Reseñas de Documentales y Libros

Bienvenidos a MasLibertad

Torrejón de Ardoz

Areas de Ciencias

Documentales y Libros

Las Ciencias del Universo

La Tierra

Vida y Evolución

Salud y Medicina

Tecnología

Mentes Brillantes

Tecnología Espacial

Inteligencia Artificial y Robótica

La Energía Nuclear

Chernobyl

La Batalla de Chernobil

Chernobil ¿Una Historia Natural?

La Vida Después de Chernobil

Chernobil: 30 Años Después

Fukushima, Una Historia Nuclear

Secretos de Nuestra Era Nuclear

La Promesa de Pandora

El Átomo y Nosotros

Tecnologías Ecológicas

Nanotecnologías

¿Llegaremos a ser Dios?

Inventos

Documentales de Historia

Documentales de Religión

Misterios Fantásticos

Áreas de Religión

Economía y Política

La Última Página

Datos de Usuario

AnónimoEntrar
IP3.92.28.84

Datos de Pagina

La explosión de Chernobil según la serie. Causas del Accidente Nuclear

Creada24-06-2019
Modificada24-06-2019
Total Visitas12
Julio11

Chernobyl

Serie de Televisión, en 5 capítulos, producida para HBO en 2.019, en los que se recrea la explosión del reactor nuclear de Chernobil, se describen los efectos que tuvo en las personas afectadas y se explica por qué se produjo la explosión.

El Funcionamiento de Chernobil

Las Centrales Nucleares funcionan, básicamente, produciendo calor. El calor convierte Agua en Vapor que se dirige a unas turbinas, las hace girar y generan electricidad. Unas bombas se encargan de enviar un flujo constante de agua al núcleo, para producir vapor y para mantener el núcleo a una temperatura aceptable.

El Uranio genera calor. Para moderar el calor se utilizan, en el interior barras de Boro que reducen la radiactividad y en el exterior agua fría que se hace circular alrededor del reactor para enfriarlo.

A consecuencia de la rotura de los átomos de Uranio se producen otros elementos más ligeros, entre ellos el Xenón. A la temperatura de funcionamiento normal de la central, el Xenón se evapora, lo que produce más enfriamiento. Con el fin de mantener el equilibrio de temperatura se utiliza también vapor de agua, que aumenta la reactividad.

Todo está en equilibrio, entre los factores que aumentan la reactividad y los que la disminuyen. Una serie de controles y sensores activan avisos cada vez que hay un cambio, y los técnicos de la central están pendientes de esos avisos y actúan como deben para mantener el equilibrio.

En caso de Apagón

En el diseño del reactor se deben tener en cuenta posibles fallos. ¿Qué ocurriría si hubiera un corte de corriente eléctrica y las bombas que suministran agua al reactor dejasen de funcionar?

Al faltar el suministro constante de agua, ésta se convertiría en vapor dentro del reactor y la presión lo podría hacer estallar. Para evitarlo se añaden tres generadores de electricidad que funcionan con diesel que se ponen en marcha al faltar la corriente eléctrica. Pero los generadores diesel tardan un minuto en generar electricidad suficiente, y en ese tiempo el reactor explotaría.

Existe una solución, como la turbina aún sigue girando y produciendo electricidad, ésta se desconecta de la red y se dirige a las bombas eléctricas con el fin de seguir manteniendo el agua en circulación hasta que las bombas diesel puedan tomar el relevo.

Esta es la teoría. Y hay que probarla.

Cuando en 1.983 se inauguró la central de Chernobil, bautizada con el nombre de Vladimir Ilich Lenin, la primera prueba no se pudo completar con éxito. A pesar de todo, los administradores certificaron, falsamente, que el reactor estaba en perfectas condiciones de funcionamiento y seguridad.

En los siguientes años se realizaron otros dos intentos de completar la prueba. Ambos fracasaron.

