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El programa espacial soviético, cómo ganó la carrera del espacio y cómo perdió la carrera a la Luna

Creada19-03-2018
Modificada19-03-2018
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Reseña del Documental Cosmonautas. Cómo Ganó Rusia la Carrera Espacial

Cómo ganó Rusia la Carrera Espacial

El 12 de Abril de 1.961, Yuri Gagarin fue la primera persona que viajó al espacio.

¿Cómo habían podido adelantarse tanto y sorprender a su rival de la Guerra Fría, USA?

Un País en Ruinas

En 1.945, tras el fin de la II Guerra Mundial en Europa, Rusia estaba en ruinas y había perdido 25 millones de hombres, pero tenían la esperanza de que tras la reconstrucción podrían representar una fuerza como líderes mundiales.

La explosión de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki les hizo ver que en el nuevo orden mundial surgido tras la guerra, el poder no se mediría por la potencia militar, sino por los avances tecnológicos. Y los Norteamericanos llevaban la delantera.

Rusia se propuso igualarlos y, de ser posible, superarlos. En sólo 4 años consiguieron fabricar su primera Bomba Atómica.

Al ser las bombas soviéticas mucho más grandes que las americanas, tuvieron que desarrollar para su lanzamiento misiles y cohetes mucho más grandes y potentes.

El ingeniero encargado de esta tarea fue Serguei Korolev, aunque temiendo la posibilidad de que espías enemigos pudieran asesinarlo por su importancia científica, su identidad era mantenida en secreto. Sólo se referían a él como El Ingeniero Jefe.

El Ingeniero Jefe

Serguei Korolev, Ingeniero Jefe, Programa Espacial SoviéticoKorolev comenzó su carrera de ingeniero en los años 1.930 construyendo cohetes con vistas a desarrollar y construir con el tiempo cohetes capaces de salir al espacio.

En 1.939, Stalin había realizado una purga entre intelectuales y científicos y Korolev fue enviado a un Gulag soviético donde su destino más probable era morir. Durante la Guerra los soviéticos comprendieron que no podían prescindir de los mejores científicos del país, así que Korolev fue devuelto a Moscú donde en poco tiempo ascendió al puesto de director del desarrollo de misiles similares a las V2 capturadas a Alemania.

Mejor ingeniero que científico, también tenía grandes dotes políticas y de organización, y supo moverse con habilidad entre los cargos políticos para conseguir el apoyo y el presupuesto necesarios para sus proyectos. Al mismo tiempo era capaz de motivar a sus subordinados para explotar las mejores ideas de ingeniería.

En poco más de diez años desarrolló y construyó el cohete R7 Semyorka, con 34 m de altura, 280 Toneladas y como combustible una mezcla de Oxígeno Líquido y Queroseno.

Las primeras pruebas acabaron en catastróficos fracasos. Los cohetes, o no se levantaban o estallaban en el aire sin llegar a superar la atmósfera.

Por fin, el 21 de Agosto de 1.957, se consiguió realizar una prueba con éxito, enviando un misil desde el cosmódromo de Baikonur, hasta Kamchatka, a 5.000 Km de distancia. Fue el primer misil balístico intercontinental.

La Carrera Espacial

A pesar del éxito, el R7 era un misil excesivamente grande. Se empezaron a desarrollar misiles más pequeños, aptos para ser lanzados desde silos y plataformas móviles. Pero el R7 no fue abandonado: Korolev tenía otros planes para él.

Apenas seis semanas más tarde, el 4 de Octubre de 1.957, fue lanzado otro cohete, éste en una trayectoria orbital. En su cúspide, el primer satélite artificial, el Sputnik (Compañero de Viaje).

