Reseñas de Documentales y Libros

Bienvenidos a MasLibertad

El Coronavirus COVID-19

Torrejón de Ardoz

Areas de Ciencias

Documentales y Libros

Las Ciencias del Universo

Las Mejores Series

Cosmos

Un Viaje Personal

Una Odisea del Espacio Tiempo

Otros Mundos

Escalera a las Estrellas

La Zona Habitable

La Ciudad Perdida de la Vida

Vavilov

El Conectoma Cósmico

El Hombre de un Billón de Mundos

Vida Inteligente en la Tierra

El Sacrificio de Cassini

Magia sin Mentiras

Historia de Dos Átomos

Sombras de los Ancestros Olvidados

Bienvenidos al Antropoceno

Maravillas del Nuevo Mundo

Nuestro Planeta

Documentales de Stephen Hawking

Hubble: Explorando el Universo

Secretos del Universo con Morgan Freeman

El Universo

La Historia del Universo

Desmontando el Cosmos

Curiosity

El Universo Conocido

Física de lo Imposible con Michio Kaku

Ciencia al Desnudo

Sci-Trek

Pioneros del Espacio

La Conquista del Universo

Universo Maligno

Colisiones Cósmicas

Física y Espacio

Viajes en el Tiempo

El Universo

El Sistema Solar

Planetas Extrasolares

Vida Extraterrestre

La Tierra

Vida y Evolución

Salud y Medicina

Tecnología

Documentales de Historia

Documentales de Religión

Misterios Fantásticos

Áreas de Religión

Economía y Política

La Última Página

Datos de Usuario

AnónimoEntrar
IP75.101.220.230

Datos de Pagina

Cosmos: Otros Mundos 7 (2020) El Sistema Nervioso de los Bosques La Inteligencia de las Abejas

Creada15-05-2020
Modificada15-05-2020
Total Visitas33
Septiembre5

Reseña del Documental Buscando Vida Inteligente en la Tierra de la serie Cosmos: Otros Mundos

Presentador

Neil deGrasse Tyson

Buscando Vida Inteligente en la Tierra

Documental de la serie Cosmos: Otros Mundos (E7, 2020) en el que Neil deGrasse Tyson nos describe varias formas de vida existentes en la Tierra y que revelan un comportamiento inteligente, en algunos casos superior a la inteligencia humana.

Hace apenas un siglo que utilizamos las ondas de radio para comunicarnos. Si hay otros seres inteligentes en el Universo, es posible que también usen las ondas de radio. Una vez emitidas, las ondas se transmiten en todas direcciones, en línea recta y a gran distancia. Con aparatos lo bastante sensibles podríamos oírlas.

Ratiotelescopio de 500 metrosEl Radiotelescopio de 500 m, apodado Tianyan, Ojo del Cielo, situado en China, es el mayor telescopio de cualquier tipo jamás construido, y con él intentamos captar las ondas de radio que llegan hasta la Tierra, con la esperanza de que algunas de esas ondas no tengan un origen natural, sino artificial, emitido por seres inteligentes en otros sistemas estelares.

Pero tal vez convendría que miráramos un poco más cerca.

El Sistema Nervioso de los Bosques

Bajo los bosques de la Tierra existe un organismo gigantesco que se extiende por cientos de kilómetros cuadrados.

Está formado por Micelios, fibras celulares creadas por hongos y que se extienden y ramifican bajo la superficie del suelo. Sobre la superficie sólo aparecen sus órganos reproductores, las setas.

Absorben humedad y minerales disueltos en el terreno, los utilizan y los suministran a otros organismos con los que entran en contacto, normalmente las raíces de las plantas. A lo largo de cientos de millones de años, los micelios han evolucionado adaptándose a las plantas, y éstas han hecho lo mismo, hasta formar un sistema simbiótico en que hongos y plantas se benefician mutuamente.

Los micelios producen iones y moléculas, las cuales afectan a micelios adyacentes que reaccionan produciendo las mismas moléculas. Como una onda, la acción de unos micelios se transmite en todas direcciones, enviando un mensaje químico a lo largo y ancho de todo el tejido de los micelios que impregnan cada cm³ del subsuelo de los bosques.

Los micelios se comunican entre sí. Y a través del Micelio, las plantas también lo hacen.