Por fin, el 25 de Abril de 1.986 se inició el cuarto intento.

El Accidente de Chernobil

El Viernes 25 de Abril de 1.986, los directores de la central programaron un cuarto intento y a medio día iniciaron la prueba, reduciendo la temperatura del reactor y la producción eléctrica de 3.200 Mw a 1.600 Mw.

La prueba se vio interrumpida por órdenes superiores. Estaban a fin de mes y las autoridades tenían que satisfacer unos cupos de producción, por lo que ordenaron que no se redujera la potencia hasta pasada la media noche.

La central siguió funcionando a 1.600 Mw, pero a esa temperatura el Xenón no se evaporaba, por lo que se fue acumulando durante 10 horas.

A media noche, ya 26 de Abril, cambiaron los turnos del personal. Los recién llegados ignoraban que se estuviera realizando una prueba. Tomaron los manuales de la central para seguir con la prueba, pero éstos tenían varios procesos tachados. El director de la central dio órdenes de que se realizara el proceso, incluyendo también las instrucciones tachadas.

La producción se redujo a 700 Mw, nivel al cual se podría proceder a la prueba, pero una vez llegado a ese punto, el nivel de Xenón era tan elevado que la reactividad siguió bajando con rapidez hasta llegar a los 30 Mw.

Los empleados técnicos de la central recomendaron apagar la central por completo y comenzar un procedimiento de encendido normal, que requeriría unas 24 horas de parada. También el ordenador dio la misma recomendación, pero el director, no queriendo afrontar un cuarto fracaso de la prueba de emergencia, ordenó que se aumentara la reactividad extrayendo las barras de control de Boro.

Se extrajeron la mitad, luego las 3/4 partes, y por fin casi todas.

Sólo quedaron insertadas 6 de las 211 barras de control.

Pero la reactividad no aumenta más que hasta 200 Mw.

A pesar de las pésimas condiciones, el director ordena iniciar la prueba, cortando el suministro eléctrico a las bombas de agua.

Al hacerlo, la electricidad generada por las turbinas debía dirigirse a las bombas, pero con 200 Mw de producción, la energía desviada no fue suficiente y las bombas de agua dejaron de funcionar.

Sin barras de Boro, sin Agua circulante, la reactividad empieza a ascender de forma imparable. Al llegar a una temperatura crítica el agua que queda en el reactor se convierte en vapor, el Xenón se evapora y la reactividad sigue aumentando hasta superar los 30.000 Mw. Algunas tuberías explotan pero el reactor aún resiste.

En todos los reactores nucleares del mundo existe un botón para realizar una parada de emergencia. En los reactores soviéticos ese botón se llama AZ-5 (en cirílico, A3-5). Al pulsarlo todas las barras de control se insertan en el núcleo, moderando la reactividad.

Los operarios pulsaron ese botón y las barras empezaron a introducirse.

Y en ese momento se produjo la catástrofe.

El Error Ocultado

Diez años antes, un científico nuclear soviético había advertido de un fallo en las barras de Boro de las centrales RBMK. Éstas tenían la punta inferior de grafito.

Durante su funcionamiento normal el grafito va acumulando radiactividad, y en el momento en que las barras se empiezan a introducir en el núcleo, durante un segundo la reactividad del núcleo aumenta, hasta que empieza a introducirse el Boro.

En condiciones normales, insertando las barras de una en una, esto no afectaría al funcionamiento del reactor, pero en las circunstancias en las que se encontraba el reactor de Chernóbil, al insertarlas todas simultáneamente, el nivel de reactividad superó durante unos instantes la capacidad de contención y el reactor explotó.

Como el edificio no estaba herméticamente cerrado al exterior, el Oxígeno del aire reaccionó con los restos de la explosión y una nueva explosión destruyó también el Núcleo del reactor.

Y todo lo demás es Historia.