Aunque el propio equipo de ingenieros no le dio gran importancia al hecho, e incluso el periódico Pravda apenas publicó una escueta nota en la tercera página, el impacto en el resto del mundo, especialmente en USA, fue atronador. Con una paranoia exacerbada contra las conspiraciones soviéticas para dominar el mundo, muchos científicos intentaron analizar la señal transmitida por el Sputnik, temiendo que pudiera contener información sobre emplazamientos de bases y armas americanas como preparación a un ataque con misiles intercontinentales. Pocos creyeron la verdad, que el Sputnik sólo contenía una radio que transmitía un simple Bip-Bip, sin más información que el simple hecho de que seguía funcionando.

El éxito propagandístico hizo que Kruschev encargara un nuevo lanzamiento para apenas un mes más tarde, que coincidiera con el aniversario de la Revolución Rusa.

Laika, la primera CosmonautaKorolev lo consiguió, enviando el 3 de Noviembre de 1.957 al primer ser vivo al espacio, una perra callejera a la que llamaron Laika.

Era un viaje sin retorno, y durante muchos años los soviéticos sostuvieron que Laika sobrevivió durante varios días, pero en 2.002 admitieron que el control de temperatura había fallado y que Laika murió sofocada de calor seis horas después del despegue.

Los americanos intentaron igualar la hazaña, pero los primeros intentos resultaron ser estrepitosos fracasos que pusieron en ridículo sus esfuerzos.

Los Primeros Cosmonautas

La siguiente misión era mucho más difícil: Enviar una persona al espacio y traerla de vuelta, sana y salva.

Los rusos entrenaron en secreto a una veintena de posibles cosmonautas. Ignorando cuáles eran las condiciones que iban a encontrar en el espacio los sometieron a multitud de experimentos de aceleración, frenado, giros incontrolados, saltos y todo tipo de actividades.

También los americanos realizaron un programa similar, y en 1.961 estaban preparados para lanzar un astronauta al espacio, pero antes de arriesgar su vida prefirieron ensayar con un chimpancé. Fue lanzado el 31 de Enero. A pesar de haber recuperado al chimpancé con vida, algunos fallos de navegación hicieron que se aplazara el primer lanzamiento tripulado por un humano.

Esto dio una oportunidad a Korolev de adelantarse. Entrevistó a los aspirantes a cosmonautas y eligió entre ellos a Yuri Gagarin.

Yuri Gagarin, la primera persona en el EspacioEl 12 de Abril de 1.961 fue lanzado al espacio. Fue una misión muy arriesgada, ya que de siete pruebas realizadas sólo en dos ocasiones se había completado con éxito la misión. Apenas tardó hora y cuarto en dar la vuelta completa a la Tierra.

En la maniobra de descenso, la cápsula esférica en la que se encontraba Gagarin debía separarse del resto del módulo, pero las correas no se soltaron. Comenzó a caer de forma incontrolada y el calor de la fricción provocó llamas bastante intensas. Estas llamas quemaron las correas y la cápsula se separó por fin del módulo. Con la caída estabilizada, Gagarin pulsó el mecanismo de eyección a 7.000 metros de altura, siendo expulsado de la cápsula y terminando su descenso en paracaídas.

El Proyecto Lunar

Apenas cuatro semanas más tarde, Allan Shepard fue el primer americano en viajar al espacio, pero su vuelo inaugural resultó decepcionante, apenas duró quince minutos sin llegar a situarse en órbita.

Heridos en su prestigio, los americanos se propusieron ganar la carrera espacial. En un memorable discurso, Kennedy propuso el reto de que en esa misma década conseguirían llevar a un astronauta a la Luna, y gracias a la bonanza económica de la que estaban disfrutando en esos años destinaron un ingente presupuesto a esta tarea.

La Carrera Propagandista

También Korolev ambicionaba construir una nueva plataforma de lanzamientos y ensayar nuevos diseños de cohetes espaciales, pero las autoridades soviéticas consideraron que había tareas más importantes que realizar, como la construcción de viviendas y la producción de alimentos y Korolev tuvo que conformarse con seguir trabajando con un presupuesto limitado.

