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Cosmos: Otros Mundos (2020) Gerard Kuiper, el Químico de las Estrellas Carl Sagan, el Hombre que unió las Ciencias

Creada12-05-2020
Modificada12-05-2020
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Junio7

Reseña del Documental El Hombre de un Billón de Mundos de la serie Cosmos: Otros Mundos

Presentador

Neil deGrasse Tyson

El Hombre de un Billón de Mundos

Documental de la serie Cosmos: Otros Mundos (E6, 2020) en el que Neil deGrasse Tyson nos descubre cómo la Ciencia, encasillada en departamentos aislados, se unió para compartir intereses y facilitar nuevos descubrimientos.

En 1784, el astrónomo John Goodricke, al estudiar la estrella Beta Lyrae, descubrió algo que hasta entonces nunca había sido observado: Cambiaba de brillo.

Por aquella época nuestro conocimiento del Universo era muy limitado. Se creía que sólo existían los planetas del Sistema Solar, y que todas las demás estrellas eran soles fracasados, sin planetas.

Goodricke pensó que si Beta Lyrae cambiaba de brillo, y además lo hacía de forma regular y constante en un período de casi 13 días, debía ser porque algo ocultaba su luz. Y debía ser un planeta, quizás el primero descubierto fuera del Sistema Solar.

Un par de años más tarde la Royal Society le admitió como miembro, pero la noticia de su admisión no llegó a tiempo. Murió de neumonía unos pocos días antes a la temprana edad de 21 años.

El Químico de las Estrellas

Unos 150 años más tarde, el astrónomo Gerard Kuiper volvió a examinar la estrella Beta Lyrae, y con mejores y más potentes instrumentos se pudo descubrir muchas más cosas. Especialmente gracias al espectrógrafo.

Líneas de FraunhoferSi pasamos la luz de una estrella por un prisma, la luz se descompondrá en un espectro, desde el azul hasta el rojo, con distintas bandas de absorción, las Líneas de Fraunhofer, que identifican los elementos que emiten determinadas longitudes de onda de esa luz. Gracias a esas líneas podemos conocer la composición de las estrellas.

La composición de Beta Lyrae reveló que era similar a otras muchas estrellas, tenía los mismos elementos, pero había dos bandas de muy alta luminosidad que no se había detectado en otras estrellas. Tras un detallado estudio se llegó a la conclusión de que Beta Lyrae no era en realidad una estrella, sino dos, orbitando tan cerca la una de la otra que entre ellas se había formado un puente de materia incandescente que se estaba derramando desde una hacia la otra.

Eclipse de Estrellas en ContactoY eso, además, explicaba la inusual variabilidad del brillo de la estrella.

Kuiper no sólo centró sus estudios en las estrellas, también observó los planetas del Sistema Solar, siendo el primero que observó la existencia de una atmósfera en Titán y la presencia de CO2 en la atmósfera de Marte.

En realidad, Kuiper abrió un camino en el que también fue pionero y que más tarde seguirían otros muchos científicos.

Polvo en el Camino de la Tierra

Hace miles, o millones de años, cometas que orbitaban el Sol dejaron a su paso rastros de escombros, fragmentos de piedra o hielo, de muy diversos tamaños que siguieron orbitando el Sol. Cada año la órbita de la Tierra atraviesa, siempre en las mismas fechas, esas estelas de escombros y gran cantidad de fragmentos son interceptados, cayendo a gran velocidad y desintegrándose al chocar con la atmósfera.

Algunos de esos escombros llegan a la superficie. Y muchos aparentan ser una simple piedra.

Si un geólogo la encontrara, la rompería en fragmentos, en polvo, para observarla al microscopio y conocer su composición. Un químico la disolvería en ácido, con el mismo fin. Un físico mediría su dureza, densidad y propiedades magnéticas. Un astrónomo ni siquiera se fijaría en ella.

Gerard Kuiper opinaba que las distintas especialidades científicas no debían ser departamentos estancos, castillos inexpugnables, sino que debía existir comunicación y colaboración entre todas las ciencias.

Cuando publicó un artículo de astronomía en el que especificaba las propiedades químicas de las estrellas, algunos químicos se sintieron ofendidos. ¿Qué podía saber un astrónomo de química?

Entre ellos estaba Harold Urey que creía que la Química no tenía nada que ver con otras ramas científicas. Se había especializado en el estudio de los isótopos de diversos elementos, entre ellos los radiactivos, que fueron útiles para la construcción de las primeras bombas atómicas desarrolladas para el Proyecto Manhattan.

Era celoso de su territorio, y no creía que otras ramas científicas pudieran influir en la Química. Ni viceversa.

El Hacedor de Sueños

Navegación Interestelar: Carl Sagan 11 añosEn 1944, cuando tenía 11~12 años, Carl Sagan dibujó un folio en el que imaginaba cómo sería El futuro de la Navegación Interestelar.

En el centro, el emblema de la empresa Interestelar Spacelines, que promueve la exploración y colonización de planetas en otras estrellas.

Abajo, dos astronautas con sus trajes espaciales.