Las Consecuencias de la Explosión

Las autoridades soviéticas siguen afirmando que sólo hubo 31 víctimas de la explosión de Chernobil, pero existen indicios de cientos de muertos por radiación en los hospitales de los alrededores en las siguientes semanas. De las varias decenas de personas que acudieron a ver el incendio desde un puente cercano, todos murieron en pocos meses. De los 400 mineros que excavaron bajo el reactor para impedir que se extendiera la radiación al subsuelo, más de 100 murieron en pocos años. El mismo Legasov, que denunció los fallos de la central, también enfermó, y de no haberse suicidado al cumplirse los dos años del accidente, hubiera muerto de todas formas en uno o dos años más.

En el epílogo de la serie se afirma que murieron entre 4.000 y 93.000 personas. El hecho de que se dé un margen tan amplio indica que no se ha hecho, no se ha querido hacer, un estudio más serio ni un seguimiento de los 600.000 liquidadores que trabajaron en el desescombro de los tejados de la central, ni de los 43.000 habitantes evacuados de Pripiat, los 14.000 de Chernobil ni los más de 100.000 del resto de los alrededores de la central.

Sí que se ha constatado que en ciudades cercanas a Chernóbil el riesgo de sufrir cáncer se ha multiplicado, especialmente entre los más jóvenes. Hay cinco veces más casos de cáncer de tiroides que en otros lugares de Europa.

La zona de exclusión, en la que sólo pueden entrar de forma controlada científicos, militares y, últimamente, agencias turísticas, es de más de 30 Km a la redonda, aunque las zonas de más intensa radiación están distribuidas en zonas de forma más o menos aleatoria.

Antes de suicidarse, Legasov distribuyó en la comunidad científica unas grabaciones denunciando el peligro que aún existía en los 16 reactores RBMK de la URSS. La presión pública obligó al gobierno a realizar los cambios necesarios para evitar otro accidente como el de Chernobil.

En un libro escrito por Gorbachov en 2.006, afirmaba que el accidente de Chernóbil pudo ser la causa principal de la caída de la URSS en 1.989.

En mi opinión

Normalmente las películas y series de ficción se inventan cosas. Incluso cuando están basadas en hechos reales, los guionistas introducen personajes y hechos ficticios que mezclan con datos verdaderos y personas reales, con el fin de dar más dramatismo al relato y atraer a más público.

En esta serie se narra un hecho real, se presentan unos personajes reales y, según se afirma en los títulos de crédito al final de la serie, sólo han inventado algunos personajes comunes en representación de los miles de personas que intervinieron y fueron afectadas por la trágica explosión.

La física nuclear que investiga el accidente, en realidad no existió, pero se añadió como recurso narrativo para compendiar el exhaustivo trabajo de investigación de muchos científicos.

El accidente de helicóptero es real, pero no ocurrió en el momento en que se narra, sino varios meses más tarde.

Los tres técnicos que entraron en los subterráneos de la central para activar las bombas de refrigeración no fueron voluntarios, sino designados por ser los más capacitados para ello. Dos de ellos aún viven. El tercero murió hace algunos años por causas no achacables a la radiación.

Legasov no compareció en el juicio, ni explicó el funcionamiento de la central por medio de tarjetas rojas y azules, pero los guionistas tenían que dar una explicación lo más sencilla posible de cómo se produjo el accidente de forma que cualquier espectador sin conocimientos técnicos lo entendiera. Creo que ha sido un gran acierto.

Por último, en la narración final de Legasov sobre el accidente se mencionan varias veces las horas 1:23 y 1:33. Lo he visto tres veces y creo que se trata de un error de traducción ya que la narración de los hechos resulta incoherente, y según varios artículos el accidente se produjo a la 1:23.

Pero en lo demás, la narración, las causas y consecuencias y las acciones y decisiones tomadas por las autoridades y los protagonistas, se ajustan con bastante exactitud a la realidad de lo que ocurrió. O, al menos, eso es lo que se afirma.