El Sistema Nervioso de los Árboles

Durante 500 Millones de años de evolución, las plantas han desarrollado un sistema de reacción y respuesta a las agresiones de su entorno. Cuando una oruga empieza a mordisquear la hoja de un arce, su saliva reacciona con orgánulos en el interior de las células vegetales. Éstas generan una respuesta, producen feromonas y productos químicos que se transmiten por las células de la planta. Es una reacción mucho más lenta que la de los nervios animales, apenas llega a un centímetro por minuto, pero en unas pocas horas todas las células de la planta han sido informadas y están produciendo una respuesta.

A veces la respuesta es producir una toxina que haga sus hojas incomestibles. Otras veces la respuesta es producir feromonas u olores que ahuyenten a los insectos invasores. O, en el culmen de la estrategia, que atraigan a otros insectos, enemigos de los anteriores.

Antes de que echemos las campanas al vuelo y pensemos que detrás de estas estrategias hay una Inteligencia que las ha diseñado, junto con un enorme arsenal de armas químicas, repasemos las explicaciones que da Richard Dawkins en sus libros El Gen Egoísta y El Relojero Ciego.

En la Evolución no hay una inteligencia que diseñe respuestas a las agresiones, sino que hay un mecanismo que genera respuestas aleatorias y otro mecanismo que selecciona las respuestas que funcionan y elimina a los seres que generan respuestas erróneas.

El mecanismo que genera respuestas aleatorias es la variación genética producida por la combinación sexual de cromosomas, los errores en la replicación de genes, las mutaciones producidas por radiaciones ionizantes o por escasez de determinados elementos en la alimentación y la reproducción.

El mecanismo que selecciona las respuestas acertadas y elimina las equivocadas es: TODOS los demás seres vivos de la Tierra, los depredadores y herbívoros, los insectos y leopardos, los virus y bacterias, pero también el sol, el frío, la lluvia y las tormentas, el viento y las corrientes oceánicas, los volcanes y los meteoritos que bombardean la Tierra.

La combinación de Mutaciones Aleatorias y Selección Natural produce resultados que a cualquiera no avisado le podría hacer creer en un Diseño Inteligente, en un Ser Omnisciente y Omnipotente con barba blanca y ojos brillantes, pero la explicación natural es suficiente para explicar la maravillosa capacidad y variabilidad de la Vida sin recurrir a seres ni fenómenos sobrenaturales.

La Evolución de la Vida

Hace 540 Ma se produjo la Explosión cámbrica, una época en la que aparecieron gran cantidad de nuevas especies vegetales y animales, entre ellas los artrópodos, los primeros dotados de un esqueleto externo.

Hace 485 Ma se inició el Ordovícico. Durante este período hongos, líquenes y algunos crustáceos empezaron a poblar la tierra.

Evolucionaron, aparecieron hongos gigantescos, después hierbas y helechos. De los crustáceos evolucionaron los insectos, en miles de variedades. Muchos se alimentaban de las plantas. Otros se alimentaban de otros insectos.

Aparecieron los árboles leñosos, y el vuelo. Insectos voladores extendieron su reinado por todos los bosques de hierbas y helechos. Los insectos desarrollaron alas y una visión cada vez más apta para la búsqueda de alimento.

Las plantas desarrollaron lignina, sus troncos se hicieron leñosos y se convirtieron en árboles. Los insectos se especializaron en voladores, reptantes, taladradores, excavadores, adaptándose a los diferentes microentornos biológicos en los que podían sobrevivir.

Aparecieron las flores, con vivos colores que atraían a determinados insectos, los cuales llevaban el polen de las flores a otras plantas con lo que se garantizaba una mayor éxito en la reproducción.

Y los insectos evolucionaron para adaptarse a ellas.

Fue una evolución mutua, algunas flores evolucionaron para mostrar colores y tener formas que atrajeran a las abejas, y éstas para captar mejor los colores de sus plantas preferidas y disponer de vellosidades en las patas y el abdomen donde se impregnaran los granos de polen.

Otras flores evolucionaron para tener su néctar en el fondo de un recipiente tubular al que sólo una lengua muy larga pudiera acceder, y algunos insectos, como las mariposas, evolucionaron para tener una trompa, una lengua muy larga con la que alcanzar el alimento de sus flores preferidas.

El Idioma de las Abejas

Los humanos somos la única especie que es capaz de usar un lenguaje simbólico para comunicar ideas.

O eso creíamos.

En 1910, el etólogo Karl von Frisch comenzó a estudiar los peces para ver si eran capaces de reconocer colores y olores.

Posteriormente dedicó su atención al estudio de las Abejas.

