda estrella. Tal vez incluso en una tercera.

Una vez que los gases hayan sido barridos de la nebulosa, la atmósfera de los planetas que queden dejará de crecer. Cuando desaparezca también el polvo, también dejará de crecer la parte sólida de los planetas.

El hecho de que la mayoría de las estrellas sean binarias indica que el tiempo transcurrido entre el encendido del sol y el barrido del sistema es lo bastante largo como para que se forme una segunda estrella, y en raras ocasiones una tercera, pero no siempre. Hay un 25% de sistemas en los que el gas y el polvo se esparcen antes de que se forme una segunda estrella.

Suponer que en nuestro Sistema Solar pudo haber DOS estrellas y una fue robada por otro sistema obligaría a suponer que TODAS las estrellas solitarias de la Vía Láctea, 50.000 Millones, han experimentado el mismo suceso, lo cual es de una probabilidad tan baja como absurda.

Mientras no se aporte una prueba, una pista, un indicio, seguiré pensando que nuestro Sol nació solo, como el 25% de las estrellas de la Vía Láctea.

Los Planetas Perdidos

Aún quedarán billones de asteroides y cometas. Y varias decenas de planetas.

Es probable que el número de planetas que aún queden sea bastante grande, no ocho, como en el Sistema Solar actual, sino varias decenas o centenares. Seguirán habiendo colisiones planetarias y el número de planetas será cada vez menor hasta que por fin queden alrededor de una decena de planetas en órbitas estables.

El Planeta más grande de todos hará que las órbitas de los demás se ajusten a su mismo plano orbital (por la cosa esa de la gravedad).

Hay bastantes indicios que parecen confirmar que Júpiter se formó bastante más lejos de su posición actual y fue derivando hacia el interior, quizás hasta la zona de los asteroides, por lo que pudo haber destrozado o expulsado algún planeta que se cruzara en su camino. Afortunadamente después invirtió su proceso y su órbita comenzó a crecer hasta llegar a su distancia actual.

El porqué de este baile lo dejaré para un futuro artículo.

Eso es, más o menos, lo que ocurre en la mayor parte de los sistemas planetarios y lo que muy probablemente ocurrió en el nuestro.

Resumiendo, de la nube de Gas, Polvo y Escombros no se forma una estrella y alrededor los planetas, sino que primero se forman los planetas, el más grande se convierte en el centro del Sistema y, al seguir creciendo, en estrella. Su intensidad va aumentando durante medio millón de años y al alcanzar su máximo brillo genera un viento solar que barre y limpia de gas y polvo el Sistema, lo que impide que los demás planetas sigan creciendo.

Más o menos.

Ver Ficha de La Historia Secreta del Sistema Solar de la serie Desmontando el Cosmos

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

Aviso Legal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Si lo desea, puede Ampliar Información

Aceptar Cookies

Bienvenidos a MasLibertad | ¿Quién soy yo? | Cartas al Autor | Aviso Legal sobre Cookies