No sé si esto es cierto o no, desconfío mucho de la publicidad y la propaganda, sobre todo en hechos que tienen grandes implicaciones ideológicas y políticas, pero todo lo que he visto en la serie, aunque se hayan dramatizado algunas cosas, se ajusta perfectamente a otras informaciones, artículos y documentales que se han hecho sobre el mismo tema. Así que le doy una gran credibilidad.

De hecho, en 2.016 escribí la reseña del documental, La Batalla de Chernóbil y todos los hechos mencionados en esta serie coinciden con el contenido del documental, tanto que parece que los guionistas han partido de él para escribir el relato. O tal vez el parecido se deba a que ambos están basados en los mismos hechos reales.

La serie es apasionante, escalofriante a veces, emotiva y cruel, pero muy humana, y describe con bastante precisión no sólo el accidente, sino las consecuencias que tuvo para los afectados y la lucha interna que debieron afrontar los científicos que gestionaron el desastre y que investigaron para descubrir la verdad de lo ocurrido y revelarla al mundo para evitar que la catástrofe de Chernobil volviera a ocurrir en cualquiera de las otras 16 Centrales Nucleares soviéticas que contenían el mismo error de diseño y funcionamiento.

En el último capítulo se describe el accidente de una forma muy precisa, y es ésa la única parte que he reseñado, pero quien quiera ir mucho más allá de la ciencia y adentrarse en el drama, le recomiendo encarecidamente que vea los cinco episodios de la serie. No se arrepentirá.

Consecuencias Políticas

Según la tesis de la serie, el accidente de Chernobil se produjo a causa de la arrogancia de gestores y políticos que decidieron ahorrar costes en la construcción de la central, que ocultaron los errores de diseño descubiertos por algunos científicos, que falsificaron certificaciones de seguridad y que se empeñaron en realizar unas pruebas a pesar de las advertencias del personal técnico que mejor conocía el funcionamiento de la central.

Sinceramente, lo creo. Muchos políticos que llegan a cargos de poder no lo consiguen por ser gestores competentes, sino por ser unos magníficos trepas, pelotas, traidores y embusteros. Por saber llevarse el mérito de los aciertos de sus subordinados y encontrar en ellos a los culpables de sus propios errores.

La serie me parece muy buena, respetuosa con la verdad de lo ocurrido y retrata muy bien el valor de personas comunes, bomberos, mineros, técnicos, enfermeras, soldados, que sabiendo los riesgos que van a correr hacen lo que sea necesario para evitar una catástrofe peor.

No seamos ilusos, seguro que muchos no sabían que corrían el riesgo de morir de cáncer en unos pocos años o, peor, en unas pocas semanas. Pero sí había muchos que lo sabían y a pesar de todo hicieron lo que tenían que hacer.

El caso es que esta serie ha tenido otra consecuencia inesperada. Las autoridades rusas, que no quieren reconocer su responsabilidad por incompetencia y arrogancia en el accidente, han denunciado a los productores de la serie y quieren enviarlos a un centro de reeducación. Osea que si a alguno de los directivos de la película o de HBO se le ocurre visitar Cuba o China o algún país con el que Rusia tenga tratado de extradición, que se prepare para pasar unos cuantos años de vacaciones en Siberia.

Además van a hacer otra película en la que aparecen unos agentes de la CIA infiltrados en la central de Chernobil y son ellos los que provocan la explosión.

Todo con el fin de convencer a los ilusos de que la explosión de Chernobil no fue debida a la imprudencia e incompetencia de burócratas soviéticos, sino que fue por culpa de las malvadas maquinaciones de USA.

Y, por supuesto, seguro que algunos lo creerán.

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

Aviso Legal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Si lo desea, puede Ampliar Información

Aceptar Cookies

Bienvenidos a MasLibertad | ¿Quién soy yo? | Cartas al Autor | Aviso Legal sobre Cookies