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Las colisiones más catastróficas que se han producido en el Sistema Solar.

Creada28-07-2015
Modificada18-05-2017
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Diciembre1

Reseña del Documental Sistema Solar de la serie Colisiones Cósmicas

Colisiones en el Sistema Solar

Documental de la serie Colisiones Cosmicas en el que se muestran las colisiones e impactos más catastróficos que se han producido en el Sistema Solar.

Testigos de la Catástrofe

Miremos a donde miremos en nuestro Sistema Solar encontramos las cicatrices de numerosos impactos de asteroides.

Colisión de Theia con la TierraLa Luna que brilla en nuestro cielo ha sufrido decenas de miles de impactos

La misma Luna tuvo un origen cataclísmico, cuando un planetoide del tamaño de Marte chocó con una Tierra que aún estaba fundida en sus primeras fases de formación.

El impacto se produjo en un ángulo de 45º y a una velocidad relativamente baja, de unos 11 Km/s.

La teoría del Impacto Lunar fue propuesta por primera vez en 1.975 por William Hartman y Donald Davis.

Su estudio estaba basado en el hecho de que la Tierra tiene un núcleo metálico, con una densidad de 5'5 g/cm³ y un manto rocoso de 3 g/cm³. La densidad de la Luna es de 3 g/cm³, lo que sugiere que la Luna es rocosa y no contiene un núcleo metálico.

Si su origen hubiera sido similar al de la Tierra, tendría un núcleo metálico. Al no tenerlo significa que se formó únicamente con materiales rocosos, de donde concluyeron que una colisión planetaria pudo arrancar parte de la corteza rocosa de la Tierra para formar la Luna.

Según varios modelos informáticos se ha propuesto que la Tierra era algo más pequeña y menos densa. El impactador era tres veces menor que la Tierra. Chocó a baja velocidad, si lo hubiera hecho con mucha más velocidad la Tierra se hubiera fragmentado en varios asteroides o planetoides. La mayor parte del impactador, incluido su núcleo metálico, se hundieron en la corteza terrestre. Lo que salió salpicado al espacio fueron fragmentos de la corteza terrestre, por eso la Luna es tan densa como la corteza terrestre y no contiene los metales del núcleo.

La temperatura de la Tierra tras el choque alcanzaría 10 ó 20 mil grados.

El impacto lunar fue cataclísmico, pero la posterior formación de la Luna dio estabilidad al eje de rotación de la Tierra. Modelos informáticos predicen que sin la Luna la Tierra pasaría por períodos de cientos de miles de años con el eje de rotación inclinado hasta 90º con respecto al Sol, lo que supondría seis meses seguidos de tórrida luz solar y otros seis de noche glacial.

El Bombardeo Intenso Tardío

Antes de los años 70 la mayoría de los científicos pensaba que los cráteres de la Luna eran volcanes apagados, pero había algunos que opinaban que eran huellas de impactos de asteroides.

Los astronautas de las misiones Apolo recibieron un curso acelerado sobre nociones de geología para que reconocieran el terreno con ojos de geólogo y tomaran muestras de los lugares que podrían confirmar una u otra teoría, y la conclusión fue que, efectivamente, los cráteres habían sido producidos por impactos, y el análisis de las muestras permitió determinar que la mayoría de esos impactos se produjeron hace entre 3'8 y 4'1 Ga, unos 400~600 Ma después de la formación de la Tierra.

Este episodio ha sido llamado el Bombardeo Intenso Tardío, y fue un período de unos 300 Ma en el que todos los planetas sufrieron miles de impactos gigantescos.

Existe la teoría de que antes de este bombardeo existía un cinturón de asteroides mucho más poblado que el que existe hoy en día, pero la posición de Júpiter no era estable y estaba cayendo hacia el Sol, no directamente, sino que cada año joviano estaba ligeramente más cerca. Hubo un momento en que entró en resonancia con Saturno, lo que alteró los movimientos de todos los demás planetas y cuerpos más pequeños haciendo que las órbitas de los asteroides se volvieran muy excéntricas, atravesando las de los planetas interiores.

Al continuar variando las órbitas de Júpiter y Saturno, al cabo de 300 Ma la resonancia desapareció y el cinturón de asteroides volvió a adaptarse a una órbita circular, cesando el bombardeo intenso de los planetas interiores.