Y por toda la hoja, dibujos de posibles recortes de periódicos futuros, en los que se dan noticias como "Los Gobiernos URSS y USA colaboran para enviar la primera nave a la Luna", "Una Nave con Motor Atómico consigue una velocidad de 5 Millas por segundo", "Llegada a Marte", "Vida en Venus" y un anuncio donde "Interestelar Spacelines invita a interesados en colonizar las estrellas".

Sagan quería formar parte de ese maravilloso futuro, y para ello se hizo científico.

La Carrera hacia el Doctorado

Sagan se matriculó en la Universidad de Chicago y participó en la Ryerson Astronomical Society, que fomentaba y promovía el estudio de la astronomía y la astrofísica.

Durante sus estudios trabajó en el laboratorio del genetista Hermann Joseph Muller, Premio Nobel de Medicina por su descubrimiento de que las radiaciones podían producir mutaciones en las células vivas.

También conoció a Harold Urey, que se convirtió en su mentor.

Por esa época, Urey estaba haciendo justo lo que tanto había criticado antes, inmiscuyéndose en una rama científica hasta entonces ajena a la química: la Biología.

Experimento de Miller y UreyJunto con su alumno Stanley Miller, diseñó y llevó a cabo el Experimento de Miller y Urey, introduciendo en un circuito cerrado una serie de gases y líquidos inertes y sometiéndolos a cambios de temperatura y pequeñas descargas eléctricas, simulando la atmósfera y las tormentas de rayos que podrían existir en la Tierra Primigenia.

Al cabo de pocos días, dentro del circuito se habían creado gran cantidad de moléculas orgánicas, enzimas y aminoácidos.

Sagan escribió una tesis doctoral sobre el Origen de la Vida. Pero Sagan era mucho más que Químico, también estaba interesado en la Astronomía, y especuló con la posibilidad de que la Vida también podría aparecer en otros muchos planetas, en el Sistema Solar y en el Universo. Estas especulaciones molestaron a Urey.

Durante los veranos de su carrera, Sagan trabajó en el Observatorio Yerkes, dirigido por Gerard Kuiper que por esa época era el primer y único astrónomo planetario del mundo. Estudiaron las atmósferas de otros planetas, lo que a Sagan le permitió escribir una tesis sobre Estudios Físicos de los Planetas.

Y en sus colaboraciones con Edwin Salpeter especuló sobre cómo serían los seres vivos que podrían haber evolucionado en las turbulentas atmósferas de gigantes gaseosos, llegando a elaborar una compleja ecología de animales similares a medusas, flotadores o torpedos capaces de vivir en las densas nubes de Júpiter.

Paisaje en la Atmósfera de Júpiter Vida en la Atmósfera de Júpiter Vida en la Atmósfera de Júpiter

La Carrera hacia el Cosmos

Durante toda su carrera, Sagan observó que la mayoría de los científicos tenían una actitud elitista, colaboraban con sus colegas pero se mantenían aislados de ramas que consideraban ajenas a su ciencia. Y además, se mantenían apartados, más bien por encima, muy por encima, de aquellos a los que consideraban ignorantes de la ciencia.

Especialmente frustrante fue ver como sus dos mentores, Urey y Kuiper, se enzarzaban en disputas científicas que les impedían colaborar. Sagan llegó a afirmar que se sentía como el hijo de un matrimonio divorciado.

Sagan quería acabar con todo esto. Promovió la apertura de departamentos multidisciplinares con el fin de compartir información e ideas de todo tipo entre las distintas ramas de la ciencia. Participó en la edición de la Revista Icarus, en la que se publicaban artículos de todas las disciplinas científicas.

Cuando los soviéticos lanzaron, en 1957, el Sputnik, el primer satélite artificial, el gobierno de USA creó la NASA, con el fin de no permitir que el espacio fuera un terreno monopolizado por Rusia. Sagan participó en la NASA prácticamente desde sus comienzos, colaborando con científicos de distintas disciplinas y rompiendo las barreras entre ellos.

Y mucho más importante, rompiendo las barreras con el público en general.

Fue el primer científico que se atrevió a difundir sus ideas de una forma coloquial y amena, explicando los últimos descubrimientos y haciendo que la ciencia fuera comprendida y amada por muchos.

Y no sólo sobre los descubrimientos, también sobre los sueños de un posible y maravilloso futuro.

En mi opinión

Queda en el aire quién es El Hombre de un Billón de Mundos. ¿Será Kuiper, el primer planetólogo? ¿O Sagan, que soñó con colonizar las estrellas?

La verdad, los episodios de esta tercera serie de Cosmos quedan un poco por detrás de los anteriores. Siguen siendo interesantes, pero cada vez con más frecuencia se habla menos de ciencia y más de científicos. Eso sí, son historias interesantes, incluso apasionantes, pero no tanto como las dos primeras series.

Aún así, si os interesa la historia de los científicos, os recomiendo que visitéis y leáis los enlaces que incluyo en el artículo, y si son de Wikipedia y sabéis inglés, visitad la versión inglesa que casi siempre suele ser bastante más extensa y completa que la versión en español.

Y Tyson no lo menciona, pero la obra divulgativa más importante de Carl Sagan fue la producción, en 1980, de esta serie: Cosmos.

Ver Ficha de El Hombre de un Billón de Mundos de la serie Cosmos: Otros Mundos

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