A pesar de todo siguió cosechando éxitos. En Agosto de 1.961, German Titov realizó el primer vuelo orbital de más de un día. Pocos meses más tarde lanzó dos cohetes que estuvieron en órbita simultáneamente. Y en Junio de 1.963, el cosmonauta Valery Bikovsky estuvo en órbita durante 5 días. Y sólo dos días después, Valentina Terechkova, la primera cosmonauta.

Pero al final se comprobó que los éxitos eran más propagandísticos que tecnológicos. Korolev disponía de un modelo de cohete cuyo funcionamiento era bastante bueno. Lo que hacía era colocar diferentes pasajeros en cada vuelo, pero en realidad no se estaban desarrollando nuevos avances tecnológicos.

Una Victoria Accidentada

Finalmente Kruschev cedió y aceptó financiar un proyecto lunar, pero en esos tres años perdidos los americanos estaban tomando la delantera, y estaban preparando el lanzamiento de un módulo con dos tripulantes.

Korolev quiso adelantarse y el 18 de Marzo de 1.965 realizó un nuevo lanzamiento. En él viajarían dos cosmonautas apretujados en el módulo, del mismo tamaño que en todas las misiones anteriores. La novedad era que una vez en órbita los cosmonautas desplegarían una lona exterior que actuaría como cámara de descompresión para permitir que uno de ellos, Alexei Leonov, pudiera dar el primer paseo extravehicular en el espacio.

Cuando llevaba unos minutos fuera, Leonov notó que el traje que llevaba se estaba hinchando y deformando. La presión interior había aumentado sin control y con el traje en esas condiciones apenas podía mantener las manos dentro de los guantes, no podía tirar de la correa que lo mantenía unido a la nave y su traje hinchado no cabría de nuevo en la cámara de descompresión. Además, apenas quedaban unos minutos para que la nave entrara en la sombra de la Tierra y, no contando con luces exteriores, quedaría a oscuras.

Sin informar al mando, sabiendo que se estaba jugando su propia vida, Leonov evacuó la mitad del aire del traje. Aquejado de una severa falta de Oxígeno, Leonov pudo tirar del cable y regresar a la cámara de descompresión. Allí hacía un calor sofocante y Leonov apenas pudo soportarlo hasta que la presión se igualó y pudo quitarse la visera para volver a respirar.

Aún así, la concentración de Oxígeno en la cápsula era muy elevada, tanto que el aire se había vuelto peligrosamente inflamable. Dos años más tarde, la tripulación del Apolo I moriría en un accidente similar. Leonov y su compañero no podían hacer nada para restaurar el nivel de Oxígeno, sólo podían rezar para que no se produjera una chispa que incendiara el aire haciéndoles explotar.

Para colmo, el sistema automático de frenado también falló. Tenían que frenar el módulo de forma manual para iniciar la reentrada, pero tenían que calcular el momento adecuado para caer en una zona despoblada.

Consiguieron aterrizar en un frondoso bosque de la despoblada y helada Taiga Siberiana, pero, paradójicamente, al llegar a Tierra no había terminado el peligro. Nadie sabía dónde habían caído. Abrieron la cabina y pudieron respirar el gélido aire. Conectaron la señal de radio y enseguida comenzó a nevar y se hizo de noche. La temperatura bajó a 25º bajo cero.

No fue hasta el día siguiente en que por fin llegó el equipo de rescate, que al no poder aterrizar con el helicóptero en el bosque, lo había hecho a nueve Km de distancia, yendo el equipo en esquíes.

Hasta tres días después de aterrizar no pudieron llegar al helicóptero y regresar al cosmódromo.

La Muerte del Maestro

En Enero de 1.966, Serguei Korolev ingresó en el hospital para una operación. Pocos días más tarde había muerto. Se le hizo un funeral de héroe y su nombre fue por primera vez hecho público.

La Academia Sueca de Ciencias había intentado concederle el Premio Nobel en dos ocasiones, tras la misión del Sputnik y la de Yuri Gagarin, pero en ambas ocasiones Kruschev había declinado los honores manteniendo en secreto su identidad y alegando que el honor de ambas hazañas correspondía a la totalidad del pueblo soviético.