El Lenguaje de las AbejasDesde la antigüedad, las abejas han sido criadas y estudiadas por los apicultores. En su comportamiento llamaba la atención el hecho de que algunas abejas, dentro de la colmena, realizaban una extraña danza trazando dos círculos en forma de 8, y con la particularidad de que al recorrer el tramo central agitaban el abdomen en rítmicas sacudidas.

Nadie pudo encontrar una explicación a esta extraña danza, hasta que Frisch descubrió que con ella las abejas comunicaban en qué dirección y a qué distancia se encontraba una fuente de alimento.

La dirección en la que la abeja recorría el brazo interior indicaba la dirección en la que se encontraba el alimento. Y las sacudidas que daba la abeja durante el recorrido del brazo interior indicaban la distancia.

La Danza de las Abejas es un idioma, un lenguaje con el que los miembros de la especie se comunican información. Que sepamos, somos las dos únicas especies que hemos desarrollado un lenguaje simbólico capaz de transmitir ideas de esa complejidad.

La Inteligencia de la Colmena

Una abeja, por sí sola, no es tan inteligente como una persona, pero actuando en conjunto con toda la colmena tiene una inteligencia y unas capacidades que compiten con las nuestras.

Cuando una colmena se hace demasiado grande se inicia una actividad perfectamente programada y planificada. Las obreras empiezan a molestar a la reina, no con la intención de molestarla, sino de mantenerla activa, haciendo ejercicio y perdiendo peso para que pueda afrontar el viaje que se les avecina.

Una vez el enjambre emigra, buscan un bosque en el que no haya otras abejas y se establecen provisionalmente en lo más espeso del tronco de un árbol.

Desde allí parten abejas exploradoras, cada una en una dirección, y buscan un lugar idóneo para establecer el enjambre. Cada exploradora examina cualquier hueco en los árboles, valorando el tamaño, la altura, el tipo de madera, la orientación y los árboles que hay en los alrededores. Si el hueco es demasiado pequeño no cabrán todos los alimentos necesarios para soportar el invierno. Si es demasiado grande será difícil de calentar. Si está a demasiada altura estará menos protegido contra el clima y las aves, si demasiado bajo estará al alcance de los osos. Si la madera contiene hongos o carcoma es un lugar inadecuado.

Tras hacer un exhaustivo análisis y una precisa evaluación, la exploradora regresa al enjambre y comienza a bailar su danza, en la que explica las características del lugar explorado y la dirección y distancia en la que se encuentra. De esta danza, las demás exploradoras deciden cuales son los lugares posibles más idóneos y empiezan a visitarlos, hacer sus propias valoraciones y regresar para apoyarlos o recomendar otros distintos.

Poco a poco la mayoría se va decantando por unos pocos lugares y tras unas cuantas discusiones y viajes de confirmación, el enjambre toma su decisión.

Una vez tomada la decisión, el enjambre parte hacia el lugar elegido, se establece y comienza a trabajar y hacer las reformas arquitectónicas necesarias para convertir el hueco en su nuevo hogar, su nueva colmena.

No hay intereses egoístas, ni vanidades ni imposiciones, ni mentiras ni engaños.

En cierto sentido, su forma de tomar decisiones es mucho más inteligente que la nuestra.

En mi opinión

La explicación dada para el caso de las armas químicas de los árboles, la hago extensiva a todos los demás sistemas de organización aparentemente inteligentes que podemos encontrar en la naturaleza.

Incluso el comportamiento sumamente complejo de las abejas, capaz de llevar a cabo tareas tan aparentemente inteligentes, no es más que la ejecución automática de un programa genético que regula el comportamiento de los seres vivos.

No es aprendizaje, el programa genético incluido en nuestros cromosomas incorpora instrucciones de construcción de seres vivos y de comportamientos innatos. El Cuco, cuando sale del cascarón, apoya su espalda en los otros huevos del nido y los empuja hasta el borde, para quedar como un hijo único que reciba todos los alimentos de sus engañados padres adoptivos.

Nadie le ha enseñado a hacer eso, sencillamente su comportamiento está programado en sus genes.

Con los árboles y las abejas pasa lo mismo.

Por lo demás, lamento decir que los últimos capítulos que he visto de esta serie me están defraudando. Un poquito.

Ver Ficha de Buscando Vida Inteligente en la Tierra de la serie Cosmos: Otros Mundos

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

Aviso Legal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Si lo desea, puede Ampliar Información

Aceptar Cookies

Bienvenidos a MasLibertad | ¿Quién soy yo? | Cartas al Autor | Aviso Legal sobre Cookies