Los Cometas Shoemaker-Levy

Cada vez que un asteroide choca con un planeta es uno menos que queda, de ahí que al cabo de 4 Ga el número de objetos en el Cinturón de Asteroides es cada vez menor, y hoy en día no sufrimos impactos con tanta frecuencia como en el pasado.

Tanto es así que hasta 1.993 muchos científicos opinaban que las colisiones cósmicas eran cosa de la Ciencia-Ficción o de cuentos infantiles como Chicken Little.

Pero el 24 de Marzo de 1.993, Jim Shoemaker, su mujer Carolyn Shoemaker y David Levy localizaron un cometa que se dirigía en rumbo de colisión hacia Júpiter.

El análisis de su órbita permitió descubrir que ya había pasado cerca de Júpiter en Julio de 1.992 y que su gravedad rompió el cometa en 21 fragmentos.

En Julio de 1.994, entre los días 16 y 22, los fragmentos fueron estrellándose uno tras otro contra la atmósfera joviana.

Las colisiones explosivas alzaron columnas de atmósfera incandescente hasta 3.000 Km de altura dejando cráteres oscuros, más grandes que la Tierra, en la atmósfera joviana que fueron visibles durante días.

Normalmente se distingue un asteroide de un cometa porque el asteroide es rocoso y el cometa de hielo, pero en realidad depende de dónde se han formado. Si el objeto se forma lejos del Sol tendrá mucho hielo, pero si se forma más cerca del Sol será rocoso. Después puede ocurrir que por un choque de asteroides o al pasar cerca de otro cuerpo masivo se desvíe de su trayectoria para ocupar una órbita distinta.

Las dos caras de Marte

En Julio de 1.976, la sonda Viking 1 llegó a Marte tras diez meses de viaje desde la Tierra, seguida poco después por su compañera, la Viking 2.

Orbitando alrededor de Marte transmitieron miles de fotografías de la superficie descubriendo valles, volcanes, cráteres y cordilleras.

También revelaron una acusada diferencia hemisférica. El hemisferio Norte tenía una geografía muy baja y lisa, mientras el Sur está a bastante mayor altura y más accidentes geográficos.

Se propuso la teoría de que el hemisferio Norte había recibido un colosal impacto que lo fundió por completo creando esta diferencia entre ambos hemisferios, pero el borde de la depresión era demasiado irregular para tratarse de un cráter.

Una exploración gravimétrica posterior permitió eliminar virtualmente las irregularidades provocadas por erupciones volcánicas y otros impactos posteriores y lo que quedó fue una depresión elíptica, fruto de una colisión gigantesca.

Las simulaciones indican que el impactador debería haber tenido unos 2.000 Km de diámetro y la colisión se produjo a 9 Km/s con un ángulo de 45º.

Y esto debió ocurrir poco después de formarse los planetas, probablemente durante el período del Bombardeo Tardío.

El Planeta Borracho

Si observamos los planetas veremos que todos tienen el eje de rotación orientado más o menos perpendicular a la eclíptica, el plano en el que los planetas giran alrededor del Sol.

La Tierra está inclinada 23º, Marte 25º, Júpiter 0º, etc.

Menos Urano, cuyo eje de rotación está inclinado más de 90º.

Se ha propuesto la teoría de que Urano recibió un impacto que cambió su eje de rotación hasta su inclinación actual.

Lo cual me extraña. No que se produjera una colisión semejante, sino que se intente explicar algo que, en mi opinión, ya está bastante bien explicado.

Siempre se ha dicho que si la Tierra no tuviera una Luna de tamaño gigante, el eje de rotación de la Tierra se inclinaría de forma aleatoria y podría quedar en ocasiones 'tumbado' con respecto al plano de la órbita terrestre, lo que produciría seis meses seguidos de noche invernal seguidos de seis meses de día infernal.

El motivo de que esto ocurra está explicado en Movimientos de La Tierra en el Espacio

Es de suponer que lo mismo le ocurrirá a cualquier planeta cuyo eje de rotación no esté sujeto por grandes satélites o por el mismo Sol. Los planetas más grandes derivarán muy despacio y los más pequeños más rápido. Urano es cuatro veces más grande que la Tierra (en diámetro, en volumen es 63 veces mayor), por lo que su deriva será muy lenta.