Su segundo fue nombrado como nuevo director de proyectos, pero, sencillamente, no estaba a la altura de Korolev, ni en ingeniería ni en dotes organizativas.

El programa espacial sufrió varios retrasos y fracasos.

El 23 de Abril de 1.967, a pesar de las advertencias de varios ingenieros y cosmonautas, se decidió el lanzamiento de la Soyuz I, tripulada por Vladimir Komarov, el primer cosmonauta que salía por segunda vez al espacio.

El lanzamiento fue un éxito, pero una vez en el espacio empezaron a fallar varios sistemas. Las placas solares no se desplegaron correctamente y hubo problemas de suministro eléctrico. Los fallos se acumularon y decidieron traer de vuelta a Komarov. Falló el sistema de control de altitud y Komarov tuvo que iniciar la maniobra de reentrada a mano, tarea para la que no tenía entrenamiento. Y ya en la reentrada falló el sistema de apertura del paracaídas.

La cápsula se estrelló a 1.100 Km/h muriendo Komarov en la colisión.

Un año más tarde toda Rusia quedó conmocionada con la trágica muerte en un vuelo de pruebas del primer cosmonauta, Yuri Gagarin.

La Llegada a la Luna

La carrera hacia la Luna continuó, y esta vez eran los Americanos los que llevaban ventaja.

Las misiones Gemini habían resultado ser una carrera de éxitos que a su vez habían servido como entrenamiento a numerosos astronautas y una fuente de innovaciones en el diseño de cohetes, cápsulas, módulos y trajes espaciales.

La mayor innovación fue el cohete Saturno V, el más potente de toda la historia, capaz de llevar la tripulación hasta la Luna.

También los soviéticos aceleraron sus proyectos en el desarrollo del N1, impulsado por 30 motores, 16 veces más potente que el R7.

Diseñado inicialmente por Korolev, no se había construido por falta de presupuesto, pero la apuesta de la carrera lunar permitió que se construyera y se proyectara su lanzamiento el 3 de Julio de 1.969.

Fue un fracaso. El cohete estalló a los pocos segundos del despegue destruyendo la plataforma de lanzamiento.

Menos de tres semanas más tarde, el 20 de Julio de 1.969, el Apolo XI aterrizó en la Luna y Neil Armstrong fue la primera persona en pisar su suelo, dando a los Americanos la victoria en aquella olimpiada espacial.

 

América había ganado la carrera a la Luna, y en los años siguientes hicieron aterrizar cinco misiones más. Pero una vez llegados a la meta parecía que la NASA no se planteaba nuevos objetivos.

Los rusos sí. Habiendo perdido la carrera a la Luna se plantearon un nuevo desafío: La Colonización. Se propusieron no sólo viajar al espacio, sino construir una base espacial en la que los cosmonautas pudieran permanecer y trabajar durante períodos prolongados.

Sabiendo que una estancia larga en ingravidez podía provocar problemas de salud, construyeron salas centrífugas en las que los cosmonautas experimentaran el peso, similar a la gravedad. Pero las salas eran, forzosamente, de tamaños reducidos y para mantener una gravedad similar a la terrestre tenían que girar bastante rápido, lo que generaba muchos problemas de mareos y desorientación.

Aunque no se comenta, en el documental se ve una de esas pruebas en la que los cosmonautas debían lanzar unos dardos hacia una diana.

En una sala en rotación, los dardos, una vez lanzados, siguen una trayectoria recta, pero al estar la sala girando, desde el punto de vista de los cosmonautas, el dardo parece seguir una curva.

Es una ilustración magnífica de los efectos de la fuerza de coriolis y de los movimientos de los objetos dentro de un entorno en rotación.

El 19 de Abril de 1.971 se puso en órbita la primera estación espacial, la Salyut 1, y en Junio partió una nave Soyuz con tres cosmonautas que serían sus primeros tripulantes. Permanecieron allí tres semanas realizando numerosos experimentos que todas las noches transmitían a la Tierra para su difusión por televisión. El 29 de Junio abordaron la nave Soyuz y regresaron a la Tierra.

Fue un descenso aparentemente correcto, pero cuando desde fuera abrieron la cápsula encontraron a los tres tripulantes muertos. Se habían asfixiado cuando una válvula defectuosa provocó la despresurización de la cápsula.

A pesar de la muerte de los tripulantes, se había demostrado que era posible permanecer durante períodos prolongados en el espacio, y durante toda la década se realizaron sucesivas misiones en las que viajaron, no solo cosmonautas, sino también ingenieros y científicos.

Secuelas de la Ingravidez

La vida en el espacio no era tan grata y divertida como se veía en las emisiones de televisión. Muchos cosmonautas experimentaban durante los primeros días náuseas, vértigo y mareos. Dolores de espalda y de cabeza. Trastornos digestivos. Al final, después de algunos días esos síntomas se pasaban, pero para algunos podían ser unos días terribles.

Pero una permanencia prolongada en ingravidez debilitaba músculos y huesos, y muchos de ellos quedaron demasiado débiles para, simplemente, caminar una vez de regreso a la Tierra.

Para combatir esos efectos, los médicos soviéticos idearon una serie de ejercicios intensivos que todos los cosmonautas debían realizar a diario.

La Primera Estación Orbital

A mediados de los 80, mientras los americanos ensayaban sus lanzaderas y realizaban viajes cortos, los rusos ya estaban construyendo una estación espacial bastante más amplia, la MIR.

A lo largo de varios años se fueron añadiendo módulos con distintos propósitos científicos y sucesivas tripulaciones fueron relevándose en una misión que parecía no tener más fin que continuar.

En 1.991, mientras la MIR continuaba su misión, la Unión Soviética se derrumbó. El Programa Espacial Soviético se convirtió en el Programa Espacial Ruso, con un presupuesto tan reducido que su continuidad estaba en el aire.

Para los políticos americanos era aterradora la posibilidad de que una gran cantidad de ingenieros soviéticos quedaran sin trabajo y acabaran ofreciendo sus conocimientos a países más conflictivos, como Irán o Corea del Norte. Para evitarlo, los americanos propusieron a Rusia asociarse en sus objetivos.

Durante varios años realizaron misiones conjuntas, aportando los rusos su experiencia y conocimientos y los americanos el dinero para seguir manteniendo la MIR en órbita.

Hasta que se produjo el desastre.

En una maniobra de acoplamiento mal dirigida, la nave transportadora que traía alimentos para los tripulantes se estrelló contra el módulo energético. Se produjo una grieta por la que perdían presión. Los cosmonautas consiguieron cerrar el compartimento dañado, pero la estación había quedado desalineada y los paneles solares no estaban orientados hacia el sol. La energía de las baterías se consumió con rapidez y todos los sistemas eléctricos se apagaron.

Usando los motores de la Soyuz consiguieron realinear la estación y los paneles solares produjeron de nuevo electricidad. Pero la estación había sufrido un daño permanente.

Seis meses más tarde, Rusia decidió abandonar el proyecto de la MIR, desconectarla y dejarla caer a la Tierra.

Pero su experiencia no se ha perdido.

La nueva Estación Espacial Internacional, un programa conjunto de 15 agencias espaciales de diversos países, se ha beneficiado de los conocimientos rusos sobre las consecuencias médicas de la ingravidez prolongada en los organismos.

Gracias a ello las próximas misiones espaciales serán menos peligrosas para los futuros astronautas.

En mi opinión

Para complementar este documental, recomiendo ver también Von Braun Vs Korolev, donde se narra la misma historia pero explicando también los avances de la NASA para repetir y superar las hazañas soviéticas.

Ver Ficha de Cosmonautas. Cómo Ganó Rusia la Carrera Espacial

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