Urano está tan lejos del Sol que éste no tiene fuerza suficiente para sujetar su eje. Tampoco tiene lunas gigantes, así que, según la teoría mencionada, su eje puede estar durante varios millones de años recto y durante otros millones de años muy inclinado.

En mi opinión, no es necesario suponer que la inclinación de su eje se deba a una colisión gigantesca. Basta conocer la mecánica orbital y el efecto giroscópico para comprender que cualquier planeta pequeño lejos del Sol y sin lunas grandes sufrirá una deriva aleatoria de su eje de rotación.

Cazadores de Meteoritos

Continuamente están cayendo asteroides a la Tierra. La mayoría son muy pequeños y estallan antes de llegar al suelo, siendo vistos en el cielo nocturno como Estrellas Fugaces, pero de vez en cuando caen algunos más grandes.

Y cuando llegan al suelo cambian de nombre para llamarse Meteoritos.

Hay una legión de aficionados a la caza de meteoritos. Se han encontrado miles del tamaño de un puño, pero hay varias decenas de tamaños bastante mayores, como un coche.

A veces un asteroide choca contra un planeta y arroja gran cantidad de escombros al espacio que, tras viajar durante millones o miles de millones de años acaban por caer en la Tierra.

En la Tierra se han localizado unos 30 meteoritos que formaron parte de la corteza de Marte antes de ser arrojados por un impacto al espacio y luego caer a nuestro planeta.

Y, como rarezas que son, su valor es mayor que 35 veces su peso en oro.

Algo menos raros y valiosos son los meteoritos lunares, llegados a la Tierra tras la colisión de un asteroide con la Luna.

Los demás, la inmensa mayoría, son meteoritos procedentes del Cinturón de Asteroides.

En la ciudad de Brenham, Kansas, se encuentra el campo de dispersión de un asteroide que cayó hace varios miles de años desde el EsteNorOeste, explotó en la atmósfera y esparció una gran cantidad de fragmentos en una zona de varios Km². Hasta ahora se han sacado más de 4 toneladas de meteoritos, el mayor, de 648 Kg, y es bastante probable que aún queden bastantes más.

Curiosamente, hace unos 13.500 años cayó un asteroide sobre la capa de hielo que cubría la costa Este de Canadá provocando un cataclismo que destruyó la cultura Clovis que habitaba Norteamérica en aquella época y extinguiendo a varias especies de mastodontes, mamuts y caballos.

La dirección mencionada en el documental parece proceder de esa zona, y las fechas coinciden.

¿Podría haber tenido algo que ver?

Buscando Vida en los Meteoritos

La Vida en la Tierra se originó hace 3'8 Ga, justo cuando el Bombardeo Intenso Tardío estaba terminando.

Bacterias en Meteorito MarcianoEn 1.984 se encontró en la Antártida un meteorito marciano, el ALH-84-001. Examinándolo al microscopio se observó que contenía trazas de carbono en estructuras que parecían de origen orgánico.

Numerosos científicos han aducido que podría tratarse de una contaminación terrestre, pero lo cierto es que aún no se ha podido determinar si se trata de un fósil terrestre o marciano.

En todo caso los elementos necesarios para la Vida se encuentran en la Tierra, sí, pero también se han encontrado en numerosos asteroides y en todas partes por el espacio.

Tal vez algún día descubramos que las primeras formas de Vida en la Tierra vinieron del espacio, a caballo de los asteroides.

En mi opinión

Y, como siempre, yo me pregunto: ¿Qué es más probable?

¿Que la vida surgiera en la Tierra?

¿O que la vida surgiera en otro planeta, que algunas bacterias fueran arrojadas al espacio por el impacto de un asteroide, que sobrevivieran a ese impacto, que viajaran por el espacio interplanetario sobreviviendo durante millones de años a las radiaciones solares y cósmicas y cayeran a la Tierra sobreviviendo también a ese segundo impacto?

La respuesta me parece tan evidente que me sorprende que haya tantos científicos empeñados en la hipótesis, mucho más improbable, de la panspermia.

Ver Ficha de Sistema Solar de la serie Colisiones Cósmicas

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